Tema “incidencia del acogimiento familiar o institucional en los niñOS, niñas y adolescentes, en la ciudad de ibarra en el período 2009” introduccióN



Descargar 0.73 Mb.
Página10/11
Fecha de conversión10.04.2018
Tamaño0.73 Mb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11

Los programas y proyectos recientemente ejecutados por el Fondo de Desarrollo Infantil, FODI.

Destinado a financiar los programas y proyectos que ejecuta el Ministerio de Inclusión Social, mediante modelos de gestión, autogestión y cooperación mutua, adecuados a las realidades y necesidades locales, en el marco del cumplimiento de la universalidad de los derechos de los niños y niñas menores de seis años. Es un mecanismo de asignación de fondos que busca mejorar la calidad y coberturas de atención a niños y niñas menores de 6 años, a través de la subasta de recursos para tercerizar la operación y administración de estos servicios. Se fundamenta en la experiencia de subastas del Programa Nuestros Niños.




      1. Fondo de Protección Especial.

Es una herramienta financiera transparente que permite canalizar recursos, tener distintas fuentes de financiamiento y ejecutar la política definida por el órgano rector de la Protección Especial. Destinado a la prestación de servicios esenciales de protección especial, a partir de experiencias existentes y/o la implantación de nuevas en procesos de construcción participativa de los sistemas locales de protección integral. Se parte del reconocimiento que hace el Código de la Niñez y Adolescencia sobre el derecho a la protección especial, lo cual involucra de modo expreso a los servicios constituidos o que debieran constituirse para tal efecto.




    1. EL TRÁMITE LEGAL PARA EL ACOGIMIENTO

Cuando un niño es encontrado en abandono, las instituciones como hospitales, maternidades o la DINAPEN remiten los pequeños a los centros infantiles.

Un Juez de la Niñez y Adolescencia, asume la causa y debe legalizar la permanencia del pequeño en el hogar. Para ello, se realiza un estudio con las trabajadoras sociales de los juzgados, sobre la situación  médica y social del  infante.

Entonces se inician las investigaciones de la Fiscalía y de la DINAPEN para buscar a la familia del menor. Ellos deben remitir un reporte al Juez de la causa para que mediante resolución otorgue el acogimiento.



Personas que pueden avisar: Cualquier persona natural o jurídica que conozca de los hechos podrá proponer las acciones contempladas en esta ley.
Personas que deben denunciar: los agentes de Policía Nacional, el Ministerio Público y los profesionales de la Salud. La denuncia debe ser hecha en un plazo no mayor de 48 horas.


    1. PROCESOS DE ACOGIDA LOCAL

El Sistema de Prevención, Acogimiento Institucional o familiar y restitución de derechos de los niños, niñas y adolescentes en la ciudad de Ibarra provincia de Imbabura está creciendo en vista de la propuesta de construcción y activación de Redes de Protección Integral donde participa la comunidad local e inclusive nacional, es una herramienta dinámica que se convierte en una alternativa participativa y democrática para favorecer condiciones de cambio y transformación social.
Esta iniciativa tiene acciones de reconocimiento por parte de los integrantes de la comunidad de los diferentes aspectos que recibe, ya sean estos públicos o privados, la atención integral a los niños, niñas y adolescentes desde un fundamento de derechos.
Las Redes de Protección Integral constituyen un modelo de gestión, en el que participan la comunidad en general y las instituciones y organizaciones públicas y privadas, y es desarrollado en el marco del Sistema Nacional Descentralizado de Protección Integral a la Niñez y Adolescencia y de Políticas Públicas de Protección Integral que se están aplicando a nivel local y nacional, como el Plan Nacional Decenal de Protección Integral a la Niñez y Adolescencia 2004-2014 y la Agenda Social ”Juntos por la equidad desde el principio de la vida”.
Las Redes de Protección Integral deben entenderse como un modelo de gestión porque su metodología contiene un grupo de símbolos y reglas operativas aplicar en un contexto determinado: la protección integral a niños, niñas y adolescentes. Además, se pretende que como modelo de gestión se aplique a nivel local y nacional, para unificar conceptos y metodologías de trabajo y administrar de mejor manera los recursos económicos, humanos y profesionales en esta área especifica de atención y servicios a la niñez y adolescencia de Ibarra y el Ecuador en general.
El marco jurídico sobre el que se construye las Redes de Protección Integral tiene un referente particular: el estado ecuatoriano ha cambiado, en el último quinquenio, el modo de concebir las condiciones de vida y el desarrollo integral de la niñez y adolescencia, y ha adecuado su legislación a los postulados, principios y normas de la Convención sobre Derechos del Niño, niña y adolescente como ciudadano/a sujeto de derechos, y desarrolla la estructura y función del Sistema Nacional Descentralizado de Protección Integral a la Niñez y Adolescencia como lo señala el libro tercero titulo l, Art. 190 y siguientes del Código Orgánico de la Niñez y Adolescencia. Este constituye una forma lógica y coherente de diseñar, ejecutar, controlar y evaluar la Protección Integral fundamentada en la participación social, descentralización y corresponsabilidad del Estado, familia y sociedad;.las redes constituyen una estrategia fundamental para apoyar acciones de cambio en el ámbito de niñez y adolescencia en tres campos específicos: político, institucional y comunitario.
La acción política está orientada a crear condiciones para el ejercicio de derechos, mediante el desarrollo coordinado y trabajo eficiente de instituciones destinadas a brindar servicios, productos y bienes a la población.
La creación e implementación de este sistema de protección ha favorecido condiciones para que las personas tengan una mejor comprensión sobre la necesidad de proteger sus derechos y de manera prioritaria de niños, niñas y adolescentes y asuman el compromiso de garantizar dicha protección en los espacios de vida cotidiana y comunitaria.
Las Redes de Protección Integral, como modelo de gestión, constituyen una respuesta frente a la situación actual de los servicios locales y en el país, que no responden a las necesidades para alcanzar el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. Los resultados de las investigaciones realizadas por el Observatorio de los Derechos de la Niñez y Adolescencia en el año 2005 lo demuestran dando una calificación de 4 sobre 10 puntos como calificación del resultado de la investigación del estado de los derechos en el Ecuador.
Este puntaje en gran medida se debe al estado en que se encuentran los servicios de atención, públicos y privados, dirigidos a niños, niñas y adolescentes, lo cual refleja que hay problemas estructurales como son:


  • Paralelismo en las acciones de los programas locales, provinciales y nacionales públicos y, en algunos casos privados,

  • Ineficacia en la administración de los recursos e incluso desperdicio.

  • Duplicación de funciones en programas, locales, provinciales y nacionales.

  • Acciones parciales sin visón de integralidad que han originado división de las entidades.

  • Presupuestos definidos de acuerdo a criterios economicistas y no en función a los derechos de la niñez y adolescencia.

Lo manifestado anteriormente no niega el esfuerzo y el trabajo de los actores sociales, pero enfatiza el desconcierto, el aislamiento en su labor y la constante pero infructuosa actividad que prioriza, el asilamiento en su labor y la constante pero infructuosa actividad que prioriza la solución a los efectos y no a las causas de la indefensión y desprotección de los niños, niñas y adolescentes y sus familias. Por ende hoy cobra más sentido la propuesta de generar cambios estructurales a través de un trabajo coordinado y articulado y en red, en base a un modelo de gestión determinado como el de las Redes de Protección Integral.


Desde este enfoque de Redes, gestionar se entiende como la adecuada administración en el ámbito local y nacional, de los recursos y (económicos, profesionales y técnicos) y las personas incluyendo las experiencias institucionales y personales, lo cual permite un mayor aprovechamiento de los mismos y avanzar en la implementación del Sistema Nacional Descentralizado de Protección Integral a la Niñez y Adolescencia.


      1. OBJETIVOS DE LA PROPUESTA DE CAMBIO

  1. Transformar las estructuras políticas y sociales para garantizar condiciones más favorables para el ejercicio de derechos de los niños, niñas y adolescentes. Este nace del convencimiento de que el estado actual de servicios de atención, restitución y prevención de derechos de la niñez es consecuencia de un modelo de desarrollo, con objetivos y metodologías en los que prevalecen criterios de inequidad y desigualdad.




  1. Mejorar las condiciones para la vida de la niñez y adolescencia. Llevar a cabo una transformación social desde la raíz, que es posible gracias a la acción, por un lado, de organizaciones locales, tanto públicas y privadas, y, por otro, de las propias comunidades, para incidir positivamente en las condiciones de vida de los niños, niñas, adolescentes y sus familias.




  1. Proponer y generar cambios en las formas de relación entre todas las personas (adultos, niños, niñas y adolescentes y sus familias) para que establezcan nuevas formas de convivencia.



  1. Conformar y articular Redes de protección integral local, provincial y nacional, mediante acciones comunes entre instituciones estatales y las entidades privadas que brindan atención a la niñez y adolescencia.

En este sistema participan la familia, la comunidad, los niños, niñas y adolescentes, estos últimos son sin lugar a dudas el centro motor porque ellos y ellas, al ejercer su ciudadanía y sus derechos, son parte y actores principales de la RED.
El eje del servicio institucional de las Redes de Protección Integral conlleva un trabajo de reconocimiento del capital social que implica de la diversidad de cada uno de los servicios que brindan las diferentes organizaciones.


      1. FRENTES DE ATENCION DE LA RED DE ATENCION INTEGRAL:

  • Prevención. Desde un enfoque de derechos y de atención integral, promocionar y constituir las condiciones sociales necesarias para el ejercicio de derechos lo cual implica, por una lado, evitar situaciones de riesgo en la que se vulnera la dignidad e integridad de las personas y facilitar procesos que promuevan que la familia se organice y pueda prepararse para situaciones emergentes y cambien las condiciones que propician el estado de vulnerabilidad.




  • Atención: trabajo coordinado y efectivo para atender a las personas afectadas (niños, niñas, adolescentes y familias).



  • Restitución: trabajo que permita mejorar y, en muchos casos, reconstruir las condiciones de vida digna de los afectados., detener el hecho que está produciendo la violación, atenderlas consecuencias y efectos generados en una situación de violación de derechos y procurara cambios en los servicios de atención a personas cuyos derechos son vulnerados.



  • Seguimiento: procesos que permitan la continuidad de lo realizado y sostengan procesos participativos de los afectados, garantizar que la persona cuyo derecho fue violentado tenga acceso a condiciones y servicios que garanticen la protección de sus derechos e implementar acciones, mecanismos y estrategias para prevenir la reincidencia de actos de violación de derechos.

Mediante la acción articulada de las organizaciones, instituciones públicas y privadas e integrantes de la familia o comunidad que conforman la Red de Protección Integral, se restituirán derechos de niños, niñas y adolescentes y se aplicarán mecanismos de vigilancia y seguimiento para niños, niñas y adolescentes vulnerados se reintegren a su núcleo familiar y comunitario y pueda proyectar su vida de manera digna.
Como resultado de la construcción de estos frentes de atención se logrará el despertar de los sentidos individuales y colectivos ver la oportunidad de mejorar y asumir la capacidad y el derecho de construir un Proyecto de Vida Propio .



    1. CUADRO COMPRARATIVO ENTRE EL ACOGIMIENTO FAMILIAR Y EL INSTITUCIONAL







Acogimiento Institucional

Acogimiento Familiar

Diferencias

Realizado por instituciones gubernamentales y no gu-bernamentales.

Realizado en un espacio familiar. Una familia acoge en su casa una niña, niño o adolescente hijo de otra família

En cuanto a la guarda

Persona Jurídica 

Persona Natural

En cuanto a la respon- sabilidad

Los profesionales, muchas veces, asumen los cui-dados de la niña, el niño y el adolescente

Los profesionales crean un contexto para que las familias, tanto la acogedora como la de origen, puedan asumir los cuidados de la niña, el niño o el adolescente..

En cuanto al espacio físico y requerimiento de sus necesidades

Colectivos o en comunidad 

Convivencia familiar y comunitaria; indivi dualizada. En general, el acogimiento se extiende a los hermanos.

En cuanto a la convi vencia familiar 

Geralmente periférica

Se mantiene el crecimiento en un ambiente familiar.

En cuanto a la convi-vencia comunitaria 

Generalmente estimulada por los profesionales a cargo

Esta es garantizada por la rutina natural de la família que acoge

En cuanto a la man- tención de los vínculos 

Los vínculos con los edu-cadores, en general, son interrumpidos después de la salida de la niña, el niño o el adolescente

Los vínculos con la família acogedora son, en gran parte, mantenidos a lo largo de la vida




    1. DEL AGOGIMIENTO FAMILIAR RETRIBUÍDO

Según expresa el catedrático portugués en Pedagogia Social y Educación Ambiental, asociado a la Universidad de Santiago de Compostela, Galicia, España y representante de Portugal en la Dirección de la Sociedad Ibero-Americana de Pedagogía Social Dr. Paulo Delgado: Los deseos de las niñas, niños y adolescentes acogidos no difieren de las aspiraciones de las otras niñas, niños y adolescentes: precisan ser amados, integrados, escuchados, que su vida sea lo más normal posible, que respeten sus orígenes, que los planes para su vida sean claros y previsibles y que el acogimiento constituya una oportunidad para desarrollarse competentemente en la familia, la escuela o el empleo”.37


Si bien nuestro ordenamiento constitucional consagra el desarrollo integral de la niña, el niño y el adolescente y su interés superior, el acogimiento institucional como famliar existentes en nuestro país son deficientes.
En efecto, el Código de la Niñez y Adolescencia del Ecuador, no contempla expresamente el Acogimiento Famliar Retribuido, sin embargo, en el Art. 223, se hace referencia a un denominado “Derecho a contribución, económica”, en cuya virtud la niña, el niño o adolescente que se encuentre en acogimiento familiar tiene derecho a percibir por parte de sus familiares hasta el tercer grado de consanguinidad, y en ausencia o imposibilidad de éstos, por parte del Estado y los gobiernos seccionales, un aporte económico mensual suficiente para cubrir sus necesidades durante el tiempo que dure el acogimiento.
En lo que se refiere a la cuantía de este aporte económico, se establece que ésta será fijada semestralmente por el Juez de la Niñez y Adolescencia.
De acuerdo a la confusa normativa, que no establece parámetros, que no determina a quien corresponderá expresamente financiar este acogimiento, puede deducirse que la opinión de nuestro legislador fue pensar en un acogimiento familiar remunerado, pero que se traduce en un derecho de alimentos de parte de la familia de la niña, niño o adolescente.
Si se atiende a la falta de determinación del organismo que se encargará de los acogimientos familiares, y la permanente práctica ecuatoriana de crear comités, comisiones de estudios, organismos etc., no puedo dejar de recordar al gran emperador Napoleón Bonaparte, cuando expresó, con claridad meridiana: “Cuando quiero que un asunto no se resuelva lo encomiendo a un comité”.
La idea del Acogimiento Familiar retribuido, según señala la catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Valladolid, España, Dra. María Félix Rivas Antón: “El Estado dejaría de cumplir con su deber de protección integral del menor si solo se pudiese poner en funcionamiento el acogimiento cuando existan «familias caritativas» , con un nivel económico medio—alto, que se ofrezcan a acoger al niño, lo cual sería volver hacia el sistema de beneficencia, afortunadamente ya superado…. Si hacemos un breve recorrido por los países de la Unión Europea (Escocía, Gran Bretaña, Noruega por ejemplo) existe este tipo de acogimiento con caracter retribuido si se refiere a acogimientos de los considerados especiales, por las caracteristicas del menor, sería un acogimiento profesionalizado, no en el sentido de que de ello se haga una profesión, sino en el que se necesita una formación especifica adaptada a la problemática del menor. Sería bueno que esa práctica se reglamentase en nuestro país, y así pasaríanios de un concepto de acogimiento cuasi benéfico, pensado para ninos sin excesivos problemas y con posibilidades de incorporarse a su familia de origen en un breve espacio de tiempo, a un acogimiento familiar especializado.”.38
De acuerdo a lo establecido en los fundamentos del Acogimiento Familiar Remunerado de la Comunidad de Canarias, España, contenido en la Orden de 1 de septiembre de 2010, por la que se regula la compensación económica para los acogimientos familiares remunerados (Boletín Oficial de Canarias, de 10 de septiembre de 2010), se justifica plenamente la compensación económica al acogimiento familiar, cuando expresa:
Si el legislador y todas las políticas de protección van orientadas a atenuar el impacto que en un menor pueda tener su situación, siempre circunstancial, de desprotección, es obvio que deben favorecerse las actuaciones dirigidas a promocionar el acogimiento familiar. Por lo mismo, la regulación de su compensación económica y remuneración es un requisito necesario para su potenciación, dotando a las familias de recursos económicos que sufraguen parte de los gastos que dicho soporte familiar les genera.  No podemos olvidar, no obstante, y por equidad, que los recursos económicos y presupuestarios son limitados, de manera que la resultante no puede ser otro sino un modelo de remuneración que, para los acogentes en familia, atienda primero a los que menos recursos económicos dispongan y llegue incluso a escalonar la compensación económica ofrecida. Así mismo, las circunstancias de los acogedores son cambiantes, pudiendo requerir posteriormente a la formalización o constitución del acogimiento la citada compensación económica, o por lo mismo, pueden perderse las condiciones para su concesión. Por tanto, puesto que la Entidad Pública está obligada a un seguimiento continuo de dicha situación de acogimiento familiar, ésta tiene capacidad para anualmente revisar la concesión o no de dichas compensaciones económicas, regulándose en este sentido”.39
Si se atiende a los ciclos de disfuncionalidad famliar, resulta evidente que el acogimiento familiar ofrece a la niña, niño y adolescente un modelo de relación estructural que posibilita con certeza la auto estima de éstos y la posibilidad de confiar en la familia alternativa o sustitutiva, toda vez que ella, otorga más condiciones esenciales para un desarrollo psíquico saludable.
Obviamente, que deben desarrollarse metodologías de trabajo para que las famlias de acogida se desempeñen adecuadamente, toda vez que el acogimiento institucional presenta severas desventajas frente al familiar, entre otras, las siguientes:


  • La fragilidad emocional en que la niña, el niño y el adolescente apartado de su medio natural de vida se encuentra, aún cuando la situación de peligro inminente sea eliminada, ya que esta niña, niño o adolescente tiene que lidiar con la crisis que envolvió la ruptura de que resultó afectado, siendo obligatorio en las instituciones a compartir y explicar sus vivencias con otras niñas, niños y adolescentes en semejantes condiciones de vulnerabilidad.



  • A lo anterior se añade un indebido sentimento de sanción, muchas veces presente en la niña, niño o adolescentes que, habiendo sido apartados de su medio famliar y haber sido acogidos institucionalmente, tienen la percepción de ser autores de algo negativo que generó el distanciamiento de su grupo familiar.

Valiosa, en este sentido, es la política implantada por la Ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad de España, Dra. Leire Pajín, quien ha anunciado: “que su gabinete presentará próximamente una "Ley de Protección de la Infancia" que primará el acogimiento familiar y la adopción por encima de la acogida en orfanatos en los casos de menores que no cuentan con la protección de su familia de origen (…) la protección de la infancia tiene que ser una oportunidad para promover el acogimiento familiar como medida prioritaria y, en su caso la adopción" y de este modo, relegar la institucionalización en centros de acogida como último recurso. La integración familiar de los niños en familias de acogida o adoptivas es la mejor vía de prevención y protección de la infancia ya que constituye una nueva oportunidad para niños que por circunstancias familiares graves, tienen que ser separados temporal o definitivamente de sus familias de origen. 40
En cuanto a la remuneración del acogimiento familiar éste supone que la familia acogedora debe hacer frente a los gastos económicos ocasionados por la atención de sus necesidades, sufragando asi mismo los gastos excepcionales que generan determinadas situaciones de la niña, niño o adolescente, debiendo, necesariamente, como acontece, por ejemplo en España, que el Estado o la referida Comunidad Autónoma contribuya a sufragar los gastos ordinarios y extraordinarios originados por la atención y el cuidado de los menores acogidos.
Necesario es destacar, por ejemplo que mediante Resolución de 26 de enero de 2010 de la Dirección General de Infancia y Familias de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social del Reino de España, se estableció el importe actualizado de las prestaciones económicas recogidas en la referida Orden y que regiría durante el año 2010. Dichas prestaciones e importes son:
PRESTACIÓN BÁSICA: Referida a acogimiento familiar simple o permanente, tiene por objeto atender los gastos de manutención derivados de la obligación de cuidar, alimentar y educar al menor. Se establecen las siguientes cuantías:


  • Primer menor: 292,61 €/mes

  • Segundo menor: 234,09 €/mes

  • Tercer menor y siguientes: 175,57€/mes


PRESTACIÓN ESPECÍFICA: Retribuye el acogimiento familiar de urgencia, y se remunera la especial cualificación y disponibilidad de las personas acogedoras. Estas percibirán, además de la prestación básica que corresponda según lo anterior, una prestación de 468,21 € mensuales con independencia del número de menores acogidos. Ejemplos: A) Una familia acogedora de urgencia percibiría por acoger a un menor la cantidad de 760,82 €/mes (292,61 + 468,21). Si acoge a dos menores simultáneamente, la cantidad a percibir sería de 760,82 € por el primer menor y 702,30 € (234,09 + 468,21) por el segundo. Total 1.463,12 €. B) Unos abuelos que acogen a 4 nietos, percibirían 877,84 €/mes”.41
Si en un país desarrollado como España, se ha considerado un acogimiento familiar remunerado, cosa que se presenta en la mayoría de los países de Europa, es tiempo que el Estado asuma, de una vez, las obligaciones que se impuso en la Constitución, especialmente en lo relacionado con el desarrollo integral de la niña, el niño y el adolescente, obviamente con montos adecuados a la realidad nacional y no depender de un acogimiento familiar en el cual no existen parámetros lógicos que hacen que el Art. 223 del Código de la Niuñez y la Adolescencia, sea letra muerta.

1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11


La base de datos está protegida por derechos de autor ©bazica.org 2016
enviar mensaje

    Página principal