Sección fenomenología y hermenéutica



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El acariciar. Aportes desde una fenomenología del tacto merleaupontyana

Alejandro Rafael Laregina (UBA.)


El acariciar se presenta como un fenómeno señaladamente humano. El acariciar es expresión y búsqueda del sentido del tacto. Como señala Levinas, si bien la caricia es sensibilidad, también trasciende lo sensible (Levinas, Emmanuel, Totalidad e infinito. Ensayo sobre la exterioridad, Salamanca, Ed. Sígueme, 1977, p. 267). Desde una temprana perspectiva merleaupontyana, la caricia reviste distintas significaciones en los órdenes físico, vital y humano: límite del cuerpo en el contacto, estimulación vital imprescindible del organismo en el orden vital, y una compleja significación expresiva en el orden humano. Esta expresividad del acariciar se presenta como un fenómeno táctil que permite ser descripto desde una fenomenología del tocar merleaupontyana presentada en la Fenomenología de la percepción. Esta tarea encuentra un antecedente valioso en el texto de José Gaos titulado “La caricia” (Gaos, José, “La caricia” en Serrano de Haro (Ed.), Cuerpo Vivido, Madrid, Ediciones Encuentro, 2010, pp. 53-85). En el mismo, Gaos señala algunas notas características tanto de la mano que acaricia como de la superficie acariciada. Desde la fenomenología merleaupontyana, propongo describir el acariciar como un estilo de tocar, con una estructura y organización del campo táctil propios. El sentido del tacto requiere de movimiento como el sentido visual requiere de luz. En este trabajo nos proponemos describir ese estilo de tocar tan señaladamente humano que es el acariciar, con su estructura y su modo de moverse característico.

La atribución de sentido como acontecimiento fundante.

Merleau-Ponty y la institución en la formación de la experiencia

Jesica Buffone (CONICET – UBA – LYON)

La pregunta por la génesis de los procesos por los cuales percibimos el mundo humano y el mundo de las cosas parece deslizarse ante nuestros ojos cuando intentamos realizar una reconstrucción de la fenomenología de la percepción formulada por Maurice Merleau-Ponty. Sin embargo, la traducción reciente de La institución. La pasividad: Notas de cursos en el Collège de France (1954-1955), nos ha acercado a un concepto escurridizo dentro de su obra: la institución, como aquella experiencia fundante dadora de sentido que nos cierra dentro de una significación para abrirnos a un mundo plagado de ella. En este trabajo, la noción de institución será retomada para explorar la constitución infantil del cuerpo propio y del mundo intersubjetivo, explorando aquellos mecanismos considerados fundantes dentro de este proceso que posibilitarán y darán lugar a los demás acontecimientos instituyentes. Partiendo de la caracterización merleaupontyana del sujeto como instituido/instituyente, me centraré principalmente en el texto de Ángel Rivière, Interacción precoz. Una perspectiva vygotskiana a partir de los esquemas de Piaget (1986/2003), en donde las atribuciones de intencionalidad a las acciones del bebé serán primordiales en la construcción y organización de la identidad infantil y del mundo circundante. La donación de sentido por parte del adulto estará a la base de la organización de mi propio esquema perceptivo, posibilitando el aparecer del mundo simbólico, matriz y “juntura” de determinado tiempo histórico que la institución inaugura. Este momento de atribución significante, será propuesto en el marco de su teoría de la percepción como el momento fundante de todo proceso instituyente.



Merleau-Ponty, Foucault y el hombre como “duplicado empírico-trascendental


Claudio Cormick (CONICET/UBA-Paris 8)

El presente trabajo se apoya sobre la constatación de la confluencia, insuficientemente problematizada en la literatura existente, entre -por un lado- las referencias foucaultianas a la anfibiología de los análisis sobre el “hombre”, presuntamente afectados por una oscilación entre consideraciones empíricas y trascendentales, y -por el otro- la problematización que Maurice Merleau-Ponty había realizado -esencialmente en el período de 1948 a 1952- sobre los dilemas concernientes al estatuto dual del hombre como siendo, a la vez, un objeto condicionado pero también la perspectiva subjetiva en que se apoya todo conocimiento. En efecto, las referencias críticas de Foucault -y de sus comentaristas- a la fenomenología no se han detenido, por regla general, en explorar las continuidades y diferencias entre los abordajes de uno y otro filósofos franceses sobre el dualismo bajo el cual aparece el hombre a la luz de la especulación filosófica y de los descubrimientos positivos de las ciencias humanas. Nos propondremos, en consecuencia, reconstruir un marco común de problematización que permita comparar -entre otros ejes- el motivo por el que para ambos autores la dualidad del “hombre” plantea un problema filosófico; el terreno disciplinar en el que esta dualidad habría de ser analizada y resuelta, y las respectivas soluciones de cada uno de estos filósofos.




Miércoles 3 de septiembre
Acontecimiento y contingencia:

el campo de la acción política en Merleau-Ponty

Maximiliano Cladakis (UNSAM-CONICET)

Uno de los rasgos principales de la filosofía merleau-pontyana es el abordaje de la existencia concreta del hombre en el mundo como ser situado. El carácter corporal, carnal, de la existencia humana hace que el hombre sea, en términos similares a los de Sartre, un ser en situación. Frente a la “actitud idealista”, que únicamente nos brinda una “imagen fantasmal” del hombre, Merleau-Ponty abre la posibilidad de pensar el devenir de la experiencia humana en su concretitud. El hombre, pues, no es una conciencia que flota sobre la nada. Por el contrario, es un cuerpo enraizado en un mundo, en una historia, en un campo cultural y social compartido con otras existencias encarnadas. La existencia humana, por lo tanto, guarda siempre un carácter ambiguo y paradojal, nada depende totalmente del individuo, pero, al mismo tiempo, el individuo es libre y responsable: su acción es siempre un acto de compromiso donde no se compromete sólo a sí mismo, sino que también compromete a los otros; sin embargo, hay ineludiblemente una excedencia en su resultado que trasvasa la intención que la impulsa, que, incluso, puede ser lo opuesto de dicha intención. Ni voluntarismo subjetivista, ni determinismo objetivista, la acción se abre sobre un quiasmo en donde se entrecruzan la libertad y la contingencia. En este sentido, el pensamiento merleau-pontyano acerca de lo político no se ubicará ni en el moralismo abstracto ni en lo que suele ser llamado, habitualmente, real Politik. Precisamente, entre una y otra posición, que en Humanismo y terror aparecen bajo las figuras del “yogui” y del “comisario”, el fenomenólogo francés describe el campo de la política como un escenario compuesto por la inexpugnable tensión trágica entre la autonomía de la voluntad y el advenimiento contingente de la historia. Precisamente, en este trabajo, abordaremos la forma en que el acontecimiento y la contingencia delimitan el campo de la acción política dentro del pensamiento merleau-pontyano. Con esta intención, abordaremos tres puntos: la relación intrínseca existencia encarnada e intersubjetividad, la crítica a la moral abstracta y al ideal de “alma bella”, y, por último, la posibilidad de un humanismo real que tenga como base las condiciones concretas de la existencia humana. Para ello nos centraremos, principalmente, en tres textos: el capítulo acerca de “El otro y el mundo humano” de la Fenomenología de la percepción, el artículo “La guerra tuvo lugar” y la conferencia “Nota sobre Maquiavelo”.


¿Hay una verdad del naturalismo?” La contingencia de la vida como acontecimiento.



Graciela Ralón de Walton (UNSAM)

Nuestro objetivo en este trabajo es, en primer lugar, dilucidar las relaciones entre el alma y el cuerpo en La estructura del comportamiento, con la intención de revelar el sentido que Merleau-Ponty le otorga al naturalismo. En segundo lugar, analizaremos en qué sentido las relaciones entre el alma y el cuerpo constituyen un punto central para comprender no solo la vida humana como una forma de integración sino también para comprender una cierta posibilidad de dualismo que no es “un dualismo de sustancias” sino la desintegración de los diferentes órdenes. Finalmente, intentaremos evaluar hasta qué punto el fenómeno de integración-desintegración es frágil y está amenazado por la contingencia de la vida.



