Seguridad para el siglo XXI en la cuenca mediterranea



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SEGURIDAD PARA EL SIGLO XXI EN LA CUENCA MEDITERRANEA


INDICE
0.- INTRODUCCION.
1.- EL MAGREB.
1.1.- INTRODUCCION.

1.2.- ANALISIS POLITICO-MILITAR DE LOS PAISES DEL MAGREB.

MARRUECOS

ARGELIA


TUNEZ

LIBIA


MAURITANIA

1.3.- CONCLUSIONES DEL MAGREB.

1.4.- REPERCUSION EN LA RIBERA NORTE DEL MEDITERRANEO.
2.- CEUTA Y MELILLA.
3.- EL FUNDAMENTALISMO ISLAMICO.
3.1.- EL MUNDO ISLAMICO.

3.2.- EL FUNDAMENTALISMO.

3.2.1.- Historia.

3.2.2.- Concepto.

3.3.- EL FUNDAMENTALISMO EN EL NORTE DE AFRICA.

EGIPTO


LIBIA

TUNEZ


ARGELIA

MARRUECOS

3.4.- LOS RIESGOS PARA EUROPA.

3.5.- PERSPECTIVAS.


4.- FACTORES DE ESTABILIZACION.
4.1.- GENERALIDADES.

4.2.- ONU.

4.3.- UE.

4.3.1.- La "Política Mediterránea Renovada" de la UE.

4.4.- LA UMA.

4.5.- EL FORO MEDITERRANEO 5+5.

4.6.- NECESIDAD DE INTEGRACION POLITICA Y ECONOMICA EN LA RIBERA SUR.

CONCLUSIONES FINALES.



BIBLIOGRAFÍA

LA SEGURIDAD EN EL MEDITERRANEO

0.- INTRODUCCION
Hoy en día, el concepto de seguridad aparece constantemente en los medios de comunicación y es tema de debate y análisis en multitud de foros internacionales. Los países e instituciones internacionales necesitan una estabilidad en el campo político, económico, financiero, etc., para lo cual han de establecer planes que aseguren el poder sobreponerse a cualquier tipo de amenaza, incluyendo en último extremo la posibilidad de un conflicto bélico.
Por tanto, el concepto de seguridad, asume no solo aspectos puramente militares, sino también todo aquello que pueda perjudicar directa ó indirectamente los intereses propios, ya sea en un período de tiempo inmediato o en un futuro más o menos próximo.
Pero siempre que se habla de seguridad hay que tener en cuenta su característica cambiante al situarlo en el contexto internacional.
Otro aspecto importante que surge al tratar el tema de seguridad, es el concepto de defensa. Se habla de seguridad y defensa indistintamente, siendo en la actualidad difícil de establecer sus fronteras, debido precisamente a ese aspecto cambiante, antes aludido y poco definido de las asociaciones internacionales y en definitiva del choque entre los intereses nacionales y los internacionales. Es aquí, donde podríamos definir los conceptos de seguridad y de defensa, dejando el primero para el área internacional y el segundo para el meramente nacional, pero no en exclusiva.
Se puede definir seguridad como "el conjunto de condiciones mínimas y suficientes para poder llevar a buen término los planes necesarios para alcanzar los objetivos propuestos en el campo de las relaciones internacionales". No siempre se darán estas condiciones mínimas y suficientes, sino que muchas veces se hará necesario realizar intervenciones directas y dirigidas que modifiquen la realidad, empleando en ocasiones "medidas de choque" para garantizar el desarrollo del plan establecido, es cuando aparece el concepto de "defensa" y dentro de él, uno de sus procedimientos: el empleo de la fuerza armada.
No obstante, lo dicho anteriormente, en la sociedad actual, al ser el término "defensa" poco popular por sus connotaciones militares, ha quedado embebido dentro del término "seguridad".
Pero ¿cuál es el escenario de la seguridad donde nos movemos como españoles y por ende europeos?, ¿cuál es la situación actual?.
Sin duda alguna una nueva estructura de seguridad y defensa se ha comenzado a construir desde la caída del muro de Berlín y la posterior desmembración de la URSS., a partir de entonces surge una necesidad de adaptación a la nueva situación, y a un nuevo reparto de "papeles" entre las Organizaciones de Defensa existentes.
Desaparecida la confrontación este-oeste, una nueva área geoestratégica, -que hasta ahora, estaba subsumida en la confrontación E-W-, aparece en el marco de la seguridad, es el área mediterránea, repleta de conflictos, unos ya acuciantes y otros potenciales, pero todos íntimamente interrelacionados: demografía, diferencias sociales, culturales y religiosas, fundamentalismos, dictaduras, etc..
Sin embargo, no es solamente el área mediterránea la nueva "amenaza", sino que también en otras partes del planeta vienen configurándose nuevas áreas, que aunque no representan una amenaza directa, sí pueden llegar a constituir serias dificultades a la integración europea.
La defensa común europea dependerá fundamentalmente de la evolución de su unión política y del éxito o fracaso en resolver los primeros conflictos que se presenten, o incluso del tratamiento dado a las diferentes amenazas. Hasta el momento el único conflicto ha sido el de la guerra en la antigua Yugoslavia; ha habido más voluntad teórica de propósitos que una firme voluntad política, privando más en las decisiones tomadas, los intereses particulares de cada una de las naciones. Este conflicto constituye un obstáculo importante, para el desarrollo de toda iniciativa de diálogo. Por otra parte la iniciativa creada de una Conferencia en el Mediterráneo podría ejercer una influencia positiva en el conflicto, al menos en una fase futura de construcción de la paz, al enmarcarlo en un contexto más amplio de diálogo y cooperación contribuyendo a tranquilizar a la aislada comunidad eslavo-musulmana de la antigua Yugoslavia.
¿Estamos hablando de utopía al considerar que puede existir una política de seguridad y defensa común europea?, quizás sí, pero sólo si lo consideramos en su totalidad y en un corto periodo de tiempo histórico. Existen aspectos de soberanía de los estados, diferentes niveles y estructuras económicas, antiguas reivindicaciones y rivalidades entre diferentes países europeos, aún muy cercanas en el tiempo y un largo etcétera imposible de enumerar. Sin embargo y a pesar de los inconvenientes anteriormente reseñados, existe un factor importantísimo de impulsión hacia adelante, como es la necesidad de mantener en conjunto el "estado del bienestar" alcanzado en los países desarrollados occidentales, solo posible mediante el tratamiento internacionalizado de las amenazas que se presenten, para lo cual han de existir, con carácter permanente, las Organizaciones capaces de llevarlo a cabo.
Es precisamente en el área mediterránea, donde se desarrollan conflictos de carácter extremadamente sangrientos y que afectan de manera directa a los países europeos y otros conflictos en estado latente que constituyen serias amenazas potenciales, sobre todo en los países ribereños mediterráneos, como es el caso de España. El Mediterráneo, en términos de seguridad, se caracteriza por ser una región donde los conflictos presentan una dimensión multidireccional, la línea de fractura quizás mas evidente, es la "norte-sur", más representada por el aislamiento internacional de Libia, Irak y en menor medida Irán. Pero existen tensiones también "sur-sur", como la que enfrenta a árabes e israelíes, a Libia y sus vecinos, o la antigua disputa entre Argelia y Marruecos acerca del Sahara occidental; y se puede hablar incluso de tensión "norte-norte", como el ya mencionado conflicto yugoslavo o las difíciles relaciones entre Grecia y Turquía.

Ante este panorama, España no podía sustraerse a los problemas de seguridad que tanto le afectan, y así la Directiva de Defensa Nacional, explícitamente señala:


- En su preámbulo, "España posee vocación y condiciones específicas de paz y estabilidad en el Mediterráneo con los demás países ribereños".
- En el cuarto objetivo de la Defensa Nacional "Colaborar al fortalecimiento de las relaciones pacíficas entre las naciones y de modo especial en nuestro entorno geográfico".
- En la 10ª directriz para el desarrollo de la política de Defensa en el ámbito internacional, "Continuar promoviendo iniciativas que permitan conseguir una mayor estabilidad y seguridad en el Mediterráneo y consolidar las relaciones bilaterales con los países ribereños".
El Mediterráneo es un espacio físico y político compuesto de muchas y diversas realidades, potencial o realmente inestable.
Por todo ello, vamos a subdividir este trabajo, estudiando los espacios geopolíticos o los aspectos sociales y culturales que más directamente afectan al tema que nos ocupa, sin que por ello el entramado de relaciones e implicaciones que los influencian, permitan realmente independizar unos de otros.
La compartimentación, real o ficticia de las tensiones y conflictos no significa que queden limitado a los países directamente afectados, puesto que están en juego intereses que afectan a otras naciones y en particular a las superpotencias y su área de influencia.

1.- EL MAGREB.
1.1.- INTRODUCCION.
Si nos situamos imaginariamente en el Golfo de Sirte, donde el desierto llega hasta la costa mediterránea a lo largo de 500 km., estaremos ocupando una posición que separa las dos zonas geográfi­cas que el mundo árabe conoce con los nombres de MACHREK y MAGREB, o sea, Oriente y Occidente.
La expresión MAGREB, así considerada, no es otra cosa que el conjunto de los países del Norte de Africa situados a occiden­te del puesto de observación que hemos señalado. Pero geográ­ficamen­te, está considera­do como el espacio que se asoma a la cuenca medite­rrá­nea y al Océano Atlántico y queda limitado al sur por los espacios vacíos del Sáhara. Es una auténtica isla cercada por mares y el desierto. Quizás esta es la razón por la que, en el mundo árabe se conozca como "AL YAZIRA EL MAGREB" -"La isla de Occiden­te".
En esta zona, comprendida en la actualidad por Marruecos, Argelia y Túnez, concurren una serie de circunstancias comunes (religión, lengua y raza) que le confieren una personalidad indivi­dualizada frente al resto del continente, aunque, paralela­mente, existen marcados contrastes y, sobre todo, choque de intereses que impiden o retrasan la posibilidad de unión.
Cuando Argelia consigue la independencia se intenta la creación del "Gran Magreb de los Estados", pero las diferen­cias políticas entre los jóvenes países nacidos a la indepen­dencia con regímenes políticos diferentes, hace imposible el intento.
Se pensó entonces en el Gran Magreb de los pueblos esperando que la identidad de cultura, raza, lengua y religión hiciera posible el proyecto. Pero tampoco cuajó la idea.
No obstante, la necesidad imperiosa de constituirse en una unidad supranacional, para hacer frente a las demandas del mundo moderno posibilitó que esta idea no muriese y tras el intento de organizar el Gran Magreb Árabe, con Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez y Libia, se llegó a la firma por estos cinco países de la Unión del Magreb Árabe, cuyo futuro es incierto debido a varias circunstan­cias.
Hay que destacar en primer lugar los diferentes regímenes políticos y la rivalidad para liderar el Gran Magreb: MARRUE­COS, una Monarquía Constitucional, parlamentaria con represen­tación de partidos políticos en la que el Rey reina y gobierna. ARGELIA, una República Democrática y Popular con un gran conflicto interior y dirigida provisionalmente por un Consejo Nacional de Transición (CNT). TUNEZ, una República de corte presidencialista. LIBIA, una Repúbli­ca Popular Socialis­ta Arabe y finalmente MAURITANIA, una República Islámica.
Si a lo anterior se le añade la presión demográfica con una juventud mayoritariamente en el paro, los graves problemas económicos y sociales que tienen todos estos países, los conflictos internos, la diferencia en riqueza y cultura con otros países del Mediterráneo, es fácil comprender la situación de equilibrio inestable que atraviesa la región y el caldo de cultivo para implantarse la ideología fundamenta­lis­ta islámica.
Las relaciones bilaterales entre los dos países líderes del Magreb, Argelia y Marruecos, han sido siempre difíciles desembocando en algunos momentos en conflictos armados. En la actualidad, ambos países han cerrado sus fronteras en una escalada de la crisis que se inició como consecuencia del atentado terrorista perpetrado el 24 de agosto de 1994 en el hotel Atlas Asni de Marraquech, en el que perdieron la vida dos españoles.
1.2.- ANALISIS POLITICO - MILITAR DE LOS PAISES DEL MAGREB.

- MARRUECOS
a.- Política Interior
Desde que en 1.956 alcanzó la indepen­dencia, Marruecos ha pasado por varias fases políti­cas que pueden calificarse como agitadas. A partir de 1.974 comienza un período de relativa estabilidad, basado en la fórmula de la integridad territo­rial.
Después de varios años de relativa calma, los factores tradicionales de inestabili­dad no han desapareci­do, e incluso, algunos de ellos se han acentuado. El paro, las desigualdades sociales, la demografía, los problemas económi­cos y sociales, son algunos de los factores que mantienen la crisis de una sociedad que, aparentemente, está a punto de resquebrajarse pero que, en la realidad, se mantiene firme gracias a esa causa nacional.
Hasta el presente MO se ha consolidado en el Magreb como el país más estable; sin embargo, han persisti­do unos indica­dores de inestabilidad que marcan sus objetivos, siendo el avance en el proceso democrático emprendido, la limitación de la crisis económica y el control de la expansión islamis­ta las metas más relevantes en el orden interno.
Por otra parte, con independencia de la actividad mostrada en el ámbito universitario, el fenómeno islamista ha seguido controlado a través del Ministerio de Asuntos Islámicos, vigilancia policial en las mezquitas y a los imanes.
En suma, aunque la expansión islamista es limitada y han sido evidentes los avances tanto en la consecución de un modelo político creíble, como en el respeto de los derechos humanos, los graves desequilibrios sociales pueden repre­sentar un factor de riesgo si no son limitados con medidas políticas y económicas, para lo cual es necesario que se intensifique el diálogo entre Palacio y oposición.
b.- Política Exterior
Existen tres ejes principales sobre los que se articula la política exterior del reino alauita: las relaciones dentro del marco regional, las relaciones con EUROPA y las relaciones en el marco internacional.
Estos ejes están subordinados al gran objetivo de conseguir la integración territorial con la incorporación del Sáhara Occidental al territorio marroquí.
En el plano regional, la UMA. es una empresa en construc­ción y la vocación de sus Estados miembros es la integración regional y global.
En cuanto a las relaciones MO/EUROPA, los desequili­brios en los intercambios entre los estados del Magreb y la UE., su principal y tradicional socio, no han cesado de agravarse y la cooperación depende de un nuevo acercamiento regional que tenga en cuenta múltiples apuestas económicas y sociales e intereses políticos y estratégicos de las dos agrupacio­nes.
La UE. es el primer socio económico de los países magre­bíes y una solidaridad regional (en estos momentos bajo mínimos), permitirá atenuar los desequilibrios a nivel de los intercambios comerciales, resolver los problemas de la emigración y del tráfico de drogas y hacer frente a las disparidades del desarrollo.
A nivel internacional y dadas las condiciones de país estable, Marruecos está teniendo el apoyo de algunos países europeos y está ganando terreno en el respaldo de las organiza­ciones internacionales cara al desarrollo y futuro del contencioso en el Sáhara Occidental.
El actual Primer Ministro, cuando se hizo cargo de su puesto, anunciaba las tres prioridades que iban a constituir su programa gubernamental: Primera prioridad el Sáhara, en segundo lugar las relacio­nes con la UE. y en tercer lugar el tema de la mejora de las condiciones sociales de los ciudadanos.
La política exterior la lleva personalmente el Rey asesorado por sus seis consejeros políticos, personas de edad, de probada lealtad y fidelidad y con gran experiencia en asuntos políticos tanto nacionales como internacionales.
c.- Política Económica
A pesar de las dificultades surgidas en la situación internacional con focos de inestabilidad en diversas partes del Mediterráneo y el deterioro de la situación económica general, Marruecos está consiguiendo alcanzar gran parte de los objetivos definidos en su programa gubernamental en su aspecto económico.
En el plano económico y dejando al margen los índices macroeconómicos de un país como Marruecos en vías de desarrollo y con unas perspectivas moderadamente favora­bles, había que destacar tres aspectos que pueden ser importantes por las repercusiones (con relación a España y con los países mediterráneos en general), que pueden tener a medio plazo: El desarrollo de las provincias del Norte, el gasoducto euromagrebí y el enlace fijo MO/SP.
Con el desarrollo de las provincias del Norte se pretende mejorar la infraestructura de la citada zona, actualmente muy abandonada.
El gasoducto euromagrebí, es un ambicioso proyecto que va a permitir en una primera etapa transportar 10 mil millones de metros cúbicos de gas natural desde Argelia a Marruecos, España y Francia, y 20 mil millones de metros cúbicos en una segunda etapa que afectará, además, a otros países como Portugal y Alemania.
Finalmente, el enlace fijo sobre el Estrecho de Gibral­tar; los estudios realizados muestran que es posible y realizable técnicamente tanto el puente como el túnel, el problema es la financiación de la obra que necesita recursos económicos muy importantes.
d.- Política de Defensa
Desglosando las líneas directrices en objetivos parciales se puede considerar que la Política de Defensa marroquí pretende:
- Conseguir la integridad territorial del reino, dedicándo­se en primer término a conseguir la integra­ción del SAHARA. En el momento actual este objetivo condiciona de forma terminante la Política de Defen­sa. Y un segundo frente dedica­do a la integración de los territorios españoles del Norte de Africa, manteniendo para ello viva la reivindicación sobre las ciudades de CEUTA, MELILLA y Peñones.
- Mantener las fronteras actuales con Argelia, aten­diendo a la amenaza potencial que este país pueda representar para Marruecos.
- Defender el orden constitucional frente a la amenaza interior o exterior representada por el integrismo islámico y por las actividades revolucionarias y subver­sivas alentadas desde el exterior.
- Apoyar la causa de los países árabes en su confronta­ción con el expansionismo sionista.
En el aspecto de la Defensa, Marruecos actualmente mantiene una política de acercamiento a los países occiden­tales y en especial a los pertenecientes a la OTAN. Manio­bras y ejerci­cios combinados con fuerzas norteamerica­nas, france­sas, españolas, belgas, británicas y portuguesas muestran los intentos marroquíes de alinearse militarmente con Occidente.
e.- Perspectivas
Las perspectivas de evolución son inciertas en todos los ámbitos, si bien no se perciben indicios de que la estabili­dad del país pueda estar en peligro. Una hipotética resolu­ción desfavorable del conflicto del Sáhara, y un incremento a gran escala de la conflictividad sociolaboral son los acontecimientos que amenazarían el régimen en el orden interno.
Al nuevo gobierno se le presenta una serie de proble­mas de índole político y económico que dejan abierta la posibi­lidad de que el Rey reinicie el diálogo con la oposición y lleve a cabo una reforma constitucional que modifique la ley electoral eliminando las elecciones indirectas.
En relación al fenómeno islamista, el perfil que presenta es bajo. El control policial, la autoridad religiosa del Rey y las maniobras preventivas dirigi­das en el ámbito diplomá­tico hacia Irán, a corto plazo, se presentan como suficien­tes. Sin embargo existe el condi­cionante de la evolución de los acontecimientos en Argelia y el grado de permeabilidad de la población marroquí ante las tesis islamistas, aunque en la actualidad, el proseli­tismo radical no ha calado en la sociedad marroquí.
En política exterior es previsible que Marruecos continúe con su política de acercamiento a la UE. así como de estabilización de relaciones con USA.
f.- FAS. Marroquies
El Ejército marroquí carece de Doctrina propia, habiendo asimi­lado la francesa tanto en el aspecto táctico como logístico. Aunque los procedimien­tos empleados en el conflicto del SAHARA no se atienen a los teóricos y se han ido modifi­cando en razón de la experiencia, hay que tener en cuenta que se trata de un caso espe­cial del combate de defensiva en amplio frente y terreno desértico.
Su despliegue actual se centra fundamentalmente en la "Zona Sur" que absorbe, aproximadamente, el 80% de sus unidades. El resto, cubren los sectores fronterizos con ARGELIA, en OUJDA, ERRACHIDIA y OUARZA­ZA­TE y atienden a la seguridad del Rey.
Después de la profunda reestructuración llevada a cabo a partir de 1.972, desaparecieron las GU,s. quedando organizadas solamente la Brigada Ligera de Seguridad y la Brigada Paracai­dista que no responden al concepto de Gran Unidad por carecer de apoyos de fuego (Artillería) y de medios logísticos propios. Tiene constituida una 2ª Brigada Paracaidista. Al inicio del conflicto del SAHARA, crearon tres nuevas Brigadas de Infantería con las mismas características y carencias de las anteriores. Su despliegue en la Zona Sur responde a la organiza­ción en Sectores y Subsectores Defensivos que pueden equipararse a los correspondientes a la GU División y Brigada, respectivamente. En ellos se lleva a cabo el despliegue y combate Interarmas, con Unidades de Infantería, Caballería y Artillería, constituyendo Agrupa­ciones Tácticas.
Para el apoyo logístico a la Fuerza, cuentan con los Servicios Logísticos de Transporte, Mantenimiento, Abaste­ci­miento y Sanidad organizados en Unidades tipo Batallón y Compañía que realizan el apoyo directo a las Unidades de las Armas.
En cuanto a sus posibilidades, el poder ofensivo del ET. marroquí es limitado, ya que el número y calidad de sus Carros de Combate no es excesivo. No obstante, posee un buen grado de movilidad por el gran número de vehículos acoraza­dos y de Artillería ATP de que dispone. Su capacidad defensiva es alta, con abundantes misiles contracarro y cazacarros, además de su dilatada experiencia en combates de este tipo. Su punto débil es su escasa cobertura antiaérea. Su logística puede parecer pobre y defectuosa sobre todo si la comparamos con los países occidentales; pero permite vivir y combatir a más de 100.000 hombres, desplegados a 1.000 km. de RABAT, en condi­ciones climáticas muy duras y eso desde hace 18 años. Un factor negativo es el elevado número de tipos y modelos distintos de material, lo que dificulta el mantenimiento. Otras vulnera­bilidades son la excesiva centraliza­ción del mando, que genera una cierta parálisis al necesitar decisiones al más alto nivel y unas posibilida­des limitadas de acción conjunta, a pesar de haber alcanzado la Fuerza Aérea un cierto nivel en acciones de ataque al suelo y de reconoci­miento.
Conclusiones ( FAS. )
- Las unidades no van a sufrir cambios en su orga­niza­ción hasta que no termine el conflicto saha­riano, con un esfuerzo volcado hacia el sur en un 80% de sus unidades.
- Las unidades no acostumbran llevar a cabo los traba­jos periódicos de mantenimiento de 1º y 2º Escalón, sino que acuden tan sólo cuando la avería ha tenido lugar.
- Escasa disponibilidad de técnicos adiestrados en los campos eléctrico y mecánico capaces de llevar a cabo mantenimiento de 4º y 5º Escalón. Falta de herramien­tas y equipos especia­les para llevar a cabo manteni­miento de este tipo sobre vehículos de ruedas y cadenas.
- Acusada dependencia exterior en abastecimientos de armamento y material. La reducción de asisten­cia militar USA se ve compensada con la donación gratuita de 120 carros M60 A1, que completarían la cifra de 300 unidades.
- Mentalidad defensiva durante muchos años.
- Falta de experiencia en operaciones conjuntas FAR/FRA.
- Están manteniendo una política de diversificación de armamento con Francia, Reino Unido, Portugal, España y Estados Unidos principal­mente.
- Aunque los tres Ejércitos se encuentran con unos medios cada vez más limitados, es el Ejército de Tierra el que está su­friendo un mayor deterioro y tiene ya unas carencias importan­tes en cuanto a medios de transporte sobre todo en camiones, ambulan­cias, aljibes y cisternas.

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