S ompi-sgae/DA/asu/05/6 original: Español fecha



Descargar 143.19 Kb.
Página2/4
Fecha de conversión15.12.2017
Tamaño143.19 Kb.
1   2   3   4

Universal City Studios, Inc. V. Corley, Eric

Este caso refiere a un programa de computación escrito por un adolescente en Noruega conocido como “DeCSS”, el cual eludía el CSS (content scramble system) que era usado para proteger películas en DVD. Los demandados ( 2600 magazine y editor ) operaban un web site publicando una revista dedicada a hackers (piratas informáticos). Corley, como Editor, publicó el programa que eludía el DeCSS en su sitio. De esta forma Universal y otros compañías (conjunto Motion Picture Studios) presentaron demanda bajo la DMCA al violar Corley la prohibición contra el tráfico de artefactos, mecanismos o sistemas que eluden las medidas tecnológicas. El Tribunal falló a favor de los titulares del derecho de autor, sosteniendo que las acciones de Corley violaban la DMCA. El Tribunal ordenó a Corley quitar el Decss de su sitio. Si bien cumplió con dicha orden, estableció links a los diversos sitios dónde los usuarios podían ubicar el DeCSS.


Durante el mes de agosto del año 2000 se le ordenó asimismo dar de baja los links pues se violaba la DMCA.
En la apelación ante la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito con Sede en Nueva York, el demandado centró sus argumentos en la violación de la primera enmienda que garantiza la libertad de expresión. La Corte rechazó dichos argumentos y encontró responsable a Corley. Estableció que mientras un programa de computación como el DeCSS tiene algunas características de expresión y están sujetas a la protección de la primera enmienda, ellas también tienen características funcionales que causan a los computadores una forma de operar diferente. En este caso la DMCA estableció que las características funcionales de DeCSS, no la expresión de las características, y de ese modo posee un contenido neutral que no viola la primera enmienda.
Los demandados también invocaron el fair use correspondiente a la Sección 107 de la Copyright Act.
El Tribunal señaló que una acción instaurada bajo la DMCA ( Sección 1201 a) no constituye una demanda por infracción del copyright, por lo tanto la Sección 107 y la doctrina del fair use resultan inaplicables. Si bien la DMCA contempla que ninguna disposición podrá afectar derechos, acciones, limitaciones o defensas respecto a las infracciones al copyright, incluyendo al fair use (lit. c, Sección 1201), la misma sólo es aplicable como argumento defensa por parte de quién desconozca el copyright. En el tema de las medidas tecnológicas la elusión de un dispositivo técnico es una conducta diferente; lo que importa es que si una persona evade un mecanismo tecnológico sea castigada por la evasión, independientemente de si con ello existe o no desconocimiento del copyright. El Tribunal acudió a los trabajos preparatorios
Jane Ginsburg, refiriéndose a este pleito señala que el demandado, que primero había hecho accesible en su sitio de Internet el código DeCSS de elusión del control de acceso que llevan los DVD y luego había establecido lazos con otros sitios que publican el código, afirmaba que el código era “expresivo” y que estaba, por lo tanto, protegido por la Primera Enmienda. El Tribunal, al mismo tiempo que reconocía que los códigos informáticos pueden ser expresivos, subrayó sobre todo el carácter funcional del DeCSS. Declaró luego que aunque el Congreso no tiene el derecho de prohibir la palabra basada en el contenido del mensaje puede, para alcanzar un objetivo gubernamental importante, reglamentar las funcionalidades que no tienen relación con la palabra, incluso si esa reglamentación afecta los aspectos expresivos del programa. El objetivo importante en cuestión era aquí garantizar una protección real del derecho de autor como estímulo para la continuación de la actividad de creación y de difusión de las obras. El Tribunal estimó que los argumentos de los demandados basados en la Primera Enmienda “no tienen en cuenta la capacidad real funcional que tienen los programas informáticos de descodificación y los hiperlinks para facilitar el acceso instantáneo, sin autorización, a contenidos protegidos por cualquiera, en cualquier parte del mundo. En esas circunstancias ampliamente verificadas, la prohibición de establecer lazos ordenada por el Juez restringe válidamente la posibilidad para los apelantes de permitir instantáneamente a cualquiera, a partir de cualquier parte, acceder sin autorización a filmes protegidos grabados en DVD”. Puesto que el texto legislativo alude a los aspectos funcionales y no a los aspectos expresivos del programa y que las disposiciones contra la elusión ofrecen un importante medio de lucha contra el fraude, el Tribunal estimó que esas disposiciones resisten al examen de su constitucionalidad.
Los demandados afirmaban también que las disposiciones que prohíben esquivar los controles de acceso eran incompatibles con la Constitución porque no sufrían de argumento de defensa basado en la excepción de uso leal (fair use). La DMCA prevé una serie de excepciones específicas pero no incluye ninguna excepción general que se asemeje al uso leal. Según los demandados la DMCA elimina el uso leal. El Congreso no tenía la facultad de extirpar el uso leal ya que esta excepción está impuesta por la Constitución. El Tribunal calificó esas afirmaciones de “extravagantes” y desestimó ambos argumentos. Señaló que ninguna jurisdicción había estimado que el argumento de defensa basado en la excepción de uso leal estaba impuesto por la Constitución y afirmó que de todas formas la DMCA no elimina el uso leal. El Tribunal reconociendo que los controles de acceso pueden hacer que ciertas formas de uso leal sean más difíciles de realizar, hizo observar que ni la ley sobre derecho de autor ni la Constitución imponen la obligación de permitir que actos que corresponden al uso leal puedan ser realizados de la forma que mejor conviene al consumidor15.
United States v. Elcom, Ltd
Este caso fue el primero dirigido a los aspectos penales de la prohibición consagrada en la DMCA.
Dimitry Sklyarow y su compañía Elcomsoft crearon y comercializaron un programa de computación llamado Advanced eBook Proccesor, el cual eludió la medida de protección tecnológica puesta por Adobe para proteger el formato de su libro electrónico contra la copia no autorizada. En concreto, el advanced ebook processor traducía el formato de Adobe, para lo cual debía remover medidas contra la copia, procesamiento de texto a voz, etc.
Sklyrow y Elcomsoft fueron acusados por violar deliberadamente o concientemente la prohibición de la DMCA dado que traficaron sistemas que eludían las medidas tecnológicas de protección.
Los denunciados señalaron que las disposiciones de la DMCA al respecto eran inconstitucionales. Ellos argumentaron que las prohibiciones sobre artefactos o mecanismos fueron vagas y que no se distinguió entre sistemas o mecanismos que son diseñados para permitir infracciones y aquellos que son diseñados para usos leales u otras situaciones que violan la utilización de obras protegidas. Los denunciados reclamaron que el Advanced ebook processor fue diseñado para permitir a los usuarios hacer uso justo sobre ebooks, como leer el e book en un computador diferente que el de uno para el cual fue autorizado. Así, señalaron el advanced e-book processor permitía a quiénes tenían ebooks comprados en legal forma hacer usos leales. Así se podía leerlo en un notebook distinto al PC dónde había sido originalmente descargado o bien leerlo sobre un sistema operativo Linux, puesto que Adobe sólo permite la compatibilidad con Mac y Windows.
Los denunciados también argumentaron, como el demandado en el caso Corley, que la DMCA violó la primera enmienda de la Constitución al limitar la libertad de expresión. Por último los denunciados argumentaron que el Congreso de los Estados Unidos excedió su poder bajo el Copyright Clause of the Constitution cuando promulgó la DMCA.
La Corte del Distrito Norte de California, situada en San Francisco, rechazó todos estos argumentos. La Corte sostuvo que la DMCA no fue vaga porque claramente prohibió la elusión de las medidas tecnológicas sin reparar en su supuesto uso. La Corte siguió el caso Corley y sostuvo que la DMCA no violó la primera enmienda porque reguló los aspectos funcionales de un programa de computación de manera apropiada. También sostuvo que la dicha norma fue sancionada dentro de un ejercicio apropiado del Poder Legislativo bajo la Cláusula de Comercio de la Constitución de los Estados Unidos.
En concreto el Tribunal señaló que el DMCA no elimina la excepción por uso leal. Aunque determinadas utilizaciones que corresponden a esta excepción puedan resultar más difíciles, el uso leal no ha sido prohibido. Los propietarios legítimos de obras protegidas pueden seguir realizando todas las utilizaciones libres autorizadas por la ley. Está claro que es posible que esas utilizaciones se hayan hecho más difíciles de realizar en el caso de obras numerizadas protegidas por medidas técnicas, pero las utilizaciones libres propiamente dichas no han sido eliminadas ni prohibidas. Por ejemplo, nada en el DMCA impide a alguien citar un fragmento sacado de una obra o confrontar textos con fines de estudio o de crítica. Puede que, desde un punto de vista técnico, el usuario leal encuentre que es más difícil hacerlo: será quizás necesario que la cita se haga al antiguo modo, a mano o recopiando el texto, en lugar de copiar y pegar el fragmento a partir del soporte numérico. Pero no deja de ser cierto que el usuario puede seguir prevaleciéndose de esta excepción. El demandado no ha cita ningún texto que garantice al beneficiario de la excepción por uso leal el derecho de prevalecerse de esta excepción de la manera que el sea técnicamente más cómoda”16.
Siguiendo a Ginsburg, los jueces de los pleitos Corley y Elcom entendieron que el Congreso al consagrar las medidas de control de acceso a las obras actuó correctamente, pues mientras hayan versiones de la obra disponibles en otros formatos que puedan ser objeto de reseñas, aunque sean menos cómodos, los principios que fundan la excepción por uso leal seguirán siendo respetados. Por el contrario, en la hipótesis en que un día se esté frente a un verdadero bloqueo numérico, de forma que ya no sean accesibles otros formatos no protegidos, el equilibrio encontrado por el Congreso pudiera verse efectivamente desestabilizado17.
Los denunciantes dejaron caer los cargos contra Dimitry en forma individual a cambio de su cooperación en el caso contra la compañía Elcomsoft. En diciembre de 2002 un jurado absolvió a Elcomsoft de los cargos. Los reportes del juicio indican que el jurado determinó que Elcomsoft no intentó violar la DMCA vendiendo el software.
Lexmark Int’l, Inc. v. Static Control Components, Inc.
El demandante en este caso, Lexmark, fabrica impresoras láser y los cartuchos de toner para dichas impresoras.
Lexmark ofreció dos programas diferentes a sus clientes para comprar cartuchos en reemplazo de los quedan vacíos. Por un lado, los clientes podrían comprar a un precio reducido cartuchos (prebate cartridgle) recargados por Lexmark. Por otro lado, el cliente también tenía la opción de comprar uno más costoso que podría ser rellenado por terceros, como Static Control.
Para llevar adelante dicha decisión, Lexmark usó un sistema tecnológico que podía detectar si el toner utilizado para el cartucho había sido rellenado por Lexmark o por un tercero.
Static Control, competidor de Lexmark, realizó un proceso de ingeniería reversa sobre el sistema de Lexmark, lo que le permitió rellenar el Prebate Cartridges para clientes de Lexmark.
Lexmark demandó a Static Control alegando que sus acciones violaban la DMCA y constituían una infracción a sus derechos de autor.
En marzo de 2003, la Corte del Distrito Este de Kentucky dispuso una medida cautelar ( interdicto preliminar) contra Static Control basado en la probabilidad que Lexmark tuviera éxito en su accionamiento.
Lexmark reivindicó no sólo que Static Control eludió sus medidas tecnológicas de protección de la DMCA sino, también, que había violado el derecho de autor al copiar el programa de computación de Lexmark a través de ingeniería reversa.
Este caso ha ganó la atención porque refiere a circunstancias que no habrían sido previstas cuando la DMCA fue aprobada. En efecto, cuando esta norma fue aprobada se pensó en circunstancias como las presentadas en Corley y Elcomsoft, esto es, titulares de derecho de autor o distribuidores usando tecnología para proteger obras en DVD´s, ebooks, que fueran distribuidas al público. El caso Lexmarx refiere a software incluido en impresoras láser y un sistema para asegurar la estructura de precio en las medidas tecnológicas.
Algunos han mostrado preocupación porque esta situación muestra como la DMCA podría ser usada para propósitos anticompetitivos, generalmente no emparentados con prevención de actos de piratería.
El fallo de segunda instancia revocó el de primera, bajo el fundamento que la DMCA no puede ser utilizada para crear monopolios electrónicos.
The Chamberlain Group, Inc. v. Skylink Technologies, Inc.
En este caso también se trata de cuestiones que no habrían sido previstas en 1998.

Chamberlain fabrica puertas de garage que abren o cierran de acuerdo a un sistema de control remoto. La puerta-garage usa un programa de computación en el aparato o mecanismo que recibe la señal codificada desde el control remoto y determina si el garage se abre o cierra. El software es usado para proporcionar un nivel de seguridad contra aquellos que podrían capturar las señales desde el control remoto, registrarlas, y tratar de usarlas más tarde para abrir el garage.


El demandado, Skylink, produjo un control remoto universal que podía operar el aparato Chamberlain, entre otros. Skylink hico ingeniería reversa del algoritmo usado por el software del receptor de la puerta garage.
Chamberlain demandó a Skylink bajo la DMCA argumentando que el control remoto de Skylink eludió la medida tecnológica de protección que controlaba el acceso al software de Chamberlain.
La Corte rechazó el reclamo de Chamberlain. Fundamentalmente porque los consumidores podían usar otros controles remotos como Skylinl´s, y porque Chamberlain nunca objetó dicho uso.
La Corte de Apelación comenzó su análisis señalando que la DMCA no creó un nuevo derecho de autor, sino una nueva forma de responsabilidad que apoya a los titulares de copyright. En base a ello la Corte encontró que debía haber un nexo entre responsabilidad por elusión a las medidas de acceso a la obra y los derechos de autor que los demandantes buscaban proteger imponiendo tal control de acceso. La Corte señaló que la DMCA prohíbe solo aquéllas formas de acceso que tienen una razonable relación con la protección que proporciona a los titulares del derecho de autor.
En este caso, la Corte encontró que el Copyright Act no prohibió a los consumidores el acceso al programa de computación inserto en el sistema de puerta-garage que ellos compraron legalmente. De ese modo, Chamberlain no podía mantener su reclamo por elusión, porque no había razonable relación entre el control de acceso y sus derechos bajo el copyright. La Corte subrayó que el mero uso de la puerta garage no constituía una infracción al copyright.
B. Responsabilidad de los Proveedores de Servicio
Napster
En el caso Napster, a través de la línea se permitía a los interesados descargar fijaciones musicales en formato mp3 en forma directa desde los computadores (discos duros) de los usuarios. Para ello se empleaba el comando centralizado de Napster con todos los archivos disponibles en el sistema. En el momento de mayor explosión del sistema éste permitía el intercambio de cien millones de descargas al día18.
Las demandas promovidas contra Napster provocaron como resultado las sentencias de 10 de agosto de 2000 del Tribunal de Distrito Estadounidense del Norte de California y del Noveno Circuito de 2001.

En la primera se condenó a Napster como responsable subsidiario. En la segunda, se confirmó la sentencia aunque con algunas diferencias. En efecto, el Noveno Circuito entendió que existía una responsabilidad contributiva, aunque no estuvo de acuerdo en que Napster no había demostrado que su sistema era capaz de ser utilizado para usos legítimos.


De igual forma entendió, que un Tribunal no puede atribuir un conocimiento positivo por parte de Napster simplemente porque fuese consciente de que su sistema podría ser utilizado para violar los derechos de autor. No obstante ello, concluyó que Napster tenía conocimiento verdadero de las actividades infractoras, por lo que quedó establecida la infracción contributiva.
“Si el operador de un sistema informático tiene noticia de un material ilícito específico en su sistema y no elimina dicho material del mismo, el operador tiene conocimiento y contribuye a la infracción directa. El sumario apoya la conclusión del Tribunal del Distrito de que Napster tenía conocimiento verdadero de que materiales ilegítimos específicos estaban disponibles en su sistema, que podía bloquear el acceso a los mismos por parte de los proveedores de dichos materiales y no los retiró de su sistema19.
El Noveno Circuito también confirmó la sentencia respecto a la responsabilidad indirecta. Se sostuvo así que existe un beneficio económico cuando la disponibilidad de material ilícito “actúa como gancho para los clientes”20.
La circunstancia de que Napster se reservase el derecho de bloquear el acceso al sistema a un usuario por cualquier razón relacionada con el mismo era una prueba del derecho y la capacidad de supervisar la compañía.
La expansión de los servicios P2P también dio lugar a otros pronunciamientos judiciales. Como veremos, el factor centralización o descentralización de los servicios pasa a cobrar importancia. En función de la extensión de este trabajo veremos los casos Grokster – StreamCast y Kazaa.

1   2   3   4


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal