Social: el papel de las asociaciones y fundaciones



Descargar 0.64 Mb.
Página1/10
Fecha de conversión01.07.2017
Tamaño0.64 Mb.
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   10












LOS NUEVOS YACIMIENTOS

DE EMPLEO Y LA ECONOMÍA SOCIAL:

EL PAPEL DE LAS ASOCIACIONES

Y FUNDACIONES


LOS NUEVOS YACIMIENTOS
DE EMPLEO Y LA ECONOMÍA

SOCIAL: EL PAPEL

DE LAS ASOCIACIONES

Y FUNDACIONES





ESCUELA LIBRE EDITORIAL
MADRID, 1998

ISBN: 84-88816-50-2


Depósito legal: M. 31.576-1998
Impresión: Imprenta FARESO, S. A.
Paseo de la Dirección, 5. 28039 Madrid

PRÓLOGOS


  • Rafael de Lorenzo

  • Christos Papoutsis

  • Marcos de Castro

PROLOGO DE


RAFAEL DE LORENZO

EMPLEO PRODUCTIVO

La oportunidad de la convocatoria de esta Conferencia Nacio-


nal viene determinada por tres objetivos prioritarios. En primer lugar
hemos pretendido aprovechar la actualidad de los requerimien-
tos que viene formulando la Unión Europea en la búsqueda de nuevos
instrumentos para combatir el paro. Por otra parte, hemos querido con-
frontar las experiencias que tanto en el marco nacional como en el eu-
ropeo se realizan para promover el empleo a través de la economía
social. Por último, hemos tratado de actualizar las bases teóricas y
doctrinales que favorezcan el desarrollo del Tercer Sector como fuen-
te de creación de riqueza y de promoción de empleo.

En el objetivo global de crear empleo a través de las diferentes


formas que integran la Economía Social nos hemos fijado preferen-
temente en las Asociaciones y en las Fundaciones. Entendemos que
desde estas instituciones, perfectamente integradas en la sociedad, es
posible colaborar eficazmente en la promoción y en el desarrollo de
las políticas activas para combatir el paro estructural que aqueja a los
países desarrollados.

El principal problema de la Europa desarrollada, en los umbrales


del siglo XXI, consiste precisamente en generar nuevos mecanismos
que incentiven el empleo y especialmente en aquellos colectivos que
parten de situaciones de desigualdad. La Fundación ONCE cumple
de este modo con el compromiso institucional de aportar soluciones
eficaces e innovadoras. Los colectivos de discapacitados, en este
momento de impulso y renovación de los Tratados comunitarios, no
queremos asumir papeles pasivos de simples beneficiarios de fondos
comunitarios. Al contrario, estamos dispuestos a aportar nuevos en-
foques y nuevas propuestas de soluciones.

8

Cuando la Unión Europea, en la cumbre de Luxemburgo, impuso


a los Estados miembros la tarea de elaborar Planes Nacionales de
Empleo, trataba de urgir a los Gobiernos a implantar programas de
creación de puestos de trabajo. Nosotros, los que trabajamos en las
Asociaciones y en las Fundaciones, hemos interpretado que la pro-
puesta comunitaria no se circunscribe a las obligaciones estatales.
Hemos querido entender que el reto de encontrar nuevos yacimientos
de empleo nos concierne directamente.

Esta ha sido la motivación que ha provocado la convocatoria de


esta Conferencia Nacional sobre los Nuevos Yacimientos de Empleo
y la Economía Social, cuyas conclusiones y resumen de las interven-
ciones publicamos en esta monografía. Las Asociaciones y las Fun-
daciones que realizan actividades económicas que dan empleo y crean
riqueza nos hemos reunidos para actualizar los conocimientos e inter-
cambiar experiencias. Nos hemos sentido concernidos en los llama-
mientos que las autoridades comunitarias han formulado para señalar
al empleo como la prioridad más importante. Estamos convencidos
de que las soluciones no pueden proceder exclusivamente de las
instancias públicas y de las empresas privadas. La Economía Social
está decidida a aportar su colaboración para hacer frente al problema
del desempleo.

A nadie le habrá pasado inadvertido el hecho de que en el mismo


acto de inauguración de la Conferencia Nacional se procediera a la
firma de un convenio de colaboración entre el Ministerio de Trabajo
y el Consejo Español de Representantes de Minusválidos (CERMI),
destinado a fomentar el empleo de las personas con discapacidad. La
participación del ministro español de Trabajo, Javier Arenas, y de los
representantes del CERMI significaron algo más que un gesto proto-
colario en el inicio de los trabajos de la Conferencia. Con la firma
del acuerdo, en la sede de la Fundación ONCE, ambas partes quisie-
ron resaltar su firme disposición a desarrollar instrumentos eficaces
de creación de empleo en el sector de los discapacitados, en cuyo
objetivo las empresas creadas desde la ONCE y desde su Fundación
sirven de ejemplo en el conjunto de la sociedad europea.

Pero los objetivos de la Conferencia Nacional sobre los Nuevos


Yacimientos de Empleo y la Economía Social no se agotan en la con-
sideración de los colectivos de discapacitados. La convocatoria, más
allá de este ámbito, ha pretendido analizar los problemas que afectan
al Tercer Sector como motor de empleo y, especialmente, descubrir
nuevos yacimientos a los que aplicar su vocación empleadora.

9

Es imprescindible que las instituciones públicas realicen políticas


más generosas a favor de la economía social. Las Asociaciones y las
Fundaciones necesitan más y mejores incentivos para desarrollar con
mayor autonomía programas económicos para la creación de empleo.
Es necesario que las empresas privadas dejen de considerar al Tercer
Sector como mero competidor en la creación de riqueza. Y es preciso
que los agentes sociales colaboren sin suspicacias a potenciar la
Economía Social para que ésta pueda aportar decididamente nuevos
impulsos que combatan el paro y el desempleo.

Pretendemos que la publicación, en castellano y en lengua ingle-


sa, de los resúmenes de las ponencias de la Conferencia constituya
una aportación importante a las tareas de reflexión sobre la situación
por la que atraviesa la Economía Social y sobre las perspectivas que
se abren para impulsar la creación de empleo. Agradecemos la pre-
sencia y la intervención de destacadas personalidades en el desarrollo
de la Conferencia, y de modo muy especial la intervención del mi-
nistro español de Trabajo y Asuntos Sociales, del secretario general
de Empleo y de los responsables de diferentes áreas de la Comisión
Europea, quienes, junto a otros representantes de instituciones rele-
vantes de varios países de la Unión Europea, nos mostraron en sus
intervenciones un inventario de actividades y de proyectos que ponen
de manifiesto la importancia y el futuro de la Economía Social, de
las Asociaciones y de las Fundaciones, en las tareas de crear empleo
productivo.

Rafael de Lorenzo

Vicepresidente Ejecutivo

de la Fundación ONCE


PRÓLOGO DEL COMISARIO
CHRISTOS PAPOUTSIS

La creación de puestos de trabajo es uno de los principales retos


para Europa a medida que nos acercamos al siglo XXI.

El sector de la economía social representa hoy casi el 7% del


total de trabajos asalariados en la Unión Europea. Es una impor-
tante fuente de creación de empleo, gracias a su capacidad para
responder a las nuevas necesidades de la sociedad y el mercado,
además de a su organización más flexible del trabajo. Uno de cada
cinco puestos de trabajo de nueva creación a nivel europeo surge
de este área.

La economía social es, además, un medio ideal de reinserción en


el mercado de trabajo de los desempleados o de los trabajadores que
se hallan sometidos a reciclaje. También ofrece mayor estabilidad de
los puestos de trabajo que otros sectores.

Su papel al ofrecer respuestas a los problemas del desempleo fue


reconocido en las conclusiones de la Cumbre sobre el Empleo de
Luxemburgo. Al redactar su plan de acción para el empleo, muchos
estados miembros pudieron establecer las perspectivas de creación de
empleo en la economía social, en particular a nivel local y mediante
nuevas actividades.

La conferencia organizada por la Fundación ONCE, celebrada en


el contexto del debate sobre la comunicación de la Comisión «Pro-
moción del papel de las organizaciones y fundaciones voluntarias en
Europa», supuso una importante contribución a la puesta en práctica
de nuestros esfuerzos comunes en favor del empleo.

La conferencia demostró claramente la importancia de las organi-


zaciones y fundaciones voluntarias en la creación de puestos de traba-

12

jo y en ayudar a que las personas se reincorporen a la actividad labo-


ral, sobre todo en los casos de aquéllos que están más en desventaja.

Los compromisos establecidos en este foro por las autoridades


públicas del más alto nivel son una buena señal de que los objetivos
especificados se convertirán en realidad.

Estoy convencido de que la calidad del trabajo que se ha desarro-


llado durante esta conferencia contribuirá al desarrollo de políticas
reales en favor del empleo en España y en toda Europa.

Gracias a sus estructuras flexibles, su gestión democrática y los


principios de solidaridad que las guían, las fundaciones y las organi-
zaciones de voluntarios no sólo responden mejor a las necesidades
del ciudadano, sino que son capaces de hacer frente a las demandas
de un mercado en constante cambio. Por ejemplo, la reforma del
estado del bienestar requiere distintas formas de prestar servicios a
las personas. Las organizaciones y fundaciones de voluntarios se han
elevado al nivel de este desafío y están creando los puestos de trabajo
necesarios para permitirles complementar el papel ejercido por el
Estado.

Su participación, cada vez mayor, en la creación y consolidación


del empleo y en la promoción de nuevas actividades, su respuesta a
las necesidades no satisfechas de la sociedad, el respeto de los dere-
chos humanos y unas condiciones de trabajo adecuadas, también
conducirán al desarrollo de una ciudadanía activa y responsable.

Tengo gran confianza en que las organizaciones y fundaciones de


voluntarios seguirán contribuyendo con su trabajo a lograr una Eu-
ropa más fuerte y más justa.

Christos Papoutsis

Comisario Miembro
de la Comisión Europea

PRÓLOGO DE


MARCOS DE CASTRO

EL PAPEL DE LA FORMACIÓN EN LA BÚSQUEDA
DE YACIMIENTOS DE EMPLEO

El concepto de «yacimiento de empleo» es utilizado para la bús-


queda de formas nuevas de generar puestos de trabajo. Es utilizado
especialmente para solucionar problemas de desempleo. Es un con-
cepto que basa su esfuerzo en que no exista ningún hueco económico
«escondido», olvidado, que posibilite la creación de empleo. Supone
la puesta en circulación de la imaginación para soluciones al paro.
Que nada quede sin mover para un problema que a todos debe pre-
ocupar.

Pero es un concepto que lleva implícito la figura del emprende-


dor, de quien se compromete con su propio puesto de trabajo y está
empeñado en dedicar a ello sus energías y sus ahorros. No suele ser
un concepto que preocupe a los sectores económicos ya organizados,
estructurados por la experiencia empresarial. De hecho, suele ser
utilizado este concepto desde planteamientos más preocupados por la
gravedad social del desempleo que por la búsqueda de rentabilidad
de las inversiones. Es punto de encuentro de preocupaciones de or-
ganizaciones sociales que quieren aportar salidas al paro.

No hay una razón que justifique esto. Ojalá esta misma preocu-


pación se planteara desde la empresa o grupos empresariales ya con-
solidados. La eficacia de sus respuestas sería más potente en la ge-
neración de empleo. Pero no suele ser así. No suele ser la búsqueda
de yacimientos de empleo un punto del orden del día de sus reunio-
nes. En cambio, sí lo es para organizaciones preocupadas más por
soluciones a problemas sociales y al paro. Sin embargo, la creación
de empleo es un problema social que se soluciona, básicamente, desde
planteamientos empresariales.

14

Es importante situarse ante estos presupuestos, porque si son


correctos, si realmente la búsqueda de yacimientos de empleo va
unida a la búsqueda y al comportamiento el emprendedor, es preciso
hablar de las condiciones que debe tener éste para que los yacimien-
tos encontrados sean un éxito. Las equivocaciones en este campo
suelen ser bastantes dolorosas, por lo que comportan de pérdida de
ilusiones personales y, sobre todo, de ahorros.

No es vano, pues, preguntarse por el papel de la formación y de


las posibilidades de transmisión de experiencias en todo esto, Y no
lo es porque no suele acompañar precisamente al emprendedor una
buena capacitación profesional. Uno se decide a convertirse en tra-
bajador de su propio proyecto, en bastantes casos, cuando en el área
geográfica en que vive no existe empleo, cuando, simplemente, no ha
descubierto posibilidades de empleo (cuando ha fracasado como
buscador de empleo por cuenta ajena) o cuando se ha quedado sin
empleo (cuando ha fracasado en su anterior puesto de trabajo). Es
preciso decir que, afortunadamente, sí hay casos en que desde el
principio se ve clara la vocación del emprendedor, pero no suelen ser
los más.

El hecho es así. Además, suele haber más iniciativas personales


para crearse el propio puesto de trabajo en zonas rurales, más que en
urbanas, menos en las industrializadas y más en niveles culturales
bajos que en universitarios. Quizá porque en esos núcleos sociales
sea donde el mercado laboral sea menos boyante.

Es precisamente en esos casos de rechazo del mercado laboral


donde se centran las preocupaciones de esta forma de buscar salida
al trabajo. Simplemente, porque la realidad obliga a buscarse salidas
personales. Y es a esas personas a las que se deben dirigir los esfuer-
zos de apoyo para que el éxito les acompañe.

No es fácil esto, pues el esquema socio-educativo en que se


desenvuelve la generación actual está basado en unos procesos for-
mativos que inculcan más la pasividad que la implicación personal.
El final del proceso formativo, la universidad, no suele acabar invi-
tando a desarrollar las propias iniciativas empresariales, sino a «co-
locarse», a buscar trabajo en una empresa (cuanto más grande mejor)
y, lo ideal, a hacer oposiciones para asegurar de por vida la presencia
en el trabajo como funcionario. Acabar la carrera y preparar oposi-
ciones es una solución que suele funcionar tanto más cuanto más
difícil es integrarse en el mercado laboral. El sistema educativo no
forma para ser emprendedor.

15

Pero es más, el mundo laboral, su estructura y funcionamiento,


su organización agrupativa o asociativa, se basa, con contenidos sig-
nificativos cada vez más evidentes, en el mantenimiento de lo ad-
quirido, de lo establecido, de lo conseguido. De forma que quien
se ha sentido marginado del puesto de trabajo no es extraño que
se sienta también excluido de los procesos de organización del
mundo laboral.

Los procesos de construcción del mercado de trabajo están siendo


cada vez más identificados de manera única con el mecanismo de la
negociación colectiva, que tiende a captar todo el campo de opinión
organizativo-estructural del mercado de trabajo y de sus sistemas de
apoyo, como son las políticas de INEM, de la Formación, etc. Tan
es así, que no participar en la negociación colectiva es hoy, y cada
vez más lo está siendo, signo de exclusión institucional en los foros
que influyen en la construcción de empleo.

Sin embargo suele asociarse la oportunidad y la responsabilidad


de investigar los yacimientos de empleo a la Economía Social. De
hecho, es uno de los temas que más tiempo absorbe en sus reuniones
y tanto más cuando mayor es el problema del desempleo. Lo que
tiene una razón lógica, dado el fondo de solidaridad que tiñe toda la
estructura de la Economía Social. Pero, paradójicamente, los órganos
representativos de la Economía Social no están en los foros de opi-
nión, de análisis o de influencia para la mejor construcción de las
condiciones del empleo (INEM, FORCEM, etc.). Se está asociando
últimamente al estar ahí con ser interlocutor en la negociación colec-
tiva. En consecuencia, al no formar parte la Economía Social del
esquema patrón-sindicato, y no forma parte porque se basa en la
creación personal del propio puesto de trabajo, no podría estar en los
foros influyentes para la construcción de empleo.

Son signos, más signos, que apoyan la idea de que se vive en un


sistema que funciona desde unos procesos educativos tendentes a
reforzar la pasividad o desde una estructura ideológico-laboral que
suele reforzar el ser trabajador por cuenta ajena. Exactamente lo
contrario de la que necesita el emprendedor, de lo que se necesita
para que existan personas que se comprometan con los yacimientos
de empleo que se descubran.

Cuando se busca solucionar el desempleo por el reforzamiento de


los comportamientos del emprendedor, el sistema envía signos de
pasividad en la educación y de empleado por cuenta ajena en las
situaciones de construcción de las condiciones de empleo.

16


Con todo esto se apunta a que si no se dan mensajes sociales que
favorezcan que las personas se empeñen en la creación del propio
puesto de trabajo no se pondrán sólidas bases para que el emprende-
dor se motive para el éxito. Dicho de otra manera, si sigue siendo un
comportamiento habitual que el final de la Universidad se convierta
en búsqueda de un empleador, y si es grande mejor, o en su ausencia
en preparación de oposiciones, poco valor significará el desarrollar la
propia idea asumiendo el riesgo que comporta. Es, pues, necesario un
cambio de valores.

¿Por dónde deberían de iniciarse los nuevos esquemas de un


marco social que favorezca y potencie la capacidad emprendedora?
Se podrían apuntar algunas líneas:

  1. Desarrollar un nuevo curriculum escolar, también y especial-
    mente universitario, que desarrolle creatividad y positividad para
    comprender el trabajo como una responsabilidad a crear por quien
    más preparación profesional tiene. Hay que romper la inercia de que
    el emprendedor se ubique en zonas de baja renta personal y en clases
    sociales de no fuerte nivel cultural. Debe ser un compromiso perso-
    nal de quien acaba una carrera universitaria el de crear puestos de
    trabajo, al menos el suyo.

  2. Crear programas de asistencia al autoempleo, al emprende-
    dor personal y al emprendedor colectivo, que orienten, apoyen y
    refuercen las iniciativas de creación de empresas para asegurar el
    éxito y, en consecuencia, prevenir el fracaso, que tanto daño y pre-
    vención genera en quien desearía crear su empresa. Asesorar, orien-
    tar y formar para ser emprendedor con éxito es algo que falta en el
    marco socioeconómico en que nos movemos. Hay muchas experien-
    cias acumuladas que no se transmiten porque no hay cauces para
    ello. ¿Por qué siempre empezar desde cero?

  3. Desarrollar esquemas de financiación para las ideas con via-
    bilidad razonable y prometedoras de éxito. El problema no suele
    estar en el dinero, sino en los criterios de su distribución. No se trata
    de ayudar por ayudar. Eso sería el error. Se trata de quien puede
    ofrecer actitudes y aptitudes de emprendedor no se desperdicie.

  4. Admitir a la Economía Social como agente social válido y
    representativo que esté presente en los órganos que administran re-
    cursos que tienen que ver con la generación de empleo: Forcem,
    Inem, Órganos de la Seguridad Social, etc.

17

  1. Potenciar el asociacionismo de las experiencias de economía
    social (Cooperativas, Sociedades Anónimas Laborales y emprende-
    dores con orientación colectiva) y, con ello, la generación de inter-
    cambios empresariales generando economías de escala, traspaso de
    experiencias y acumulación de tecnología.

  2. Contemplar esquemas fiscales que favorezcan y apoyen, que
    premien este tipo de iniciativas.

  3. No discriminar negativamente en las prestaciones sociales. Es
    más, significar que quien se arriesga razonablemente debería ser me-
    jor tratado que quien se queda en los esquemas de pasividad social.

En fin, queda mucho por reflexionar. Tan sólo se quería aportar
con estas líneas alguna vía para ello. Es en las actitudes personales
y en la creación de un marco socio-económico que las apoye donde
primeramente radica el éxito para encontrar nuevas formas de em-
pleo. Estas actitudes tienen mucho que ver con el compromiso del
emprendedor, que sabe de riesgos y los acepta, porque las posibili-
dades que ve en ellos compensan el esfuerzo de generación de rique-
za. Riqueza que si tiene sentido colectivo, debe ser reinvertida cons-
tantemente para la creación del círculo virtuoso que cree empleo,
también constantemente. Es difícil comprender el concepto de nue-
vas formas de empleo si no es porque existen posibilidades económi-
cas o huecos de mercado donde, con un comportamiento y actitud
empresarial, se sepa colocar una inversión que se convierta en em-
pleos.

Si se quieren provocar comportamientos nuevos ante el empleo


se deben provocar también esquemas socioeconómicos nuevos que
aporten nuevos mensajes formativos, nuevos cauces de transmisión
de experiencias, nuevos criterios en la asignación de recursos, nuevos
esquemas de representatividad socio-institucional y de diálogo so-
cial. Se deben crear cauces que permitan a todos los agentes econó-
micos ser oídos y poder aportar planteamientos. En fin, hay que
inventar nuevos diseños de política empresarial que posibiliten las
condiciones de éxito a quien se quiera arriesgar para convertirse en
emprendedor sin perder condiciones de equilibrio o de bienestar
social.

Marcos de Castro

Presidente de la Confederación

Empresarial de la Economía Social

(CEPES)




ACTO DE INAUGURACIÓN

PRESENTACIÓN

Rafael de Lorenzo García, Vicepresidente Ejecutivo Primero

de Fundación ONCE.


José Manuel Pichel Jallas, Director General de Fundación

ONCE.


PARTICIPANTES

Javier Arenas Bocanegra, Ministro de Trabajo y Asuntos
Sociales.

José María Arroyo, Presidente de la ONCE.

Alberto Arbide, Presidente del CERMI.

Marcos de Castro, Presidente de la Confederación Empresa-
rial Española de la Economía Social (CEPES).

Bernard Thiry, Presidente del Comité Consultivo de la Econo-
mía Social (CAMF).

Gonzalo Velasco García, Director de la Oficina de Represen-
tación de la Comisión Europea en Madrid.

Alice Copette, Coordinadora General de la Unidad A2 de la
DG XXIII, Comisión Europea.







JAVIER ARENAS BOCANEGRA

Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales

El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Javier Arenas, celebra
y agradece la convocatoria de estas jomadas sobre Economía Social,
de las que, a su juicio, la sociedad española y el Gobierno pueden
esperar mucho. Asimismo, desea todo el éxito posible a la conferen-
cia porque considera los nuevos yacimientos de empleo como una
parte fundamental integrada en el debate sobre empleo que hoy cen-
tra la mayoría de las discusiones en la Unión Europea, pero que no
tienen una gran concreción. «Por eso creo», subraya, «que es muy
importante la celebración de esta conferencia, para trabajar juntos en
la definición y potenciación de esos nuevos yacimientos de empleo,
dando contenido a un concepto que es ilusionante y que resulta co-
herente en una etapa en la que tenemos en España y en Europa tasas
de desempleo elevadas».

Para Arenas, si se consigue acertar en esa definición de lo que


son los nuevos yacimientos de empleo, la reforma que se tiene que
producir en nuestra sociedad es de extraordinaria importancia, por-
que, «entre otras cosas, habrá que vincular todo lo que significa
nuestro sistema formativo en niveles teóricos y prácticos a esos nue-
vos yacimientos de empleo».

El ministro de Trabajo menciona la importancia de las asociacio-


nes de discapacitados, que en España representan a 2.250.000 perso-
nas, «porque los gobiernos deben gobernar con la sociedad, para lo
que es indispensable que haya organizaciones intermedias que tengan
una gran fortaleza».

Además, recuerda los avances que se han producido en mate-


ria de inserción laboral de minusválidos. Así, cita la firma con el
CERMI de un Plan de Empleo específico «que no tenía precedentes

22

en España», la introducción de una cláusula de no discriminación


para los discapacitados en el ámbito laboral y el establecimiento, en
los acuerdos de la Cumbre de Luxemburgo, de un capítulo especial
dedicado a la integración laboral de este colectivo, «que no estaba en
el documento originario».

En cuanto a la Economía Social en sí misma, asegura que se trata


de un sector cada vez más potente en materia de empleo y afirma que
el Plan Nacional de Empleo del Gobierno tiene un apartado que se
refiere a ella y a los nuevos yacimientos de empleo.

Asimismo, indica que el concepto de yacimientos de empleo se


ha mantenido, superando la idea de «servicios de proximidad» y
añade que en los ámbitos europeos ya no sólo se debate la necesidad
de reformas estructurales y de políticas económicas acertadas, «sino
que también se habla de la necesidad de políticas de empleo que
consigan específicamente que el crecimiento económico se convierta
en creación de puestos de trabajo y de políticas de empleo, vincula-
das a lo que significa los nuevos yacimientos de empleo», recalca.

En cuanto a las definiciones, explica que incluso se han llegado


a distinguir «cuatro grandes áreas dentro de lo que se significaban
como 17 nuevos yacimientos de empleo (servicios de la vida diaria,
domicilio, cuidado de niños, personas en dificultades, servicios de
mejora de la calidad de vida, culturales y de ocio, de medio ambien-
te)», pero advierte que «hace falta completar toda la investigación».

Por otra parte, Javier Arenas hace referencia a la integración y


recuerda que actualmente hay un total de 40.000 personas discapaci-
tadas inscritas en el Instituto Nacional de Empleo (INEM) como
demandantes de empleo no ocupados. En este sentido, anuncia que
los objetivos del ministerio para el año 1998 «no pueden ser más
ambiciosos», puesto que pretenden que el cien por cien de esas per-
sonas reciban, durante el presente año, formación profesional, orien-
tación individual o la posibilidad de un empleo.

Asimismo, asegura que los compromisos políticos, por muy bue-


na voluntad que tengan, no se llevan a la práctica si no van acom-
pañados también de compromisos financieros. Así, señala que el Plan
de Empleo, en el capítulo dedicado a las personas discapacitadas,
supone un compromiso económico «acordado ya en el Consejo de
Ministros» de más de 23.000 millones de pesetas.

En esta línea, hace referencia a las políticas de empleo y destaca


que en las sociedades democráticas las mayorías son muy importan-

23

tes y son las que deciden quién tiene la posibilidad de gobernar»,


pero añade que estas políticas «no se hacen para la mayoría, sino que
tienen que hacerse para toda la sociedad, para todo el conjunto de la
misma». Según Arenas, el Gobierno presta mucha atención a la situa-
ción laboral de las personas con discapacidad y pretende implicar a
la sociedad en esta cuestión, «con el firme convencimiento de que si
no se produce integración laboral en el mercado de trabajo, nunca
estaremos hablando de integración real en el conjunto de nuestra
sociedad».

Además, Javier Arenas anuncia que, dentro del Ministerio de Tra-


bajo y del desarrollo del Plan de Empleo, se va a proponer la creación
de un grupo específico de trabajo que gire en torno a los nuevos ya-
cimientos de empleo y a la Economía Social, y en el que invita a par-
ticipar a todas las asociaciones presentes en el debate «porque nos hace
falta una mayor definición de esos nuevos yacimientos de empleo, del
papel de la Economía Social y de lo que significa globalmente el Ter-
cer Sector en torno a los mismos», insiste.

Como resumen y reflexión global sobre el empleo, el ministro de


Trabajo señala que actualmente se habla mucho de la Europa econó-
mica (con el inicio de la tercera fase de la Unión Económica y
Monetaria), pero advierte que mientras ésta no sea también del em-
pleo, «Europa nunca será un proyecto triunfante». Además, hace
hincapié en esta cuestión y asegura que «para pasar la frontera de la
Europa institucional a la Europa de los ciudadanos el elemento vital
es el empleo».

«Tenemos una tarea muy bonita por delante que, al igual que


todas las que se vinculan con el empleo, mueve muchas esperanzas»,
subraya. «Ojalá que esta conferencia y el grupo de trabajo dentro del
ministerio, que he anticipado, nos hagan conseguir que en materia de
yacimientos de empleo muy pronto lo que se dice se convierta en
realidad». «Estamos hablando» concluye «de un asunto que, de lle-
varse a efecto con profundidad, implicará grandes reformas estructu-
rales en nuestra sociedad, que deben de ser compartidas y llevadas a
cabo en el marco del diálogo permanente que se fomenta desde el
Gobierno y desde el ministerio».
JOSÉ MARÍA ARROYO ZARZOSA

Presidente de la ONCE

El presidente de la ONCE, José María Arroyo, considera el
empleo como la «fuente, canal de los canales o la gran vía» para que
el colectivo de personas discapacitadas pueda integrarse plenamente,
en todos los aspectos, en la sociedad. Por este motivo, cree absolu-
tamente necesario desarrollar el empleo con la máxima intensidad.

A juicio de José María Arroyo, la Economía Social es un mundo


importante que merece la atención de todos porque, junto a la obten-
ción de los beneficios económicos que pretende, también persigue
una proyección social de las personas que participan en las empresas,
sin la cual es imposible obtener unas productividades máximas. Para
el presidente de la ONCE, este factor es importante porque «es ne-
cesario trabajar, pero teniendo siempre en cuenta la parte social que
cualquier individuo, trabajador o empresario representa», es decir,
teniendo presente en todo momento la importancia de las personas
como tales.

Por otra parte, José María Arroyo subraya la importancia de estas


jornadas sobre Economía Social y afirma que la finalidad del encuen-
tro es que «todos aporten ideas y nos ayuden a resolver este reto que
es el incremento y el avance en el empleo de los discapacitados».

Tras señalar que en el trabajo de las personas minusválidas queda


mucho camino por recorrer, Arroyo afirma que la Fundación ONCE
se ha comprometido con esta causa, aludiendo así al Plan 5.000
desarrollado por la institución. Con este proyecto, la organización
pretende crear, en un plazo de cuatro años, 5.000 puestos de trabajo
para discapacitados, para lo cual «hace falta la colaboración de las
administraciones públicas y de las distintas empresas, es decir, es
necesaria la cooperación del mundo del trabajo en definitiva». Ade-

26


más, afirma que se podrán generar muchos más empleos, siempre
que este ambicioso plan cuente con los medios necesarios «para
ponerlos a disposición de un sector de afectados que tiene unas ne-
cesidades mayores».

Por todo esto, Arroyo destaca la importancia de las jornadas desde


la perspectiva de las ideas que todos los asistentes y participantes
pueden aportar, cuyo desarrollo les llevará a avanzar y a ser más
eficaces en su finalidad, «que es la creación de empleo y la integra-
ción de los discapacitados en la sociedad, con todos los derechos y
con todas las obligaciones que ello comporta».

MARCOS DE CASTRO

Presidente de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social

(CEPES)


En su presentación de las jornadas, el presidente de la Confede-
ración Empresarial Española de la Economía Social (CEPES), Mar-
cos de Castro, explica que el principal valor de la Economía Social
radica en que se basa en el esfuerzo personal de individuos que han
decidido convertirse en los creadores de su propio empleo. Así, in-
dica que las empresas pertenecientes a la Economía Social se carac-
terizan por «la participación de las personas y por el compromiso
individual de éstas, que se arriesgan con sus esfuerzos y sus ahorros
a la creación de su empleo». Este hecho, a su modo de ver, es lo que
diferencia a la Economía Social del resto del esquema económico y
representa su gran valor y potencialidad. «Las empresas de personas,
es decir, las que engloba la Economía Social, se caracterizan por la
integración de las personas: una persona un voto», matiza, «mientras
que las empresas de capitales son las que se caracterizan por la
participación de capital».

Por otra parte, Marcos de Castro destaca el papel relevante que


desempeñan las empresas de Economía Social en materia de creación
de empleo y señala que «vivimos en una sociedad desafortunadamen-
te caracterizada por altas cotas de desempleo, en la que éste empieza
a ser un problema de todos, ante el que hay que posicionarse y
reflexionar para ver lo que podemos aportar».

Para demostrar el significativo papel que tiene el Tercer Sector


en relación con la generación de puestos de trabajo, el presidente de
CEPES se remite a datos concretos y recuerda que en el periodo
1990-1995 el empleo en España desciende un 1,6 por ciento en ge-
neral, mientras que el empleo generado por las empresas de Econo-
mía Social crece un 22 por ciento. Asimismo, indica que en la actúa-

28

lidad la temporalidad en las empresas en general está en torno al 33


por ciento, mientras que en las de Economía Social se sitúa en el 20
por ciento, «y es que cuando una persona decide hacerse responsable
de su propio puesto de trabajo, no lo hace por aventura, sino com-
prometiéndose definitivamente», añade.

Marcos de Castro señala que CEPES está empeñada en el refor-


zamiento de estos datos y valores, que apuntan a un cambio signifi-
cativo en el concepto de Economía Social, «Estamos pasando, afor-
tunadamente, de un concepto de cierta marginalidad económica desde
su filosofía o ideología, al reforzamiento de la Economía Social con
la idea de empresa».

CEPES, según su presidente, es una confederación empresarial


que pretende y tiene vocación de ser un agente económico que influ-
ya y que opine en los foros que conforman las decisiones económicas
y de estructura y mejora del mercado laboral. «Ahí queremos estar»,
señala, «pero no como situación marginal, sino como agente econó-
mico que genera riqueza, que implica a personas y que integra a
personas». A esto añade que el cambio de valor empresarial que
implica la Economía Social no podrá consolidarse ni adquirir madu-
rez, si este sector no se sienta en los foros de opinión que conforman
la economía, la integración en el mercado laboral y las condiciones
de este mercado. «Estamos en ese empeño desde CEPES y tenemos
ese objetivo para posicionarnos ante la sociedad y ante la opinión
pública», insiste.

Durante su intervención, Marcos de Castro hace hincapié en la


importancia de la Economía Social, y subraya que sin ella en este
momento determinadas zonas geográficas no tendrían actividad eco-
nómica y ciertos sectores de la población no estarían integrados en
el mercado laboral. En relación con los nuevos yacimientos de em-
pleo, estima necesario poner en marcha toda la fuerza imaginativa
posible para que no quede oculto ningún hueco de mercado que
pueda generar trabajo.

ALICE COPETTE

Coordinadora General de la Unidad A2 de la DG XXIII,
Comisión Europea

La coordinadora general de la Unidad A2 de la DG XXIII de la


Comisión Europea, Alice Copette, inicia su exposición con una refe-
rencia al organismo al que pertenece y a sus actuaciones en el ámbito
de la Economía Social. En este campo señala que desde 1989 la Co-
misión ha emprendido diferentes iniciativas que afectan al Tercer
Sector,

A continuación, se centra en la Economía Social en sí misma y


afirma que ésta no es un elemento paralelo ni alternativo, sino que
«participa en la vida de la sociedad y es algo único».

En este sentido, Alice Copette recuerda que la economía en ge-


neral se introduce en lo social con la finalidad de «recrear empleos»
y, por su parte, la Economía Social demuestra cada vez más que
puede resolver las necesidades de los ciudadanos discapacitados,
«gracias a su gestión abierta y a su acercamiento a los ciudadanos».
A su juicio, la Economía Social permite expresarse a los europeos,
«para desarrollar así su ciudadanía».

Por otro lado, Alice Copette habla de la labor de la Unidad A2 de


la DG XXIII que ella coordina y explica que en este organismo de la
Comisión Europea se trabaja con estructuras de base, es decir, se pre-
tende crear en cada Estado miembro estructuras y agencias de Econo-
mía Social que serían puntos de información, documentación e inves-
tigación. En su opinión, todas estas unidades deberían crearse a partir
del ejemplo español, «que hay que vender a otros Estados miembros».

Asimismo, hace hincapié en la importancia que la Economía


Social tiene en todos los ámbitos y augura al Tercer Sector un futuro

30

real. Tras destacar que la relevancia de este sector queda patente en


los puestos de trabajo que ha generado, Copette se remite a las cifras,
recordando que la Economía Social «tiene cinco millones de perso-
nas a pleno empleo, sin contar con el trabajo inducido ni los volun-
tarios». Además, informa de que la Comisión ha puesto en marcha un
plan de acción de trece reuniones que traten sobre el empleo y que
está estudiando los diferentes planes que los Estados miembros están
desarrollando.

EL PAPEL DE LA FORMACIÓN
EN LA ECONOMÍA SOCIAL


PRESENTACIÓN

Marcos de Castro, Presidente de la Confederación Empresa-
rial Española de la Economía Social (CEPES).

  1   2   3   4   5   6   7   8   9   10


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal