Seguridad nuclear en latinoamerica. El rol del derecho nuclear. Una propuesta



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SEGURIDAD NUCLEAR EN LATINOAMERICA.

EL ROL DEL DERECHO NUCLEAR.

UNA PROPUESTA
Diva E. Puig

(Consultora Internacional en Derecho Nuclear; miembro INLA-Montevideo, Uruguay)
Abstract
Características de la energía nuclear según las décadas. Marco legal. Normas legales en países con y sin centrales nucleares. Seguridad Nuclear. Seguridad y Energía. Energía, su importancia estratégica. Terremoto y tsunami en Japón. Accidente de Fukushima. Qué cambió luego de Fukushima. Rol del OIEA luego de Fukushima. El rol de los Organismos Reguladores luego de Fukushima. Propuestas. Seguridad Nuclear. Educación y Entrenamiento. Seguridad Nuclear y Marco Legal. Principales instrumentos internacionales en seguridad nuclear (instrumentos aprobados bajo los auspicios del OIEA). Las normas nacionales reflejan instrumentos y recomendaciones internacionales. Marco Internacional de Seguridad (safety) Nuclear. Marco Internacional de Seguridad (security) Nuclear.Medidas para Reforzar la Seguridad Internacional. Conferencia Internacional sobre Seguridad Física Nuclear. Fuentes Huérfanas. Tráfico Ilícito de Material Radiactivo. Una Propuesta. Comité Interamericano Especializado en la Prevención y Control de Tráfico Ilícito de Material Radiactivo y Nuclear. El trabajo estudia la seguridad nuclear hoy, en el mundo, su importancia, el por qué es un tema trascendente, en qué afectó Fukushima y los ataques del 11 de setiembre de 2001, y luego en Latinoamérica, ya que no se puede estudiar en la región sin mencionar qué ocurre en el mundo y por qué, cómo lo afronta el mundo, y se plantea una propuesta para controlar el tráfico ilícito de material radiactivo en la región, importante tema de seguridad nuclear.

CARACTERISTICAS DE LA ENERGIA NUCLEAR SEGÚN LAS DECADAS
En la década de 1940- 1949, luego de la Segunda Guerra Mundial, la atención internacional se centró en el control del átomo y se formó la Comisión Internacional de Energía Atómica de Naciones Unidas.
En la década de 1950-1959, se destacó el discurso del Pte. Eisenhower “Átomos para la Paz”

en la Asamblea de las Naciones Unidas, así como la creación del Organismo Internacional de

Energía Atómica.
La década de 1960-1969 se caracterizó por la realización de las primeras inspecciones de Salvaguardias del OIEA; la construcción de reactores nucleares para generación de energía así como por la aprobación de las primeras Convenciones.
Entre 1970-1979 entró en vigor el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares; (TNP); se desató la crisis del petróleo, y con ella el auge de las centrales nucleares; ocurrió el primer accidente en una central nuclear (Three Mile Island).
De 1980-1989, tuvieron lugar los mayores accidentes, como el nuclear en la central nuclear de Chernobyl y el mayor accidente radiológico, Goiania, Brasil, 1987.
De 1990-1999, el OIEA condujo las inspecciones nucleares en Iraq y se aprobó el Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares.
De 2000- 2009 se asistió a un nuevo desafío que es el terrorismo nuclear. También se asistió a un renacimiento de las centrales nucleares.
De 2010- , se presentó un replanteo de las centrales nucleares con el accidente de Fukushima y cada vez adquiere mayor trascendencia el tema de la seguridad nuclear
MARCO LEGAL
La legislación nacional debe ser adecuada al desarrollo del programa nuclear del país, tener en cuenta que forma parte del sistema legal nacional, tener relación con otras leyes, debe prever riesgos nacionales y transfronterizos y tener en cuenta la cooperación internacional así como los compromisos asumidos por el País a través de Convenios o Tratados.

Pueden existir leyes que regulen las actividades peligrosas, por ejemplo, seguridad en el trabajo, protección de la salud o al medio ambiente. Esta legislación también será aplicable, en la medida que corresponda a las actividades que entrañen el empleo de materiales radiactivos.

Pero la naturaleza particular de la energía nuclear exige condiciones de seguridad y medidas de protección más rigurosas, lo que añade nuevas dimensiones a los sistemas tradicionales de reglamentación y hace indispensable la existencia de una autoridad apropiada o de instituciones especializadas.

La forma y los medios por los cuales se establece en un país, depende de su estructura constitucional y administrativa pero en todos tiene un mismo objetivo y bases comunes.

Al comenzar los trabajos preparatorios en cualquiera de los campos regulados por dicha legislación, es muy importante la cooperación entre países, fundamentalmente entre aquellos con realidades similares, para intercambios de información y experiencia.

Es imprescindible remitirse a los principios, normas o recomendaciones de alcance internacional.

La finalidad es contribuir al desarrollo de la tecnología nuclear en el país, proveer las bases reguladoras que aseguren una razonable seguridad de que las instalaciones nucleares y radiactivas sean construidas y operadas sin riesgo indebido así como asegurar a terceras partes en la eventualidad de un accidente nuclear.

El contenido es un cuerpo detallado y complejo de elementos técnicos con el fin de asegurar que las actividades se desarrollarán de forma segura, y ese cuerpo está formado por Leyes, Regulaciones y Guías Prácticas.


El alcance de la legislación debe incluir: adquisición, posesión, uso, transporte, importación, exportación, almacenamiento de material radiactivo. Debe contar con los siguientes capítulos: a. Definiciones (iguales a la de los Tratados) b. La Autoridad Reguladora (independiente) c. Autorizaciones d. Responsabilidad de licenciatarios, e. Inspecciones, f. Sanciones, g. Responsabilidad Civil por Daños Nucleares, h. Desarrollo de Regulaciones y Guías para cada área, i. Emergencias.

NORMAS LEGALES EN PAISES CON Y SIN CENTRALES NUCLEARES
Los principios que rigen la legislación son los mismos, tanto en países con centrales nucleares, como en aquellos que no las tienen. Sin embargo, hay diferencia en la legislación en cuanto a que aquellos países con centrales, en Latinoamérica, Argentina, Brasil y México, tienen una legislación mucho más completa y detallada que los que no las tienen, por las propias características de su programa nuclear. A la vez, los países que tienen centros de investigación se sitúan en un punto intermedio y por debajo están los que carecen de instalaciones nucleares. La complejidad de una instalación nuclear lleva a que el programa de legislación nuclear tenga que contemplar muchos más puntos.
SEGURIDAD NUCLEAR
Utilizando las palabras en inglés, se diferencia: Safety, que se centra en condiciones no deseadas, eventos que conducen a liberaciones de radiactividad desde actividades autorizadas y Security, que se centra en el uso indebido de materiales nucleares, radiactivos u otros, por agentes no estatales con la intención de causar daño.
Existen dos regímenes sobre seguridad física y tecnológica.
El término safety en inglés es el más antiguo. Comenzó a utilizarse con el accidente de la central nuclear de Chernobyl en 1986 y trata de la seguridad física.
Existe un cuerpo comprensivo de instrumentos jurídicos (vinculantes y no vinculantes), que está complementado por un conjunto amplio de Normas de Seguridad. Crea parámetros que la industria necesita para poder operar. Luego del accidente de Fukushima, se están re-estudiando los requisitos del diseño, la independencia del organismo regulador, análisis de información, entre otros puntos.
Nuevamente todo el tema entra a ser revisado, del punto de vista técnico como jurídico.
El término Security se centra, como se dijo más arriba, en un uso indebido del material nuclear o radiactivo u otros por agentes no estatales con la intención de causar daño.
Los esfuerzos por mejorarla y una continua realización de reuniones al más alto nivel, con esa

finalidad, comenzaron luego de los acontecimientos del 11 de setiembre de 2001, que mostraron la aparición de un nuevo tipo de terrorismo, el terrorismo suicida para el cual, por eso mismo, no importan los riesgos que implica el uso del material radiactivo.


Desde entonces se han llevado a cabo distintas Cumbres sobre Seguridad Nuclear. Pero ello puede traer el problema de la duplicación de ellas y que finalmente los resultados no sean ni claros ni los deseados.
SEGURIDAD Y ENERGIA
Tanto los ataques terroristas del 11 de setiembre de 2001 como los accidentes nucleares que han sucedido, no deben ser un obstáculo en el desarrollo de la tecnología nuclear sino que, por el contrario, se debe continuar trabajando sin pausa para mejorar la seguridad, pues la energía es un tema de vital importancia que no puede esperar.
ENERGIA, SU IMPORTANCIA ESTRATEGICA
Estamos asistiendo a las primeras etapas del cambio climático, cuyos impactos podrían, ser sustanciales en un futuro bastante próximo e incluir muchos millones de personas expuestas al hambre, inundaciones y escasez de agua y energía.
Ya los últimos años han demostrado que las catástrofes naturales como tsunamis, terremotos, sequías, inundaciones, son cada vez más frecuentes y abarcan países que anteriormente desconocían esos fenómenos.
El cambio climático exige acciones inmediatas de precaución, mayores que las del Protocolo de Kyoto.
A ello se agrega el alto precio del petróleo, que ha puesto en dificultades a muchas economías del mundo agravado por la crisis que afectó y aún afecta a muchos países desarrollados.
La mayor parte de la energía que utilizamos proviene de fuentes no renovables y es utilizada ineficientemente, lo que tiene consecuencias cada vez más negativas sobre el medio ambiente.
Casi dos mil millones de personas de las más de siete mil millones que habitan en el mundo, carece de acceso a la energía. De ellos, la mayoría están en Asia, seguidos del Sub Sahara africano y de acuerdo a pronósticos del OIEA, dentro de 25 años, aún habrá mil cuatrocientos millones de personas sin electricidad, de los cuales 584 millones estarán en el Sub Sahara africano.
La energía es un motor para el desarrollo y una necesidad para mantener la salud, pero también es una fuente de muchos problemas.
El consumo se ha multiplicado por 100 desde la era industrial y crece a un promedio de 2.3 anual. Según información proporcionada por la Organización de Naciones Unidas, para el año 2030 la población mundial necesitará un 35 % más de alimentos, 40 % más de agua y 50 % más de energía.
El abastecimiento energético debe ser una combinación de fuentes energéticas diversas. Las fuentes tradicionales de energía, los combustibles fósiles (carbón, gas y petróleo), representan 80 % del consumo energético mundial (23 %, 21 % y 36 % respectivamente).

Las desigualdades entre los países son enormes. El nivel de vida está unido estrechamente al acceso a la energía, así por ejemplo, los individuos de los países más ricos consumen alrededor del 78% del gas natural, 65% del petróleo y 50% del carbón mineral, producido cada año en el mundo.


Los países africanos mucho menos, por ejemplo, Nigeria tiene un consumo de electricidad de alrededor de 70 kilowatt-hora por año, mientras los países de la OCDE consumen un promedio de 8.000 kilowatt-hora por año. Pero aunque existe una asociación entre la cantidad de energía consumida y las comodidades de nuestras vidas, esto no es absoluto ya que por ejemplo Suiza o Dinamarca, tienen estándares de vida más altos que los de EE.UU., utilizando la mitad de energía.
De ahí la importancia que cobra el uso de la energía nuclear ya que otras fuentes renovables no serían suficientes para cubrir todas las necesidades que la industria y los hogares requieren.
Cuando el mundo nuevamente asistía al renacimiento de la energía nuclear para producir electricidad, que luego del accidente de Chernobyl había sufrido un gran paréntesis, surgió el mayor terremoto que sacudió a Japón y el posterior tsunami, el 11 de marzo de 2011, que trajo la consecuencia, además de los gravísimos daños, del accidente en la central nuclear de Fukushima que sacudió al mundo.

Los accidentes nucleares han aumentado considerablemente el miedo hacia el uso de esta clase de energía.


El riesgo de catástrofe es un problema grave de la energía nuclear que hay que tener en cuenta y a él hay que agregar el almacenamiento y la seguridad del material nuclear. El uso de centrales nucleares debe ir unido a fuertes medidas de seguridad.

TERREMOTO Y TSUNAMI EN JAPON
A la hora 14.46 del día 11 de marzo de 2011 se produjo un terremoto de 9 grados en la escala de Richter, llamado oficialmente “terremoto de la costa del Pacífico en la región de Tohoku de 2011”.
Dicho terremoto fue el más fuerte registrado en Japón y fue seguido por un tsunami que levantó olas de maremoto de hasta 40,5 metros. El epicentro del terremoto se ubicó en el mar, frente a la costa de Honshu, 130 km al este de  Sendai en la prefectura de Miyagi, Japón. Este terremoto ya había sido precedido de otros desde el 9 de marzo de 2011, y uno de ellos había tenido una intensidad de 7,2. Las aguas negras del tsunami taparon todo y según lo informado por la  Agencia Policial Nacional de Japón el 3 de abril de 2011, 45.700 construcciones fueron destruidas y 144.300 fueron dañadas por el tsunami y el terremoto.
Más de 4 millones de casas quedaron sin electricidad en el noreste de Japón y muchos reactores nucleares y plantas de energía convencional quedaron fuera de servicio después del terremoto. Eso redujo la capacidad total de TEPCO (Tokyo Electric Power Company), la compañía japonesa de producción, transmisión y distribución de electricidad que suministra energía a la región de Kanto, a 21 GW.
Poco después del terremoto y  tsunami, el volcán Karangetang (Islas Celebes, Indonesia) entró en erupción. Según estudios de la NASA, el movimiento telúrico pudo haber desplazado la isla de Honshu aproximadamente 2,4 metros al este, y alteró el eje terrestre en aproximadamente 10 centímetros. Asimismo el terremoto, acortó la duración de los días en 1,8 microsegundos.
Cuando ocurrió el primer terremoto, y de acuerdo a su diseño, se pararon automáticamente todos los reactores nucleares de la región. Japón tenía entonces 54 reactores nucleares en operación que producían un 29% del total de su energía.
ACCIDENTE DE FUKUSHIMA
La central de Fukushima tenía 6 reactores; de ellos los reactores 1, 2, y 3 estaban operando y los 4, 5, y 6 estaban parados para mantenimiento. Los reactores de las plantas Fukushima Dai-ichi y Fukushima Dai-ni, también se desconectaron automáticamente de la red aunque fueron severamente dañados por el tsunami. Para enfriar los reactores, en este tipo de centrales nucleares, se necesita energía eléctrica, que generalmente proviene de la red, pero debido al terremoto, la red eléctrica no funcionaba. Y empezaron los problemas de refrigeración del núcleo del reactor, con el riesgo de fusión. Más tarde se confirmó la fusión de los reactores 1,2 y 3.
La central nuclear se empezó a sobrecalentar debido a que se estaba evaporando el agua y desde el día siguiente al terremoto, sufrió varias explosiones. En el reactor 4 se declararon varios incendios.
Las autoridades japonesas comenzaron a evacuar, primero en un radio de 20 kilómetros alrededor de la central y luego de 40 kilómetros.
Los trabajadores de la central sufrieron exposición a la radiación reiteradamente y fueron evacuados temporalmente en varias ocasiones.
El accidente fue considerado inicialmente de nivel 4 en la Escala Internacional de Eventos Nucleares (INES, por sus siglas en inglés). Sin embargo, en los días siguientes alcanzó el mismo nivel que el de Chernobyl, esto es nivel 7 (accidente grave).
El estado de emergencia fue decretado en las 11 centrales nucleares de las prefecturas de Miyagi, Fukushima e Ibaraki.
Sin la disponibilidad de electricidad para bombear el agua necesaria para enfriar el núcleo del reactor, se liberó el vapor radiactivo en la atmósfera para bajar la presión, llevando a una serie de explosiones que destruyeron las murallas de concreto que había alrededor de los reactores. La radiación aumentaba alrededor de Fukushima y hubo que evacuar a 200.000 personas a medida que el desastre se agravaba. Aumentó la radiación en las afueras de Tokio, que se encuentra 210 kilómetros al sur y tiene una población de 30 millones de habitantes.

El diseño de los reactores de Fukushima no tuvo en cuenta que un tsunami generado por un terremoto destruiría los sistemas de respaldo que deberían estabilizar al reactor. Los reactores nucleares son sistemas muy complejos, coordinados muy detalladamente y en una emergencia los procesos se desarrollan de forma tan rápida que las personas no pueden predecirlos ni dominarlos.

El accidente de Fukushima había sido pronosticado en un informe realizado por la Comisión Regulatoria Nuclear de Estados Unidos, publicado en 1990, que había identificado que la falla de los generadores diésel inducida por un terremoto y subsiguiente corte de la energía llevaba a una falla de los sistemas de enfriamiento, como una “de las causas más probables” de accidentes nucleares provocados por un evento externo. El informe fue citado en una declaración realizada por la Agencia de Seguridad Industrial y Nuclear de Japón en el año 2004. Sin embargo en Japón no se tomaron medidas para corregir esto.

Según el OIEA, Japón “ subestimó el peligro de los tsunamis y falló en preparar sistemas de respaldos adecuados en la planta nuclear de Fukushima Dai-ichi" y el desastre de Fukushima expuso la carencia de sistemas de respaldo adecuados en la planta.

El caso de Fukushima puso en evidencia la necesidad de fortalecer los instrumentos globales para asegurar la seguridad nuclear a nivel mundial.
QUE CAMBIO LUEGO DE FUKUSHIMA
El accidente de Fukushima creó un gran problema de desconfianza en la energía nuclear e influyó en la quita de apoyo a diversos proyectos para construir nuevas centrales nucleares, proyectos que existían en todo el mundo a esa fecha.
Después del accidente de Fukushima, la Unión Europea decidió que los reactores ubicados en territorio de las naciones miembros deberían ser sometidos a pruebas de seguridad.
A principios de 2011 había 437 reactores operativos en el mundo, de los 444 que había en 2002.
En los últimos años, se conectaron 25 nuevos reactores a la red y se desconectaron 32, incluyendo los 6 reactores de Fukushima.

 

Pocos días después del accidente de Fukushima, Alemania aprobó una moratoria nuclear, cerró 8 centrales nucleares.


Varios países pusieron entonces énfasis en una política industrial que apoyara a las nuevas tecnologías basadas en recursos energéticos renovables y muchos países cancelaron los proyectos que tenían sobre construcción de más o primeras centrales nucleares.
El 25 de junio de 2014 el ministro de Industria y Comercio de la República Checa envió una carta a la Comisión Europea en su nombre y en el de los ministros responsables de las políticas energéticas de Bulgaria, Francia, Hungría, Lituania, Polonia, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia y el Reino Unido, destacando la importancia del rol de la energía nuclear en la base energética de la Unión Europea, manifestando que los Estados Miembros deben mantener su derecho a determinar su propia matriz energética y que la energía nuclear debe desempeñar un papel más importante ayudando a los Estados Miembros, individualmente, a asegurar su propio suministro energético endógeno. (1)
ROL DEL OIEA LUEGO DE FUKUSHIMA
El impacto de los grandes accidentes en centrales, empezando por el de Three Mile Island en marzo de 1979 en Pensylvania, EE.UU., pero sobre todo el de la Central Nuclear de Chernobyl el 26 de agosto de 1986 en la entonces U.R.S.S. (Ucrania) y el de la Central Nuclear de Fukushima el 11 de marzo de 2011, ha sido enorme en la industria nuclear.

Ha llevado a muchos países a declararse “no nucleares” y cerrar centrales o bien cancelar proyectos de construcción de las mismas, y ha conllevado a que la comunidad internacional se reúna y analice el tema.

También ha llevado a la adopción de nuevas técnicas en el diseño de los reactores y las lecciones aprendidas se reflejen en instrumentos legales internacionales y por ende, en nacionales también.

Chernobyl llevó a que la industria nuclear parara por un espacio de más de veinte años y a que se redactaran y aprobaran, el mismo año, instrumentos legales internacionales como las Convenciones de Pronta Notificación y de Asistencia en Caso de Accidente Nuclear o Emergencia Radiológica. Más tarde se agregaron otras.


A fines de los años noventa, los efectos de Chernobyl se iban disipando y con el gran problema del cambio climático y la necesidad de hacer frente a la creciente demanda energética, la industria nuclear nuevamente había vuelto a un plano de importancia como opción energética. A comienzos de la década de 2000, en EE.UU. surgió el programa Alianza Mundial de Energía Nuclear, con el propósito de promover la energía nuclear en los países en desarrollo. Posteriormente, el presidente Barak Obama lo abandonó.
A fines de la primera década de los 2000, China e India dieron un nuevo impulso a la energía nuclear y algunos países europeos la comenzaron a mirar nuevamente como opción energética. Rusia amplió su programa y Estados Unidos empezaba otro. En América del Sur, Chile, Venezuela, Uruguay, mostraron interés en construir centrales nucleares.
La implantación de la energía nucleoeléctrica es una decisión de alta significación para un gobierno ya que significa un compromiso para muchos años, primero de planificación, luego de construcción, explotación, gestión de desechos y posteriormente de clausura. Por ese motivo y en ese marco, el OIEA ofrece ayuda a los países interesados, habiendo fijado un calendario de fases por las cuales deberán pasar los países que opten por esa energía.
El accidente de Fukushima dio un nuevo revés al uso de la energía nuclear con fines de generación de electricidad.
A la fecha, sin embargo, los países asiáticos siguen los proyectos de construcción de nuevas centrales sin que Fukushima los haya afectado. El desarrollo de su gran industria es motivo determinante en esto. Otros retoman más lentamente algunos proyectos y otros más han desistido del uso de la nucleoelectricidad. Y nuevamente se revisan diseños y disposiciones de la legislación internacional y nacional.
Luego del accidente de Fukushima, el OIEA envió varias misiones y se produjeron informes sobre el estado de situación en la central de Fukushima. Se llevaron a cabo varias reuniones, tratando de sacar lecciones con vistas a mejorar la seguridad en las centrales y prevenir estos accidentes.
A su vez Japón creó un nuevo órgano regulador que sustituyó a la Agencia para la Seguridad Nuclear e Industrial, muy criticada luego del accidente por su dependencia del Ministerio de Industria, organismo de promoción del uso de la energía nuclear ya que es sabido que no es recomendable que el organismo regulador esté junto al que promueve. El nuevo organismo regulador se llama Autoridad de Regulación Nuclear, al que se le ha encargado la elaboración de los nuevos criterios de seguridad que deberán cumplir los reactores para poder volver a operar comercialmente. También tendrá que impulsar el uso de energías de fuentes renovables.
El 27 de junio de 2014, Japón depositó ante el OIEA su instrumento de aprobación de la Enmienda a la Convención sobre la Protección Física de los Materiales Nucleares (CPFMN).
EL ROL DE LOS ORGANISMOS REGULADORES LUEGO DE FUKUSHIMA. PROPUESTAS
El rol del organismo regulador ha sido severamente cuestionado luego de este accidente, al punto que como se dijo más arriba, Japón lo sustituyó por uno nuevo.
El accidente de Fukushima Dai-ichi llevó a muchos órganos reguladores nucleares a tomar medidas para fortalecer la seguridad nuclear, así como a que se le proporcionaran recursos adicionales para los mismos.
Para encontrar respuestas frente a la actuación de los organismos reguladores, K .S. Choi, Y.E .Lee, H. S .Chang y , S .J. Jung (2) , a través del estudio de la literatura, proponen introducir el concepto de “la captura del regulador” en el campo de la industria nuclear y sugieren que el personal del órgano regulador compruebe el grado de la captura del regulador por sí mismo a través de la simple “lista de verificación”, desarrollada para la autoevaluación sobre el grado de captura regulatoria dentro del cuerpo normativo. Lo que llaman la “captura de regulatoria” se da “cuando un órgano regulador actúa en interés de las industrias o toma una decisión para ellas.” Y para evitar esto proponen el concepto de “la captura regulatoria” El uso de esta lista de verificación para la autoevaluación de la captura del regulador permite que el personal de reglamentación pueda identificar la debilidad del órgano regulador en cuanto a la captura del regulador y al fracaso regulatorio que puede resultar en un desastroso accidente en las instalaciones nucleares y de esa manera encontrar caminos para tomar algunas medidas de “anti captura”.
Otra idea podría ser que los organismos reguladores se sometieran a normas de control de calidad impartidas por un organismo supranacional, pero acá nos encontraríamos con el problema de la multiplicidad de organizaciones internacionales por un lado, que es negativo, y por otro con la ausencia de un poder sancionatorio supranacional.
La Comisión Regulatoria Nuclear (NRC) de EE.UU. a través del International Regulatory Development Partnership (IRDP) (Asociación Internacional de Desarrollo Regulatorio) tiene una iniciativa apoyada por la Oficina de Programas Internacionales de la NRC de EE.UU., que ayuda a los países con programas nucleares nuevos o en expansión , a establecer y mantener una seguridad, y protección nucleares y una autoridad reguladora eficaz. Lo hace a través, por ejemplo, de cursos en los países solicitantes que permiten, además, comparar requisitos y experiencia reguladora.

SEGURIDAD NUCLEAR
Los ataques del 11 de setiembre de 2001 dieron una nueva dimensión a las acciones contra el terrorismo, y no existen suficientes instrumentos legales de control de este fenómeno.

Las fuentes radiactivas, aún aquellas bien reguladas, no están aseguradas de una manera especial. Algunas de ellas, debido a su tamaño, potencia y disponibilidad. Son pequeñas, simples de ocultar, fáciles de robar, romper y dispersar y aún con su blindaje pueden ser fácilmente transportadas en una camioneta o bolso de mano.


Millones de fuentes han sido distribuidas por todo el mundo durante los últimos 50 años, para usos en medicina, industria, agricultura, combate a las plagas, investigación, etc., con grandes

beneficios para la humanidad y actualmente hay cientos de miles en uso. La mayor parte de estas fuentes, como los detectores de humo, son débilmente radiactivas y por ello significan un riesgo radiológico bajo. Pero la falta de control, hace que la adquisición y uso por terroristas de una fuente radiactiva sea una posibilidad real.


Para proteger al público de los riesgos de las radiaciones ionizantes, es esencial el control de todas las etapas del ciclo de estas fuentes radiactivas.
Proveer controles de seguridad para materiales nucleares no es algo nuevo. Medidas de sentido común se han requerido durante años, dependiendo del tipo y cantidad de material radiactivo, tales como estrictos inventarios, instalaciones de almacenamiento cerradas y guardias de seguridad.
Pero el enfoque en el pasado estuvo centrado en los riesgos de seguridad y prevenciones por inadvertencias más que exposiciones deliberadas.
Es esencial el establecimiento de un efectivo régimen regulatorio y una apropiada infraestructura. Aún en EE.UU. y Europa, donde los controles regulatorios son relativamente vigentes, miles de fuentes radiactivas han sido perdidas o han sido robadas.
Ya en 1996, las Basic Safety Standards (Normas Básicas de Seguridad) del OIEA establecieron requerimientos internacionales sobre la ‘security’ de fuentes radiactivas.
Hay dos tipos principales de controles que son usados para aumentar la seguridad de materiales radiactivos, llamados, controles de ingeniería y controles administrativos. Mientras los controles de ingeniería son generalmente los preferidos, ambos son importantes para obtener la seguridad total.
Además de estos controles, hay otras medidas de seguridad que deberían ser razonables mientras las fuentes estén siendo usadas para sus propósitos.

Se necesita comenzar con un programa de legislación adecuado con el fin de mejorar regulaciones y recursos necesarios para establecer un programa regulador efectivo para alcanzar metas de seguridad de manera compatible con las necesidades y recursos nacionales. Para ello se debe: Fortalecer las leyes, con el objeto de garantizar la protección contra los actos de terrorismo. Establecer claramente las responsabilidades de las autoridades competentes. Debe existir conocimiento de las Prácticas en el país y su distribución geográfica, así como el tamaño y alcance de las prácticas, categoría de riesgo, etc. Se debe contar con una Base de Datos de fuentes en uso y desuso. Se debe contar con regulaciones básicas y normas. Debe haber recursos, humanos y materiales suficientes. Se debe requerir que los usuarios de fuentes radiactivas mantengan Registros de todas las fuentes en su posesión.


Debe haber un adecuado nivel de educación y entrenamiento.

EDUCACION Y ENTRENAMIENTO

La formación es uno de los temas esenciales clásicos de las plataformas tecnológicas de todas las disciplinas y en especial de la nuclear.


En la industria nuclear, el factor humano es fundamental para lograr un funcionamiento seguro y eficaz de las instalaciones nucleares.

Los principales accidentes nucleares y radiológicos surgieron como consecuencia de errores humanos. En efecto, así fue con Three Mile Island, Chernobyl y también con Fukushima, dado que en éste, pese a que fue desatado por el mayor terremoto registrado en Japón en toda su historia y luego tsunami, el OIEA había advertido previamente a las autoridades nucleares japonesas que la central no estaba en condiciones de soportar un tsunami. En cuanto a accidentes radiológicos, sólo recordemos el mayor accidente radiológico de la historia que fue en Goiania en Brasil, en setiembre- octubre de 1987.


En virtud de lo dicho, cada día se da más importancia al tema de la formación continua de todas las personas que trabajan en centrales nucleares y también en instalaciones radiológicas. Ello permite que estos centros cuenten con personal altamente calificado que pueda cumplir con los principios de cultura de seguridad y control de calidad. Se debe dar especial atención al tema de seguridad en profundidad y a esos efectos han surgido varios institutos y organizaciones a nivel mundial, regional y aún nacional, con el propósito de brindar esa formación y ayudar en ello.
Esto responde a la necesidad de que la industria nuclear sea segura para poder continuar ofreciendo eficiencia e incluso para asegurar su propia subsistencia. Luego de los grandes accidentes, fundamentalmente del de Fukushima, que surgió en un momento de renacimiento de la industria nuclear, esa necesidad se acrecentó aún más.
La opinión pública ejerció mucha presión ya desde 1946, pero se aumentó en forma considerable con cada accidente y en forma especial desde marzo de 2011, y ello provocó que muchos proyectos nucleares fueran suspendidos y que incluso varios países, sobre todo europeos, hayan previsto cerrar centrales nucleares. El interés sobre la industria nuclear, es algo esencial en el marco regulatorio de los países.

El OIEA tiene un programa de enseñanza y capacitación y pone énfasis en las publicaciones de la Colección de Seguridad Física Nuclear que abordan la necesidad de una enseñanza y capacitación sostenida.


Por otro lado, en la Unión Europea, el artículo 7 de la directiva  “Nuclear Safety Directive” publicada en Bruselas en junio de 2009 dice: "Los estados miembros asegurarán que en sus esquemas se requerirán acuerdos sobre educación y entrenamiento, que se realizarán para todo el personal con responsabilidades en materia de seguridad nuclear de las instalaciones nucleares, con el fin de mantener y asegurar la formación de futuros expertos en materias de seguridad nuclear". Cada país tiene la responsabilidad de tener un programa de formación que permita la incorporación de estudiantes interesados para asegurar el número suficiente de especialistas en el campo de la ciencia y la ingeniería nuclear en los años por venir.
En Latinoamérica, la República Argentina, pionera en construir y operar una central nuclear, Atucha 1 en 1973, tiene una larga historia en materia de educación y entrenamiento. Desde el inicio de la actividad nuclear se dio especial importancia a los aspectos de protección radiológica y entrenamiento del personal así como de capacitación de profesionales extranjeros, (el Centro Atómico Bariloche es un ejemplo en este sentido).
En 2011 se presentó ante el OIEA el anteproyecto “Networking for Nuclear Education, Training, Outreach and Knowledge Sharing”. Este Proyecto (3) fue resultado de la fusión de dos proyectos, uno dedicado a la educación y entrenamiento en el sector nuclear y otro para el fortalecimiento de los Centros INIS (International Nuclear Information System) de la región. Su primera reunión fue en marzo de 2014.
Para dar respuesta al tema educación, se han creado distintas organizaciones en el mundo, por ejemplo WNU (World Nuclear University) coordinada por WANO, WNA, OIEA y la NEA. La

WNU es una organización sin fines de lucro, una asociación educativa mundial fundada en 2003, coincidiendo con el 50º aniversario del discurso “Átomos para la Paz” del presidente de EE.UU. Dwight Eisenhower ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Es una "Asociación para el Desarrollo Sostenible" de la  División de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Tiene una serie de programas en todo el mundo, la mayoría dirigidos a profesionales que ya trabajan en la industria nuclear. El objeto es mejorar la causa de las aplicaciones pacíficas de la tecnología nuclear.


Otro programa es NEN: Nuclear Education Network, que consiste en un Programa de la Comisión Europea basado en la creación de redes de formación, manteniendo una línea de trabajo para la educación y el entrenamiento en la Sustainable Nuclear Energy Technology Platform (SNE-TP) iniciada en 2007.
WINS (World Institute for Nuclear Security) organización internacional no gubernamental con sede en Viena, tiene el propósito de ser un foro mundial para lograr una seguridad nuclear y promover la implementación de las mejores prácticas. WINS ha abierto una academia, WINS ACADEMY, que ofrece el primer programa de certificación en línea sobre la gestión de la seguridad nuclear. El objetivo es catalizar el desarrollo, el intercambio de conocimientos y el liderazgo de la innovación profesional en gestión de la seguridad nuclear.
A nivel nacional también se da cada vez mayor respuesta a este tema, a través de universidades u otros organismos e instituciones.
Es de destacar que la Facultad de Derecho de la Universidad de la República de Uruguay fue pionera al inaugurar su primer curso de Derecho Nuclear para graduados en el año 1997 a cargo de la autora de este trabajo.
El 21 se setiembre de 2001, el entonces Director General del OIEA. Mohamed El Baradei, dijo: “Los trágicos ataques terroristas sobre los Estados Unidos fueron un despertar para todos nosotros. No podemos ser complacientes. Nosotros tenemos que incrementar, e incrementaremos, nuestros esfuerzos en todos los frentes -desde combatiendo el tráfico ilícito para asegurar la protección de materiales nucleares- desde diseños de instalaciones para resistir los ataques, a la mejora de la forma en que respondemos a las emergencias nucleares.”(4)
Eso también ha sido un motivo para incrementar la educación y formación continua.

SEGURIDAD NUCLEAR Y MARCO LEGAL
Hay responsabilidades legales y gubernamentales con respecto al uso seguro de las fuentes de radiación, la protección radiológica, el manejo seguro de los desechos radiactivos así como el transporte de material radiactivo. Cubre actividades tales como el desarrollo del marco regulatorio para el establecimiento de un organismo regulador independiente, con adecuada autoridad y poder sancionatorio, así como recursos humanos y materiales necesarios para lograr un control regulatorio eficiente de instalaciones y actividades y responsabilidades por la seguridad, responsabilidad por daños nucleares, así como preparación y respuesta en caso de emergencia.
El régimen regulatorio debe estar estructurado de acuerdo al rango de las instalaciones y actividades del país.

A nivel nacional, los países deben promulgar la legislación para proveer un control efectivo de las fuentes de radiación, seguridad en el transporte de material radiactivo y en el manejo de los desechos radiactivos.


Y a nivel internacional, a pesar de que varios tratados internacionales sobre terrorismo han previsto directa o indirectamente potenciales ataques terroristas contra edificios, instalaciones o plataformas por medio de aviación o navegación marítima, no existe una definición clara y uniforme del terrorismo nuclear.

Mohamed El Baradei, anterior Director General del OIEA, dijo “Todos nosotros somos vulnerables porque todos nosotros usamos materiales nucleares o radiactivos que pueden transportarse fácilmente a través de las fronteras.” ( 5) Los materiales radiactivos necesarios para construir una “bomba sucia” pueden ser encontrados en prácticamente todos los países y más de 100 países tienen una infraestructura radiológica inadecuada, sin controles adecuados ni programas de monitoreo necesarios como para prevenir o en su caso detectar el robo de esos materiales de acuerdo al OIEA. “Una de nuestras prioridades, dijo El Baradei, es crear y mejorar infraestructuras regulatorias nacionales para asegurar que estas fuentes radiactivas están apropiadamente reguladas y adecuadamente seguras en todo momento.” También afirmó que así como mientras un número de países en los cuales hay sistemas regulatorios en funcionamiento, están tomando medidas urgentes de seguridad, otros países carecen de recursos o estructuras nacionales para controlar efectivamente las fuentes radiactivas





PRINCIPALES INSTRUMENTOS INTERNACIONALES EN SEGURIDAD NUCLEAR (INSTRUMENTOS APROBADOS BAJO LOS AUSPICIOS DEL OIEA)
El objetivo es proveer un marco legal para el desarrollo de las actividades relacionadas con la energía nuclear y la radiación ionizante de manera que se proteja adecuadamente a los individuos, bienes y medio ambiente.
Los principales instrumentos legales internacionales proveen un comprensivo marco que incluye: Plantas nucleares; Combustible Gastado y Gestión de Desechos Radiactivos; Fuentes Radiactivas; Reactores de Investigación; Transporte de Material Radiactivo y Sistema de Preparación y Respuesta en Caso de Emergencia y Accidente.
El OIEA “contribuye al marco jurídico internacional de seguridad física nuclear mediante la promoción de los instrumentos jurídicamente vinculantes y no vinculantes aprobados bajo sus auspicios y la elaboración, dentro de la Colección de Seguridad Física Nuclear, de orientaciones exhaustivas con arreglo al plan de publicaciones acordado por el NSGC.”
También presta ayuda a los países en la elaboración de su legislación interna. La legislación interna necesita reconocer que los usos de la radiación introducen importantes beneficios en medicina, industria e investigación, así como que la exposición a la radiación puede causar efectos dañinos en la salud de las personas. La salud y seguridad de las personas necesitan ser protegidas a la vez que se permitan los usos beneficiosos de la radiación.
Como elementos comunes se destacan: la creación y mantenimiento de un organismo regulador (u organismos reguladores) y el aseguramiento de la independencia y separación de las funciones regulatorias (efectiva separación entre las funciones del organismo regulador y aquellos otros organismos relacionados con la promoción del uso de la energía nuclear).

Se estudian y procuran mejorar las normas existentes. El marco legal internacional en esta materia está conformado por:


MARCO INTERNACIONAL DE SEGURIDAD (SAFETY) NUCLEAR
Se estudian y procuran mejorar las normas existentes. El marco legal internacional en esta materia está conformado por:
1. CONVENCIONES SOBRE PRONTA NOTIFICACIÓN Y ASISTENCIA EN CASO DE ACCIDENTE NUCLEAR O EMERGENCIA RADIOLÓGICA. El objetivo consiste en la obligación de notificar los accidentes nucleares que han resultado o puedan resultar en una liberación transfronteriza de material radiactivo que pueda ser de importancia para la seguridad radiológica de otro Estado. Establece obligaciones para los Estados Parte y para el OIEA.
Hay un sistema de puntos de contacto nacionales para el intercambio de la información y es complementado por los acuerdos bilaterales entre Estados vecinos y una serie de normas de seguridad y acuerdos prácticos. Y se establece un marco de referencia internacional que facilite la pronta prestación de asistencia en caso de accidente nuclear o emergencia radiológica, para mitigar sus consecuencias.
2. CONVENCIÓN SOBRE SEGURIDAD NUCLEAR. Su objetivo es conseguir y mantener un alto grado de seguridad nuclear en todo el mundo a través de la mejora de medidas nacionales y de la cooperación internacional, cuando proceda, la cooperación técnica relacionada con la seguridad, y establecer y mantener defensas eficaces en las instalaciones nucleares contra los potenciales riesgos radiológicos a fin de proteger a las personas, a la sociedad y al medio ambiente de los efectos nocivos de la radiación ionizante emitida por dichas instalaciones; prevenir los accidentes con consecuencias radiológicas y mitigar los efectos nocivos, en caso de que se produjesen.
Está dirigida a cualquier central nuclear civil en tierra, incluyendo instalaciones de almacenamiento, manejo y tratamiento, que estén en el mismo sitio y relacionadas directamente con la operación de cualquier central nuclear civil en tierra. No incluye a reactores de investigación.

Las Partes Contratantes no son sólo países con centrales nucleares, sino que lo son también aquellos que no tengan ninguna instalación nuclear en su territorio nacional.


En agosto de 2012 se llevó a cabo una reunión extraordinaria para discutir las lecciones aprendidas de Fukushima.
3. CONVENCIÓN CONJUNTA SOBRE SEGURIDAD EN LA GESTIÓN DEL COMBUSTIBLE GASTADO Y SOBRE SEGURIDAD EN LA GESTIÓN DE DESECHOS RADIACTIVOS. Es el primer instrumento legal internacional que se refiere directamente a la seguridad de los residuos radiactivos a escala global.

El objetivo es: conseguir y mantener un alto nivel de seguridad en la gestión y asegurar que existan defensas efectivas contra el daño posible, ahora y en el futuro y prevenir accidentes. Incluye al combustible gastado de la operación de los reactores nucleares civiles, los residuos radiactivos de aplicaciones civiles, incluyendo las actividades de clausura, extracción y

tratamiento de uranio, combustible no gastado que se encuentre en instalaciones de reprocesamiento, como parte de una actividad de reprocesamiento.
4. PLAN DE ACCIÓN EN SEGURIDAD NUCLEAR. Fue aprobado por la Junta de Gobernadores del OIEA en septiembre de 2011 y, posteriormente lo aprobó por unanimidad la Conferencia General del OIEA.
El objetivo del Plan de Acción es fortalecer la seguridad nuclear en todo el mundo. La información de él, se difunde entre toda la comunidad nuclear mundial. Tiene que definir un programa de trabajo para fortalecer el marco mundial de seguridad.
El éxito de este Plan de Acción para fortalecer la seguridad nuclear depende de su aplicación a través de la plena cooperación y participación de los Estados miembros y será necesaria también la participación de los stakeholders interesados y de muchos otros. Los avances en la implementación del Plan de Acción se informarán una vez al año, como sea necesario. El fortalecimiento de la seguridad nuclear a la luz del accidente se aborda a través de una serie de medidas que se propone en este Plan de Acción con 12 acciones principales, cada una con sus correspondientes sub-acciones, centrándose en: evaluaciones de seguridad teniendo presente la experiencia del accidente de Fukushima Dai-ichi; opiniones de peer review del OIEA; preparación y respuesta ante emergencias; organismos reguladores nacionales; operadores; Normas de Seguridad del OIEA, marco jurídico internacional , etc.

5. CONFERENCIA MINISTERIAL FUKUSHIMA SOBRE SEGURIDAD NUCLEAR. Tuvo lugar en Fukushima en diciembre de 2012 e hizo un llamado a la mejora continua y la vigilancia para reforzar la seguridad nuclear en todo el mundo.

Según se dijo, fue “una excelente oportunidad para compartir conocimientos y lecciones aprendidas del accidente de Fukushima, para mejorar aún más la transparencia y para discutir el progreso de los esfuerzos internacionales en el fortalecimiento de la seguridad nuclear, en particular mediante la aplicación del Plan de Acción del OIEA sobre Seguridad Nuclear.” Se agregó que “el fortalecimiento de la seguridad nuclear debe considerarse siempre un trabajo en progreso”.
6. REGLAMENTO PARA EL TRANSPORTE SEGURO DE MATERIAL RADIACTIVO DEL OIEA. La regulación del transporte de material radiactivo se incluye dentro de reglamentaciones generales que se aplican a todas las mercancías peligrosas. El material radiactivo es una más de esas mercancías y se la identifica como clase 7 dentro de un total de 9. Cada modo de transporte, ya sea por carretera, ferrocarril, aéreo como marítimo, tiene su propia normativa. Todas las reglamentaciones internacionales de transporte basan sus requisitos aplicables a la materia radiactiva en el Reglamento para el Transporte Seguro de Material radiactivo del OIEA.

MARCO INTERNACIONAL DE SEGURIDAD (SECURITY) NUCLEAR

Se focaliza en el mal uso de material nuclear o radiactivo, no por parte de un Estado, sino de actores que intentan causar daño. Los instrumentos son:




  1. CONVENCIÓN SOBRE PROTECCIÓN FÍSICA DE MATERIALES NUCLEARES. Entró en vigor en 1987 y es el único instrumento internacional jurídicamente vinculante en el ámbito de la protección física de los materiales nucleares y uno de los instrumentos internacionales contra el terrorismo. Establece medidas relativas a la prevención, detección y represión de los delitos relacionados con materiales nucleares.

Obliga a las Partes a establecer niveles de protección física de materiales nucleares usados con fines pacíficos durante el transporte nuclear internacional, la protección de los materiales nucleares en su territorio o a bordo de sus naves o aeronaves.


También requiere a las Partes que establezcan como delito, bajo sus respectivas legislaciones, actos tales como robo, adquisición ilegal, posesión y uso y que establezca jurisdicción sobre tales delitos para permitir la prosecución o extradición de tales delincuentes.
El 8 de julio de 2005, los Estados Parte aprobaron por consenso una Enmienda a la misma.
2. LA ENMIENDA A LA CPFMN. Abarca las instalaciones nucleares y los materiales nucleares utilizados, almacenados y transportados en el ámbito nacional con fines pacíficos, así como su sabotaje. Prevé una mayor cooperación con referencia a la rápida adopción de medidas para localizar y recuperar materiales nucleares robados u objeto de contrabando, mitigar cualesquiera consecuencias radiológicas derivadas de sabotajes y prevenir y combatir delitos conexos. En las resoluciones de la Conferencia General y la declaración ministerial se alienta al Organismo a seguir desplegando esfuerzos para promover la entrada en vigor de la enmienda lo antes posible.


  1. CÓDIGO DE CONDUCTA PARA SECURITY & SAFETY DE LAS FUENTES. También se aplica a la seguridad de las fuentes selladas. No están cubiertos los materiales nucleares.

4. CONVENCIÓN INTERNACIONAL PARA LA REPRESION DE ACTOS DE TERRORISMOUCLEAR (CIRATN). En abril 2005 fue adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas. Se abrió a la firma en setiembre de 2005 y entró en vigor el 7 de julio de 2007. Crea un marco legal: amenazas terroristas, e incluye la cooperación entre Estados y con el OIEA. Cubre todos los materiales radiactivos, incluidos los materiales nucleares (igual que la CPFMN): protección física, tipificación de los delitos, cooperación internacional. Refiere a las Recomendaciones del OIEA relativas a la protección física de materiales nucleares. Proporciona una definición de actos de terrorismo nuclear y cubre una amplia gama de posibles objetivos, incluyendo aquellos contra plantas nucleares y reactores nucleares.


Esta Convención es una llave dentro de los esfuerzos globales para prevenir actos terroristas mediante el acceso a armas de destrucción masiva que podría causar catastróficas consecuencias.
5. RESOLUCIÓN NO. 1540 DEL CONSEJO DE SEGURIDAD DE NACIONES UNIDAS (2004). Su ámbito de aplicación son las armas de destrucción masiva (nucleares, biológicas, químicas)
Todos los Estados deben prohibir a los agentes no estatales la fabricación, la adquisición, la posesión, el desarrollo, el transporte, la transferencia o el empleo de armas nucleares, químicas o biológicas y sus sistemas vectores, en particular con fines de terrorismo, así como las tentativas de realizar cualquiera de las actividades antes mencionadas, participar en ellas en calidad de cómplices, prestarles asistencia o financiarlas, por medio de la adopción de leyes, medidas de ejecución y controles internos. Estableció, un Comité del Consejo de Seguridad, con el objetivo de que, recurriendo a otros expertos cuando corresponda, le presente informes sobre la aplicación de la resolución 1540, para su examen.
El marco jurídico internacional en materia de seguridad nuclear está apoyado por iniciativas internacionales del OIEA, como lo son: NTI (2001), Plan de Seguridad Física Nuclear del OIEA (2001); Estrategia de la UE contra la proliferación de armas de Destrucción Masiva (2004); Estrategia Global de la ONU contra el Terrorismo (2006); Iniciativa Global para Combatir el Terrorismo Nuclear (2006) y otras.

MEDIDAS PARA REFORZAR LA SEGURIDAD INTERNACIONAL:
Existen, además de los instrumentos internacionales antes mencionados, obligatorios para los Estados Parte (Pacta sunt servanda), los Códigos de Conducta del OIEA, que pese a no ser obligatorios, en muchos casos son cumplidos por los países.
Entre ellos está el Código de Conducta sobre la Seguridad Tecnológica y Física de las Fuentes Radiactivas (2003).
En 2004 se aprobaron las Directrices sobre la importación y exportación de fuentes radiactivas, que “aunque no son jurídicamente vinculantes”, el OIEA alentó a los Estados a “actuar de conformidad con las Directrices de forma armonizada, y a notificar al Director General su intención de hacerlo a modo de información complementaria del Código de Conducta”. También se aplica a la seguridad de las fuentes selladas. No incluye material nuclear.
El Código de Conducta Sobre la Seguridad en Reactores de Investigación tiene como objetivo lograr y mantener un alto grado de seguridad de los reactores de investigación en todo el mundo mediante la mejora de las medidas nacionales y la cooperación internacional, incluida, cuando proceda, la cooperación técnica relacionada con la seguridad.
Se llegará al objetivo, mediante unas condiciones de explotación apropiadas, la prevención de accidentes y, en caso de que se produzcan, la mitigación de sus consecuencias radiológicas con el fin de proteger a los trabajadores, los miembros del público y el medio ambiente contra los peligros de la radiación.
El Estado debería establecer y mantener un marco legislativo y reglamentario que rija la seguridad de los reactores de investigación.

CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE SEGURIDAD FÍSICA NUCLEAR
La Conferencia Internacional sobre Seguridad Física Nuclear: mejora de las actividades a escala mundial, se celebró en la sede del OIEA del 1 al 5 de julio de 2013. Ella recomendó a la Junta de Gobernadores que: “a. apruebe el Plan de seguridad física nuclear para 2014–2017; b. apruebe la continuación de la financiación voluntaria para las actividades previstas en el Plan de seguridad física nuclear para 2014–2017, sin cifras objetivo, y exhorte a todos los Estados Miembros a seguir contribuyendo, de forma voluntaria, al Fondo de Seguridad Física Nuclear y Átomos para la Paz: c. transmita el plan a la Conferencia General con la recomendación de que tome nota del Plan de Seguridad Física Nuclear para 2014–2017 y exhorte a los Estados Miembros a contribuir al Fondo de Seguridad Física Nuclear.” (6)
“El objetivo del Plan de seguridad física nuclear para 2014–2017 es contribuir a los esfuerzos mundiales destinados a lograr la seguridad física eficaz de los materiales nucleares u otros materiales radiactivos, dondequiera que estos se utilicen, almacenen o transporten, así como de las instalaciones conexas, apoyando a los Estados que lo soliciten en sus esfuerzos por cumplir sus responsabilidades nacionales y obligaciones internacionales, reducir los riesgos y responder adecuadamente a las amenazas.

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