S cdip/14/13 original: ingléS fecha: 20 de abril de 2015 Comité de Desarrollo y Propiedad Intelectual (cdip) Decimocuarta sesión Ginebra, 10 a 14 de noviembre de 2014



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  1. La Delegación del Brasil declaró que el informe de los órganos de la OMPI relativo a su contribución a la aplicación de las recomendaciones de la A.D. es un modo adecuado de evaluar el cumplimiento de los compromisos asumidos cuando se adoptó la A.D. No obstante, subrayó también la falta de presentación de informes por el CWS y el PBC. Aseguró que no desea repetir los argumentos acerca de las razones por las que esos comités son pertinentes para la aplicación de las recomendaciones de la A.D., ya que estos órganos se ocupan de muchos ámbitos, además de la asistencia técnica para la aplicación de la A.D. Los mecanismos de coordinación y las modalidades de supervisión, evaluación y presentación de informes son instrumentos importantes para garantizar que las recomendaciones de la A.D. se integrarán de forma gradual en la labor de la OMPI. Es necesario que todos los órganos pertinentes de la OMPI continúen comprendidos en el ámbito de aplicación del mecanismo para generar los resultados esperados, incluidos el PBC y el CWS. Dijo que lamenta profundamente que los debates de la última sesión del CWS llegaran hasta donde llegaron. Afirmó que espera que los Estados miembros que no reconocen la pertinencia del CWS y del PBC en la puesta en práctica de las recomendaciones de la A.D. lleguen a la misma conclusión a fin de que estos comités sean incluidos en el informe del próximo año .




  1. La Delegación de Indonesia se sumó a las declaraciones efectuadas por las Delegaciones del Brasil, la República Islámica del Irán, Kenya en nombre del Grupo Africano y el Pakistán. La OMPI fue creada para promover la protección de la P.I. sobre la base del artículo 3 del Convenio de la OMPI. Sin embargo, en opinión de la Delegación, este objetivo ha de entenderse a la luz de la condición de la OMPI como organismo especializado de las NN.UU. La OMPI y sus Estados miembros tienen la obligación legal de promover la cooperación para el desarrollo. Así lo establece claramente la norma jurídica prevista en los artículos 55 y 56 de la Carta de las Naciones Unidas, así como el acuerdo entre la OMPI y las NN.UU. La Delegación mencionó las sesiones del Comité Permanente de Derecho de Autor y Derechos Conexos (SCCR) y reiteró que los puntos del orden del día deben estar equilibrados. Hay que tener en cuenta las aportaciones de todos los Estados miembros. Tras referirse a la última sesión del SCCR, propuso incluir como primer punto del orden del día los debates sobre la aplicación de las recomendaciones de la A.D. Debe modificarse también el orden del día de la próxima sesión del SCCR de diciembre. A este respecto, propuso debatir las limitaciones y excepciones para bibliotecas y archivos, para las instituciones docentes y de investigación y para las personas con discapacidad antes de pasar a examinar la protección de los organismos de radiodifusión. En referencia al Comité Intergubernamental de la OMPI sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folclore (CIG), la Delegación expresó su profunda preocupación y lamentó que, en su última sesión, la Asamblea General no pudiera formular una recomendación sobre la labor del CIG en 2015. En su opinión, esto cuestiona la credibilidad de la OMPI como organización multilateral dedicada a la P.I. y al desarrollo. La protección de los recursos genéticos, los conocimientos tradicionales y el folklore es extremadamente importante para superar y prevenir la apropiación y el uso indebidos. Por tanto, solicitó al CDIP que evalúe la labor del CIG, en especial en cuanto a la aplicación de la recomendación 18 de la A.D. En el futuro, quizás el CIG pueda ser considerado un comité permanente. Manifestó su esperanza de que pueda debatirse este tema en la próxima sesión del CDIP. La Delegación se reservó el derecho de formular comentarios sobre otras cuestiones.




  1. La Delegación de Etiopía afirmó que suscribe la declaración efectuada por la Delegación de Kenya en nombre del Grupo Africano. Dijo que comparte también la declaración formulada por la Delegación de Sudáfrica. Señaló que, tras examinar el informe, se ha percatado de que apenas trata de la aplicación e integración de la A.D. Reiteró su posición en torno a la necesidad de integrar la A.D. Confirmó asimismo su postura de que la A.D. y sus recomendaciones continúan siendo principios rectores para la ejecución de las actividades de asistencia técnica que se destinan en especial a cubrir las carencias en P.I. y benefician a países en desarrollo y PMA. El informe no entra en los asuntos de fondo.




  1. La Delegación de Egipto se hizo eco de las preocupaciones expresadas por otras delegaciones en torno a la necesidad de mejorar la metodología de presentación de informes, a fin de que el CDIP pueda adoptar un enfoque integral de la aplicación de la A.D. por los distintos órganos de la OMPI y coordinar la forma en que puede mejorarse la aplicación. Desde que se adoptó el mecanismo de coordinación, no se ha llegado a un acuerdo sobre los órganos que han de considerarse pertinentes a efectos de presentar informes a la Asamblea General acerca de su contribución a la puesta en práctica de la A.D. Dijo que espera que se alcance un acuerdo sobre esta cuestión. Asimismo, hizo hincapié en que el PBC debería presentar informes sobre su contribución a la aplicación de la A.D. La Delegación aludió a la práctica actual de la Asamblea General, consistente en recibir informes en torno a las opiniones manifestadas por los distintos países en relación con la contribución de un órgano de la OMPI a la aplicación de la A.D., y señaló que el informe transmitido al CDIP no incluye información acerca de los debates que tuvieron lugar en la Asamblea General. Dijo que espera que en los futuros informes se recojan tales debates. Expresó su respaldo a la declaración de la Delegación de Kenya en nombre del Grupo Africano.




  1. El Presidente tomó nota de las posturas sobradamente conocidas expuestas por las delegaciones. Indicó su deseo de que el Comité debata la metodología de presentación de informes, por ver si cabe alcanzar un acuerdo. De este modo, se ofrecerán orientaciones a la Secretaría para los futuros informes.




  1. La Delegación del Japón, haciendo uso de la palabra en nombre del Grupo B, reiteró que la actual metodología de presentación de informes es adecuada. Además, el informe fue transmitido por la Asamblea General en virtud de una decisión de la propia Asamblea General. El CDIP no puede adoptar decisiones sobre la presentación de informes a la Asamblea General. Esta cuestión incumbe a la Asamblea General, y no al CDIP.




  1. La Delegación de Kenya, haciendo uso de la palabra en nombre del Grupo Africano, insistió en que la metodología actual, que sólo recoge las declaraciones de las delegaciones relativas la forma en que, en su opinión, un comité ha contribuido a la aplicación de las recomendaciones de la A.D. no resulta suficiente para reflejar el panorama en su conjunto. A este respecto, el Comité tiene que decidir el mejor modo de reflejar la importante labor que realizan los diversos comités y órganos en cuanto a la aplicación de las recomendaciones de la A.D. Mucho se ha avanzado y esta labor se ha distribuido entre muchos comités. Es preciso analizar qué han hecho. Así se contribuiría también a hacer un seguimiento del destino que se ha dado a los fondos asignados al desarrollo. El sistema vigente no hace justicia a la labor que se está efectuando en relación con las 45 recomendaciones de la A.D. El Comité es el foro adecuado para debatir y acordar un mecanismo de presentación sistemática de informes que recojan todas las actividades y labores realizadas por los diversos órganos, a fin de trasladarlos a la Asamblea General para que ésta pueda evaluar el trabajo realizado. El Grupo cree firmemente que el Comité debe poder abordar esta cuestión y recomendar un nuevo mecanismo de presentación de informes.




  1. La Delegación de Indonesia propuso examinar una matriz que ofrezca una descripción de cada una de las 45 recomendaciones de la A.D. por una parte, y los diversos comités en el eje vertical. Podrían mencionarse las actividades llevadas a cabo por cada comité. También podrían incluirse las actividades en curso y las próximas actividades que están siendo debatidas. La información contenida en la matriz podría utilizarse con fines de evaluación en la próxima sesión del PBC.




  1. La Delegación de la República Islámica del Irán declaró que el informe trasladado al CDIP a través de la Asamblea General es insuficiente. Señaló que han afirmado lo mismo otras muchas delegaciones, en particular Egipto, Kenya en nombre del Grupo Africano y Sudáfrica. El informe debería ser analítico. La Secretaría debería incluir los pormenores de las opiniones expresadas por los Estados miembros en torno al informe sobre la aplicación de la A.D. por los comités.




  1. La Delegación de Sudáfrica aseguró que las declaraciones efectuadas por las delegaciones han de remitirse a la Asamblea General. Como ha observado la Delegación de la República Islámica del Irán, la Secretaría podría realizar un análisis exhaustivo de la forma en que cada comité ha contribuido a la puesta en práctica de las recomendaciones de la A.D. Las declaraciones formuladas por los Estados miembros pueden enriquecer el análisis que hay que remitir a la Asamblea General. Se proporcionaría así a la Asamblea General una imagen clara del modo en que un comité está contribuyendo a las recomendaciones de la A.D. pertinentes. En la situación actual, la Asamblea General sólo recibe las declaraciones realizadas por las delegaciones. Existe margen para mejorar. Al menos, la Secretaría podría proporcionar un análisis. En el marco de su mandato, el CDIP puede formular una recomendación a la Asamblea General para que ésta tome la decisión de indicar a otros comités la forma en que han de presentarse los informes.




  1. La Delegación de Kenya, haciendo uso de la palabra en nombre del Grupo Africano, hizo referencia a la matriz propuesta por la Delegación de Indonesia y afirmó que puede ofrecer un punto de partida para la presentación sistemática de informes. El sistema de la matriz puede estudiarse con mayor profundidad. Podrían perfeccionarse los elementos a fin de tomar en consideración la cuestión del análisis que varias delegaciones han mencionado.




  1. El Presidente dio por concluido el debate sobre este punto al no realizar los presentes comentarios adicionales. Invitó al Comité a pasar al informe de evaluación del proyecto sobre apoyo y acceso para la utilización de las bases de datos especializadas – Fase II.



Examen del documento CDIP/14/5 - Informe de evaluación del proyecto sobre apoyo y acceso para la utilización de las bases de datos especializadas – Fase II


  1. El consultor (Sr. O'Neil) ofreció una visión general del informe de evaluación de la fase II del proyecto. Después de terminar la fase I (2009-2012) se inició la fase II en mayo de 2012, la cual ha sido concluida en diciembre de 2013. Tras la culminación de la fase II el proyecto ha sido integrado en las actividades de la Sección de Apoyo Tecnológico y a la Innovación de la Secretaría. En la evaluación se recurrió a una combinación de métodos, como el análisis de documentos y entrevistas con los miembros pertinentes del personal de la Secretaría, así como a entrevistas telefónicas con 12 coordinadores y otros funcionarios de los CATI de 10 países. El consultor pasó a hablar de las constataciones clave de la evaluación. En lo que se refiere a la efectividad, en la fase II se lanzaron 18 CATI, superándose el objetivo fijado en 12. Entre la fase I y la fase II se crearon un total de 39 CATI. En 2013 se llevó a cabo una evaluación de los CATI. Entre los centros que fueron objeto de la evaluación, el 97% ofrecía o tenía planificado ofrecer acceso a bases de datos especializadas y el 96% a servicios de búsqueda de patentes. Algunos CATI habían desarrollado otros servicios y su capacidad para hacerlo dependía de la madurez de la red de CATI y de factores ajenos al apoyo de la OMPI. Una indicación rotunda de la sostenibilidad a largo plazo era la aptitud de su población de usuarios para transformar la información a la que tenían acceso en un estímulo para la innovación. No obstante, en la mayoría de los casos era demasiado pronto como para apreciar indicios. Sin embargo, han podido observarse algunos ejemplos positivos en Filipinas y Marruecos, países en los cuales los CATI han tramitado un número creciente de solicitudes de patentes desde su inauguración. Aunque el respaldo de la OMPI era esencial para la sostenibilidad a largo plazo de los CATI, resultaba igualmente importante el apoyo de las oficinas nacionales de P.I., las autoridades nacionales y provinciales/estatales, y las instituciones anfitrionas. Los pormenores de todas las constataciones de la evaluación se hicieron constar en el informe. El consultor pasó a hablar de las cuatro conclusiones de la evaluación. En primer lugar, el proyecto ha alcanzado y rebasado sus objetivos, tanto en la fase I como en la fase II. El proyecto fue valorado positivamente en el seno de la OMPI. Como ponen de manifiesto los ejemplos de Marruecos y Filipinas, el proyecto puede aportar una contribución concreta al ciclo de la innovación. No obstante, para que ello tenga lugar de manera generalizada, es preciso observar ciertas condiciones. En segundo lugar, la capacidad de crear las condiciones necesarias para garantizar la sostenibilidad del proyecto y su contribución concreta es en gran medida ajena a la OMPI, pues esa capacidad debe estar principalmente en manos de las oficinas nacionales de P.I. y las instituciones anfitrionas. En tercer lugar, estas constataciones justifican la decisión de la OMPI de perseverar en el desarrollo y respaldo de las redes de CATI. Un elemento esencial consiste en determinar cuál es la modalidad y el tipo de apoyo que se ha de proporcionar a los CATI para que éstos puedan atender más eficazmente las necesidades de los innovadores locales, a medida que avanzan hacia el logro de la sostenibilidad. Por último, cabe suponer que, para que los CATI alcancen cabalmente sus objetivos, éstos deben integrarse en iniciativas de tecnología e innovación de más amplio alcance, habida cuenta del hecho de que el acceso a bases de datos de bibliografía sobre patentes y de otra índole sólo es un componente del ciclo de la innovación. Algunos CATI existentes ofrecen ejemplos al respecto. El consultor pasó a hablar de las cuatro recomendaciones de la evaluación. En primer lugar, se recomendó a la Secretaría que siga proporcionando apoyo a este proyecto, considerándolo como una actividad integrada en el Sector de la Infraestructura Mundial. En segundo lugar, se recomendó a los Estados miembros y a las oficinas nacionales de P.I. que cuentan actualmente con una red de CATI o prevén crearla, que brinden el apoyo necesario para fomentar su sostenibilidad a largo plazo. En tercer lugar, se recomendó a la Sección de Apoyo Tecnológico y a la Innovación de la Secretaría de la OMPI que considere la forma de adaptar sus actividades para respaldar la sostenibilidad a largo plazo de los CATI. Se citaron varios ejemplos al respecto. Por último, se recomendó que todas las principales partes interesadas en el proyecto (Secretaría, Estados miembros, oficinas nacionales de P.I. e instituciones anfitrionas) consideren la manera de integrar más cabalmente a los CATI en las iniciativas generales en materia de tecnología e innovación, tomando como base los ejemplos descritos en la cuarta conclusión de la evaluación.




  1. La Delegación de la Federación de Rusia señaló que el proyecto es un ejemplo de éxito en la aplicación de la A.D. Se han conseguido resultados significativos en las dos fases del proyecto. La federación de Rusia atesora una gran experiencia en la creación de CATI. Desde esta perspectiva, la Delegación respaldó la conclusión de que las oficinas nacionales de P.I. y las instituciones anfitrionas desempeñan una valiosa función a la hora de garantizar la sostenibilidad de los CATI. En este contexto, es importante ampliar los servicios que prestan los CATI. Por ejemplo, mediante la prestación de servicios de consultoría y apoyo en información contenida en las patentes en torno a cuestiones tales como las actividades de patentamiento en otros países. Algunas de las prioridades para instaurar una red de CATI son el desarrollo de infraestructuras, la formación, la creación de alianzas y el establecimiento de un sistema de supervisión con indicadores clave del rendimiento. La Federación de Rusia está dispuesta a cooperar con la OMPI con objeto de desarrollar el potencial de I+D de los países a través de las redes de CATI.




  1. La Delegación de los Estados Unidos de América formuló varios comentarios acerca del informe. Los Estados Unidos de América siempre han apoyado el proyecto desde que fue aprobado por primera vez en 2009. Dijo que le complace comprobar que durante la fase I y la fase II del proyecto se crearon 39 CATI en total, y que la plataforma de gestión del conocimiento eTISC, introducida durante la fase II, cuenta con 650 usuarios registrados aproximadamente. En el informe de evaluación se hicieron constar una serie de desafíos a los que se enfrentan los CATI, tales como la falta de personal específico, el escaso conocimiento de los servicios de los CATI, la falta de una cultura de P.I. e innovación, problemas de acceso a Internet y computadoras, insuficiente compromiso de la dirección, carencias presupuestarias y falta de acceso a bases de datos. Las oficinas nacionales de P.I. y las instituciones anfitrionas están en mejores condiciones para afrontar estos desafíos, con el apoyo de la OMPI en materia de formación y fortalecimiento de capacidades. La Delegación dijo que comparte las recomendaciones del evaluador y exhortó a los Estados miembros que ya cuentan con CATI o que prevén crearlos que brinden pleno apoyo a estos centros y consideren integrarlos en las iniciativas generales en materia de tecnología e innovación.




  1. La Delegación del Japón reconoció los logros del proyecto y la importancia de crear CATI. Citó esta conclusión contenida en el párrafo 18 del informe: “Según quedó de relieve con los ejemplos de Filipinas y Marruecos, el proyecto ha demostrado que puede aportar una contribución concreta al ciclo de la innovación y propiciar un aumento del número de solicitudes de patentes”. Comunicó al Comité que Japón también promueve CATI mediante actividades con cargo a los fondos fiduciarios que el Japón tiene concertados con la OMPI (FIT). Una de las actividades consistió en un taller de tres días que tuvo lugar en julio y agosto de 2013 en la República Unida de Tanzanía. El taller contó con la asistencia de 50 participantes, entre ellos funcionarios del gobierno, investigadores y empresarios. Otro ejemplo es la reunión sobre el desarrollo del proyecto de los CATI y la búsqueda en bases de datos de publicaciones de patentes, científicas y técnicas, que se celebró en Zambia en julio de 2013. Al evento asistieron 35 participantes procedentes del gobierno y de instituciones académicas. Mediante estas actividades de fortalecimiento de capacidades, el Japón, en estrecha cooperación con la OMPI, trabaja para construir una infraestructura básica que permita la formación del personal en los CATI a fin de ayudar a los innovadores de los países en desarrollo a utilizar la información tecnológica que figura en las bases de datos.




  1. La Delegación de Italia, haciendo uso de la palabra en nombre de la UE y sus Estados miembros, realizó una declaración general sobre todos los informes de evaluación (documentos CDIP/14/3, CDIP/14/4, CDIP/14/5, and CDIP/14/6). Dijo que acogen con satisfacción la evaluación externa de los respectivos proyectos. Los informes de evaluación son herramientas muy útiles para identificar posibles mejoras y deficiencias que deben evitarse en futuros proyectos. A este respecto, la UE y sus Estados miembros destacaron la importancia de la efectividad, eficiencia, transparencia y sostenibilidad en la gestión de los proyectos.




  1. La Delegación de Rwanda hizo saber al Comité que su país acogió un proyecto de CATI el año anterior. Fue un proyecto positivo. Solicitó a la OMPI que colabore estrechamente con Rwanda con el fin de que el proyecto suponga una verdadera aportación al programa del gobierno llamado Visión 2020 en materia de desarrollo.




  1. La Delegación de Guatemala afirmó que la innovación es sinónimo de desarrollo. El proyecto de los CATI es verdaderamente muy útil para el desarrollo de la innovación. Contribuye a satisfacer necesidades concretas en esta materia y ayuda al país a aplicar su estrategia nacional de P.I. Guatemala es un país beneficiario del proyecto. El acceso a la información tecnológica fomentará la creación de nuevas ideas y permitirá que los distintos actores en el ámbito de la P.I. colaboren entre sí. Asimismo contribuirá a promover el desarrollo, la inversión y nuevas modalidades de empleo. Dijo que espera asistir a la continuación de la segunda fase de la ejecución del proyecto en su país.




  1. La Delegación de la República Unida de Tanzanía afirmó que su país es beneficiario del proyecto. Aludió a la cuestión de la sostenibilidad y señaló que un proyecto de este tipo no debe valorarse sólo por sus productos, sino también por su resultado. Es necesaria una relación a largo plazo para que los beneficios perduren. Sería decepcionante lanzar un proyecto con una duración de sólo dos o tres años. La iniciativa ha de ser a largo plazo para poder comprobar que el proyecto ha funcionado realmente a satisfacción del destinatario. En la República Unida de Tanzanía, la oficina nacional de P.I. y la Comisión de Ciencia y Tecnología están supervisando conjuntamente el proyecto.




  1. La Delegación de Egipto reconoció y defendió el valor añadido de los CATI. Mencionó la recomendación de integrar el proyecto en la labor de la OMPI y preguntó si será objeto de nuevas evaluaciones externas en el futuro o si se considera finalizado.




  1. La Secretaría (Sr. Baloch) indicó que la metodología del proyecto incluye autoevaluaciones y una evaluación externa por parte de evaluadores independientes al término del proyecto. Ello está en consonancia con la metodología basada en proyectos para la aplicación de las recomendaciones de la A.D. El Comité examina los informes de evaluación y en función de la decisión que se adopte sobre los mismos y del informe de finalización del proyecto, se iniciará una segunda fase o se integrará el proyecto en las actividades ordinarias de la Organización. En este caso, se ha realizado la evaluación externa y ahí ha terminado. En adelante, dependiendo de la decisión del Comité, si llega a formar parte del programa ordinario de actividades de la Organización, se recogería en el informe sobre el rendimiento de los programas. Se integraría en las actividades del presupuesto por programas y formaría parte de los planes de trabajo de los distintos sectores y divisiones. Todos ellos han presentado información a través de un informe sobre el rendimiento de los programas que se ha remitido al PBC. Todos los Estados miembros pertenecen al PBC y podrán comprobar lo que ha sucedido en cuanto al seguimiento de estas actividades en la Organización.



Examen del documento CDIP/14/6 - Informe de evaluación del proyecto sobre creación de instrumentos de acceso a la información contenida en las patentes - Fase II


  1. La consultora (Sra. Monagle) presentó el informe de evaluación del proyecto sobre creación de instrumentos de acceso a la información contenida en las patentes – Fase II. El proyecto se lanzó en respuesta a las recomendaciones 19, 30 y 31 de la A.D. Durante la fase I, se redactaron nueve informes de análisis de la actividad de patentamiento (informes PLR) en las áreas de salud pública, alimentación y agricultura, energía y medio ambiente. Una de las tareas del proyecto era el desarrollo de una guía didáctica electrónica, y otra la participación en cinco conferencias regionales destinadas a promover los CATI. La División de Auditoría y Supervisión Internas (DASI) de la OMPI efectuó la evaluación de la fase I (documento CDIP/10/6). El proyecto estuvo a cargo de la Sección de Información de Patentes, de la División de Acceso a la Información y al Conocimiento en el Sector de la OMPI de la Infraestructura Mundial. La segunda fase se centró en la redacción de nuevos informes PLR y otras herramientas y actividades de desarrollo de capacidades destinadas a fomentar el acceso a la información contenida en patentes, a saber, la preparación de prácticas óptimas para la redacción de informes PLR y la organización de un taller regional e interregional. La elaboración de los informes PLR requiere conocimientos especializados en la búsqueda y análisis de la información contenida en patentes, y tener acceso a las bases de datos de patentes relevantes así como a las herramientas de búsqueda y análisis. Los países en desarrollo y los países menos adelantados (PMA) con frecuencia se enfrentan a dificultades a la hora de establecer informes PLR que resulten relevantes a los efectos de sus prioridades nacionales. Esto se debe a una serie de factores entre los cuales cabe citar: un conocimiento escaso de la utilidad de los informes PLR tanto en las oficinas de patentes como en otros departamentos gubernamentales; limitaciones en la disponibilidad de la información contenida en las patentes nacionales, y un acceso limitado a las bases de datos de búsqueda y a las herramientas analíticas comerciales. Los informes PLR de las fases I y II fueron elaborados por consultores en colaboración con otros socios externos (OIG y ONG). Dichos informes PLR se centraron principalmente en importantes áreas de la política pública general, como la sanidad y el medio ambiente, tal como se describe en la sección de constataciones principales de este informe. El propósito de establecer informes PLR en el marco del proyecto no respondió únicamente al mero interés por su contenido, sino también a su valor ilustrativo de cara a fomentar entre los países en desarrollo, PMA y en la comunidad internacional la concienciación sobre la relevancia y utilidad de dichos informes y de los estudios analíticos sobre patentes en general. De acuerdo con la decisión de incorporar la A.D. a la labor de la OMPI, en el presupuesto por programas para el bienio 2014/15 se incluyó la propuesta de incorporar varios proyectos ejecutados en el bienio anterior en los programas correspondientes, previa evaluación. Este proyecto fue incluido. Con posterioridad a la fase II, se están llevando a cabo colaboraciones externas para la redacción de informes PLR, y en conjunción con determinadas instituciones públicas de países en desarrollo, se están elaborando informes PLR relativos a sectores tecnológicos prioritarios desde el punto de vista nacional y regional. Además, prosiguieron las labores de asistencia a los países en desarrollo y PMA destinadas a favorecer el acceso de estos países a las bases de datos de código abierto y otros instrumentos de análisis de patentes, entre otras actividades de fortalecimiento de capacidades. La evaluación versó sobre cuestiones atinentes a varios aspectos, tales como diseño y gestión del proyecto; relevancia; eficacia; sostenibilidad y cumplimiento de las recomendaciones de la A.D.. Se identificaron las principales constataciones en cada una de estas áreas. El informe recogió también conclusiones y recomendaciones. La consultora pasó a hablar de las conclusiones de la evaluación. En primer lugar, en lo que respecta al diseño y la gestión, se señaló que el proyecto era demasiado ambicioso para el plazo establecido. Sin embargo, se ejecutó con una gran calidad y en algunos aspectos se superaron las expectativas. El proyecto adoleció de unos presupuestos que no contemplaron adecuadamente la traducción y difusión de los productos del proyecto ni la participación del personal en actividades externas. Muchas de estas actividades fueron sufragadas por otras divisiones u organizaciones. La participación del equipo del proyecto en actividades externas fue también importante para la identificación de temas sobre los que elaborar informes PLR relevantes para los Estados miembros. En segundo lugar, en lo que se refiere a la relevancia, se indicó que en ambas fases del proyecto, las ideas para los informes PLR fueron aportadas en su mayoría por el equipo del proyecto, que mantuvo conversaciones con los socios internos y externos. Los primeros informes PLR se centraron en áreas de política pública con relevancia internacional, y sirvieron para informar los debates globales sobre sanidad y medioambiente, entre otros temas. De las entrevistas y experiencias se pudo deducir que, según se fueron redactando y utilizando más informes PLR, los Estados miembros y otros potenciales socios externos fueron siendo más proclives a tomar conciencia de su valor y utilidad y, por ende, fueron adoptando actitudes más activas en cuanto a la identificación y propuesta de nuevos temas para los informes PLR. Esta tendencia se puso de manifiesto en la fase II, dándose el caso de que algunas de las ideas para la elaboración de informes PLR provinieron inicialmente de socios externos que habían tenido acceso a otros informes PLR en ámbitos de tecnología distintos. Se dieron cuenta entonces del valor que podría aportar la realización de un informe PLR en su propio campo. Además, la Secretaría recibió varias solicitudes de actualización de informes existentes, lo cual es indicativo de su relevancia para los usuarios. La Secretaría también recibió solicitudes de intercambio de mejores prácticas con países que ya hayan hecho uso de estudios analíticos sobre patentes con buenos resultados, demandas de formación, y peticiones de acceso y utilización de herramientas de código abierto y bases de datos de búsqueda y análisis de patentes. En el período posterior a la fase II, la Secretaría empezó a trabajar en otros informes PLR con países específicos. Se está elaborando un informe PLR sobre el aceite de palma junto con el gobierno de Malasia. Dado que el valor de los estudios analíticos sobre patentes no era mayoritariamente conocido por el público no experto en P.I., es lógico que al proyecto le costara cierto tiempo encontrar partidarios. La elaboración de informes PLR, la realización de talleres y de la guía didáctica electrónica, y la elaboración de las directrices metodológicas debían ser consideradas no sólo útiles en sí mismas, sino como catalizadores de una comprensión más extensa acerca del valor y la relevancia de los informes PLR para la política pública, el desarrollo estratégico y la transferencia de tecnología. Los destinatarios naturales y apropiados de este proyecto iban más allá de las oficinas nacionales de P.I. Según se fueron redactando y utilizando más informes PLR, los Estados miembros y otros potenciales socios externos fueron siendo más proclives a tomar conciencia de su valor y utilidad y, por ende, fueron adoptando actitudes más activas en cuanto a la identificación y propuesta de nuevos temas para los informes PLR. La importancia de la traducción de cara a conseguir relevancia para los usuarios, y el apoyo a todo aquello que favorezca la relevancia del proyecto, su eficiencia y eficacia, no deberían ser desestimados. En cuanto a la efectividad, en general la calidad de los productos entregados se consideró alta. Varios de los indicadores superaron significativamente las expectativas, por ejemplo en lo relativo a las estadísticas de descarga de los informes PLR, a la contribución a los foros internacionales de negociación, al número y calidad de los talleres y a la implicación del equipo del proyecto en actos de promoción externa. Los informes PLR y los talleres obtuvieron valoraciones sistemáticamente altas en lo referente a su relevancia y calidad. En general, se consideró que las actividades de la fase II contribuyeron a ampliar la comprensión del valor de los informes PLR, y que con ellas se habían sentado unas bases para que los Estados miembros y otros actores puedan identificar aquellas áreas tecnológicas en las cuales, el hecho de disponer de informes PLR, sería beneficioso para el diseño de la política nacional. El proyecto incluyó diversos elementos sobre los que se apoyaba su propia sostenibilidad. Convendría continuar reforzando dichos elementos más allá de la fase II. Las actividades futuras deberían estimular la creación de capacidades e insistir en el fomento de las herramientas de aprendizaje a distancia y de acceso remoto. Esto facilitaría que el proyecto alcanzara a un mayor número de Estados miembros, una gama más amplia de departamentos gubernamentales, un mayor número de personas dentro de los departamentos pertinentes, y a una base más extensa de destinatarios interesados, a saber OIG y ONG, el sector privado y los institutos de investigación de países en desarrollo y PMA. Por último, acerca de la aplicación de las recomendaciones 19, 30 y 31 de la A.D., el proyecto generó la percepción generalizada de haber contribuido positivamente a la consecución de los objetivos enunciados en las mismas. El proyecto tuvo un arranque lento en sus fases iniciales. Sin embargo, se fue desarrollando de manera creciente, y así continuará haciéndolo con tendencia a que su impacto sea cada vez mayor a medida que se vayan consolidando los resultados de las primeras fases. La consultora pasó a hablar de las recomendaciones incluidas en el informe. En primer lugar, se recomendó a la Secretaría que los calendarios de las evaluaciones de los proyectos se programen de tal manera que las divisiones competentes tengan acceso a las recomendaciones de la evaluación que sean relevantes para el diseño de las siguientes fases del proyecto durante la etapa de preparación de la propuesta de proyecto, y antes de que esta última deba ser presentada ante el CDIP para su aprobación. En segundo lugar, se recomendó a la Secretaría y a los Estados miembros que, aunque no todos los materiales y actividades deban ser traducidos a todas las lenguas oficiales, convendría tomar en consideración, caso por caso, en qué medida la traducción de cada uno de los productos de un proyecto ayudaría a la consecución de los objetivos del proyecto y contribuiría a su eficiencia y eficacia. Las propuestas de proyecto deberían incluir partidas presupuestarias suficientes para la traducción. En tercer lugar, se recomendó a la Secretaría y a los Estados miembros que la difusión de los productos del proyecto resulta esencial a efectos de la relevancia y eficacia de este último, por lo que se debería incluir la correspondiente partida en el presupuesto. En cuarto lugar, se recomendó a la Secretaría estudiar y evaluar las distintas alternativas sobre el modo en que se podría efectuar el rastreo de la experiencia de usuario. Debía estudiarse qué actividades podrían resultar convenientes para fomentar la comunicación de los logros del proyecto a todos aquellos que puedan tener una implicación directa con el mismo. Por ejemplo, mediante la creación de un boletín de noticias y/o mediante la actualización más frecuente del sitio web o de las redes sociales. En quinto lugar, se recomendó a la Secretaría que, en el marco de la incorporación de la A.D., el proyecto continúe siendo considerado como un proyecto de prestación de servicios que requiere capacidades especializadas, experiencia y pericia. Debe dotarse de la correspondiente organización y de los recursos humanos oportunos. Por último, sin perjuicio de las deliberaciones de los Estados miembros, se recomendó que la OMPI y sus Estados miembros emprendan en el futuro, en el ámbito de este proyecto, actividades que consoliden los cimientos asentados en las fases I y II, sigan contribuyendo a los debates sobre las políticas internacionales mediante la elaboración de informes PLR, y trabajen junto a los Estados miembros en la identificación de áreas tecnológicas específicas para la emisión de informes PLR; estimulen la creación de capacidades, por ejemplo mediante el desarrollo de más herramientas electrónicas. Se podría crear un módulo avanzado de formación que podría ser ofrecido por la Academia de la OMPI, e integrado como módulo ordinario en los CATI; facilitar formación práctica para el desarrollo de capacidades en el ámbito de la búsqueda y análisis de patentes, teniendo en cuenta que esto podrá requerir una inversión modesta por parte de la OMPI, en concepto de suscripción a herramientas y bases de datos especializadas; facilitar el acceso a herramientas de código abierto para la búsqueda y el análisis de patentes, así como formación para su uso, garantizar que las actividades estén diseñadas de manera que se dirijan y alcancen a una base más amplia de interesados que debería abarcar a los departamentos gubernamentales incorporados, al sector privado de los países en desarrollo y PMA, a las ONG e institutos de investigación; y fomentar el intercambio de experiencias y prácticas óptimas entre los distintos países.




  1. La Delegación del Japón indicó que considera útiles las recomendaciones que figuran en el informe de evaluación. Dar a conocer los productos del proyecto es esencial, ya que los informes PLR y las directrices de prácticas óptimas resultan útiles para los debates sobre políticas y las estrategias de I+D del sector privado. Dijo que comprende la importancia de las estadísticas en materia de P.I. Desde este punto de vista, la Oficina Japonesa de Patentes (JPO) está ayudando a los países en desarrollo. Citó como ejemplo el taller celebrado en diciembre de 2013 en Filipinas. Fue organizado en cooperación con la OMPI y la Oficina de Propiedad Intelectual de Filipinas. Asistieron al taller 22 participantes de 12 países. Según la encuesta realizada después de dicho taller, un 86% de los participantes se declararon muy satisfechos o totalmente satisfechos con el seminario. Manifestó que espera que se adquiera una mayor conciencia de la importancia que los datos estadísticos tienen en el ámbito de la P.I.




  1. La Delegación de los Estados Unidos de América formuló algunos comentarios en torno al informe. Afirmó que siempre ha apoyado el proyecto desde 2009. Dijo que reconoce el valor de los informes PLR y respalda la función de la OMPI en su elaboración. Afirmó que le complace observar que, durante la fase II, se completaron seis nuevos informes en colaboración con dos nuevas instituciones asociadas; se añadieron en el sitio web 20 informes PLR adicionales elaborados en la OMPI y otras instituciones externas; se celebraron dos reuniones regionales; y se formularon directrices metodológicas para la elaboración de los PLR. Se mostró de acuerdo con las recomendaciones del evaluador y exhortó al Comité a estudiar las actividades futuras recomendadas, diseñadas específicamente para asegurar la sostenibilidad del proyecto.




  1. El presidente invitó a la consultora a responder a los comentarios formulados por los presentes.




  1. La consultora (Sra. Monagle) se refirió a los comentarios de la Delegación del Japón e hizo constar la disponibilidad a seguir intercambiando enseñanzas entre los países experimentados y los que desearían adquirir más experiencia. En relación con los comentarios formulados por la Delegación de los Estados Unidos de América, la consultora declaró que la sostenibilidad de tales proyectos es esencial para garantizar un uso eficiente de los recursos de los Estados miembros. Expresó su satisfacción por comprobar la medida en que los elementos que apoyan la sostenibilidad se han incluido en el proyecto.




  1. La Delegación de Argelia señaló que el proyecto está llamado a aplicar la recomendación 19 de la A.D. Indicó que la recomendación versa sobre el acceso a tecnologías y su transferencia. A su juicio, el proyecto se refiere a la realización de informes PLR. No está claro si dichos informes están contribuyendo realmente a facilitar el acceso a las tecnologías. Pidió a la consultora más información a este respecto.




  1. La consultora (Sra. Monagle) recordó el contenido de la recomendación 19, “emprender los debates sobre cómo facilitar aún más a los países en desarrollo y los PMA el acceso a los conocimientos y la tecnología, a fin de fomentar la creatividad y la innovación y fortalecer tales actividades en curso en la OMPI”. Aseguró que la relación entre la recomendación 19 y los informes PLR depende en gran medida del tema del que trate un determinado informe PLR. Está demostrado que continúan reforzando la capacidad de análisis de patentes, mejorando así el potencial de un país de desarrollar y utilizar los informes PLR en áreas que puedan fomentar la creatividad e innovación, así como facilitar el acceso al conocimiento y a la tecnología. Esto se hará cada vez más patente en cada país concreto en el período posterior a la fase II. Anteriormente muchos informes PLR se centraban en materias de política internacional. Ejemplos como el informe PLR relativo al aceite de palma de Malasia ponen de manifiesto la relación existente entre la recomendación 19 y los informes PLR. La posibilidad de analizar las tendencias en materia de patentes es fundamental para apoyar la investigación de las instituciones públicas y para que el sector privado pueda adoptar decisiones acertadas en torno al desarrollo tecnológico. Forma parte integrante de toda la gama de actividades que promueven el acceso al conocimiento y a las tecnologías, y fomentan la creatividad e innovación.



Examen del documento CDIP/14/4 - Informe de evaluación del proyecto piloto para la creación de academias nacionales de P.I. – Fase II, y del documento CDIP/14/3 - Informe de evaluación del proyecto sobre propiedad intelectual y desarrollo socioeconómico


  1. El Presidente invitó a la consultora a presentar el informe de evaluación del proyecto piloto para la creación de academias nacionales de P.I. – Fase II.




  1. La consultora (Sra. Austin) ofreció una visión general del informe. La metodología de la evaluación no revistió ninguna característica especial. Se mantuvieron entrevistas con el equipo del proyecto, altos directivos de la OMPI, representantes de los Estados miembros y representantes de las academias. Hubo intentos de ponerse en contacto con representantes nacionales de cada uno de los países afectados y, por cuestiones de disponibilidad, se mantuvieron entrevistas con partes interesadas de Colombia, Egipto, el Perú y la República Dominicana. La documentación fundamental fue examinada y revisada a fin de identificar datos relativos a desempeño, diseño del proyecto, gestión del proyecto, resultados y ejecución. Los datos recopilados fueron analizados y se remitió un proyecto de informe de evaluación a la Secretaría a final de julio. Las aclaraciones concretas ofrecidas por la Secretaría se recogieron en el informe final de evaluación. El objetivo de la evaluación consistía en entender qué aspectos del proyecto han funcionado satisfactoriamente y cuáles no lo han hecho, evaluando con ese fin el marco conceptual y la gestión del proyecto, así como los resultados obtenidos hasta la fecha y la probabilidad de que los resultados conseguidos sean sostenibles. El proyecto versaba sobre la recomendación 10 de la A.D. Tenía por objeto fortalecer la capacidad nacional y regional en el ámbito institucional y de los recursos humanos mediante el desarrollo de la infraestructura y otros servicios en seis países seleccionados, a saber, Colombia, la República Dominicana, Egipto, Etiopía, Perú y Túnez. El CDIP aprobó el proyecto en mayo de 2012. Comenzó a ejecutarse en mayo de 2012, quedando básicamente terminado en diciembre de 2013, con una ampliación no presupuestaria hasta 2014 de algunas actividades en tres países anfitriones. El proyecto perseguía ayudar a los seis países seleccionados a crear centros de formación de P.I. autosuficientes capaces de impartir al menos dos programas regulares de formación sobre nuevas cuestiones en la esfera de la P.I. Entre los distintos elementos cabe citar la generación de los recursos humanos esenciales para desarrollar y proporcionar programas de formación sobre P.I. que tengan en cuenta los problemas y prioridades nacionales en materia de desarrollo, y las necesidades locales y el equilibrio adecuado entre los derechos de P.I. y el interés público; las actividades comprendían la formación de formadores para proporcionar programas y la formación de personal administrativo para gestionar los centros de formación que se crearan. Otro elemento del proyecto consistía en producir los materiales pertinentes para los centros de formación, en particular la creación y desarrollo de una biblioteca de P.I. El proyecto perseguía asimismo elaborar un conjunto de herramientas y directrices que puedan constituir una referencia para otros Estados miembros que deseen crear sus propias instituciones de formación. Por último, el proyecto pretendía contribuir a la creación de un foro de debate sobre el uso de la P.I. para el desarrollo social y económico a escala nacional y regional. El proyecto se derivó de una primera fase de apoyo a la creación de academias nacionales de P.I., que el CDIP aprobó en 2009. Veinte países solicitaron su incorporación al proyecto y seis fueron seleccionados para participar. El proyecto se ejecutó bajo la supervisión de un director de proyecto (el Director de la Academia de la OMPI) con ayuda de un oficial de programas. La evaluación versó sobre tres aspectos, a saber, diseño y gestión del proyecto, eficacia y sostenibilidad. En materia de diseño y gestión del proyecto, fueron cuatro las constataciones fundamentales. En primer lugar, la documentación y el enfoque de la fase II del proyecto son detallados y en ellos se han tenido en cuenta algunas pero no todas las recomendaciones derivadas de la evaluación de la fase I. Por ejemplo, la utilización de terminología confusa en la fase I fue subsanada en la fase II; la labor sobre un conjunto de instrumentos y metodologías para uso de otros Estados miembros se inició en la fase II, incluyendo la actividad como un programa permanente en la Academia de la OMPI. En segundo lugar, en la documentación del proyecto se prevén varios riesgos internos y externos que pueden interponerse en la ejecución y realización del proyecto. Entre dichos riesgos se encuentra la falta de financiación nacional para la institución de formación en P.I. una vez transcurrido el período de cooperación con la OMPI, lo que podría poner en peligro la sostenibilidad a largo plazo. A este respecto, la OMPI instó a los países participantes a localizar donantes. También se proporcionó formación sobre capacidades de captación de financiación. Otro riesgo potencial se refería a una carencia de formadores. En este sentido, se solicitó a los países beneficiarios que establecieran medidas eficaces para asegurar que al menos un 80% de los formadores designados asistieran al programa de formación de formadores. Otro riesgo potencial estribaba en que la reestructuración institucional nacional y la inestabilidad política pudieran obstaculizar la ejecución del proyecto. A estos efectos, la OMPI trató de establecer nuevos calendarios en las situaciones en que dicho riesgo se materializara. En tercer lugar, algunas oficinas regionales de la OMPI desempeñaron una función limitada a pesar de la importante función que les incumbe como responsables de velar por que se apliquen estrategias de P.I. a nivel nacional. La Academia de la OMPI intentó colaborar con las oficinas pero la participación varió entre las regiones. Por último, a lo largo de todo el proyecto, que duró 20 meses, tres países sufrieron retrasos en la ejecución de actividades, principalmente por razones que estaban fuera del control del proyecto. En dos de los países, varias actividades finalizaron fuera del plazo previsto y en el tercer país solo se pusieron en práctica actividades de forma limitada. Se adoptaron medidas paliativas para tener en cuenta esos retrasos. No se solicitó un aumento del presupuesto. Las constataciones fundamentales relativas a la eficacia fueron cinco. Se consideran una cuantificación de hasta qué punto el proyecto alcanzó sus objetivos antes descritos. En primer lugar, se constató que la documentación del proyecto adolecía de falta de indicadores acerca de lo que constituye un centro de formación autosuficiente. Los indicadores incluidos en la documentación se centraban en los productos y no en los resultados. Conforme a los datos de la OMPI, durante la fase II, tres de los seis países crearon centros de formación autosuficientes y tres han iniciado los preparativos para ello. Dos de los centros imparten programas regulares de formación en P.I. En segundo lugar, 86 personas fueron acreditadas para impartir formación a raíz del proyecto aun cuando subsisten obstáculos para garantizar que puedan poner en práctica sus aptitudes. Las academias realizaron una evaluación de la capacidad docente de dichos formadores. En tercer lugar, se formó a cuatro coordinadores académicos nacionales para la dirección de los centros de formación. Ello constituye el 67% del total de coordinadores que se había previsto formar durante el proyecto. En cuarto lugar, se creó un espacio Wiki para almacenar el material de formación elaborado durante la fase II. Sin embargo, no se cuenta con un moderador. No se ha inaugurado oficialmente, aunque está disponible en el sitio web de la OMPI. Eso ha obstaculizado la difusión del material elaborado, en beneficio de otros países que desean establecer centros de formación en P.I. En lo que respecta a la contribución del proyecto a los foros de debate, fueron invitados representantes de todas las academias a participar en la red mundial de academias de P.I. a fin de impulsar un debate continuado. Por último, no se elaboraron con arreglo al calendario del proyecto directrices sobre las medidas y procedimientos necesarios para crear una institución de formación en P.I. No obstante, procede señalar que la labor estaba aún en curso y el director del proyecto había solicitado que se prorrogara hasta el final de este año la aportación de las directrices. El informe de evaluación ofrece una visión general de la ejecución de actividades en el momento de su elaboración. Un total de 8.484 personas obtuvieron un certificado de formación proporcionado por 71 de los 86 formadores acreditados y coordinados por los cinco directores académicos formados mediante el proyecto. En Colombia y la República Dominicana se estaban ofreciendo dos programas regulares de formación en P.I. Los módulos de formación sobre novedades recientes de la A.D. y las metodologías de enseñanza se han recopilado en un espacio de Internet abierto al público general. Se elaboraron seis programas regulares de formación en P.I. En materia de autosuficiencia se llegó a una constatación fundamental. Uno de los objetivos básicos del proyecto versa sobre la autosuficiencia de las academias de P.I. cuando cese el apoyo de la OMPI. Se constató que el documento del proyecto contenía pocos indicadores que permitan evaluar la autosuficiencia. Habida cuenta de la situación de unos y otros centros de formación en lo que respecta a la ejecución de las actividades, era prematuro pronunciarse acerca de la autosuficiencia de cada centro. Sin embargo, en las academias creadas algunos meses después de que el apoyo de la OMPI fuera retirado se impartía formación y se ofrecían actividades tales como cursos de pago para intentar asegurar la autosuficiencia. La consultora pasó a hablar de los conclusiones de la evaluación. El proyecto ha tenido éxito en una serie de productos previstos. En algunos países se plantearon problemas por factores fuera del control de la OMPI, que ocasionaron demoras en la ejecución. La OMPI adoptó medidas correctoras para subsanar las demoras. La escasez de indicadores de supervisión de los resultados y de procesos de supervisión definidos a efectos de cuantificar los resultados dificultó evaluar la eficacia del proyecto en la consecución de sus objetivos. En términos de resultados, 86 formadores fueron capacitados para ofrecer formación en P.I. en cinco de los seis países participantes en el proyecto. En cada país fue formado un coordinador académico. Todos los centros de formación recibieron materiales de referencia para crear sus propias bibliotecas. La consultora pasó a hablar de las recomendaciones incluidas en el informe de evaluación. Se formulan seis recomendaciones de medidas futuras. En primer lugar, tras las evaluaciones del proyecto, la OMPI debe considerar la posibilidad de elaborar planes de acción o de gestión que permitan responder a cada una de las recomendaciones formuladas. El CDIP debe dirigir esta tarea en colaboración con la Secretaría. Dichos planes permitirían documentar las razones de que algunas recomendaciones sean aceptadas por la OMPI y otras no lo sean; con ese fin se designaría a una persona o a un equipo encargado de dar seguimiento a cada recomendación; y se fomentaría el establecimiento de un plazo para la aplicación de la recomendación. En segundo lugar, en futuros proyecto similares, ya estén financiados como proyectos especiales o por conducto del presupuesto ordinario de la OMPI, debe reforzarse la función de las oficinas regionales a lo largo de todo el proyecto en cuestión. Se debe solicitar la contribución en las fases de concepción del proyecto de las oficinas regionales en la sede, garantizando así el compromiso de estas últimas con los objetivos del proyecto, lo que constituye una manera de velar por la viabilidad del mismo. Las oficinas están en condiciones de prestar asesoramiento para determinar cuál es la ubicación idónea para una academia (por ejemplo, en la oficina nacional de P.I. o en un ministerio del gobierno) y pueden suministrar orientaciones sobre las estructuras gubernamentales a nivel nacional. Las oficinas tienen también la posibilidad de fomentar la inclusión de los centros de formación en las estrategias nacionales de P.I. En tercer lugar, mediante una coordinación entre la Academia de la OMPI y las oficinas regionales, habrían de elaborarse indicadores que permitan evaluar si se han creado centros de formación verdaderamente autosuficientes, en particular, habida cuenta de que dicha actividad se contempla hoy en el presupuesto ordinario de la OMPI. Los indicadores deben ser específicos, mensurables, realizables, pertinentes y sujetos a plazo y deben estar orientados hacia la obtención de productos y también de resultados. En cuarto lugar, con miras a prestar apoyo a los nuevos centros de formación, la Academia de la OMPI, en coordinación con la oficina regional pertinente, debe elaborar un modelo de evaluación que pueda poner a disposición de los centros a los fines de que sea adaptado y utilizado para evaluar hasta qué punto los formadores tienen la competencia y la capacidad necesarias para asumir la responsabilidad de la formación. Eso garantizaría el compromiso de la OMPI con el proyecto una vez finalizada la formación. Se podría recurrir a los consultores independientes que hayan participado en la concepción de los proyectos para realizar evaluaciones independientes de los que hayan recibido formación y verificar si los módulos de formación y el modelo adoptado permiten alcanzar los objetivos, en el sentido de crear recursos humanos capaces de elaborar y poner en práctica programas de formación en P.I. En quinto lugar, la OMPI debe inaugurar oficialmente el proyecto relativo al espacio Wiki y difundirlo entre los Estados miembros. Debe seleccionarse un moderador para dicho espacio a los fines de fomentar y supervisar debates y observaciones acerca de la creación de instituciones de formación en P.I. y de la formación que se imparta en cada uno de ellos. Por último, el equipo del proyecto, en estrecha coordinación con las oficinas regionales, debe finalizar sin demora la elaboración de una serie de directrices que se están preparando sobre los procedimientos necesarios para crear centros de formación en P.I. autosuficientes. Dichas directrices deben ir acompañadas de un plan de difusión y deben darse a conocer entre los Estados miembros.




  1. El consultor (Sr. Keller) presentó el informe de evaluación del proyecto sobre la P.I. y el desarrollo socioeconómico. El proyecto fue adoptado durante la quinta sesión del CDIP celebrada en abril de 2010. Comenzó a ejecutarse el 1 de julio de 2012 y se dio por finalizado en diciembre de 2013, tras una ampliación de seis meses que fue aprobada por el CDIP durante su décima sesión. Entre sus resultados principales se encuentra la realización de varios estudios y talleres y de un simposio. De conformidad con las prácticas habituales, la evaluación se llevó a cabo sobre la base de cuatro criterios principales, a saber, la pertinencia, la eficiencia, la eficacia y la sostenibilidad. Se emplearon distintos instrumentos de evaluación para garantizar una evaluación cualitativa y cuantitativa basada en pruebas. Las metodologías utilizadas combinaron estudios teóricos, entrevistas individuales (por teléfono y mediante reuniones personales) y observación directa. La mayoría de los productos entregados principales se terminaron en fecha relativamente reciente. Por tanto, es demasiado pronto para evaluar los resultados en función de la utilización de los productos entregados y los efectos de esa forma de proceder. El consultor pasó a hablar de las conclusiones de la evaluación. En primer lugar, desde el punto de vista operacional, el proyecto estuvo bien planificado y gestionado El documento del proyecto cuenta con un enfoque bien meditado en el que se resumen los distintos pasos que se han de dar para obtener los resultados deseados. Se registraron algunos retrasos en la ejecución que se debieron principalmente a factores externos, como dificultades de coordinación que escapan al control de la OMPI. Aunque se definieron los objetivos con claridad, cabría mejorar la utilización de los instrumentos estándar de la OMPI de planificación de proyectos (en particular el marco lógico) en la fase de diseño y como base para la presentación de informes. En segundo lugar, dijo que el proyecto era muy pertinente para los Estados miembros en lo relativo a ayudarles a recopilar datos sobre la utilización de la P.I. a pequeña escala a modo de información útil para la formulación de políticas y para vincular la utilización de la P.I. a los resultados económicos y sociales. La disponibilidad de datos estadísticos precisos en los países en desarrollo incidió también en las necesidades de información de las partes interesadas en la P.I. en los países desarrollados. Asimismo, la capacidad del proyecto de ayudar a los Estados miembros a cumplir con sus obligaciones en materia de presentación de informes hizo que este fuese pertinente para las necesidades de la Secretaría de hacer llegar los datos de calidad a los Estados. En tercer lugar, los países beneficiarios mostraron un alto grado de identificación La evaluación también constató la gran cantidad de contribuciones en especie realizadas por las oficinas beneficiarias, que aportaron un número importante de recursos de personal y establecieron funciones específicas para la recopilación y el análisis de datos económicos. Las instituciones beneficiarias articularon sus necesidades con claridad y participaron activamente en el diseño y preparación de los estudios. En cuarto lugar, la OMPI prestó un apoyo adecuado y de alta calidad de la manera adecuada. En el marco del proyecto se elaboraron estudios de buena calidad. El enfoque utilizado de construir y digitalizar la información sobre las solicitudes y concesiones de P.I. con un posible identificador común, permitiendo así vincular estos datos de P.I. a otros datos resultantes de encuestas provenientes de las oficinas de estadística, resultó ser adecuado. Este enfoque fue muy innovador para los países de ingresos medianos y es un reflejo de las mejores prácticas empleadas en los países desarrollados. El proyecto ha servido para reforzar satisfactoriamente las capacidades de las oficinas nacionales de P.I., así como de los expertos locales, en lo que respecta a una mejor comprensión de los factores que determinan la utilización de la P.I. Asimismo, ha ayudado a sensibilizar a los encargados de la formulación de políticas de los países beneficiarios sobre la manera de utilizar los datos económicos para formular políticas. Los beneficiarios han confirmado que los estudios les aportaron información útil para la formulación de políticas, algo que resultó evidente en un caso, al haberse incorporado las constataciones de un estudio en un proyecto de nueva legislación sobre P.I. El proyecto contribuyó a crear una red entre los países beneficiarios y les vinculó a la OMPI. En quinto lugar, el enfoque que se aplicó experimentalmente con éxito en un número limitado de países podría volver a aplicarse en otros países. No obstante, para consolidar y ampliar los prometedores resultados iniciales sería necesario reproducir la asistencia por medio de un proyecto de seguimiento para ampliarlo a otros países. En algunos países seguía sin comprenderse del todo lo importante que es utilizar los datos económicos para formular políticas. Las actividades de sensibilización de los encargados de la formulación de políticas aumentarían las posibilidades de que los estudios se utilicen para formular políticas sobre una base empírica. La eficacia de una posible fase de seguimiento aumentaría de manera considerable si se aprovechasen los conocimientos especializados adquiridos por los países beneficiarios del proyecto para ayudar a otros países. Por último, es probable que la incorporación del fortalecimiento de capacidades al proyecto aumente la sostenibilidad de los resultados. Resulta probable que la capacitación impartida y la institucionalización del análisis económico en las oficinas de P.I. contribuya a la sostenibilidad de los resultados iniciales. Por otra parte, la metodología para recopilar, depurar, integrar, analizar, construir y utilizar los datos sobre P.I. vinculados a otros datos individuales a fin de analizar tendencias y características específicas de la utilización de la P.I. está documentada detalladamente y se puede reproducir en gran medida. El consultor pasó a hablar de las recomendaciones incluidas en el informe de evaluación. En primer lugar, se recomendó que la Secretaría preparase un proyecto de seguimiento a fin de ampliar y consolidar los resultados existentes. Esto debería hacerse de la siguiente manera: continuar prestando asistencia a las oficinas de P.I. de otros países, incluidos los países menos adelantados (PMA), con el fin de crear bases de datos sobre la utilización de la P.I. y vincularlas a otras bases de datos socioeconómicas; realizar nuevos estudios en otros países, incluidos los PMA, utilizando para ello las series de datos creadas y centrándose en particular en temas que no hayan sido aún objeto de análisis; seguir utilizando el enfoque metodológico aplicado en el marco del proyecto, prestando atención especial a la sensibilización de los encargados de la formulación de políticas antes de acordar un mandato para cada estudio; hacer público un resumen de todos los estudios realizados en el marco del proyecto y la fase de seguimiento; aprovechar los conocimientos especializados adquiridos en cada país en el marco del proyecto para prestar asistencia técnica a otros países; valorar la opción de incorporar la capacitación en estadística a las academias nacionales de P.I. auspiciadas por el proyecto DA_10_02, cuando sea posible; seguir instruyendo a los países beneficiarios del proyecto en la actualidad en función de la demanda; y preparar y someter a la consideración de los Estados miembros una hoja de ruta para incorporar la asistencia para la creación de series de datos y su adecuada utilización en las actividades ordinarias de la OMPI. En segundo lugar, se recomendó que el CDIP apruebe un proyecto de seguimiento que permita a los Estados miembros establecer datos estadísticos sobre P.I. y utilizarlos a fin de aportar información a la formulación de políticas, tal como se indica anteriormente. En tercer lugar, la Secretaría debería fortalecer la aplicación de los instrumentos de planificación y seguimiento. Se debería fortalecer el control de calidad de los proyectos en la fase de diseño para garantizar una aplicación adecuada de los instrumentos existentes de planificación de proyectos. La Secretaría debería considerar la posibilidad de introducir el marco lógico como base de la gestión del ciclo de los proyectos. Cuarto, se recomendó que las oficinas de P.I. de los países beneficiarios deberían seguir capacitando a nuevos especialistas para mantener y transmitir los conocimientos adquiridos gracias al proyecto y mitigar el riesgo de rotación del personal. Además, se deberían documentar claramente los procesos de construcción de la serie de datos a fin de garantizar la actualización continua y fluida.




  1. La Delegación de los Estados Unidos de América se refirió al proyecto piloto para la creación de academias nacionales de P.I. y señaló que lo ha apoyado tanto en su primera como en su segunda fase. La Delegación dijo que se encuentra satisfecha de haber efectuado aportaciones durante todo el desarrollo del proyecto. Indicó que considera que esta clase de desarrollo del plan de estudios y la formación podría aportar muchos beneficios a los usuarios, las partes interesadas y los encargados de formulación de políticas de P.I. a escala nacional, al ayudarles a comprender mejor los sistemas de utilización y protección de la P.I. En la presente reunión no ha habido oportunidad de oír pronunciarse a ninguno de los países beneficiarios sobre el desarrollo de las academias nacionales de P.I. en sus países. La Delegación expresó su deseo de saber si algunas de esas delegaciones tiene comentarios que formular. Declaró que, si bien hay indudablemente varios logros de este proyecto que se han destacado, incluida la excelente cifra de más de 8 400 personas formadas y el hecho de que más del 60% de los formadores que han recibido formación sean mujeres, el informe de evaluación también señala muchos aspectos que limitan o retrasan la plena implantación de las academias. En el informe se recoge la necesidad de definir indicadores que midan la sostenibilidad de las academias nacionales de P.I., así como la necesidad de contar con criterios para evaluar hasta qué punto los formados tienen la competencia y la capacidad necesarias para asumir la responsabilidad de la formación. Asimismo, el informe hace mucho hincapié en el fuerte compromiso de los Estados miembros beneficiarios, necesario para que las academias sean eficaces y sostenibles. Igualmente, el informe de evaluación señala que no se han elaborado directrices sobre las medidas y procedimientos necesarios para crear una institución de formación en P.I. El gestor del proyecto y los seis países beneficiarios podrían colaborar sobre este punto, al objeto de ampliar el alcance del proyecto y proporcionar a otros países directrices sobre la forma de enfocar la creación de sus propias academias nacionales de P.I. La Delegación dijo apreciar los efectos iniciales positivos de este proyecto del CDIP y le deseo un éxito continuado a medida que siga avanzando la implantación de las academias nacionales de P.I. Señaló que es posible que efectúe también comentarios sobre el segundo proyecto, pero le interesaría oír los comentarios y respuestas a las preguntas formuladas acerca del primer proyecto.




  1. La Delegación del Perú aludió al proyecto piloto para la creación de academias nacionales de P.I. La ejecución se inició en el Perú en 2009 bajo la supervisión del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI). Desde entonces, la academia ha interactuado estrechamente con la sociedad civil. Ha impartido formación en materia de P.I. a 997 nacionales peruanos. De conformidad con la recomendación 10, se ha impartido formación sobre la A.D. Afirmó que este punto no se menciona en el informe de evaluación. Con relación a la formación de formadores, el Perú organizó un curso regional sobre patentes. Asistieron 15 participantes de la región. También se llevará a cabo un curso de formación sobre el derecho de autor. Estas son las iniciativas de la academia nacional. Aunque el informe de evaluación supone una aportación válida, también es importante oír las opiniones de los países beneficiarios del proyecto. Esos son los resultados tangibles. La Delegación se refirió a las recomendaciones contenidas en el informe de evaluación. En su opinión, las recomendaciones 3 y 4 requieren algunos elementos adicionales que están ausentes. La recomendación 3 se refiere a los indicadores, mientras que la recomendación 4 trata de un modelo de evaluación. Las recomendaciones propugnan que sean desarrollados por la Academia de la OMPI en coordinación con las oficinas regionales. Las actuaciones deberían tener en cuenta la situación de cada país. Por consiguiente, sugirió que en el desarrollo de los indicadores y el modelo deberían participar también los gobiernos y las academias nacionales de P.I. de los países beneficiarios. Así se complementarían las recomendaciones de una manera adecuada.




  1. La Delegación de la India hizo referencia al proyecto sobre P.I. y desarrollo socioeconómico. Acogió con satisfacción las conclusiones y recomendaciones contenidas en el informe de evaluación. Sin embargo, también subrayó las limitaciones de la evaluación, por ser pertinente para futuros proyectos, en concreto el párrafo 27 que señala lo siguiente: “No se realizaron visitas de campo. El estudio exploratorio se centró únicamente en actores directamente involucrados en el proyecto (la Secretaría, oficinas de P.I. en los países beneficiarios, expertos de la OMPI). La recopilación de datos no incluyó una amplia gama de partes interesadas, como los usuarios de P.I. de países en desarrollo, por no constituir un objetivo directo”. La Delegación destacó que deben tenerse en cuenta los aspectos subrayados en el informe, al objeto de realizar una evaluación más precisa del desarrollo socioeconómico relacionado con la P.I. en los países que se seleccionen para la fase II.




  1. La Delegación de la República Dominicana se refirió al proyecto piloto para la creación de academias nacionales de P.I. en fase de implantación, y se sumó a los comentarios realizados por la Delegación del Perú respecto a la elaboración de indicadores. El proyecto es muy importante para su país. Existe el compromiso nacional de impulsar iniciativas por medio de la academia nacional de P.I. Ésta ha podido ofrecer una amplia gama de posibilidades de formación para llegar a más personas y fortalecer la creación de una cultura de P.I. en el país. Desde su creación, la academia nacional de P.I. ha impartido formación a alrededor de 1.500 personas. Se han creado más de 35 unidades académicas. Dichas unidades académicas están dirigidas a profesiones de distintos ámbitos y sectores, como centros de investigación y universidades. Se han llevado a cabo seminarios, talleres, conferencias, clases y otras actividades. La Delegación reiteró que el proyecto reviste una gran importancia para su país. Se han logrado resultados importantes. Ha llegado a distintos segmentos de la población y ha favorecido al desarrollo del país.




  1. La Delegación de Turquía declaró que, en la última década, su país ha experimentado un crecimiento constante de solicitudes de registro de marcas y diseños. La oficina de P.I. ha tramitado un número considerable de solicitudes. Está aumentando constantemente su capacidad para tramitar las solicitudes. En Turquía, el conocimiento de la P.I. se está extendiendo por los círculos pertinentes. Sin embargo, el nivel no está a la altura de las necesidades del país. En colaboración con otras organizaciones gubernamentales y no gubernamentales nacionales e internacionales, la oficina de P.I. se ha esforzado al máximo por corregir esa deficiencia por todos los medios a su alcance. En ese contexto, en 2010 se propuso iniciar dos actividades de cooperación con la OMPI. Una era la creación de una academia de P.I. a través del proyecto piloto para la creación de academias nacionales de P.I. No obstante, no pudo beneficiarse de ambas fases del proyecto. Con todo, la Delegación ha seguido prestando su total apoyo a la continuación del proyecto, incluso antes de la fase II. Las limitaciones del proyecto eran conocidas en ese momento. La Delegación también mencionó el informe de evaluación. Algunos de los resultados del proyecto son valiosos. Como se indica en el informe de evaluación, más de 8.000 personas han obtenido un certificado de formación proporcionado por 71 de los 86 formadores acreditados y coordinados por los cinco directores académicos formados mediante el proyecto. El proyecto concluyó y fue integrado en el presupuesto por programas de la OMPI para 20142015. Tras el acuerdo adoptado por el CDIP en su novena sesión, se concedió prioridad a las necesidades de los PMA y los países que ya participaban en la fase I en la medida de lo posible. La Delegación estima que es mejor tomar en consideración las constataciones y recomendaciones clave del consultor desde este punto de vista. Las constataciones clave 5, 8 y 9 son importantes. Indicó que la constatación clave 5 destaca la necesidad de identificar indicadores acerca de lo que constituye un centro de formación autosuficiente. La constatación clave 8 versa sobre el espacio Wiki, que alberga los materiales de formación creados en la fase II. No tiene moderador y no ha sido oficialmente inaugurado. Eso obstaculiza la difusión del material elaborado en beneficio de otros países. La constatación clave 9 subraya la necesidad de elaborar directrices sobre las medidas y procedimientos pertinentes necesarios para crear una institución de formación en P.I. Todavía no han sido desarrollados dentro del calendario del proyecto. La Delegación reiteró la predisposición de su país a participar en futuros trabajos e iniciativas de carácter académico. También dijo que ha respaldado firmemente la creación de nuevas academias de P.I. y la continuación de la labor ya iniciada en los países interesados.




  1. La Delegación de China dijo que considera que estos proyectos ofrecen numerosas ventajas a los países beneficiarios. Afirmó que China ha participado en el proyecto sobre la P.I. y el desarrollo socioeconómico. La OMPI organizó numerosas actividades, incluido un seminario y un taller, que brindaron la oportunidad de intercambiar puntos de vista entre delegados de distintos países. Indicó que el informe de evaluación incluye recomendaciones. Dijo que espera que la OMPI pueda analizar las recomendaciones de cara a la labor futura. Asimismo, manifestó su esperanza de que la OMPI tenga en cuenta la experiencia de la fase I y preste atención a la sostenibilidad de esta labor. Añadió que confía en que la OMPI encuentre una forma efectiva de divulgar los resultados de los estudios para que puedan ser utilizados por otros países.




  1. La Delegación del Brasil hizo referencia al proyecto sobre la P.I. y el desarrollo socioeconómico y manifestó su satisfacción con los resultados. Declaró que el Brasil ha participado activamente en el proyecto. La División de Economía y Estadística de la OMPI elaboró tres documentos en coordinación con instituciones brasileñas. Son los siguientes: La propiedad intelectual y el desarrollo socioeconómico – Estudio de país: Brasil – Resumen (documento CDIP/11/INF/3); Resumen del estudio sobre el uso de la propiedad intelectual y el rendimiento de las exportaciones de las empresas brasileñas (documento CDIP/14/INF/5); y el informe sobre el uso de la P.I. en el Brasil (2000-2011) (documento CDIP/14/INF/6). Las instituciones que participaron en la realización de estos estudios fueron la Oficina de Propiedad Intelectual del Brasil y el Instituto de Investigación Económica Aplicada (IPEA). Estos tres documentos ofrecen una base sólida para seguir analizando el efecto del uso de la P.I. en el Brasil. Los informes aportan una mejor comprensión de la situación sobre el terreno y ofrecen una perspectiva más clara acerca del uso del sistema de P.I. en el Brasil. El proyecto también deparó otros importantes resultados. El más importante fue la creación de una base de datos de P.I. con fines estadísticos. Este instrumento fue desarrollado por la oficina brasileña en colaboración con la OMPI. Facilita acceso a los datos sobre el uso de los activos de P.I. en el Brasil desde 2000. La base de datos puede proporcionar información estratégica a las autoridades brasileñas para utilizarla en sus actividades de formulación de políticas. Las instituciones brasileñas participantes en el proyecto han valorado positivamente la cooperación con la División de Economía y Estadística de la OMPI. La Delegación manifestó su deseo de que esta positiva experiencia pueda constituir el primer paso hacia una sólida y fructífera relación para la elaboración de datos económicos y estadísticos sobre derechos de P.I. Para el Brasil, reviste un gran interés el desarrollo de metodologías sólidas para medir la incidencia de la protección de la P.I. sobre distintos aspectos de los asuntos sociales y económicos. Dijo que, a su juicio, esa opinión es compartida también por otros Estados miembros.




  1. La Delegación de El Salvador se refirió a las recomendaciones del informe de evaluación relativo al proyecto sobre la P.I. y el desarrollo socioeconómico. Mostró interés por las recomendaciones, en especial la recomendación de que la Secretaría siga ayudando a las oficinas de P.I. a crear bases de datos sobre el uso de la P.I. y a conectarlas con otras bases de datos socioeconómicos, así como la recomendación de que las Oficinas de P.I. prosigan las actividades de formación. A su juicio, esta es una de las tareas que las oficinas de P.I., incluida la suya propia, han estado llevando a cabo. La Delegación pasó entonces a referirse al informe de evaluación del proyecto piloto para la creación de academias nacionales de P.I. Hizo mención de las recomendaciones contenidas en el informe y subrayó las referencias a los planes de acción para abordar las distintas recomendaciones de evaluación; la elaboración de indicadores que permitan evaluar si se han creado centros de formación verdaderamente autosuficientes; y la recomendación de que la OMPI inaugure oficialmente el proyecto del espacio Wiki para la difusión del material a otros países que deseen establecer centros de formación en P.I. Hizo suyos los comentarios formulados por las Delegaciones del Perú y la República Dominicana acerca de la elaboración de indicadores sobre lo que constituye un centro de formación autosuficiente.




  1. La Delegación de Chile expresó su apoyo a las opiniones recogidas en el informe de evaluación relativo al proyecto sobre la P.I. y el desarrollo socioeconómico. Reiteró que un resultado importante del proyecto consiste en la elaboración de nuevas bases de datos en los países que participaron en el proyecto. Los conocimientos relativos a la elaboración de las bases de datos también forman parte de los resultados tangibles de este proyecto. Los resultados pueden reproducirse en otros Estados miembros aplicando la metodología aplicada. El proyecto ayuda a sensibilizar a los encargados de la formulación de políticas sobre la forma de utilizar los datos económicos para ese fin. La información recopilada mediante el proyecto será útil para el desarrollo de una estrategia nacional de propiedad industrial. La Delegación subrayó los esfuerzos conjuntos realizados por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) y la OMPI para ejecutar el proyecto en Chile.




  1. La Delegación de Colombia comentó el proyecto piloto para la creación de academias nacionales de P.I. y se adhirió a las declaraciones efectuadas por las Delegaciones del Perú y la República Dominicana. Colombia es un país beneficiario del proyecto. Estas iniciativas son importantes para Colombia y para otros países que necesitan fortalecer sus capacidades de P.I. En este sentido, una de las herramientas más importantes es la formación. Ello incluye tanto la formación presencial como la virtual. Colombia ha aprovechado los cursos y programas de la OMPI y los ha adaptado a su propia situación y necesidades. En 2013, Colombia formó a alrededor de 5.950 personas en 189 centros de formación. Este año se superarán estas cifras. En Colombia, la oficina de derecho de autor es independiente de la oficina de propiedad industrial. El proyecto sirvió para generar sinergias y reuniones fructíferas mediante la cooperación en materia de P.I. La OMPI presta asistencia a la academia de P.I. facilitando expertos, materiales didácticos, libros y acceso a bases de datos. Como resultado, la academia ha alcanzado un cierto grado de autosuficiencia. La academia continuará precisando de la asistencia de la OMPI para estas iniciativas. Finalmente, la Delegación dijo que es importante elaborar indicadores que midan la efectividad y la eficacia de estos proyectos.




  1. La Delegación de los Estados Unidos de América formuló algunos comentarios en torno al proyecto sobre la P.I. y el desarrollo socioeconómico. Respaldó el proyecto cuando fue propuesto inicialmente en 2010 y ha insistido en revisarlo y exponer comentarios sobre los distintos estudios derivados del mismo. Ha escuchado los comentarios de algunos de los países en los que se elaboraron estudios, pero desearía escuchar también a otros países beneficiarios acerca de los resultados de los estudios llevados a cabo en sus países, especialmente teniendo en cuenta los comentarios del evaluador, según los cuales el hecho de que los estudios se elaboraran en una etapa tardía del plazo estipulado para el proyecto hizo difícil analizar su asimilación y uso. Mostró su interés por profundizar en cómo recibieron los estudios las partes interesadas y los encargados de la formulación de políticas, y en cómo se utilizarán los resultados en el futuro. Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es que los estudios incluyen la elaboración de series de datos e información estadística sobre P.I. y desarrollo socioeconómico que con el tiempo podrán ampliarse y desarrollarse adicionalmente. La Delegación afirmó que le interesaría tener más información en torno a la sostenibilidad de estas iniciativas de cara al futuro. El informe de evaluación destaca varios aspectos susceptibles de mejora y que ampliarían el alcance, efectividad y sostenibilidad de los resultados del proyecto. En concreto, el informe apunta al valor de la Cooperación SurSur en la recomendación para aprovechar los conocimientos especializados adquiridos en cada país en el marco del proyecto para prestar asistencia técnica a otros países. Asimismo, en el informe se indica la necesidad de aumentar la formación estadística en los planes de estudio de las academias nacionales de P.I. y de incorporar en los servicios ordinarios de la OMPI la asistencia técnica para la creación de series de datos y su adecuada utilización. También se exhorta a las oficinas de P.I. beneficiarias a formar nuevos especialistas para mantener y transmitir los conocimientos adquiridos mediante el proyecto. En última instancia, ese tipo de estudios tendrían una mayor repercusión si contaran con la cooperación, aportación y compromiso pleno de las distintas partes interesadas y los encargados de formular las políticas de los países beneficiarios. La Delegación valoró positivamente el que este punto parezca haber constituido una consideración fundamental durante todo el proyecto.




  1. El Presidente invitó a los evaluadores a responder a las preguntas planteadas y a los comentarios formulados por los presentes.




  1. La consultora (Sra. Austin) comentó el apoyo y respaldo brindados por las delegaciones a las recomendaciones recogidas en el informe de evaluación sobre el proyecto piloto para la creación de academias nacionales de P.I. A este respecto, manifestó que la recomendación 1 sobre elaboración de planes de acción fue respaldada por la Delegación de El Salvador. La recomendación 3 para la elaboración de indicadores que permitan evaluar si se han creado centros de formación verdaderamente autosuficientes fue mencionada por varias delegaciones, como las de Perú, El Salvador, Estados Unidos de América, Turquía, República Dominicana y Colombia. La recomendación 4 fue mencionada por las Delegaciones del Perú y El Salvador. La recomendación 5 fue mencionada por las Delegaciones de Turquía y El Salvador. La recomendación 6 fue mencionada por las Delegaciones de Turquía y los Estados Unidos de América. La consultora señaló que las Delegaciones del Perú y la República Dominicana han subrayado, por ejemplo, el número de personas formadas en los distintos centros de formación. El informe ofrece una cifra global de personas formadas y no incluye un desglose por países. Ello se debe a que el mandato para la evaluación señala claramente que debe evaluarse el proyecto en su conjunto, y no las distintas actividades que comprende. A continuación se pronunció sobre las recomendaciones 3 y 4, relativas a la elaboración de indicadores y el desarrollo de un formato de evaluación, y la solicitud de los Estados miembros de incorporarse a dichas actividades. Declaró que la recomendación propone como punto de partida la participación de la Academia de la OMPI y de las oficinas regionales. La participación de los Estados miembros en el proceso serviría sin duda para potenciar la elaboración de los indicadores y de un formato de evaluación.




  1. El consultor (Sr. Mohnen) se refirió a los comentarios de la Delegación de la India en relación con el informe de evaluación del proyecto sobre la P.I. y el desarrollo socioeconómico. Aseguró que no se entrevistó a los usuarios de P.I. porque el proyecto trata de compensar el déficit de conocimientos que afrontan los políticos de esos países para diseñar y aplicar un régimen de propiedad intelectual orientado a fomentar el desarrollo. En consecuencia, se considera que los primeros beneficiarios son las oficinas de P.I. y los encargados de formular políticas. El informe recomienda la elaboración de un proyecto de seguimiento, para continuar prestando asistencia a las oficinas de P.I. de otros países con el fin de crear bases de datos sobre la utilización de la P.I. y vincularlas con otras bases de datos socioeconómicos. Las bases de datos podrían ser utilizadas por el sector académico y por los encargados de la formulación de políticas a fin de determinar si existe una vinculación entre el uso de la P.I. y el desarrollo socioeconómico. Dijo que se ha aprendido mucho y sería útil perseverar en los esfuerzos. Por tanto, se recomienda que las oficinas de P.I. presten la atención debida a seguir capacitando a nuevos especialistas para mantener y transmitir los conocimientos adquiridos gracias al proyecto y mitigar el riesgo de rotación del personal.




  1. El presidente dio por concluidos los debates ante la falta de observaciones por parte de los presentes.



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