Simulación absoluta



Descargar 410.71 Kb.
Página1/8
Fecha de conversión02.05.2018
Tamaño410.71 Kb.
  1   2   3   4   5   6   7   8

República de Colombia


Corte Suprema de Justicia



Sala de Casación Civil


SIMULACIÓN ABSOLUTA-Legitimación en la causa por activa del cónyuge que debate por simulación la venta de negocios de su consorte estando vigente la sociedad conyugal. Hermenéutica del artículo 1º de la Ley 28 de 1932 y del artículo 1766 del Código Civil (SC3864-2015; 07/04/2015)
CONTRATO DE COMPRAVENTA-Celebrado por un esposo en vigencia de la respectiva sociedad conyugal. Legitimación en la causa para demandar por el otro cónyuge la simulación absoluta del negocio jurídico (SC3864-2015; 07/04/2015)
VENTA DE BIENES PROPIOS-Por parte de uno de los cónyuges cuando aún no se ha disuelto la sociedad conyugal (SC3864-2015; 07/04/2015)
INTERÉS JURÍDICO-Del cónyuge que pretende debatir la simulación de contrato de compraventa celebrado por su consorte. Determinación del interés por la notificación o por la presentación verbal de la demanda de cesación de efectos civiles de matrimonio (SC3864-2015; 07/04/2015)
LEGITIMACIÓN EN LA CAUSA POR ACTIVA-Del cónyuge que debate por simulación la venta de negocios de su consorte estando vigente la sociedad conyugal. Hermenéutica del artículo 1º de la Ley 28 de 1932 y del artículo 1766 del Código Civil (SC3864-2015; 07/04/2015)
Para la Sala, atendiendo a que según el artículo 1° de la Ley 28 de 1932 los cónyuges tienen la libre administración y disposición de los bienes adquiridos antes del vínculo y de los que aporta a éste, en línea de principio, establece la regla según la cual el interés para atacar por simulados los negocios del otro esposo en desarrollo de la unión, nace de la disolución efectiva de la sociedad que ellos conforman al estructurarse alguna de las causales previstas en el artículo 1820 del Código Civil; siendo la excepción a ese principio, esto es, que también existe “interés”, cuando ya se ha notificado al convocado la demanda dirigida inequívocamente a finiquitar la “sociedad conyugal”.
Concluye la Sala que, en manera alguna el Tribunal violó las normas sustanciales invocadas en el primer cargo, toda vez que para la bienandanza de la acción de simulación ejercida por uno de los cónyuges frente a los actos de disposición aparentes del otro en vigencia de esa relación, era preciso averiguar, preliminarmente, como en efecto se hizo, si le asistía “interés” serio y actual al demandante, pues, dado el matrimonio que lo ataba con su cónyuge y la regulación de su régimen económico establecido en la Ley 28 de 1932, el mismo sólo afloraba con la real o efectiva disolución de la sociedad conyugal entre ellos o, por vía de excepción, con la notificación a la demandada del libelo de cesación de efectos civiles que aparejaba ese efecto.
Señala que, adoptar un criterio diferente en el que le bastara a uno de los cónyuges, sin más, acreditar su condición para cuestionar por simulados los negocios o actos de su pareja sobre bienes con vocación de gananciales, valga decir, con total abstracción de lo reglado en el artículo 1° de la referida ley, implicaría, como ya lo indicó la Sala, “anular la facultad que la misma ley concede a cada uno de ellos para disponer libremente de los bienes que adquiera durante la unión matrimonial” (CSJ SC de 4 de octubre de 1982, GJ 2406, págs. 211 a 218).
Fuente formal:

Art. 1 Ley 28 de 1932.

Arts. 1766, 1820, 1871 Código Civil.
Fuente jurisprudencial:

CSJ SC de 30 de octubre de 1998, Rad. 4920

G.J. CXCVI, 2° semestre, pág. 23.

CSJ SC de 5 de septiembre de 2001, Rad. 5868.

CSJ SC de 30 de octubre de 1998, Rad. 4920, reiterada CSJ SC de 5 de septiembre de 2001, rad. 5868 y CSJ SC de 13 de octubre de 2011, Rad. 2007-0100-01.

CSJ SC de 4 de octubre de 1982, GJ 2406, págs. 211 a 218.

CSJ SC de 20 de octubre de 1937, reiterada 18 de abril de 1939, 25 de abril de 1991, 5 de septiembre de 2001 y 19 de mayo de 2004, Rad. 7145.

CSJ SC de 15 septiembre de 1993, Rad. 3587.


Fuente doctrinal:

Parraguez Ruiz, Luis Sergio. El Negocio Jurídico Simulado. Universidad de Salamanca. Pág. 38


VIOLACIÓN DIRECTA-Es el artículo 1766 del Código Civil o el artículo 1º de la Ley 28 de 1936 la norma que disciplina el contrato simulado que efectúa uno de los cónyuges en vigencia de la respectiva sociedad (SC3864-2015; 07/04/2015)
APRECIACIÓN PROBATORIA-Acreditación del proceso de cesación de efectos civiles de matrimonio católico como anexo de la demanda mediante la cual se pretende la declaración de simulación de contrato de compraventa efectuado por un cónyuge en vigencia de la respectiva sociedad (SC3864-2015; 07/04/2015)
CARGO -Estudio conjunto de los planteados por la vía directa y por la indirecta por contener similares motivaciones. Causales relativas a la simulación de los negocios jurídicos, los límites de la autonomía de los cónyuges para manejar sus patrimonios y el interés del cónyuge para cuestionar la simulación de los contratos del otro (SC3864-2015; 07/04/2015)
RECURSO DE CASACIÓN- Estudio conjunto de los planteados por la vía directa y por la indirecta por contener similares motivaciones. Causales relativas a la simulación de los negocios jurídicos, los límites de la autonomía de los cónyuges para manejar sus patrimonios y el interés del cónyuge para cuestionar la simulación de los contratos del otro (SC3864-2015; 07/04/2015)
Fuente jurisprudencial:

CSJ SC de 4 de octubre de 1982, GJ. 2406, págs. 211 a 217;

CSJ SC de 5 de septiembre de 2001, Rad. n° 5868

CSJ SC de 23 de agosto de 2004, Rad. 17961


SENTENCIA-Improcedencia de la aplicación del inciso final del artículo 305 del Código de Procedimiento Civil, para determinar el interés del cónyuge para obrar en el juicio de simulación frente a su consorte, cuando a la presentación de la demanda simulatoria no se había notificado el libelo de cesación de efectos civiles de matrimonio (SC3864-2015; 07/04/2015)
Fuente jurisprudencial:

CSJ SC de 30 de octubre de 2007, Rad. 2001-00200-01.



CSJ SC de 5 de jul. De 2005, Rad. 1999-01493-01.
MATRIMONIO-Protección del patrimonio familiar. Análisis de la evolución en el derecho comparado legislado a partir del derecho romano, alemán y francés (Salvedad de voto Doctor Alier Salazar Ramírez) (SC3864-2015; 07/04/2015)
REGIMEN PATRIMONIAL DEL MATRIMONIO-El sistema legal que consagra la ley 28 de 1932 es de la comunidad universal de bienes muebles y adquisiciones con separación de administración y disposición. Capacidad legal de la mujer en la administración de los bienes sociales (Salvedad de voto Doctor Ariel Salazar Ramírez) (SC3864-2015; 07/04/2015)
SOCIEDAD CONYUGAL-Confusión entre el momento de formación de la sociedad conyugal con el de la exigibilidad de la adjudicación de la cuota de gananciales. (Salvedad de voto Doctor Ariel Salazar Ramírez) (SC3864-2015; 07/04/2015)
INTERÉS JURÍDICO-Del cónyuge afectado con la venta de los bienes gananciales para demandar la simulación a partir del momento que tiene conocimiento que su consorte que administra un bien del haber común ha realizado acciones en detrimento del patrimonio social (Salvedad de voto Doctor Ariel Salazar Ramírez) (SC3864-2015; 07/04/2015)
Afirma el voto disidente que, la sociedad conyugal nace con el matrimonio y permanece con él, y desde ese momento se crea el patrimonio común, como lo indican las disposiciones legales analizadas. Por ello, el cónyuge que no tiene la libre disposición y administración de un bien ganancial está legitimado y le asiste interés para reclamar la protección del patrimonio de la sociedad por medio de las acciones judiciales correspondientes, cuando su derecho ha sido vulnerado o se ha visto inminentemente amenazado.
Precisa que, no es acertado aducir que el cónyuge defraudado carece de interés serio y actual para obtener sentencia de mérito en el juicio de simulación por el simple hecho de haber promovido este proceso antes de notificar el auto que admitió la demandada de disolución y liquidación de la sociedad conyugal, pues el interés para obrar está dado por el perjuicio cierto, legítimo y concreto que amerita el proferimiento de un fallo que resuelva el fondo de su litigio, mas no por un acto que depende de su exclusiva voluntad. El interés para invocar judicialmente la protección o restablecimiento de un derecho no puede surgir de las actuaciones procesales realizadas por el reclamante, sino de las circunstancias objetivas que lesionan o ponen en peligro un bien jurídico subjetivo tutelado por la ley, que en el caso que se examina se materializó en la desaparición del patrimonio de la sociedad con el único propósito de defraudar al marido.
Indica que el cónyuge afectado con la venta de los bienes gananciales está legitimado y tiene interés para demandar la simulación desde el momento mismo que llega a conocer que los derechos patrimoniales de la sociedad han sido vulnerados o se encuentran en grave, serio e inminente peligro, lo cual puede probarse con los hechos que evidencian que el cónyuge que administra o dispone de un bien del haber común ha realizado acciones tendientes a menoscabar dicho patrimonio. Tal, interés, entonces, se refiere a una cuestión estrictamente probatoria que habrá de verificarse en cada caso concreto al momento de dictar sentencia, según las circunstancias que hayan dado lugar a la interposición de la acción.
Fuente formal:

Art. 113, 1781 Código Civil

Art. 1 Ley 28 de 1932.
Fuente doctrinal:

Calógero, Derecho matrimonial. Madrid: Aguilar, 1960. p. 260



Colin y Capitant, Derecho Civil. Regímenes matrimoniales. Cap. 1.2.
RECURSO DE CASACIÓN-Función de control de legalidad a partir de la perspectiva finalista (Salvedad de voto Doctor Ariel Salazar Ramírez) (SC3864-2015; 07/04/2015)
SIMULACIÓN ENTRE CÓNYUGES-La doctrina vigente de la Corte parte de la sentencia de 17 de diciembre de 1931. Estudio de la evolución de la jurisprudencia en torno a la legitimación del cónyuge en la simulación de contrato de su consorte. Errores conceptuales (Salvedad de voto Doctor Luis Armando Tolosa Villabona) (SC3864-2015; 07/04/2015)
LEGITIMACIÓN EN LA CAUSA POR ACTIVA-Del cónyuge para demandar la simulación del negocio jurídico celebrado por su consorte antes de la disolución de la sociedad conyugal. La buena fe como categoría que debe gobernar en el régimen económico de la sociedad conyugal o patrimonial. Deberes primarios y secundarios de conducta. (Salvedad de voto Doctor Luis Armando Tolosa Villabona) (SC3864-2015; 07/04/2015)
BUENA FE- Como categoría que debe gobernar en el régimen económico de la sociedad conyugal o patrimonial. Deberes primarios y secundarios de conducta. (Salvedad de voto Doctor Luis Armando Tolosa Villabona) (SC3864-2015; 07/04/2015)
SOCIEDAD CONYUGAL-Responsabilidad por la administración de los cónyuges de los bienes sociales (Salvedad de voto Doctor Luis Armando Tolosa Villabona) (SC3864-2015; 07/04/2015)
DISOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD CONYUGAL-No es el punto de referencia que legitima al cónyuge para demandar la simulación del negocio jurídico adelantado por su consorte. (Salvedad de voto Doctor Luis Armando Tolosa Villabona) (SC3864-2015; 07/04/2015)
DERECHOS CIVILES DE LAS MUJERES-En la reclamación de administración de los bienes sociales (Salvedad de voto Doctor Luis Armando Tolosa Villabona) (SC3864-2015; 07/04/2015)
DERECHO DE LAS MUJERES A LA IGUALDAD-Reconocimiento de la administración de los bienes sociales a través de la legislación y jurisprudencia colombiana (Salvedad de voto Doctor Luis Armando Tolosa Villabona) (SC3864-2015; 07/04/2015)
Informa el Señor Magistrado que la legitimación de un cónyuge o compañero para demandar la simulación no se halla, desde la formulación de la demanda con fines disolutorios de la sociedad conyugal o patrimonial, sino desde la celebración del matrimonio mismo o desde el surgimiento de aquélla.
En consecuencia,-señala que- si la sociedad conyugal no es una simple ficción desde su celebración, es evidente, una vez acaezca un menoscabo patrimonial con actos fingidos ejecutados por un cónyuge, el otro tiene en forma incontrovertible, un interés jurídico tutelable frente al desconocimiento o violación de un derecho suyo, llámese en forma consumada o potencial, cuando recae sobre una cosa que en términos del artículo 1781 del Código Civil está llamada a componer el haber de la correspondiente sociedad conyugal, para que descubierta la verdad, regrese al haber social.
Indica que, si de acuerdo a la doctrina imperante, el consorte no contratante para estar legitimado para impugnar los actos fingidos celebrados por el otro, respecto de bienes sociales, debe haber iniciado acciones para deshacer o disolver la sociedad conyugal, rectamente se quebrantan los artículos 13 y 333 de la Constitución Nacional, según los cuales todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, y de la misma forma la actividad económica y la iniciativa privada las cuales son libres. Se coarta el derecho a decidir libremente y se limita su ejercicio, en tanto se apremia o compele a un consorte, sin base normativa alguna, a promover la acción del linaje indicado (la disolutoria), y en la cual, a lo mejor, jamás pudo estar interesado, en procura de extinguir la sociedad respectiva.
Advierte que, la simulación no es una simple institución jurídica que contrasta los negocios jurídicos aparentes frente a los reales. La acción que para su declaración judicial se puede formular tiene un cariz metajurídico, puesto que se entronca directamente con la consolidación de relaciones jurídicas y sociales que deben estar mediadas por una auténtica ética personal y social. Son millones las conductas antijurídicas que acaecen en el tráfico jurídico económico y, cuando estas ocurren en el seno de la familia en el marco de su régimen económico, lo ilegal o ilícito, tiene mayor impacto y sube de punto su examen; por tanto, para la judicatura esas situaciones no pueden representar una simple cuestión litigiosa, porque todo acto soterrado o colusivo en ese ámbito afecta gravemente el tejido social.
Para el magistrado disidente, al ser la acción de simulación un mecanismo para develar la verdadera voluntad de las partes frente a un negocio que se anheló ocultar, es evidente que al no permitirse su ejercicio por uno de los cónyuges o compañeros permanentes con anterioridad a la disolución de la sociedad conyugal o sociedad patrimonial de hecho, según sea el caso, se contrarían los principios y finalidades de la misma acción de prevalencia, proyectada para desvanecer el acto aparente, para revelar la auténtica realidad y para conseguir que prevalezca el querer legítimo de las partes, mostrando el pacto secreto de contenido real.
Precisa que, así las cosas y por virtud del principio constitucional de buena fe, por la igualdad plena entre hombres y mujeres, por la autonomía de la voluntad libre pero responsable y la seguridad jurídica que implican los derechos adquiridos con justo título según la regla 58 de la Carta Política, se hace necesario permitir la posibilidad de declarar simulados los actos celebrados por los cónyuges no solo desde el momento de la disolución de la sociedad conyugal o de petición formal (demanda) con tal propósito, como lo prohíja la actual doctrina de esta Corte, sino especial y principalmente desde el nacimiento real de la misma.
Insiste en que la sociedad conyugal, no nace cuando se disuelve; todo lo contrario, surge como se ha reiterado cuando se contrae el matrimonio o cuando se gesta la sociedad patrimonial; razón inversa, significa autorizar negocios simulados de uno de los cónyuges en perjuicio de otro desde la celebración del acto contractual o desde la declaración de la sociedad patrimonial sin reparo del afectado y sin posibilidad de control judicial a instancias de parte. Criterio similar debe cobijar a la sociedad patrimonial de las personas de igual o diferente orientación sexual.
Afirma que, la declaración simulatoria no puede ser intemporal, sino dentro de sus justas proporciones, esto es, sometiendo la acción a los términos de prescripción de los negocios simulados desde su celebración, porque tampoco pueden esquilmarse otros principios democráticos, tales como la seguridad jurídica y la confianza legítima que debe otorgar el Estado a sus ciudadanos.
Fuente formal:

Art. 1603, 1774, 1777,1781, 1820, 1824 C. Civil


Fuente jurisprudencial:

CSJ 29 de febrero de 1926

CSJ 17 de diciembre de 1931.

CSJ 30 de noviembre de 1935.

CSJ 29 de marzo de 1939.

CSJ 20 de octubre de 1937.

CSJ 7 de septiembre de 1953.

CSJ 17 de marzo de 1955.

CSJ 8 de junio de 1967.

CSJ 20 de noviembre de 1979.

CSJ 4 de octubre de 1982.

CSJ 15 de septiembre de 1993.

CSJ 8 de febrero de 1996.

CSJ 30 de octubre de 1998, Rad. 4920;

CSJ 5 de septiembre de 2001, radicado 5868 y,

CSJ 13 de octubre de 2011,

CSJ 30 de noviembre de 2011.

CSJ 3 de agosto de 2013.

Corte Constitucional T-325 de 2 de julio de 1998. T-1243 de 2001, T-156326.

Corte Constitucional, Sentencia de 27 de nov de 2001, exp T-403.450 Y T-414.000.


Fuente doctrinal:

THOMPSON, Robert B. Piercing the corporate veil, an empirical study, Cornel Law Review, vol. 76:1036;

SOLOMON, Lewis y PALMITER, Alan. Corporations, examples and explanations. Second Edition. Boston: Little, Brown and Company, 1994;

EASTERBROOK y FISCHEL, Foundations of corporate law. New York: Oxford University Press, 1993.

COLIN Y CAPITANT. Curso elemental de Derecho Civil. Madrid: Editorial Reus. 1957, p. 286.

BONECCASE, Julián. Tratado elemental de Derecho Civil. Traducción Enrique Figueroa Alfonzo-: Editorial Mexicana. 1997, p. 246.

PLANIOL, Marcel. Tratado práctico de Derecho Civil Francés, regímenes económicos matrimoniales. Tomo VII, 1983.

CASTAN TOBEÑAS, José. Derecho de familia. Vol. I. Madrid, 1960, p. 205.

VÉLEZ, Fernando. Estudio sobre el Derecho Civil Colombiano. De las obligaciones y contratos. 2 Ed. Paris: Editorial Imprenta Paris-América. Tomo VII, p. 26.

LÓPEZ DE LA PAVA, Enrique. Derecho de Familia. Bogotá: Editorial Universidad Externado de Colombia, 1963, p.60.

GALGANO, Francesco. El negocio jurídico. Valencia: Editorial Tirant lo Blanch, 1992, p.453

LORENZETTI, Ricardo Luis, “Esquema de una teoría sistémica del contrato”;

SOTO, Carlos Alberto, Instituciones de derecho privado. Contratación contemporánea. Teoría general y principios, 1ª edición, Palestra Editores – Lima y Editorial Temis S.A., Bogotá, 2000.

CABANILLAS SÁNCHEZ, Antonio, Los deberes de protección del deudor en el derecho civil, mercantil y en el laboral, Civitas Ediciones S.L., Madrid, 2000, pág. 263;

MORELLO, Augusto M., Indemnización del daño contractual, Librería Editora Platense – Abeledo Perrot, 2ª edición, Buenos Aires, 1974, pág. 76.

RODRÍGUEZ AZUERO, Sergio, Contratos bancarios. Su significación en América Latina, Editorial Legis, 5ª edición, Bogotá, 2003, pág. 178 y sigs.;

SANTOS BALLESTEROS, Jorge, Instituciones de responsabilidad civil, t. I, JAVERGRAF, Bogotá, 1996, pág. 117 y sigs.

SOLARTE RODRÍGUEZ, Arturo, La buena fe contractual y los deberes secundarios de conducta.

BETTI, Emilio. Teoría general del negocio jurídico. Traduc. de Martín Pérez. Granada: Comares, 2000. P. 346.
Asunto:

Pidió el demandante que se declare la simulación absoluta de los contratos de compraventa de bien inmueble y de establecimiento de comercio, celebrados por su cónyuge como vendedora. El ad quem ratificó la decisión del a-quo que tuvo por probada la excepción de “falta de legitimación por activa” y negó las aspiraciones del reclamante, al estimar que este no es titular de ningún derecho vinculado con los bienes que fueron objeto de enajenación, ni acreditó la existencia de un interés jurídico cierto, serio, actual y concreto que lo facultara para pretender la simulación, que al surgir únicamente cuando se configura el estado de disolución o esté notificado el contradictor del pliego de nulidad o divorcio del matrimonio, el que no se da en el caso examinado, toda vez que “la demanda con la cual se inició este proceso fue presentada el 10 de septiembre de 1998” y la de “cesación de efectos civiles de matrimonio católico” se enteró a la allí convocada “el 17 de noviembre del mismo año”. La Corte no casó el fallo al no encontrar los cargos formulados por el recurrente. Con salvedades de voto.


CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
SALA DE CASACIÓN CIVIL



FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ
  1   2   3   4   5   6   7   8


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal