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Cuadernillos de Higiene Laboral

UART

Subcomisión de Agentes de Riesgos




Aceites y Grasas Minerales

25 de Abril de 2005



Índice




Prefacio

3

Historia de los aceites minerales

4

Obtención

4

Del aceite mineral al lubricante

6

Características y aplicaciones

7

Riesgos higiénicos

13

Carcinogenicidad

14

Exposición

16

Medidas de Prevención

19

Guía de consulta rápida

21

Anexo. Listado de aceites y grasas minerales de distintas procedencias y usos.

23

Glosario

26

Bibliografía

28


Nota complementaria 1

NTP 317. Fluidos de corte: criterios de control de riesgos higiénicos


30


Nota complementaria 2

Aceite usado del cárter


40


Prefacio

Preocupadas por la falta de precisiones en el uso de distintos conceptos y términos, las Aseguradoras de Riesgo del Trabajo (ART) encaran, a través de esta serie de cuadernillos, el desafío de aportar suficientes fundamentos técnicos sobre agentes de riesgo causantes de enfermedad profesional, de acuerdo con lo definido en el decreto 658/96 (listado de enfermedades profesionales), para el uso de profesionales, instituciones y empresas.

Cada documento recopila variadas fuentes nacionales e internacionales, muchas de ellas de reconocida base científica.

Si bien el material es abundante, podría ser más amplio aún. No obstante, como una aproximación al problema, se vislumbra como más que suficiente. La intención es que, a partir de aquí, pueda ser mejorado, así como utilizado en calidad de base para otros fines.

Cada cuadernillo está dividido en dos partes: el cuerpo técnico, que contiene la información mas relevante recopilada, y las notas complementarias. Estas últimas conforman artículos, notas, folletos, investigaciones, campañas de divulgación, etc. que no necesariamente coinciden con lo indicado en el cuerpo técnico, pero cuya mera existencia constituye un material de consulta de importancia relevante.

Es indudable que, sólo a partir de contribuciones de este tipo para el bien común, podrá avanzarse en procura del mejor sistema de Seguridad y Salud Ocupacional que los trabajadores necesitan y merecen tener.



Historia de los aceites minerales

Hacia mediados del siglo XIX los aceites utilizados eran de origen animal (como el de la ballena) o vegetal. Éstos tenían grandes limitaciones, pero a partir del hallazgo de petróleo en Estados Unidos, y con la invención de su destilación al vacío, se descubrió que el residuo ceroso era mejor lubricante que cualquiera de las grasas animales utilizadas por aquel entonces; lo cual dio origen a la moderna tecnología de refinamiento de aceites a partir de hidrocarburos.



Obtención

Los aceites minerales nacen de dos operaciones básicas de la refinación del petróleo: la destilación atmosférica y la destilación al vacío (fig. 1 y 2).




Figura 1. Destilación atmosférica



Figura 2. Destilación al vacío

A partir del producto residual de la destilación atmosférica (fig.1) – conocido como crudo reducido -, es posible obtener, si se desea, las llamadas bases de aceites minerales. Para ello, se redestila nuevamente pero en condiciones de vacío (fig.2), generándose fracciones específicas denominadas especialidades, neutro ligero y neutro. Por medio de otros procesos de la refinación, es posible mejorar las cualidades de las bases de aceites minerales. Los procesos más significativos para lograrlo son:


Desasfaltado con solventes: se mezcla el aceite con propano líquido u otro solvente para separar las fracciones de aceite pesado, carga de craqueo catalítico y asfalto, que perjudican la calidad de los aceites. También elimina de la carga compuestos de azufre y de nitrógeno, metales, residuos de carbono y parafinas.

Luego se separa el propano del asfalto y del aceite, obteniéndose cortes adicionales que se denominan neutro, neutro pesado y cilindros.



Nota ampliatoria1: las denominaciones de las bases responden a criterios históricos. Por ejemplo neutro proviene de la palabra inglesa “neutral”, porque se aplicaba en los aceites tratados con ácido y luego neutralizados; o cilindro, cuya voz inglesa es “cylinder”, correspondiente a un producto que se utilizó principalmente para lubricar los cilindros de las máquinas de vapor.

Estas y otras denominaciones resultan de uso universal, si bien cada compañía puede cambiarlas para ofrecer sus productos.

Extracción con solventes: separa los aromáticos, naftenos e impurezas de las corrientes de productos mediante disolución o precipitación. eliminando hidrocarburos aromáticos insaturados de los materiales base para grasas y lubricantes.

Entre los productos químicos normalmente utilizados en el proceso de extracción hay una gran variedad de ácidos, álcalis y disolventes, como fenol y furfural, así como oxidantes y adsorbentes.

Durante el proceso por extracción, el crudo reducido procedente de la unidad de vacío se desasfalta con propano y se combina con una carga de aceite lubricante de destilación directa, se precalienta y se le extrae el solvente para producir una materia prima denominada refinado. En el proceso normal de extracción, en el que se utiliza fenol como solvente, la carga se mezcla con fenol en la sección de tratamiento a temperaturas inferiores a 204 °C. Después, se separa el fenol del refinado y se recicla. A continuación, el refinado se somete a otro proceso de extracción en el que se utiliza furfural para separar los compuestos aromáticos de los hidrocarburos no aromáticos, con lo que se obtiene un refinado de color más claro con mejor índice de viscosidad, resistencia a la oxidación y estabilidad térmica.

Cuando el solvente utilizado en la extracción es furfural, el procedimiento es conocido como refinación con furfural.



Desparafinado con solventes: es la eliminación de la parafina (cera) con solventes especiales (tolueno y metil etil cetona) de las bases de aceites minerales, y se aplica en cualquier fase de la refinación.

Las parafinas deben retirarse para que los aceites mantengan fluidez a muy bajas temperaturas. Luego se recupera el solvente en ambas fases: aceite y parafina.



Hidrotratamiento (hidroterminado o hidroacabado catalítico): es un proceso alternativo donde se pone en contacto al aceite desparafinado caliente con gas hidrógeno en presencia de un catalizador adecuado, que modifica ligeramente la estructura molecular, logrando con ello un aceite: a) mas estable; b) mas resistente a la oxidación; c) de color mas claro

Tratamiento con tierras decolorantes: Se utilizan adsorbentes de arcilla para eliminar las moléculas inestables, de color oscuro, de los materiales base para aceites lubricantes. Es un proceso en desuso.

Tratamiento con ácidos. Método actualmente casi en desuso.

Del aceite mineral al lubricante

Los aceites minerales refinados por uno o varios de los procesos anteriormente descriptos (desparafinado, extracción con solventes, etc.), conforman las llamadas bases minerales o simplemente bases.

Sin embargo, las bases por sí solas generalmente son insuficientes para satisfacer los requisitos físicos y químicos que se les requieren . Por eso dentro de la misma refinería de petróleo, o en un establecimiento aparte, las bases son mezcladas con ciertos aditivos, dando origen a los aceites lubricantes o lubricantes.

Nota ampliatoria 2: Generalmente se denomina Complejo de Lubricantes al sistema integral que permitirá la obtención de los lubricantes para la venta final. Se lo puede dividir en dos partes: 1) plantas básicas y de refinación ( es decir, todos los procesos descriptos anteriormente desde el inicio de la refinación del petróleo); 2) Casa de mezclas, que es el lugar donde se realizan los cortes básicos para lograr la calidad final.

Las bases minerales son fabricadas por las refinerías tanto para su propia producción de lubricantes por mezcla, como para su venta a productores.

El objetivo de un lubricante es separar dos superficies con deslizamiento relativo entre sí de tal manera que no se dañen: se intenta con ello que el proceso de deslizamiento sea con el rozamiento más pequeño posible. Para conseguir esto se busca, siempre que sea posible, que haya una película de lubricante de espesor suficiente entre las dos superficies en contacto.

Pero un lubricante, también puede cumplir otras funciones:


  • Reducir el desgaste.

  • Reducir el consumo de energía.

  • Refrigerar los componentes.

  • Transmitir la potencia.

  • Proteger contra la herrumbre y la corrosión que pueden ocasionar el agua y los ácidos residuales

  • Mejorar la estanqueidad (sellar)

  • Transmitir el calor.

  • Aislar.

  • Facilitar el lavado (detergencia) y la dispersancia de las impurezas.

  • Reducir la formación de depósitos duros (hollín, barnices, lacas, etc.)

En este punto debe aclararse que para conseguir un lubricante puede utilizarse un aceite de origen animal, aceite vegetal, agua, aire, dependiendo de las condiciones de temperatura, velocidad, etc. Pero dado que el aceite mineral constituye mas del 90 % de las bases empleadas - por los grandes avances tecnológicos alcanzados, su facilidad de obtención y ventajas de aplicación -, suele llamárselo genéricamente aceite lubricante.

Dentro de la industria en general, los aceites –llamados aquí lubricantes - juegan un papel fundamental, pues evitan que el contacto continuo entre partes móviles de una máquina provoque esfuerzos por fricción que puedan llevarla a un mal funcionamiento e inclusive a su destrucción.

Las bases pueden provenir de la refinación del petróleo o bien de reacciones petroquímicas. Las primeras son las denominadas bases minerales y las segundas son conocidas como bases sintéticas. Las bases sintéticas son sustancias prácticamente puras con ciertas características especiales que las diferencian de las minerales. Si bien son los indicados para los servicios mas exigentes, su alto costo limita su consumo.

Nota ampliatoria 3: bases sintéticas y semisintéticas

Son obtenidas únicamente por síntesis química. Se elaboran siguiendo un proceso químico complejo, a partir de moléculas muy pequeñas también provenientes del petróleo (por ejemplo el gas etileno) las cuales se van uniendo bajo altísimas presiones y temperaturas, para obtener moléculas “a medida”. Se logra una base totalmente homogénea y libre de componentes no deseados, por lo que sus características son muy superiores a las de las bases minerales: tienen mayor duración, proveen una película lubricante mucho mas resistente, soportan temperaturas superiores, reducen la fricción, son inigualables para fluir aun a temperaturas polares, etc. Por eso se las emplea en motores de competición y en las aplicaciones más severas. Con las bases sintéticas se obtienen rendimientos superiores al de los minerales (siempre combinadas con los aditivos adecuados).

Los lubricantes semisintéticos incluyen en su formulación bases minerales y sintéticas, y con los aditivos correspondientes son una alternativa económica para aceites de máxima calidad. Es posible elaborarlos porque hay total compatibilidad entre los dos tipos de base. Es decir que se pueden mezclar sin problemas aceites sintéticos y aceites minerales, obteniéndose una calidad intermedia entre ambos.

Los lubricantes pueden presentarse como líquidos, sólidos o semisólidos:



  • Los tipos más conocidos de lubricantes líquidos son los utilizados en automotores y muchas otras aplicaciones industriales (compresores, hidráulicos, turbinas, etc.)

  • Como lubricantes sólidos podemos citar el grafito o el bisulfuro de molibdeno. Se utilizan principalmente en condiciones de trabajo en las cuales los lubricantes líquidos resultan incompatibles o de difícil aplicación.

  • Las grasas, en las que un aceite líquido es retenido por un agente espesante, son los lubricantes semisólidos más conocidos y empleados.

Los aditivos otorgan a los lubricantes características que les permiten cumplir con diversas exigencias según el servicio al cual estará destinado, permitiendo definirlos como, por ejemplo: lubricante antiherrumbre, anticorrosivo, antidesgaste, antiaire y antiespuma, de extrema presión, detergente y dispersante, depresores del punto de congelación (anticongelante), etc.

Características y aplicaciones

De la refinación, se pueden obtener diferentes aceites minerales, que forman parte de los llamados destilados pesados (o fracciones pesadas), tal como se detalla en la siguiente tabla.



Producto

PRODUCTOS DE REDESTILACION, Y OTROS PROCESOS (1)

Intervalo de temp. EBULLICIÓN

°C


APLICACIONES

Aceites lubricantes

Aceites blancos industriales

400-500

Preparación de cosméticos, emplastos, cremas, ungüentos, antisárnicos insecticidas

Aceites blancos medicinales

Laxantes, Vaselinas liquidas, lubricación de maquinarias para la industria alimenticia, aceites emulsionados para confituras, envasado de frutas, conservación de huevos.

Aceites saturantes emulsificantes y para frotacion

Impregnación de fibras textiles, cueros, cuerdas, recuperación de metales, para templar y cortar.

Parafinas cristalinas

Grasas lubricantes especiales, depresores del punto de congelación (para lubricantes)

Aceites lubricantes

livianos


Aceites para turbinas cojinetes de alta velocidad, compresores, lavado de cárter de motores, lubricación doméstica transformadores, interruptores, maquinaria textil. Preparación de gases lubricantes

Aceites lubricantes

medianos


Aceites para automotores, compresores de aire, turbinas, motores diesel, motores de aviación, maquinarias agrícolas e industriales, ejes de ferrocarril. Preparación de grasas lubricantes.

Aceites lubricantes

pesados


Máquinas agrícolas, motores de vapor, tractores, grúas, engranajes pesados. Tintas de imprenta.

Aceites para cilindros

Lubricación de cilindros a vapor, engranajes. Aceites negros. Grasas lubricantes

Aceites blancos

Los llamados aceites blancos son aquellos cuya aplicación se centra en productos que toman contacto directo y obligado con el ser humano, por lo que requieren brindar de especiales características de inocuidad: son obtenidos a partir de fracciones parafínicas, de base mixta, o nafténica, dependiendo la elección del uso definitivo; el proceso es similar a los ya descripto: por destilación al vacío y varios procesos posteriores de refinación, incluida una depuración final con regeneración catalítica.

Los aceites blancos pueden ser de dos tipos:


  • Aceites blancos industriales ó técnicos: Preparación de cosméticos, emplastos, cremas, ungüentos, antisárnicos insecticidas, impregnación de papel. etc. Se les agregan inhibidores para la corrosión (como el alfa tocoferol), cuando son de grado alimenticio. Con mayor detalle, son incluidos en la industria cosmética en: suavizantes e hidratantes (aceites y leches limpiadores, lociones y cremas corporales, leches y lociones bronceadoras, barras de labios, maquillaje en polvo); productos para niños (champúes, aceites para niños, aceites de baño); productos para el cuidado del cabello (tratamientos de aceite caliente, geles, pomadas para el cuero cabelludo, etc.); como diluyente protector y neutro para otros ingredientes de cosméticos, como aceites esenciales; también como antitranspirantes y desodorantes en barra.

  • Aceites blancos medicinales: laxantes, vaselinas liquidas, lubricación de maquinarias para la industria alimenticia, aceites emulsionados para confituras, envasado de frutas, conservación de huevos. En la industria farmacéutica, el aceite blanco tiene un alto nivel de seguridad, gracias a su máxima pureza (ausencia de aromáticos policíclicos tóxicos, metales pesados), la destrucción completa de gérmenes en el proceso de fabricación a alta temperatura y procedimientos específicos en el empaquetado y manipulación: ingredientes de las pomadas farmacéuticas de uso tópico y gelatinas de petróleo. Puede utilizarse como elemento auxiliar en la producción de pastillas y en la fabricación de cápsulas de gelatina.

El carácter incoloro de estos aceites es, casi siempre, indicativo de la naturaleza químicamente inerte de los hidrocarburos que contienen.

Los aceites blancos y los petrolatos son obtenidos con un proceso de hidrogenación tal que el contenido de aromáticos se reduce a valores menores de 0,1 %.



Nota ampliatoria 4: el petrolato es una mezcla semisólida purificada de hidrocarburos, obtenida de los petróleos de base parafínica. Es transparente en capas delgadas, pero de colores variables entre amarillo y ámbar claro, amorfo, prácticamente exento de olor y sabor. Es de suponer que los petrolatos están constituidos por parafinas parcialmente disueltas y parcialmente en suspensión en aceites lo suficientemente viscosos para impedir toda tendencia de la parafina a cristalizar y hacer así granulosos al petrolato.

Se utilizan como agentes medicinales externos y como parte de pomadas y ungüentos. Los poco refinados se emplean como recubrimientos preventivos de la herrumbre de los metales o como constituyentes de agentes antiherrumbre.

En la agricultura los aceites minerales constituyen las bases para muchos de los insecticidas clásicos: se obtienen de la destilación del petróleo sobre los 300ºC, y luego sufren un mayor proceso de refinación y neutralización de manera que mantenga una constante química y física determinada para que destruya las plagas sin dañar las plantas o sirvan de vehículo para otros plaguicidas.

Cuando son aplicados en emulsión en agua, son particularmente destructivos para ciertas especies de insectos, pero también generan riesgos para las plantas. En cambio, son más utilizados como herbicidas, en pulverizaciones selectivas.

Aceites saturantes emulsificantes y para frotación

Comprende:



  • Aceites textiles: deben ser incoloros para impedir el manchado de los hilos y tejidos de color claro

  • Los aceites curtientes todavía se utilizan en la industria de fabricación de fieltro y cuero.

  • Los fluidos de rectificado están estudiados para proporcionar refrigeración y evitar la acumulación de limaduras metálicas en las muelas. Sus características son estabilidad térmica y química, protección contra el óxido (fluidos solubles), prevención de formación de depósitos de goma por evaporación y un punto de inflamabilidad seguro para el trabajo que se realiza.

  • Los aceites de temple, que requieren una gran estabilidad, se emplean en el tratamiento de metales para controlar los cambios que experimenta la estructura molecular del acero al enfriarse. El temple en aceite ligero se utiliza para cementar piezas de acero pequeñas y baratas. Para producir aceros para máquinas herramienta, que son bastante duros exteriormente y tienen menor resistencia interna, se efectúa un temple más lento. Para el tratamiento de aceros aleados y aceros ricos en carbono se utiliza un aceite de temple discontinuo o polifásico.

  • Los aceites de laminación son aceites minerales o solubles de fórmula especialmente estudiada para lubricar y dar un acabado suave al metal, en especial al aluminio, cobre y latón, mientras pasa por los trenes de laminación en caliente o en frío.

  • Los aceites de desmoldeo se emplean para recubrir los moldes y troqueles a fin de facilitar la extracción de las piezas metálicas conformadas.

  • Fluidos de corte o de mecanizado

Los fluidos de corte son normalmente una mezcla de aceites minerales de alta calidad y estabilidad, de diversas viscosidades, con el agregado de aditivos (antiespumantes, antioxidantes, biocidas, inhibidores de la corrosión, aditivos máxima presión, etc.), que se utilizan para la mayoría de las operaciones de mecanizado por arranque de viruta. Estos fluidos, generalmente en estado líquido, se aplican sobre la zona de desprendimiento de la viruta. La mayoría de ellos se encuentran formulados con una base de aceite mineral, vegetal o sintético, siendo el primero el más utilizado. Entre sus variadas funciones, se deben citar dos fundamentales:

  • Poder refrigerante

  • Poder lubrificante

Tanto en el léxico diario como en el de cierta bibliografía, se suele hablar indistintamente de fluidos de corte así como de aceites de corte. Esto no es del todo correcto, ya que existen fluidos de corte sin contenido de aceite mineral.

Por ello, atendiendo a su contenido en aceite mineral, los fluidos de corte pueden clasificarse del siguiente modo:



  • Fluidos aceitosos o aceites de corte.

  • Fluidos acuosos (o taladrinas), que a su vez pueden ser:

    • Emulsiones

    • Sintéticas

    • Semisintéticas

Los fluidos de corte acuosos se presentan como concentrados que posteriormente son diluidos con agua en el momento de su utilización en proporciones que varían entre un 1,5% y un 30 % en volumen.

Las emulsiones de aceite (mineral, sintético o vegetal), contienen como base un 60 % de aceites minerales. El resto son emulsificantes, agua y aditivos. Se usan para operaciones en las que la función lubrificante es prioritaria, como son la laminación, la extrusión, la deformación (estampación y embutido). Otras emulsiones más concentradas se utilizan como protección superficial para metales; esto es, para crear una capa protectora anticorrosiva sobre superficies metálicas.

Los fluidos de corte acuosos semisintéticos contienen una base de aproximadamente el 20 % de aceite mineral o sintético. Su uso se extiende a operaciones en las que tanto la lubricación como la refrigeración son importantes; p.e. para el mecanizado (taladrado, fresado, etc.).

Los fluidos de corte acuosos sintéticos, contienen aceites minerales sintéticos, aditivos y entre un 50 y 75 % de agua y son preferentemente utilizados en tareas en las que la función refrigerante es prioritaria tales como el rectificado y la protección antioxidante.



Aceites lubricantes medianos, livianos, pesados y para cilindros: aceites industriales

Aceites para transmisiones, turbinas y sistemas hidráulicos: entre las características que deben reunir los buenos aceites hidráulicos y de turbinas cabe citar: un elevado índice de viscosidad, gran estabilidad térmica, larga vida útil en sistemas circulantes, resistencia a la formación de sedimentos, alta lubricidad, propiedades antiespumantes, protección contra el óxido y buena desemulsionabilidad.

Lubricantes para engranajes. Las características de estos aceites comprenden buena estabilidad química, desemulsionabilidad y resistencia al aumento de viscosidad y a la formación de sedimentos.

Los aceites para ejes: las características más importantes son la lubricidad y la adherencia para brindar resistencia a la expulsión por aplastamiento y a la presión extrema.

Los aceites para cilindros y compresores tienen las características combinadas de los aceites industriales y para automóviles. Deben resistir la acumulación de sedimentos, actuar como agentes de transferencia térmica (cilindros de motores de combustión interna), proporcionar lubricación a los cilindros y pistones, crear estanqueidad para resistir la presión producida por el retorno de gases, ser química y térmicamente estables (en especial el aceite para depresores y bombas de vacío), tener un alto índice de viscosidad y resistir el lavado por agua (cilindros de vapor) y la detergencia.

Los aceites para motores de automóviles, transmisiones y cajas de cambios se diseñan con altos índices de viscosidad para que soporten los cambios de viscosidad que acompañan a los cambios de temperatura. Los aceites para motores de automóviles están especialmente formulados para resistir la descomposición por altas temperaturas al lubricar motores de combustión interna. Asimismo, contienen detergentes diseñados para mantener en suspensión las partículas de carbonilla y las partículas metálicas producidas por el desgaste, para que puedan eliminarse por filtración al circular el aceite y no se acumulen en las piezas internas del motor con lo que éstas resultarían dañadas.



Aceite de husillos: aceite delgado usado principalmente para lubricar ejes textiles y para maquinaria liviana de alta velocidad.

Los aceites para transformadores son fluidos dieléctricos de fórmula especial que se utilizan en transformadores y grandes disyuntores e interruptores eléctricos.

Los aceites de transferencia térmica se usan en sistemas abiertos o cerrados y pueden durar hasta 15 años en servicio. Sus características principales son: una buena estabilidad térmica, ya que los sistemas funcionan a temperaturas de entre 150 a 315 °C, estabilidad frente a la oxidación y alta temperatura de inflamabilidad. Estos aceites son normalmente demasiado viscosos para ser bombeados a temperatura ambiente y hay que calentarlos para darles la fluidez necesaria.

Los aceites anticorrosivos pueden ser de base solvente o acuosa. Se aplican a los rollos de chapa de acero inoxidable, cojinetes y otros componentes mediante inmersión o rociado, y dejan sobre la superficie del metal una película polarizada o de parafina que la protege de las huellas de dedos y de la oxidación, al tiempo que repele el agua.



Grasas lubricantes

Las grasas lubricantes son mezclas de aceites lubricantes y jabones metálicos, a los que se añaden materiales de función específica, como amianto, grafito, molibdeno, siliconas y talco para proporcionar aislamiento o lubricidad. A diferencia de los aceites lubricantes que vimos hasta ahora, son sólidas o semisólidas. Se utilizan en piezas y equipos que no pueden retener el aceite por falta de estanqueidad, o son difícilmente accesibles, y cuando las fugas o salpicaduras de lubricantes líquidos podrían contaminar productos o crear riesgos. En cambio tienen limitaciones fundamentales como no enfriar los mecanismos ni facilitar su limpieza por circulación en el mismo.

Entre los aditivos multipropósitos mas utilizados se encuentran los ditiocarbamatos (DTC), que pueden ser de cobre, de plomo, molibdeno, etc. El mejor considerado actualmente es el de cinc.

Aceites usados

Según la normativa europea contemplada en la Directiva 87/101/CEE, así como en la española, Orden de 13 de junio de 1990, el aceite usado es "cualquier aceite industrial de base mineral o lubricante que se haya vuelto inadecuado para el uso que en origen se le haya asignado y en particular los aceites usados de motores de combustión y de los sistemas de transmisión, los aceites para turbinas y sistemas hidráulicos y especialmente los aceites de motor de los talleres de automoción y embarcaciones."

Los aceites usados consisten en una mezcla muy compleja de compuestos orgánicos derivados de los procesos de su oxidación y polimerización por temperaturas elevadas, a los que se agregan otros elementos resultantes del desgaste de los metales que conforman la maquinaria. También, la presencia de agua y bacterias, como en el caso de los fluidos de corte, contribuyen a su deterioro e inaptitud para el uso.

El producto final presenta una reducción de la calidad original del aceite, con inclusión de residuos diversos.

Además de la base mineral o sintética con aditivos, que componen el 65% del aceite, aparecen residuos en un 35% de la composición, como agua, restos de aditivos como fenoles, compuestos de cinc, cloro y fósforo, ácidos orgánicos o inorgánicos, originados por la oxidación del azufre de los combustibles, partículas metálicas desprendidas por el desgaste de las piezas en movimiento y fricción, compuestos de azufre, compuestos clorados, compuestos organometálicos con plomo, hidrocarburos aromáticos policíclicos, así como cualquier otro compuesto que por cualquier motivo quede mezclado con estos aceites.

El producto final es un líquido de viscosidad variada, oscurecido con respecto al original, con la peculiaridad de contener residuos tóxicos y peligrosos. Su eliminación por vertido o incineración incontrolada origina graves problemas de contaminación en el aire, agua y tierra debido a su toxicidad, baja biodegradabilidad, bioacumulación, emisión de gases y su degradación química.




Aceite mineral: se entiende por tal, al aceite obtenido directamente de la destilación por vacío del petróleo crudo, que, junto con otros procesos posteriores de refinación, así como una posterior mezcla con aditivos, le confieren variadas propiedades para adaptarlo a diversos usos específicos. En un sentido amplio, se designa como aceite mineral a cualquiera de las formas en que este se encuentra desde su proceso de destilación inicial hasta su destino final como lubricante o aceite blanco.




Riesgos Higiénicos

Aunque los aceites lubricantes no son irritantes por sí mismos y tienen baja toxicidad, los aditivos presentan ciertos riesgos.


La dermatitis es la afección más frecuente que puede causar un lubricante, por contactos repetidos o prolongados. Eventualmente, algunos trabajadores evidencian sensibilidad a los aceites de corte o lubricantes, lo que hace necesario asignarlos a un puesto de trabajo en que no pueda producirse dicho contacto. Los aceites ligeros y los lubricantes para ejes, eliminan la lubricación natural de la piel y causan sarpullidos. Los productos densos, como los aceites para engranajes y las grasas, obstruyen los poros de la piel, lo que provoca foliculitis.

Los riesgos de exposición a las grasas minerales son similares a los del aceite lubricante, con el añadido de los que presentan sus aditivos específicos.

Los aceites también pueden sufrir contaminación microbiana (bacterias y hongos), cuyos efectos sobre la salud de los trabajadores puede resumirse así:


  • Las afecciones de la piel preexistentes pueden agravarse.

  • Los aerosoles lubricantes de tamaño respirable pueden causar enfermedades respiratorias.

  • Los microorganismos procedentes de animales o personas pueden modificar la composición del producto y transformarlo en nocivo.

Los fluidos de corte, por su parte, presentan una serie de riesgos dérmicos y alérgicos:

  • Botón de aceite, por la obstrucción de los orificios de la piel al quedar retenidos los aceites en la misma, dando lugar a una inflamación.

  • Dermatitis irritativa de contacto, por la acción desengrasante de los aceites, el efecto irritante de algunos aditivos y la alcalinidad propia de los fluidos de corte, dando lugar a enrojecimiento, descamación, agrietamiento y espesamiento de la piel.

  • Dermatitis alérgica de contacto, normalmente por la acción de sustancias que se adicionan a los aceites y fluidos de corte y que pueden desencadenar una reacción alérgica.

  • Trastornos de pigmentación por la acción de los fluidos o alguno de sus compuestos que puede ocasionar un aumento o una pérdida de la pigmentación de la piel.

La exposición profesional a neblinas y aerosoles de aceites se asocia con diversos efectos respiratorios no malignos, como neumonía lipoide, asma, irritación aguda de las vías respiratorias, bronquitis crónica y deterioro de la función pulmonar (NIOSH 1996).

Carcinogenicidad

Durante las primeras épocas en que se formularon, los aceites minerales contenían cantidades importantes de hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs), mucho de los cuales fueron luego reconocidos como cancerígenos. Posteriormente se introdujeron modificaciones en los procesos de producción, hasta llegar a los que, en la actualidad, permiten obtener productos altamente refinados que contienen cantidades reducidas de contaminantes tales como los HAPs.



La IARC evaluó distintos estudios sobre algunas de las actividades en las que se utilizan aceites minerales:

  • Metalurgia: existen estudios que demuestran una elevada incidencia de ciertos tipos de cáncer. Pero en esos estudios no se indican los niveles de exposición de los trabajadores evaluados ni se clasifica la naturaleza del aceite mineral al que estuvieron potencialmente expuestos.

  • Instrumentistas, calibradores y fabricantes de herramientas expuestos a aceites minerales.

  • Maquinistas e ingenieros que posiblemente hayan estado expuestos a fluidos de corte que contenían aminas como aditivos.

  • Impresión o gráfica. Diversos estudios muestran resultados no coincidentes ni concluyentes. En algunos de ellos se consigna un exceso de casos de cáncer, aunque en números no significativos frente a los de otras enfermedades. En estos casos tampoco fue consignado el nivel de exposición de los trabajadores, si bien se estima que probablemente se trató de exposición tanto a aceites minerales como a negro de humo.

  • A falta de información o estudios específicos, se menciona que en investigaciones con animales experimentales expuestos a un muestreo de aceites utilizados en motores nafteros, surgió suficiente evidencia de la carcinogenicidad de éstos, así como evidencia limitada de la carcinogenicidad de los aceites de corte.
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