Tema “incidencia del acogimiento familiar o institucional en los niñOS, niñas y adolescentes, en la ciudad de ibarra en el período 2009” introduccióN



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MÉTODO SISTEMÁTICO: Porque permite conocer todos los procesos del modelo de atención integral, en forma progresiva.



      1. Técnicas




        1. Observación Directa: Nos permitió conocer el funcionamiento de la Fundación Cristo de la Calle en la ciudad de Ibarra.




        1. Encuestas: Se desarrolla un tipo de encuestas, para recopilar información proveniente del grupo de niñas, niños y adolescentes que viven en la Fundación.




        1. Fuentes de Información secundaria: Textos, libros y leyes relacionadas con el tema de Acogimiento familiar e institucional, y que fueron usados para elaborar el Marco Teórico.




    1. Proceso de la Investigación

La investigación se desarrollo primeramente formulando la identificación del problema de forma concreta; a continuación se formularon los objetivos de la investigación, luego el planteamiento de las preguntas de investigación, la elaboración del marco teórico, luego realizamos la búsqueda de información de campo. Con esto, aplicamos los métodos y técnicas de investigación propuestos en la presente investigación y comparamos la teoría con la práctica; para finalmente analizar e interpretar los resultados arrojados, y elaborar las conclusiones y recomendaciones.




    1. Proceso de la Construcción de la Propuesta

Con el diseño estadístico aplicado, nos permite obtener información clara y concreta, que sirve de base para la elaboración de esta propuesta.


El Acogimiento familiar es un proceso nuevo que se está viviendo en nuestro país; el cual permite ayudar a niños, niñas y adolescentes, que por diversas razones no pueden estar con sus familias o no deben. Este problema se encuentra en ascenso entre nuestra sociedad y en nuestra ciudad; por eso es importante y muy necesario crear alternativas de soluciones factibles, y una de las más viables es fomentar la creación de Fundaciones o entidades que puedan prestar este servicio de manera útil y constructiva, con la finalidad de rehabilitar a este grupo social muy vulnerable.
Los beneficiarios de este modelo son todos los chicos que ya viven bajo esta modalidad, así como también sus propias familias; y por qué no, la ciudad entera, al tener chicos con autoestima alta y que sean entes productivos para todos.
Se tratará en el capítulo relacionado con el Marco Propositivo
CAPÍTULO IV

ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE RESULTADOS
Para obtener la información necesaria en esta investigación, se recurrió a la utilización de una encuesta dirigida a un grupo de niñas, niños y adolescentes, conformado por 27 chicos, en donde se les indicó varias preguntas para conocer la realidad que están viviendo. El modelo de encuesta usada fue el siguiente:


    1. MODELO DE ENCUESTA REALIZADA




  1. Datos Generales del menor:




    1. Edad: ___________________________

    2. Etnia: ___________________________

    3. Sexo: ___________________________

    4. Escolaridad: ___________________________




  1. ¿Por qué estás en la Fundación?

Violencia física

Violencia sicológica

Alcoholismo

Uso de drogas

Sin dinero en el hogar

Escapar de la casa

Abuso sexual



  1. ¿Cómo te sientes al vivir en la Fundación?

Triste

Bien

Mejor que en mi casa



Me da igual estar aquí o en mi casa


  1. ¿Qué crees que falta en tu hogar?

Amor

Paciencia

Seguridad

Dinero

Trabajo



  1. ¿Cómo te tratan en la Fundación?

Me quieren y me respetan

No cambió nada

Me tratan peor




  1. ¿Qué apoyo te da la Fundación?

Maternal o paternal

Sicológico

Educativo

Económico


  1. ¿Qué piensas de la labor de la Fundación en tí mismo?

He mejorado mucho con su ayuda

No ha cambiado nada

Quisiera más apoyo




  1. ¿Quieres regresar a tu hogar?

Si No



¿Por qué?

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________




    1. Tabulación de la Información obtenida de la encuesta a los niños, niñas y adolescentes de la Fundación Cristo de la Calle




      1. Datos Generales



Gráfico N° 1

Fuente: Resultados de la Encuesta
De la encuesta realizada a 27 chicos de la Fundación, se nota que el grupo de 7 años es quien tiene mayor presencia; esto puede deberse a que serían el grupo infantil más indefenso ante la violencia en su hogar; y conforme el grupo aumenta en edad, se nota una disminución de chicos; esto se debe a que conforme van creciendo, van teniendo mecanismos de defensa en contra de las agresiones que son víctimas y pueden recurrir a otras alternativas para protegerse. Así también puede darse el fenómeno que al crecer, pueden exteriorizar mejor sus sentimientos y conversar con sus padres para tener una mayor comprensión y un mejor trato.

Gráfico N° 2

Fuente: Resultados de la Encuesta
De acuerdo a los datos que arroja la encuesta para esta variable, es bien notorio que los niños son los más propensos a la violencia y quienes más optan por refugiarse en la Fundación. Esto se debe a que las niñas, a pesar de sufrir violencia en sus hogares, son incapaces de poder salir de sus casas, o tal vez, puedan recibir un poco más de protección por parte del padre o madre que no la maltrate. Además los varones se defienden un poco más, y toman decisiones de huir de sus casas para evitar ser maltratados; así se puede contabilizar más casos en los varones que en las mujeres.
Las causas de que el 59% del grupo encuestado sea de sexo masculino obedece a que a las niñas les es más difícil poder escapar de la violencia. Y como no existen estadísticas específicas en la ciudad de Ibarra, no se puede determinar cuántos casos más quedan sin ser denunciados.

Gráfico N° 3

Fuente: Resultados de la Encuesta

Con esta variable, queda demostrado que los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en acogimiento institucional provienen de todas las etnias mayoritarias del país; es decir, es un problema generalizado en toda la sociedad.


También se puede notar que, como la población mayoritaria del Ecuador es mestiza, obviamente en nuestro universo, la mayor cantidad de niños van a ser mestizos, representados por un 41% del grupo.
A continuación de este grupo, se encuentran los siguientes grupos étnicos predominantes en la ciudad de Ibarra, los afro ecuatorianos con un 29% de casos y los indígenas con un 26%; como grupo marginal se encuentra los blancos representados por el 4%, eso puede deberse a que la etnia mestiza no denuncia todos los casos y que las demás etnias si hacen uso de las denuncias necesarias y solicitan más ayuda en estos casos.

Gráfico N° 4

Fuente: Resultados de la Encuesta
La gran mayoría de niños, un 67% del grupo, todavía están en edad escolar, eso implica que la violencia en que vive este grupo, empieza a edad muy temprana en sus hogares. Conforme van creciendo y están en el colegio, encuentran maneras de no estar en sus hogares, lo que evita en lo posible la violencia hacia ellos.
Cabe mencionar que dentro de este grupo, la deserción escolar es muy alta, los chicos prefieren dejar sus estudios y salir a trabajar o a realizar otras actividades, que permita pasar el menor tiempo posible en sus hogares
Por eso la Fundación también apoya a los chicos tratando de que sigan sus estudios, dándoles apoyo sicológico y educativo, sin permitir que descontinúen su escolaridad y tratando de que retomen sus clases.


      1. Motivos del por qué se encuentran en la Fundación


Gráfico N° 5

Fuente: Resultados de la Encuesta
En esta pregunta de la encuesta se nota que la primera causa para que un niño, niña o adolescente viva en acogimiento familiar o institucional, es la violencia física en sus propios hogares que en nuestra investigación, este rubro representa el 37% del universo encuestado, donde se expone la gran problemática social que existe en nuestra ciudad y a la violencia que sufren los grupos infantiles en sus propias familias.
Además, se advierte que las causas denominadas Violencia Sicológica ascienden a un 15%, el Alcoholismo a un 18% y la Drogadicción a un 15%, siendo también consecuencia de la primera causa de Violencia doméstica. Todas estas variables se encuentran relacionadas, y por lo tanto, siempre estarán presentes como conjunto de causas de maltrato infantil.
Algo muy notorio es el hecho que se mencione como causa el hecho de no contar con ingresos económicos estables y suficientes en los hogares, con un 15%; lo que nos indica que al no existir el dinero suficiente en la familia, los menores comienzan a ser descuidados por parte de su padre o madre; y en varios casos, son las propias familias quienes entregan a los niños a diferentes instituciones de caridad social, con el fin de que sean dichas instituciones quienes se encarguen de criar a estos niños. Eso se produce tal vez como consecuencia del momento económico del país o por causas propias a los padres de familia.
En esta pregunta, nosotros indicamos como una opción el abuso sexual en infantes, pero al obtener nuestros resultados, no había ningún chico que haya experimentando esta causa; tal vez por miedo o ignorancia, o por el mismo hecho que no lo han sufrido.


      1. ¿Cómo te sientes en la Fundación?


Gráfico N° 6

Fuente: Resultados de la Encuesta
De acuerdo a los resultados arrojados en esta pregunta, podemos notar que el 56% de los encuestados afirman que se sienten bien viviendo en la Fundación; esto debido a que se les brinda un hogar con mucha comprensión, respeto y dignidad por los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en esta situación. Esto nos permite tratar de mejorar nuestros servicios para que todos los chicos que en algún momento, pasen por la Fundación, recuperen su autoestima y el valor por cada uno mismo que deben sentir.
Así también es muy notorio que un 33% cree sentirse mejor que en su propia casa; esto da a entender que en los ambientes en los cuales se desenvolvían estos chicos, no eran el más adecuado para su desarrollo emocional y físico; y encontraron un hogar dentro de las instalaciones de la Fundación. Además los chicos saben que está solución es transitoria y por lo cual, todos los involucrados hacemos esfuerzo conjunto para que en los hogares se sientan mejor y que los chicos pueden regresar junto a sus familias.


      1. ¿Qué crees que falta en tu hogar?


Gráfico N° 7

Fuente: Resultados de la Encuesta
En esta pregunta se advierte que la mayoría, es decir el 44%, considera que lo que más falta en sus hogares es el amor, la parte afectiva que se ha perdido en la familia, y causa que haya violencia doméstica, son chicos que tienen mucha falta de amor y eso puede repercutir en su desarrollo emocional, llevando a generar personas desadaptadas socialmente, o ser seres humanos carentes de emociones.
La segunda carencia que se encontró en esta causa es la falta de dinero, un 15% lo indica de esta manera. Esto permite notar que conforme se va creciendo, van tomando conciencia que el dinero es algo fundamental para la tranquilidad y el buen vivir dentro de sus familias; y que, la falta de este, ocasiona peleas y discusiones en sus hogares, lo cual degenera en violencia doméstica. Así mismo esta respuesta se encuentra relacionada muy estrechamente con la respuesta que una de las carencias en el hogar es la falta de trabajo de uno o dos de los padres, en nuestra encuesta representa el 19% del total de chicos encuestados; esto se debe a que un padre o madre que se encuentra sin trabajo, tiene problemas muy graves y pueden desquitarse con sus hijos o alejarlos de una forma errónea, lo que incide en violencia; y a larga los chicos tendrán como opción, convivir bajo el sistema de acogimiento institucional.


      1. ¿Cómo te tratan en la Fundación?


Gráfico N° 8

Fuente: Resultados de la Encuesta
En esta pregunta de la encuesta, encontramos que el 96% de los chicos se siente muy bien en la Fundación, con el trato y el respeto que reciben en sus instalaciones. Esto se debe al gran cambio que tuvieron desde la llegada de cada uno de los chicos, donde hubo grandes diferencias para lo que vivían continuamente con sus propias familias.
Cabe mencionar que solo un chico (4%) respondió que las cosas iban igual; esto debido a que recién llegó a la Fundación y todavía no se acoplaba muy bien al nuevo ambiente en donde vive. Creo que con el pasar del tiempo tendrá una nueva idea con respecto a su experiencia; y que en el futuro, también mejorará su entorno social.


      1. ¿Qué apoyo te da la Fundación?


Gráfico N°9

Fuente: Resultados de la Encuesta
En esta pregunta, los resultados indican que el mayor grupo representado por el 37% recibe apoyo paternal o maternal; esto se debe a que son los más pequeñitos, quienes creen recibir ese apoyo de una manera más directa. Como son los que más necesitan atención, se los cuida de una manera muy diferente con los demás, tratando de que reciban mucho afecto y cariño, que en sus familias no han podido recibirlo.
En los otros grupos, con 33% y 30% respectivamente, se advierte que son los grupos donde se encuentran los más grandecitos; esto se debe a que ya tienen otra idea más clara de sus necesidades de afecto, las cuales se dirigen a otros puntos en su crecimiento emocional y sicológico; ellos notan que reciben más atenciones tanto en el aspecto sicológico como en el aspecto educativo; claro está que sin descuidar el aspecto afectivo.


      1. ¿Qué piensas de la labor de la Fundación en ti mismo?


Gráfico N° 10

Fuente: Resultados de la Encuesta
Claramente se nota que la gran mayoría del grupo, con un 92%, afirma que la labor de la Fundación ha permitido que mejore su estado de ánimo, se levante su autoestima y que se valoren mejor como seres humanos; causando grandes logros positivos en sus entornos sociales. Esto permite remarcar la gran labor que viene realizando la Fundación y permite continuar con los esfuerzos, para tratar de dar una mejor calidad de vida a cuanto niño, niña o adolescente sea necesario.
En este caso vemos dos respuestas negativas, la una fue dada por el chico que recién llegaba y la otra porque la chica pensaba la necesidad de ayuda en otra área además de la sicológica.


      1. ¿Quieres regresar a tu hogar?

Gráfico N° 11 Fuente: Resultados de la Encuesta



En esta pregunta es notorio ver que el 70% de encuestados desean regresar a vivir con sus respectivas familias; a pesar que haya historial de violencia, extrañan a su familia y quieren regresar, con la intención de encontrar mejorado el ambiente del hogar y que ya no se produzcan este tipo de agresiones en sus casas. Esto es algo muy normal, puesto que el ser humano es una criatura social que necesita estar dentro de una estructura familiar que promueva el crecimiento sicológico, emocional y físico, en un ambiente de respeto, cariño y amor. Por consiguiente; la mayoría de chicos quieren regresar a pesar de haber sufrido violencia doméstica; los lazos familiares son muy fuertes de romper.
Por otra parte, el 30% de chicos encuestados manifestaron sus intenciones de no regresar a sus hogares con sus respectivas familias. Esto se debe a que tal vez, en sus familias existen casos crónicos de violencia familiar, que ni siquiera con ayuda especializada puede corregirse, o que simplemente recibieron tanto maltrato en sus vidas que, odian a sus progenitores. Esto es algo que debemos tomar en cuenta muy seriamente, por cuanto este grupo de niños, niñas y adolescentes; tienen un mayor grado de riesgo de ser inadaptados sociales, caer en los peores vicios y perder toda clase de dignidad humana.
Por eso se debe trabajar mucho más con estos chicos, dándoles apoyos y terapias necesarias para curar sus heridas y recomponer su autoestima, para que puedan ser personas de bienestar y servicio para la sociedad.

CAPÍTULO V

CONTRATASTACIÓN DE PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN CON LOS RESULTADOS DE LA VALIDACIÓN
Las niñas, niños y adolescentes encuestados llegaron a la institución debido a malos tratos o abandono, no cumpliendo a cabalidad la institución, obviamente, con el reemplazo de su familia, por mucho que en ésta exista violencia o malos tratos, observándose un mayor número de población masculina que femenina. Pese a la violencia ejercida en sus casas, las niñas, niños y adolescentes quieren mayoritariamente regresar a ellas, aunque el 30% no desea volver a sus hogares por los malos tratos recibidos y las condiciones socioeconómicas existentes en sus respectivas familias, existiendo por parte de ellos un odio a sus progenitores, lo que conlleva la incompatibilidad de las niñas, niños y adolescentes con sus padres, o con sus abuelos u otros familiares e incluso extraños en el caso de que sus padres hayan abandonado el país por razones laborales.
Indagando en la institución el abandono de los menores por parte de sus padres residentes en el país o migrantes y, en el último caso, el mal uso de las remesas enviadas para mantenimiento de las niñas, niños y adolescentes, se advierte que este abandono ha generado, además de la deserción escolar, la explotación laboral de los mismos en sectores altamente peligrosos para su salud, exponiéndolos a contaminación o peligros para su vida como la explotación minera. Igualmente se pudo apreciar, en la ciudad de Otavalo, cómo se enviaban pequeños indígenas a Colombia donde se les explotaba laboralmente o se les ocupaba como limosneros, viviendo en condiciones deplorables. Igualmente, en la ciudad de Ibarra y Otavalo, puede observarse que hay niños abandonados que trabajan en el Mercado de la ciudad sólo por la comida, ignorándose si son hijos abandonados por sus padres residentes o migrantes.
El trabajo de niños, niñas y adolescentes, esencialmente abandonados e hijos de migrantes, consiste en trabajos peligrosos, insalubres, nocturnos, perjudicial a la moralidad, realizados en horarios y locales que perjudiquen la frecuencia a la respectiva escolaridad, así como a todos los demás trabajos perjudiciales al desarrollo físico y psicológico del niño, la niña y el adolescente.
Las causas de que el 59% del grupo encuestado sea de sexo masculino obedece a que a las niñas les es más difícil poder escapar de la violencia. Y como no existen estadísticas específicas en la ciudad de Ibarra, no se puede determinar cuántos casos más quedan sin ser denunciados.
Las niñas, niños y adolescentes que se encuentran en acogida institucional son una ínfima cantidad, si se los compara con los que pululan por las calles y mercados trabajando solo por la comida, siendo explotados en todas las formas.
El trabajo infantil en la ciudad de Ibarra, conjuntamente con la mendicidad y las pandillas juveniles, se dan en el Mercado Amazonas y en el Mercado Mayorista de esta ciudad y en zonas como Azaya o Alpachaca, siendo esta últimas donde consiguen droga, socializándose entre ellos e incluso donde tienen su domicilio.
Cuando las niñas, niños y adolescentes van pasando a su madurez, debido a sus mayores necesidades y a la vida fácil de la mendicidad, consiguen un nuevo método de supervivencia que termina en delincuencia, pandillaje o prostitución.
Además, por ser el Ecuador un Estado Constitucional de Derechos y Justicia, en el cual impera el principio “pro homine” resulta una inconsecuencia que el Estado no cumple a cabalidad con el numeral 1 del Art. 3 ibídem, en el cual uno de los deberes primordiales del Estado es “garantizar sin discriminación alguna el efectivo goce de los derechos humanos establecidos en la Constitución y en los instrumentos internacionales”, específicamente en la Declaración Internacional de Derechos del Niño de 1959 que específicamente establece en su Art. 2 que: El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.
Una adecuada política de tratamiento de las niñas, niños y adolescentes, implicará que éstos sean directos beneficiarios de las medidas que se tomen, especialmente, con su derecho a la alimentación, al vestuario, a la educación, a una vivienda digna etc.
Beneficiarios indirectos de las medidas a favor de las niñas, niños y adolescentes será la propia ciudadanía de Ibarra, ya que al existir una real preocupación del Estado y sus autoridades por esta clase de personas, será la ciudadanía la que se beneficiará cuando no exista delincuencia infantil y juvenil, que será evitada mediante una política efectiva de mejoramiento de las condiciones de vida de los referidos menores.
Es imperioso, en consecuencia, modificar las políticas existentes de acogimiento de niñas niños y adolescentes, ya que pese a que la Constitución de la República contempla disposiciones que promueven su desarrollo integral y señala que se asegurará el pleno ejercicio de sus derechos, velando por su interés superior, puede observarse un gran número de niñas niños y adolescentes abandonados.
La encuesta en que se sustenta la presente tesis hace una contrastación de las preguntas de la investigación con los resultados de la validación, formuladas a 27 niñas. Niños y adolescentes de la Fundación Cristo de la Calle.

      1. Datos Generales

La encuesta se efectuó a 27 niñas, niños y adolescentes de la Fundación Cristo de la Calle, existiendo una presencia mayoritaria y notoria de niñas y niños de 7 años, quienes están más expuestos e indefensos ante la violencia en su hogar. Respecto de niñas y niños de mayor edad, y adolescentes, debido a que a medida que crecen son mayores sus mecanismos de defensa en contra de las agresiones de que son objeto. Sin embargo, respecto de los mecanismos propiamente tales, no pudo determinarse que las niñas, niños y adolescentes, hayan huído de la Fundación, integrado pandillas y viviendo en la calle, determinándose que a medida que crecieron, este segmento pudo exteriorizar mejor sus sentimientos y conversar con sus padres para tener una mayor comprensión y un mejor trato, obviamente con la ayuda de los profesionales de la Fundación.
En cuanto al sexo de las niñas, niños y adolescentes de la Fundación, existe un mayor número de sexo masculino, quienes al sufrir la violencia intrafamiliar, optaron por refugiarse en la Fundación. Dentro de las indagaciones pudo determinarse que a las niñas, a pesar de sufrir violencia en sus hogares, se les presentan mayores dificultades para abandonar sus hogares, aconteciendo, de igual manera que, por razones de su sexo, reciben mayor protección de su padre o madre, quienes no las maltratan en la proporción que se hace con los menores de sexo masculino.
En consecuencia, el 59% del grupo encuestado es de sexo masculino, pero al no existir estadísticas específicas en la ciudad de Ibarra, no se pudo determinar si existìan más casos de menores maltratados por la falta de denuncia de los mismos.
En cuanto a la etnia de los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en acogimiento institucional su procedencia atiende a todas las etnias mayoritarias del país; es decir, es un problema generalizado en toda la sociedad, siendo la raza mestiza el sector mayoritario con un 41%, siguiéndoles un 29% de menores afroecuatorianos, indígenas con un 26%. y, finalmente niños de clase alta (meztizos), apenas las denuncias son un 4%, obedeciendo este último segmento a que son de mejor posición socioeconómica, no denuncia todos los casos, cosa que no acontece con las demás etnias más pobres.
En cuanto a la escolaridad del grupo encuestado un 67% del grupo, todavía están en edad escolar, eso implica que la violencia en que vive este grupo, empieza a edad muy temprana en sus hogares. Conforme van creciendo y están en el colegio, encuentran maneras de no estar en sus hogares, lo que evita en lo posible la violencia hacia ellos.
Cabe mencionar que dentro de este grupo, la deserción escolar es muy alta, los chicos prefieren dejar sus estudios y salir a trabajar o a realizar otras actividades, que permita pasar el menor tiempo posible en sus hogares
Por eso la Fundación también apoya a los chicos tratando de que sigan sus estudios, dándoles apoyo sicológico y educativo, sin permitir que descontinúen su escolaridad y tratando de que retomen sus clases.


      1. Motivos del por qué se encuentran en la Fundación

Se ha determinado que el 37% de los niños, niñas o adolescentes que permanecen en la Fundación es por violencia física en sus propios hogares, no existiendo antecedentes acerca del funcionamiento del “acogimiento familiar” que contempla el Código de la Niñez y la Adolescencia.


Se añade a lo expuesto causas de Violencia Sicológica, que ascienden a un 15%; Alcoholismo un 18% y Drogadicción un 15%, siendo también consecuencia de la primera causa de Violencia doméstica. Todas estas variables se encuentran relacionadas, y por lo tanto, siempre estarán presentes como conjunto de causas de maltrato infantil, pero estas causas pudieron determinarse con los encuestados de la Fundación, no existiendo mayores antecedentes. No hubo pronunciamiento acerca de posibles abusos sexuales.
En general existe una validación de los resultados ya que si las niñas, niños y adolescentes se encuentran en la Fundación, es precisamente, porque era inadecuado que siguieran en el hogar familiar.


      1. ¿Cómo te sientes en la Fundación?

Respecto de esta pregunta, es obvio que después de un maltrato el 56% de los encuestados afirmen que se sienten bien viviendo en la Fundación, pero ello, de acuerdo a lo expuesto en la presente investigación en ningún caso es mejor al acogimiento familiar, institución que se analizó acuciosamente, estableciéndose sus ventajas respecto del acogimiento institucional. A lo anterior se añade un 33% que se siente mejor que en su propia casa; lo que pone en evidencia la pésima calidad de vida a que estaban expuestos y que justifican la medida de acogimiento, estando los afectados conscientes que esta medida es transitoria.




      1. ¿Qué crees que falta en tu hogar?

Hubo variadas respuestas, pero todas obedecieron a irregularidades, como la falta de amor o las carencias familiares, que motivan a las niñás, niños o adolescentes a abandonar sus hogares o a ser acogidos institucionalmente. En esta pregunta un 44%, atribuyó su problema personal a la falta de mor en su hogar, que implicó una violencia grave, añadiéndose a lo anterior también la pésima situación socioeconómica del respectivo grupo familiar, que alcanzó a un 15%, pudiendo señalarse que el 19% del total del segmento encuestado hizo presente que su padre o madre que se encuentra sin trabajo, lo que lleva a la espiral de violencia que termina por alejarlos del hogar.




      1. ¿Cómo te tratan en la Fundación?

Si bien el 96% de las niñas, niños y adolescentes se siente bien en la Fundación, con el trato y el respeto que reciben en sus instalaciones, y obviamente, se les ha extraido del hogar problemático, de acuerdo a lo investigado en el presente trabajo, siempre es más conveniente el acogimiento familiar, ya que es más personalizado y positivo, por muy bueno que sea el trato institucional.




      1. ¿Qué apoyo te da la Fundación?

El 37% de las niñas y niños recibe un apoyo más personalizado atendiendo su corta edad, procurando dárseles un trato donde reciben el afecto y cariño, que en sus familias no han recibido, aunque por las investigaciones efectuadas, es preferible el acogimiento familiar.


El resto de las niñas, niños y adolescentes que representan un 33% y 30% respectivamente, tienen otro tratamiento para contribuir a su desarrollo integral



      1. ¿Qué piensas de la labor de la Fundación en ti mismo?

Claramente se nota que la gran mayoría del grupo, con un 92%, afirma que la labor de la Fundación ha permitido que mejore su estado de ánimo, se levante su autoestima y que se valoren mejor como seres humanos; causando grandes logros positivos en sus entornos sociales. Esto permite remarcar la gran labor que viene realizando la Fundación y permite continuar con los esfuerzos, para tratar de dar una mejor calidad de vida a cuanto niño, niña o adolescente sea necesario, sin perjuicio, insisto en que el acogimiento famliar presenta mayores ventajas.




      1. ¿Quieres regresar a tu hogar?

En esta pregunta es notorio ver que el 70% de encuestados desean regresar a vivir con sus respectivas familias; a pesar que haya historial de violencia, extrañan a su familia y quieren regresar, con la intención de encontrar mejorado el ambiente del hogar y que ya no se produzcan este tipo de agresiones en sus casas. Esto es algo muy normal, puesto que el ser humano es una criatura social que necesita estar dentro de una estructura familiar que promueva el crecimiento sicológico, emocional y físico, en un ambiente de respeto, cariño y amor. Por consiguiente; la mayoría de chicos quieren regresar a pesar de haber sufrido violencia doméstica; los lazos familiares son muy fuertes de romper.


Por otra parte, el 30% de chicos encuestados manifestaron sus intenciones de no regresar a sus hogares con sus respectivas familias. Esto se debe a que tal vez, en sus familias existen casos crónicos de violencia familiar, que ni siquiera con ayuda especializada puede corregirse, o que simplemente recibieron tanto maltrato en sus vidas que, odian a sus progenitores. Esto es algo que debemos tomar en cuenta muy seriamente, por cuanto este grupo de niños, niñas y adolescentes; tienen un mayor grado de riesgo de ser inadaptados sociales, caer en los peores vicios y perder toda clase de dignidad humana.
Por eso se debe trabajar mucho más con estos chicos, dándoles apoyos y terapias necesarias para curar sus heridas y recomponer su autoestima, para que puedan ser personas de bienestar y servicio para la sociedad.
CAPÍTULO VI

ACOGIMIENTO INSTITUCIONAL EN LA CIUDAD DE IBARRA EN LA FUNDACIÓN CRISTO DE LA CALLE
Un fenómeno preocupante, en nuestra sociedad actual, es el aumento de niños en la calle, sobre todo en los países llamados “del tercer mundo”. Las razones son varias, pero la principal es la desintegración familiar unida a la pobreza.
Respecto de los niños de la calle, digno de destacar en la presente tesis es la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Caso Villagrán Morales y otros v/s. Guatemala de 19 de noviembre 1999, especialmente en los considerandos Nºs 2, 3, 4 y 9 el voto concurrente conjunto de los ministros Antonio Cançado Trindade y Alirio Abreu Burelli, cuando expresan33:
El derecho a la vida implica no solo la obligación negativa de no privar a nadie de la vida arbitrariamente, sino también la obligación positiva de tomar las medidas necesarias para asegurar que no sea violado aquel derecho básico. Dicha interpretación del derecho a la vida, de modo que abarque medidas positivas de protección por parte del Estado, encuentra respaldo hoy día tanto en la jurisprudencia internacional como en la doctrina. Ya no puede haber duda de que el derecho fundamental a la vida pertenece al dominio del jus cogens” (Considerando Nº 2)
El derecho a la vida no puede seguir siendo concebido restrictivamente, como lo fue en el pasado, referido sólo a la prohibición de la privación arbitraria de la vida física. Creemos que hay diversos modos de privar a una persona arbitrariamente de la vida: cuando es provocada su muerte directamente por el hecho ilícito del homicidio, así como cuando no se evitan las circunstancias que igualmente conducen a la muerte de personas… atinente a la muerte de niños por agentes policiales del Estado, hay la circunstancia agravante de que la vida de los niños ya carecía de cualquier sentido; es decir, los niños victimados ya se encontraban privados de crear y desarrollar un proyecto de vida y aun de procurar un sentido para su propia existencia. (Considerando Nº 3)
El deber del Estado de tomar medidas positivas se acentúa precisamente en relación con la protección de la vida de personas vulnerables e indefensas, en situación de riesgo, como son los niños en la calle. La privación arbitraria de la vida no se limita, pues, al ilícito del homicidio; se extiende igualmente a la privación del derecho de vivir con dignidad. Esta visión conceptualiza el derecho a la vida como perteneciente, al mismo tiempo, al dominio de los derechos civiles y políticos, así como al de los derechos económicos, sociales y culturales, ilustrando así la interrelación e indivisibilidad de todos los derechos humanos.(Considerando Nº 4)
Una persona que en su infancia vive, como en tantos países de América Latina, en la humillación de la miseria, sin la menor condición siquiera de crear su proyecto de vida, experimenta un estado de padecimiento equivalente a una muerte espiritual; la muerte física que a ésta sigue, en tales circunstancias, es la culminación de la destrucción total del ser humano. Estos agravios hacen víctimas no sólo a quienes los sufren directamente, en su espíritu y en su cuerpo; se proyectan dolorosamente en sus seres queridos, en particular en sus madres, que comúnmente también padecen el estado de abandono. Al sufrimiento de la pérdida violenta de sus hijos se añade la indiferencia con que son tratados los restos mortales de éstos.(Considerando Nº 9)

Los considerandos de los destacados ministros de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ponen de manifiesto el estado en que se encuentran las niñas, niños y adolescentes a que se hace referencia en el presente trabajo, ya que son seres humanos que viven en la humillación y la miseria sin siquiera con la posibilidad de crear un proyecto de vida que lo hacer experimentar un estado de padecimiento equivalente a una muerte espiritual; la muerte física que a ésta sigue, en tales circunstancias, es la culminación de la destrucción total del ser humano, siendo miles las niñas, niños y adolescentes abandonados en un “Estado Constitucional de Derechos y Justicia” que mediante revoluciones caligráficas y retórica no soluciona los problemas de ese importante grupo de personas que merece protección especial. Es obvio que ninguno de los gobiernos de nuestro país ha hecho un esfuerzo serio por erradicar el trabajo infantil o la explotación en su más amplio sentido de las niñas, niños y adolescentes, ya que todo esfuerzo que se haga es poco a las consecuencias que genera el abandono, incluido el derecho a la vida como lo es el alimentarse, a tener una existencia digna, a educarse, a tener derecho a la salud etc.

Decir que el gobierno, supuestamente, parece no darse cuenta de la situación, es nuevamente tocar una palabra tan ecuatoriana y que parece el lema de nuestro país “el quemeimportismo”, ya que aparte de lindos discursos que saturan a los ciudadanos por su retórica, vivimos en un país en donde no existe la solidaridad, pudiendo advertirse que en la Asamblea y en las altas esferas de gobierno, el interés general de las niñas, niños y adolescentes, son de segunda prioridad, y al observar los debates de las autoridades de gobierno y legislativas, resulta acertado lo que expuso el gran jurista chileno Dr. Antonio Pedrals García de Cortázar, cuando citando al celebre Miguel de Unamuno en su obra “Don Marcelino y la Esfinge” , expuso: “Por ello no es inoportuno lamentarse, una vez más, de que muchos de nuestros trabajos vayan dirigidos a aspectos mínimos, irrelevantes, con olvido de los problemas cardinales del Derecho, Preocupado por este orden de cosas, el viejo maestro Unamuno reclamaba, en su tiempo, contra los intelectuales consagrados a la investigación minúscula. «Sin atreverse a mirar los ojos de la Esfinge – decía Unamuno – se entretienen contándole los últimos pelos que le han salido en la cola”.34

Con lo anterior, se da claramente a entender que en las altas esferas del ejecutivo y el legislativo priman las discusiones relacionadas más con un control político y otros tópicos intrascendentes para el pueblo, que, por ejemplo, el tema que nos ocupa como es el interés general de la niña, niño y adolescente, siendo lo expuesto por el jurista chileno, aplicable de manera general a nuestro medio.


Como ejemplo de lo anterior, puede observarse la expresión constitucional “buen vivir”, definida, pero no practicada en lo que respecta a las niñas, niños y adolescentes abandonados.
Son pocas las personas sensibles y solidarias, que creen en una futura civilización del amor, las que toman el asunto en serio y se esfuerzan por dar una solución en la medida de sus posibilidades, pero los recursos que se deberían otorgar a estas instituciones y personas, nunca llegan, siendo más importante la inútil propaganda política o electoral u otros gastos innecesarios, los que aplicados debidamente podrían solucionar, en gran parte, las urgentes necesidades de este importante sector de la población ecuatoriana, en el cual, los niños abandonados son producto de la migración, en donde millones de personas han preferido buscar el buen vivir en otros horizontes porque el país no ofrece las posibilidades para tener una existencia digna.
La organización “Cristo de la Calle” a la que se hará referencia, es un ejemplo de esfuerzo en cambiar las cosas actualmente existentes, pero constituye un esfuerzo minoritario frente a la burocracia estatal de siempre, que solo pregona el bienestar e interés general de la niña, el niños y el adolescente, en textos constitucionales y legales, no realizando programas efectivos para llevarlos a cabo, como ocurre, por ejemplo con la alimentación escolar, siendo preocupante que “un país petrolero” tenga índices de desnutrición infantil similares a los países más pobres de la región, lo que ha generado reiteradas observaciones de los organismos internacionales. Así lo alertó el 22.01.2009, el director del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas en Ecuador, Helmut Rauch. "No se justifica por nada que un país de ingresos medios tenga una situación tan pésima de desnutrición infantil como Ecuador tiene"…Según el Programa Mundial de Alimentos, Ecuador es el cuarto país de América Latina, tras Guatemala, Honduras y Bolivia, con peores índices de desnutrición infantil. Actualmente, el 26% de la población infantil ecuatoriana de cero a cinco años sufre de desnutrición crónica, una situación que se agrava en las zonas rurales, donde alcanza al 35,7% de los menores, y es aún más crítica entre los niños indígenas, con índices de más del 40%”.35
Una prueba palpable de la retórica constitucional son los altos índices de desnutrición infantil señalados, ya que pese a haberse disminuido, el texto constitucional es claro al disponer en el inciso 2º del Art. 44 de la Constitución “que las niñas, niños y adolescentes tendrán derecho a su desarrollo integral, entendido como proceso de crecimiento, maduración…”
Conforme lo anteriormente expuesto, incluso con las ácidas críticas del Director del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas en Ecuador, Helmut Rauch, ha llegado el momento de enmendar el rumbo por el bienestar de las niñas, niños y adolescentes de la patria.




    1. VISIÓN DE LA FUNDACIÓN CRISTO DE LA CALLE

Ser una parte activa de un proceso, desarrollo y construcción de un nuevo país, más responsable y solidario, más justo y pacífico y que sobre todo dignifique al niño y su familia, donde prevalezca el derecho del niño a vivir en un contexto familiar y comunitario que promueva el respeto a sus orígenes siendo el gestor de su propio futuro”.

    1. MISIÓN

Ser una FUNDACIÓN que en el contexto de la doctrina de protección integral, buscamos de asegurar que los niños (as) y adolescentes, vivan, crezcan y se desarrollen en el seno de una familia que les garantice su felicidad y el ejercicio de sus propios derechos.


Para tal fin la fundación se propone trabajar en:


  • PRIMERA ACOGIDA. Cuando son remitidos por las entidades públicas o privadas a la fundación para su atención.

  • APOYO A FAMILIAS EN SITUACIÓN DE RIESGO Se brinda a las familias, atención psicológica y social para lograr la reinserción.

  • FAMILIAS ACOGIENTES

  • Casas familia Estas casas de acogida les ofrecen: vivienda, alimentación, salud, educación, trabajo y deportes

Existen varios programas en los que los chicos contribuyen, de alguna manera, para su mantenimiento.

    1. OBJETIVOS DE LA FUNDACION

Garantizar una atención integral a niño/as, adolescentes y familias con problemas sicosociales mediante la aplicación del programa de acogimiento familiar con miras a la reinserción familiar.
Brindar acogida institucional temporal, a niños, niñas y adolescentes cuyos derechos han sido vulnerados y que por orden de autoridad competente, esto es, Jueces de la Niñez y Adolescencia y los Señores Agentes Fiscales; y generar las condiciones necesarias para la restitución de los mismos.
Brindar acogimiento institucional temporal y atención integral en un ambiente de calidad y calidez a los niños, niñas y adolescentes con derechos vulnerados.
Acompañar a las familias con el apoyo terapéutico, psico-educativo, legal y social para que se produzca una reinserción familiar que mejore las relaciones de comunicación, afectividad y de identidad en el grupo familiar.
Promover espacios de integración, participación y trabajo en red de los actores comunitarios en el marco de la corresponsabilidad social hacia la protección integral de niños, niñas y adolescentes, y sus familias.
Apoyar a la reinserción de niños, niñas y adolescentes privados de su medio familiar

La asistencia social es una actividad dirigida profesionalmente, destinada a aplicar el contenido de la prevención social, terapia y orientación de personas con derecho. Se incluye la realización de las tareas relativas a la atención, formas especiales de atención, educación y preparación para la vida así como las tareas relativas a la orientación.


Care means provision of assistance in personal hygiene and daily activities (getting up, dressing, moving, walking, communicating and orientatioCuidado que significa también la prestación de asistencia en la higiene personal y actividades diarias (levantarse, vestirse, moverse, caminar, comunicación y orientación). Special forms of care are designed to maintain and develop independence and social relations and also focus on occupational activity , correction of disorders , therapy , active leisure time and solving personal and social distress . Formas especiales de atención están diseñados para mantener y desarrollar la autonomía y las relaciones sociales y también se centran en la actividad profesional, la corrección de los trastornos, el tratamiento, el tiempo de ocio activo y la resolución y social angustia personal.
Institución que tiene diversos programas como: jóvenes luchadores por una niñez más justa, niños, niñas y adolescentes infractores, asistencia domiciliaria y voluntariado.
Las familias que tienen problemas de pareja, de apoyo social, de número de hijos y sus características, de la situación económica, etc. Tiene menos probabilidades de reunificarse con sus hijos.
Hay aspectos de cómo han sido educados y educan los padres que guardan una estrecha relación con el futuro de las relaciones padres-hijos. Por lo que se refiere a la situación que dio lugar a la separación, la reunificación parece claramente menos probable en aquellos casos en los que el problema de partida tenía que ver con el maltrato infantil.
Claro que existen factores relacionados con el proceso de acogimiento y sus características que se muestran también relacionados con la mayor o la menor probabilidad de reunificación familiar tras el acogimiento, el proceso del mismo lleva implícito un pronóstico de evolución de la situación motivo del acogimiento. Lógicamente el proceso de reunificación se va dando en la relación con la existencia o no de vistas y contactos entre padres e hijos duramente el acogimiento.
El valor que tiene las visitas y contactos demostrando el clima afectivo entre padres e hijos en acogimiento, la gravedad de la situación de la partida y de los malos tratos infringidos, la frecuencia de contactos, y la calidad misma de esas vistas y contactos pueden dar como resultado una reunificación éxitosa que haya mejorado la relación actual con la que motivo la partida.
Las familias siguen siendo intervenidas en este proceso, el tratamiento familiar radica en un adecuado diagnóstico. Y para la evaluación se diagnostican factores riesgo, con poca apreciación de los factores de protección que pueda existir y de las buenas posibilidades y cualidades que la familia y sus miembros pueden tener en ciertos aspectos porque si no los tuvieran, difícilmente se pudiese optar por la reinserción familiar.
Por eso la identificación de áreas de competencia y aspectos positivos constituye un paso previo a su fomento y potenciación en la intervención que se lleva a cabo en estas familias, que se ven así que se aprecian aquellos aspectos en que su funcionamiento es más adecuado.
Los programas de intervención familiar han de plantearse con la suficiente intensidad y calidad para que puedan ser eficaces y generar posibilidades reales de entorno del niño, niña y adolescentes a su hogar. Como es evidente a esta situación compleja no se le puede pretender hacer frente con unos cuantos buenos consejos y alguna ayuda económica esporádica.
En esta relación es importante que los padres sientan que no han perdido del todo el control de sus vidas y de la relación de sus hijos, es que puedan llegar apercibir al sistema de protección no como un enemigo sino como un aliado. Un aliado para ellos exigente, pero un elemento en el que apoyarse y en el que basar la esperanza de retorno de sus hijos.
Hay que recordar que, por una parte, estamos tratando con personas y sistemas particularmente frágiles y que, por otra, hay que evitar a toda costa nuevas separaciones, que no hacen sino ensombrecer la posibilidad de reinserción familiar o reunificación y dejar además el que los niños, niñas y adolescentes abandonen el amargo poso de la inseguridad respecto a su futuro, comprometiendo su buen ajuste en futuros acogimientos.
El retorno del niño/a y/o adolescente a la convivencia con su familia biológica deberá ser el objetivo de toda experiencia de acogimiento, y constituye el hecho que marca el fin de este sistema y de la intervención del equipo profesional que lo implemente, aunque las prestaciones a la familia de origen del niño/a  puedan continuar brindándose. Asimismo, en cada caso se podrá trabajar y acordar en la no ruptura de las relaciones entre el niño/a y la que fue su familia acogedora.
En los casos en que el retorno del niño/a a su familia de origen, a pesar de haber agotado todos los recursos tendientes a lograrlo junto con una prórroga en los plazos del acogimiento


    1. AUTONOMÍA E INDEPENDENCIA

La Fundación Cristo de la Calle ha logrado reinsertar a la sociedad, de manera productiva, a un grupo de jóvenes que hoy se encuentran trabajando o terminando sus estudios.


Estos jóvenes son el ejemplo y el motor de la Fundación ya que, al haber encontrado su autonomía, modelan una propuesta de reinserción social para los que son atendidos actualmente



    1. LOS PROTAGONISTAS Y FACTORES CLAVES EN EL ACOGIMIENTO FAMILIAR

El Derecho de Acogimiento Familiar se ejerce desde sus actores: el niño y su familia, y la familia acogedora. Y si bien hay un desplazamiento de derechos y deberes de una familia a otra, estos se plasman en los respectivos acuerdos según la normativa que cada Estado prevé respecto de los deberes derechos de los padres hacia sus hijos.


La implementación del Derecho de Acogimiento Familiar requiere, a su vez, de estructuras orgánicas perfectamente constituidas, con personal y profesionales debidamente entrenados, capacitados para viabilizar en los hechos.
Las familias biológicas de los niños, niñas y adolescentes acogidos. Los padres y las madres de los niños y niñas acogidos son adultos con un bajo nivel educativo en un porcentaje bajo han pasodo los estudios primarios y la gran mayoría no tiene estudios. Las tasas de inestabilidad en la vida en pareja son muy altas, de manera que en un porcentaje bajo de parejas también tienen cierta estabilidad en la relación. La situación económica está en la extrema pobreza, pobreza media, o insatisfactoria. El aislamiento social es notable: en su mayoría tienen relaciones poco o nada satisfactorias con los miembros de sus familias extensas, y este aislamiento se extiende a amigos y vecinos.
Entre los padres existe predominio de los que tienen una falsa o escasa conciencia de su realidad y la de sus hijos, así como las actitudes de evasión y las pasivas. A la espera de soluciones que no se sabe de dónde han de venir. Existe otro grupo de padres o familiares que merece la pena resaltar que se muestran dispuestas a colaborar en le plan de intervención propuesto por las instituciones al contario de otros que manifiestan negativas al respecto.
Los padres a veces reaccionan a la decisión de acogimiento con rabia y hostilidad, padres que toman el acogimiento como una liberación y una descarga (hijos enfermos o difíciles de controlar), padres que tienen problemas de salud física o mental.
Por regla general, las familias de origen conservarán todos los derechos y obligaciones para con su o sus hijos, ya que el acogimiento familiar no importa la pérdida ni la suspensión de la patria potestad.
Familias de Acogida:
Sentir que se está ayudando a un niño, niña o adolescente y observar su evolución y sus cambios positivos son dos recompensas a las que frecuentemente se refieren quienes acogen a las niñas, niños y adolescentes, en la Fundación Cristo de la Calle. Y aunque tengan además otras satisfacciones, hay que reconocer que su labor no siempre es fácil.

Las dificultades a enfrentar: por un lado se lleva a cabo una actividad de bajo estatus dentro de los departamentos del gobierno nacional, situación que en los últimos tiempos está mejorando lentamente. Por otro lado, la fundación debe llevar a cabo sus funciones en medio de una indudable ambigüedad respecto de su rol, pues se les pide que se impliquen activamente con los acogidos, que respondan a todas sus necesidades y les incorporen a su familia, y, al mismo tiempo, que no olviden el carácter transitorio de estas relaciones.

La mayoría de los acogedores señalaron que al acogimiento había ayudado a sus hijos a mejorar su conciencia social y a fortalecer su carácter.


Una de las cuestiones que adquiere centralidad en el desarrollo de este tipo de experiencia es la voluntad de todos los actores que participan en la misma. Por lo tanto, previamente al inicio del acogimiento existe un necesario acuerdo entre las tres partes involucradas, esto es, el niño/a, la familia de origen y la familia acogedora. Y para ello, fundamentalmente, se deberá garantizar al niño su derecho "a ser oído", respetando la totalidad de las garantías previstas para cualquier procedimiento judicial o administrativo que lo afecte.
Por lo tanto, una de las entidades centrales en trabajar con quienes se postulen como "familia acogedora" deben comprender las particulares características de acogimiento; entre otras cosas, que acepten que no sólo se vinculará con un niño/a -quien no se encuentra desprovisto de lazos sociales - sino también con su familia biológica - que tenga en cuenta el carácter temporal del acogimiento, y sus diferencias con una adopción, y que se comprometa a cuidar al niño y a garantizarle el goce de sus derechos.
En relación con las familias acogedoras, también existen diferencias en el abordaje que se implemente, según éstas formen parte: de la familia extensa o ampliada del niño, y/o sean amigos o conocidos de la familia de origen de los/as niños/as; o de una familia diferente y sin vinculaciones previas con el niño/a y/o adolescente.

En el caso de que la familia acogedora no forme parte de la familia extensa del niño y sea desconocida para él, se deberá priorizar la elección de una familia de la misma comunidad.


Las familias acogedoras deberán cumplir con determinados requisitos básicos, que tendrán que ser fijados por el programa de Acogimiento familiar o por la ley que instituya tal sistema.
En algunas experiencias, se ha propuesto como requisito para ser familia acogedora que ésta ya tenga hijos, en tanto se considera que así existen menos posibilidades de que esa familia quiera adoptar al niño que se encuentra acogiendo.
Asimismo es conveniente estipular un límite para el acogimiento de niños, que se propone como una manera de distinguir esta modalidad de cuidado de otras de tipo institucional. Éste es difícil de fijar, ya que muchas veces se trata de grupos de hermanos.
En relación con los requisitos para las familias acogedoras, se ven diferencias entre lo planteado por el programa nacional y otras iniciativas de ONGS. En el primer caso, los requisitos están más definidos, aunque sujetos a variación: mientras que lo ideal sería que exista un límite en la cantidad de niños albergados por una familia acogedora (alrededor de 4), muchas veces la situación impone los requisitos, especialmente cuando son pocas las familias dispuestas a dar acogimiento.
La familia acogedora también deberá comprometerse a no desvincular al niño de su familia biológica, y para ello deberá acceder a que ésta última realice visitas y/o salidas con el niño/a. Esto implica el desenvolvimiento de un trabajo progresivo en el que ambas familias -en el caso de que no se conozcan previamente- se vinculen y se comprometan a desarrollar una tarea conjunta orientada a reducir los posibles conflictos que puedan surgir en este tipo de relación. Para ello también será necesario -al menos inicialmente- el acompañamiento de los profesionales que puedan orientar y brindar sugerencias para resolver las situaciones conflictivas derivadas de este tipo de convivencia.
Si se considera que la finalidad del Acogimiento es revalorizar la historia e identidad del niño, niña su experiencia en la familia acogedora debe ser llevada como positiva y como parte de su historia de vida, y a su vez, el alejamiento transitorio de su familia de origen no debe ser demonizado como un abandono o un castigo. De esta manera, se hace necesaria la relación entre la familia acogedora y la de origen, siempre buscando un aprendizaje mutuo en la interacción, primando por el interés superior de los niños involucrados. Este interés será la guía durante todo el proceso, que determinará cuales son las posibilidades de retorno a la familia de origen, pensando en que lo importante es que la misma pueda funcionar como tal, es decir, que pueda desempeñar el rol de contención necesario para el chico, y no esperar de ella ciertas condiciones materiales vistas desde una perspectiva ajena a la de la familia, que desde el principio fue una familia carenciada en lo material pero también en lo vincular. De esta manera, de lo que se trata es del fortalecimiento del vínculo en el proceso de intervención, siempre y cuando esta re vinculación sea posible, dado que existen casos excepcionales de los que el profesional debe estar consciente, nuevamente, en vista del interés superior del niño.


    1. NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES EN ACOGIMIENTO FAMILIAR.

Los niños, niñas son entregados sin información en muchos casos. Cuando mencionamos la palabra información, a simple vista parece un prospecto el asunto del cual hablamos, pero resulta que esta es una de las cuestiones más importantes a medio y largo plazo para las familias acogedoras.

Una simple visita al médico puede resultar una tortura para estas familias, dado que si el niño presenta algún tipo de problema un poco especial, evidentemente estos profesionales realizan toda serie de preguntas sobre la madre, el padre, antecedentes médicos familiares. Aquí es donde se encuentran con el problema, dado que en muchos casos se mantiene una relación con los padres biológicos, en otros se desconoce a una de las partes, o simplemente la circunstancia esta rodeada de meras suposiciones. A lo cual se procura elaborar un expediente sobre conjeturas, dado que nadie sabe nada.


Existe también la posibilidad como ocurre en muchos de estos casos, en los que los niños en este régimen son más de uno, pues generalmente suelen venir de familias sin controles familiares y desestructuradas. Por lo general el número suele oscilar entre un mínimo de dos hermanos hasta cuatro aproximadamente. Evidentemente siempre hay excepciones. Si a dicha situación añadimos las cargas emocionales, psicológicas y ambientales que pueden haber sufrido, aunque se haya trabajado algo en las casas de acogida, la situación que con la que se van a encontrar estas familias acogedoras es algo para lo que ningún estamento gubernamental ha preparado a estos y ni mucho menos se les ofrece algún sistema de ayuda complementaria. Son las familias las que cuando ven una realidad de las vivencias del día a día se llevan las manos a la cabeza intentando buscar soluciones a los problemas que se les plantean, los cuales nunca son los comunes de cualquier niño.
Resulta interesante señalar que la gran mayoría de niños, niñas y adolescentes mostraron reacciones de pérdida, o efectos psicológicos tras la separación de sus padres, lo que indica que tenían establecidos con ellos vínculos de apego. La tendencia de los bebés a pegarse es tan fuerte que la vinculación se produce incluso con personas que maltratan, lo que no quiere decir, lamentablemente, que en todos los casos se trate de un apego sano y seguro, sino con mucha probabilidad, de tipos de apego marcados por la inseguridad. Existe un alto número de niños, niñas y adolescentes presentando problemas de conducta que pueden darse en diversas formas, siendo frecuente el síndrome que integra problemas de impulsividad, agresividad, hiperactividad y dificultades de atención.
Los problemas emocionales son también muy frecuentes y de muy diverso tipo, pudiendo expresarse a través de las más variadas conductas: violencia, trastornos de la alimentación, dificultades de vinculación, mentiras compulsivas, robos, conductas de huida, obsesiones sexuales, desorganización emocional, hipersensibilidad emocional, en unos casos y emociones congeladas en otros. “La investigación ha documentado la estrecha relación entre este abigarrado conjunto de problemas y las circunstancias familiares de las que estos niños niñas y adolescentes proviene. La ecuación parece ser sencilla de entender: a mayor gravedad de los problemas en los padres y su situación, mayor acumulación de problemas en sus hijos en el momento de incorporarse a un programa de acogimiento; cuanto más riesgo acumulado y durante cuánto tiempo, peores consecuencias”. Pág. 113 (Acogimiento Familiar Pere Amorós Jesús Palacios. Alianza Editorial. Madrid 2004.
Sin duda, la mezcla de problemas personales, relaciones sociales, de salud y de comportamiento, que vimos como característica de las familias biológicas de estos niños, es el caldo en el que se cultivan los graves problemas que los niños presentan.



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