El sujeto de la intencionalidad: génesis de un problema

Mariana Larison (CONICET, UBA)

La tradición fenomenológica se caracteriza, dentro del campo de la filosofía contemporánea, por haber reintroducido, a comienzos del siglo XX, una noción que iba a revolucionar la manera de pensar la relación del sujeto con el mundo: la intencionalidad.. Esta noción, sin embargo, no fue elaborada de manera aislada. Por el contrario, puede ser considerada como el índice de un complejo de nociones que se articulan en torno a ella -nociones como las de sujeto, subjetividad, vivencia, consciencia, fenómeno, objeto, objetidad, sentido, idealidad, entre las más importantes-, y cuyo sentido es siempre co-dependiente. La intencionalidad designa en efecto un modo de relación tal que ni uno ni otro de los términos implicados en ella puede ser concebido de manera independiente, pues se encuentran siempre constituidos en y por esta relación. Pues bien, si todos los integrantes del movimiento fenomenológico acuerdan respecto del principio fundamental de la correlación intencional, casi ninguno comparte la manera de comprenderlo: ¿quién es, estrictamente hablando, el sujeto de la intencionalidad? ¿la consciencia y sus vivencias? ¿la corporalidad? ¿el existente? ¿la vida afectiva? ¿Y cómo comprender aquello con lo que se relaciona el sujeto? ¿como objetividad ideal? ¿como cosa? ¿como sensible? Y aun más, ¿qué es la intencionalidad? ¿un acto de consciencia? ¿un movimiento corporal? ¿una condición de nuestra existencia? Quisiéramos detenernos aquí en una de estas cuestiones, a saber, la que concierne la dimensión subjetiva de la intencionalidad y los problemas y nociones que surgen de ésta. Más precisamente, querríamos trazar aquí algunos de los momentos claves en la génesis fenomenológica de esta problemática para poder, luego, analizar ciertos aspectos originales aportados a la cuestión por el pensamiento de Maurice Merleau-Ponty. Un pensamiento todavía constituido de territorios desconocidos, y que nos ofrece una de las perspectivas fenomenológicas más interesantes para pensar, aún hoy, el sentido y los límites de un pensamiento del sujeto. 



Ni dioses ni ángeles: revisitando el “mito de la intencionalidad corporal”

Ariela Battán Horenstein (IDH-CONICET- UNC)

Las cuestiones relativas a la intencionalidad corporal aparecen en el contexto de la preocupación de M. Merleau-Ponty por superar la explicación del movimiento del cuerpo propio en términos de “conciencia de movimiento” y cambio de lugar y poder de esta manera prescindir, en la descripción del fenómeno motriz y de la acción humana, de la apelación a representaciones y metas. Este “descubrimiento” suscitó adhesiones y críticas, las primeras provenientes de los críticos al cognitivismo, las segundas de quienes se resisten a abandonar la confianza en alguna forma de cognitivismo. En el presente trabajo me interesa volver sobre las posiciones centrales de la discusión suscitada, en ocasión del artículo titulado “Merleau-Ponty and the Myth of Bodily Intentionality” aparecido en Noûs en el año 1988, entre la autora del mismo, L. M. Russow, D. Woodruff Smith y S. Cunningham. Una revisión de esta discusión nos permitirá esclarecer el verdadero alcance de la intencionalidad corporal y destacar la importancia de la propuesta merleau-pontyana, la cual permite instituir un modelo cognitivo que supera toda forma de dualismo así como también de reduccionismo.



Naturaleza y fenomenología trascendental en Mikel Dufrenne

Luciano Lutereau (UBA/UCES)

En una referencia circunstancial de Art et politique (1974), M. Dufrenne formuló una afirmación significativa para el propósito de este trabajo: “…el objeto y el sujeto nacen de forma conjunta en aquello que Merleau-Ponty llama ‘campo trascendental’ y que nosotros llamamos ‘Naturaleza’.” (Dufrenne, 1974, 51). Ahora bien, ¿cuál es el alcance de la noción de Naturaleza en la fenomenología de Dufrenne? ¿En qué sentido se la podría vincular con una posición trascendental? Nuestro objetivo general es demostrar cómo la filosofía existencial de Dufrenne, a pesar de sus referencias empíricas, se mantiene en el marco general de la fenomenología trascendental, para lo cual realizaremos una reconstrucción de los planteos dufrennianos presentes en el tramo final de Le Poétique (1963) y en el núcleo de L’inventaire des a priori (1981).

Sobre el cartesianismo de Husserl según Landgrebe

Patricio Perkins (UCSF)

Critico el cartesianismo de Husserl según Landgrebe en dos de sus conceptos básicos (crítica inmanente y lógica interna) y en su meta de proponer una idea de trascendental correlacional. El argumento recorre tres etapas: primero, analizo la síntesis contradictoria entre apodicticidad y experiencia; segundo, su interpretación de Filosofía Primera, y, tercero, el objetivismo de Husserl. Concluyo mostrando que el cartesianismo de Husserl en manos de Landgrebe no es un concepto que describa la filosofía de Husserl, sino una herramienta hermenéutica para controlar el sentido de trascendental en esta filosofía.



Hecho, abismo, historia

Luis Román Rabanaque (CONICET, UCA)

La idea de acontecimiento (Ereignis, Vorkommnis, Geschehen) como instancia que vincula a la subjetividad con el mundo puede asociarse en la fenomenología de Husserl con la idea del hecho trascendental (transzendentales Faktum) en su doble contraposición con la esencia (Wesen) y con el hecho como ejemplo empírico (Tatsache) de una esencia. En el presente trabajo procuraremos señalar algunas conexiones entre acontecimiento e historia tomando como punto de partida la afirmación según la cual “la historia es el gran hecho (Faktum) del ser absoluto” (Hua VIII, 508). Nos ocuparemos en particular de dilucidar el papel que cumple la corporalidad en la constitución de la historia (Geschichte) en estratos (Schichten) que parten de la historicidad del ego primordial y de su mundo natural correlativo y pasan por los diversos niveles de la intersubjetividad para culminar en la historia como tema de una indagación científica. Para ello recurriremos a la dimensión del análisis genético que tematiza la “historia intencional” de la subjetividad viviente sobre la base de las habitualidades noéticas y las sedimentaciones noemáticas. Se pondrá así de relieve una continuidad estratificada en la experiencia que al mismo tiempo ofrece discontinuidades en la medida que presenta límites o “abismos” fundamentales en relación a la corporalidad. El sentido de tales abismos será ilustrado mediante los casos de la constitución del otro humano pre-histórico en los pueblos primitivos y de la constitución del animal pre-humano en los fósiles de dinosaurio.

Lo que “apenas puede se puede pensar” y los límites de la Fenomenología material. Algunas reflexiones en torno al papel del kantismo en la obra de Michel Henry.

Mario Lipsitz (UNGS)

Si bien los textos fundacionales de Henry muestran que la vida es lo que no se puede pensar, la Fenomenología material que “describe” las estructuras de la inmanencia progresa explotando un “apenas” de sentido que históricamente ha planteado problema a los diferentes abordajes de su obra. Pues de la vida también se nos dice que “apenas” puede ser pensada. La edificación de la fenomenología material de Michel Henry se lleva a cabo como una crítica del intuicionismo desarrollada a partir de una fundación a un nivel de mayor radicalidad de la tesis kantiana sobre la diferencia entre el noúmeno y el fenómeno. Esta decisión inicial no sólo expresa una elección metodológica del filósofo cuya marcha siempre preferirá el análisis de tipo transcendental al examen de lo dado en la conciencia sino que además expresa su visión metafísica del mundo. Lo que ora “no se puede pensar” ora “apenas se puede pensar” es ante todo el en-sí del mundo. Hipótesis metafísica de un en-sí que por vía regresiva conduce, en una simetría perfecta, al otro extremo del “sistema”, a la vida que “no se puede pensar” o “apenas se puede pensar”. Examinamos las consecuencias de esta metafísica henriana en relación con lo que Michel Henry entiende por “filosofía”. Para concluir, intentamos, por un lado, extraer conclusiones acerca de la incidencia de esta metafísica del mundo en la comprensión henriana de la esencia de la fenomenalidad respecto de su doble obra de generación y creación y, por el otro, en su comprensión de la temporalidad.


Jueves 4 de septiembre
La hermenéutica tras la huella de lo inaparente

Francisco Díez Fischer (CONICET, UCA)

En los análisis críticos sobre la interioridad de la palabra y del oír en la hermenéutica de H. G. Gadamer, Jean Grondin muestra que su hermenéutica del vouloir-dire puede comprenderse como una “fenomenología de lo inaparente”. La expresión remite a la definición que Heidegger otorga al sentido originario de la fenomenología como una fenomenología de lo inaparente en tanto el aparecer del fenómeno se da en el marco originario de su sustracción o retracción. No obstante el tema de lo inaparente ya estaba presente Husserl en niveles que conciernen al objeto, al proto-objeto, al mundo y a la conciencia en los que se entrecruza con la latencia que caracteriza a la estructura del horizonte. En estos puntos, la correspondencia entre Husserl y Heidegger se ha convertido en el motor de la fenomenología futura, pero también de la hermenéutica respecto al modo de entender la experiencia, no simplemente como una vivencia (Erlebnis) sino como una prueba (Erfahrung), es decir, un acontecimiento que la conciencia padece y sufre en vez de constituirlo. Su acontecer como reconocimiento y Er-innerung acerca al oído interior la tensión latente de todo lo que se puede pensar en el ocultarse mismo del lenguaje que se manifiesta como huella.



El Acontecimiento (Ereignis) como espacio-tiempo (Zeit-Raum) de la Historia del Ser

Mario Martín Gómez Pedrido (UBA)

La noción de “acontecimiento (Ereignis)” en la obra de Heidegger tiene un desarrollo específico y diversificado. Si bien el término es mencionado y aludido tempranamente en sus primeros cursos universitarios encontramos un tratamiento específico en obras posteriores a Sein und Zeit como ser, entre otras, Beiträge zur Philosophie. (Vom Ereignis) publicado en forma póstuma y la Conferencia Zeit und Sein dictada en 1962. Específicamente en los Beiträge “acontecimiento” significa “ser como acontecimiento” que articula, por un lado, la temporalidad como espacio–tiempo del esenciarse del ser con, por otro lado, el abismo como la negatividad propia del esenciarse del ser. “El ser como acontecimiento (Das Seyn al Ereignis) –vacilante negación como (rehuso)… Lo noedor en el ser (Das Nichthafte im Seyn)... El ser se esencia en la verdad: claro para el ocultarse. La verdad como esencia del fundamento…El fundamento funda como a-bismo (Ab-grund)… El abismo como el espacio tiempo (Der Ab-grund als der Zeit-Raum)” (Heidegger Martin, GA 65, p. 20). Debido a la mencionada articulación entre abismo-negatividad y espacio-tiempo en el “ser como acontecimiento” sostenemos que Heidegger reinterpreta la “historia (Geschichte)” como una “Historia del ser (Seynsgeschichte)”. Encontramos así un camino hacia la esencia de la historia concibida “a partir del esenciarse del ser (aus der Wesung es Seyns)” en tanto acontecimiento abismal, esto es sustractivo, y temporal porque “el tiempo, en tanto espacio-tiempo retoma en si la esencia de la historia”. (Heidegger Martin, GA 65, p. 33). En la presente comunicación nos centraremos en la mencionada obra Beiträge dado que desarrolla, in extenso, las nociones de Acontecimiento e Historia del Ser. Nuestros objetivos serán: en primer lugar analizar la configuración específica del tiempo entendido como espacio-tiempo, sus modificaciones con respecto a la noción de temporalidad originaria extático-horizontal en Sein und Zeit y, complementariamente, las modificaciones del concepto de negatividad también con relación a su notas distintivas en Sein und Zeit. En segundo lugar explicitaremos cómo el Acontecimiento así definido se articula específicamente con la Historia del ser. En este marco nuestra hipótesis afirma: 1) explicar la Historia del “ser como acontecimiento” implica comprender el esenciarse del ser ampliando la noción de horizonte en relación a como esta era concebida en el marco de la temporalidad extático-horizontal. 2) Esa ampliación implicará el enriquecimiento de la noción de horizonte entendido como ámbito en el cual esencia el ser en tanto temporalidad abismal del espacio-tiempo.



Pensar desde lo abierto de la historia

Dina V. Picotti C. (UNGS)

‚Acontecimiento‘ e ‚historia‘ son dos palabras extremadamente significativas, que en nuestra época alcanzan sin duda alguna la trascendencia de signos de los tiempos. La filosofía contemporánea las asume a menudo de un modo u otro en sus debates. Es así como por ej. el planteo heideggeriano del ser como acaecer, que remite al ‘otro comienzo del pensar‘ en este mismo acaecer, implica una profunda transformación del pensar vigente como correspondencia a la dimensión originaria de ser a la vez que a sus acuñaciones históricas, lo que conduce en tal dimensión a una hermenéutica de via larga y a una consecuente construcción interlógica. Ello significa pensar desde lo abierto de la historia y la real posibilidad de reconocimiento de todo lo que es, en su juego de donación y sustracción, devolviendo ser y sentido a los hombres y las cosas. Algunos ejemplos históricos concretos intentarán visualizarlo.



Acontecimiento, donación e historia según Heidegger y Claude Romano

María Gabriela Rebok (CONICET, UNSAM)

1.- Martin Heidegger: acontecimiento-propiación (Ereignis) e inicialidad (Anfängnis). El Ereignis es un origen instaurador de relaciones. Se trata de un “entre” (Zwischen) abierto, hendido y abisal, desde donde acontece la diferenciación y referencialidad, la transpropiación entre el hombre devenido Da-sein y Dios. Es el espacio-tiempo de la decisión más elevada. Sostiene la pregunta fundamental por la verdad del ser (Seyn) y es origen de la historia en su otro comienzo y resguardo del último Dios. La historia del ser concede el carácter acontecial, único e íntimo, a la historia (Geschichte) y la diferencia de la historia corriente (Historie).. El pensar y el poetizar advienen como Ereignis de donación. La palabra (Wort) del ser, su voz (Stimme) como la disposición (Stimmung) del puro regalar (Schenken), esencia como la historia de la verdad del ser. El Ereignis da ser, da tiempo.- 2.- Claude Romano: acontecimiento (événement) y natalidad. El nacimiento como protoacontecimiento es la “posibilidad de hacer posible”. El nacimiento permite figurarse “ex novo”. La ipseidad del “homo adveniens” es expuesta siempre a la prueba del límite e implica el hacerse responsivo y responsable (en un sentido acontecial y no moral). El acontecimiento -único, irrepetible, siempre reinterpretable-señala el tiempo oportuno, preciso y fugaz, operador de transformaciones profundas. Hace época, hace historia. Aclara el contexto que él mismo abre y ofrece como entramado de posibles e imposibles. El adveniente responde desde la pasibilidad (no pasividad) del atestiguar. Es una relación de mutua donación en la que rige el principio de hospitalidad.

Espíritu del mundo e individuo en la filosofía social e histórica de Hegel

Facundo Nahuel Martín (UBA-CONICET)

En este trabajo me propongo discutir algunos aspectos del rol del individuo en la filosofía social e histórica del Hegel maduro. Centraré el trabajo en algunos pasajes de las Lecciones de filosofía de la historia universal y los Principios de filosofía del derecho, intentando mostrar que Hegel despliega una compleja y multifacética concepción filosófica sobre el rol histórico y social del individuo. Matizando el usual achaque de aniti-individualismo y apología de totalidad, intentaré reconstruir el lugar subordinado, pero no por eso insignificante, que Hegel otorga al individuo en la historia. Para Hegel hay una relación dual por la cual lo universal, en su movimiento auto-poniente, utiliza a los individuos como sus medios e instrumentos, pero a la vez los educa históricamente (Bildung) generando las posibilidades de su autodeterminación racional y favoreciendo incluso su “satisfacción” como particulares. Para Hegel, hay dos formas paralelas de la libertad. Por un lado, los individuos gozan de lo que podemos llamar una libertad menor, que se refiere a la capacidad de los particulares para fijar de manera unilateral, inmediatista o incluso egoísta sus propias metas vitales. Por otro lado, la historia es conducida globalmente por una libertad mayor: la liberad del espíritu que se tiene a sí mismo por fundamento y fin. Esta libertad mayor coincide con la necesidad, no entendida ya como "necesidad externa" sino como necesidad de lo que es libre por no depender de otra cosa diferente de sí mismo.



Schelling, teoría de la subjetividad general del tiempo.

Un comentario parcial a la versión de Die Weltalter de 1811

Jorge Eduardo Fernández. UNSAM. USAL (San Miguel).

Las diferentes versiones de Die Weltalter se suceden en el intento de Schelling por exponer un sistema del tiempo. Siguiendo fórmulas utilizadas por el mismo Schelling a esta teoría la podemos denominar de dos maneras complementarias como: “teoría de la subjetividad general del tiempo” (Theorie der allgemeine Subjektivität der Zeit) que es a su vez “teoría orgánica del tiempo” (organische Theorie der Zeit). Esta teoría deriva del acto inicial (anfängliche Akt) el cual consiste, en tanto “inicio efectivamente real” (Wirckliche Anfang), en ser acto iniciante del tiempo. A partir de allí Schelling formula las ideas principales a partir de la cuales ensaya exponer dicha teoría: 1. Este acto inicial, sin ser inicio en el tiempo, es inicio del tiempo. 2. En cuanto tal pone un tiempo en la cosas. El tiempo es inherente a las cosas. De este modo, esta teoría se diferencia y opone a toda otra teoría que comprenda al tiempo como algo exterior: el tiempo es en las cosas, las cosas no son en el tiempo. El objetivo de esta ponencia es exponer la teoría schellingniana de “una subjetividad general del tiempo” mediante un comentario ceñido a los párrafos que el autor le dedica al tema en su versión de Die Weltalter de 1811.




Políticas del perdón: La historia entre lo mítico y lo mesiánico

Martín Grassi (CONICET)

El orden político se ha pensado muchas veces como el nacimiento de un pacto entre individuos en guerra, que intenta, por otra parte, garantizar una paz imperecedera. Lo político, entonces, se articularía desde el momento mítico de la fundación y desde el momento mesiánico del cumplimiento. En rigor, ambos momentos se encuentran para siempre inaccesibles como tales, puesto que lo mítico habita un pasado anterior a tiempo, como el origen mismo de lo temporal, así como lo mesiánico señala un tiempo siempre por-venir. Así, lo político se encuentra entre una memoria y una promesa imposibles, en tanto que el olvido y la traición son constitutivos de los momentos de fundación y cumplimiento. En este carácter de lo político aparece el perdón como acto único que retomaría en sí los dos momentos del origen y del fin, acto que es siempre un nuevo comienzo, un modo de abrir la temporalidad asumiendo un pasado y enfrentando un futuro. El problema que se plantea es si acaso el perdón puede ser del orden público o político, o si se mantiene siempre en el ámbito privado e íntimo de lo personal; o si acaso puede haber un perdón colectivo; o si puede el perdón tener por objeto un proceso histórico tomado como tal. En todo caso, sin el perdón, la historia está condenada a una repetición, ya sea de su propia memoria, ya sea de sus propias promesas, es decir, condenada a quebrar la necesaria articulación entre pasado y futuro. Sin pretender dar respuestas a estas cuestiones, intentaremos presentar un abanico de paradojas que rondan a esta cuestión en orden a posibilitar nuevas meditaciones al respecto.



Derechos humanos e identidad subjetiva: pistas para el sujeto educativo

Nicolás Campanella (UBA)

Este trabajo es parte del resultado de doce meses de investigación conforme a la beca CIN bajo el título “La complejidad de la construcción identitaria y los/as sujetos en la educación” donde explorará algunas tesis de la filosofía de Ricoeur y de los derechos humanos. El esquema de trabajo refleja, de alguna manera, la propuesta hegeliana de acceso a una síntesis a partir de una tesis y gracias a la mediación de la antítesis. De este modo partimos de la tesis sobre la cual el sujeto se constituye desde una identidad narrada en la construcción y recorte de un relato. Este relato se enmarca en un momento histórico definido por la “explosión” de los derechos humanos como determinante definitivo de su realidad sociopolítica. La identidad de este sujeto, que es narrado y se narra a sí mismo y permanece atravesado por un contexto sociopolítico de derechos humanos, se distingue por ser una identidad en tanto ipseidad. En la que el otro se vincula esencialmente al sí, pues la alteridad es constitutiva de esta identidad. El tránsito hacia el hombre sufriente servirá de puente entre tesis y antítesis. Paul Ricoeur afirma que el hombre capaz se encuentra con el sufrimiento y es allí donde padece una disminución del poder hacer decir, narrar e imputarse responsable. Este deterioro en la potencia ofrece un sentido de soportar y es allí donde el sujeto sufriente encuentra en la preservación y el esfuerzo, el sustento del "ser a pesar de… " Bajo esta estructura del hombre sufriente, la “antítesis” será puesta en escena a partir del análisis de experiencias en docencia en nivel medio (3 años) y de los talleres de multiplicación del curso “Derechos Humanos y Diversidad en la Comunidad Internacional”. Para concluir en una pretensión de síntesis, encontraremos un sujeto de la educación definido y atravesado por aquellas tensiones.




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