Temporada n° 54 Cine monumental



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Exhibición n° 6775 6776 Martes 6 de febrero de 2007

Temporada n° 54 Cine MONUMENTAL


EL ÚLTIMO REY DE ESCOCIA (The Last King of Scotland, Inglaterra–2006). Dirección: KEVIN MACDONALD. Argumento: sobre una novela de Giles Foden. Guión: Peter Morgan, Jeremy Brock. Fotografía: Anthony Dod Mantle. Diseño del film: Michael Carlin. Asistente de dirección: George Every. Montaje: Justine Wright. Mezcla de sonido: Michael Wollmann. Música original: Alex Heffes. Vestuario: Michael O'Connor. Decorados: Tina Jones. Dirección de arte: Joshua Barraud . Elenco: Forest Whitaker (Idi Amin), James McAvoy (Nicholas Garrigan), Kerry Washington (Kay Amin), Gillian Anderson (Sarah Merrit), Simon McBurney (Nigel Stone), David Oyelowo (Dr. Junju), Abby Mukiibi Nkaaga (Masanga), Adam Kotz (Dr. Merrit), Barbara Rafferty (Mrs. Garrigan), David Ashton (Dr. Garrigan), Giles Foden (periodista inglés), Andy Williams (periodista inglés), Martina Amati (periodista italiano), Peter Salmon (hombre de negocios), Michael Wawuyo (comandante fuerza aérea), Wilberforce Muleta (guardia). Productores: Lisa Bryer, Andrea Calderwood, Christine Ruppert, Charles Steel. Productores ejecutivos: Andrew Macdonald, Allon Reich, Tessa Ross Productoras: DNA Films, Fox Searchlight Pictures, FilmFour, Cowboy Films, Scottish Screen, Slate Films, Tatfilm, UK Film Council. Duración original: 121’.

Este film se exhibe por gentileza de Fox Searchlight
El film

Forest Whitaker interpreta magistralmente al dictador de Uganda, Idi Amin, en una actuación digna de un Oscar. Este drama histórico se basa en el testimonio de su médico personal, el escocés Nicholas Garrigan (James McAvoy). Como suele ocurrir en estos casos, el que parecía ser el salvador del país terminó siendo un asesino en masa de la peor calaña, totalmente corrompido por el poder.

En realidad, la película es sobre la experiencia del recién recibido Nicholas, quien decide salir de su Escocia natal para ofrecer sus servicios en cualquier lugar del mundo, menos Canadá. Al escoger al azar dándole una vuelta a su globo terráqueo, su dedo marca Uganda, un país muy lejano y muy distinto al suyo. El joven médico consigue trabajo en un remoto hospital a cargo del doctor Merrit (Adam Kotz). Es una época convulsionada para Uganda, en pleno golpe de estado de Idi Amin.

Nicholas tiene su primera experiencia sexual con una pasajera del autobús que lo lleva al hospital. Al llegar allí, descubre que Merrit y él son los únicos médicos. Inmediatamente se siente atraído por la esposa del doctor, Sarah (Gillian Anderson), quien se queda frecuentemente sola cuando su marido sale a trabajar.

En una salida de Nicholas y Sarah, los militares buscan un doctor para atender a Idi Amin, que acaba de chocar con una vaca. Al nuevo gobernante le simpatiza el joven médico, especialmente al enterarse que es escocés. Más adelante en la película, el gobernante declara en una conferencia de prensa que él es "el último rey de Escocia", porque está dispuesto a sacar a los ingleses de Escocia como los sacó de Uganda.

Amin le ofrece a Nicholas el puesto de médico personal del presidente y más adelante de director del nuevo hospital. Primero rechaza la oferta, pero se deja convencer por la demagogia del dictador, un "hombre del pueblo, pedido por el pueblo, un salvador". No pasará mucho tiempo para que el joven doctor se dé cuenta de los horrores del régimen. El peor error de Nicholas es involucrarse con la esposa más joven de Amin, la madre de su hijo epiléptico. Un error que le costará muy caro.



El último rey de Escocia, dirigida por el escocés Kevin Macdonald, está clasificada para adultos, por algunas escenas de extrema violencia, contenido sexual y lenguaje. No es apta para todos los públicos, especialmente por las escenas de tortura. La actuación de Forest Whitaker merece un Oscar al Mejor Actor. Ya veremos.

(Julio García, extraído de www.univision.com)


La película también supone la primera cinta dramática del oscarizado documentalista Kevin Macdonald. Conocido por su cine de suspense, las dos anteriores películas de Macdonald han sido Touching the void (2003), una conmovedora historia de supervivencia en la montaña, y el oscarizado Un día de septiembre (One Day in September, 1999), un emocionante análisis del ataque terrorista que se produjo en la Villa Olímpica durante los Juegos de Múnich.

Cuando Macdonald leyó la premiada novela de Giles Foden, inspirada en hechos reales, El último rey de Escocia, pensó de inmediato que tenía toda la enorme tensión de una historia real de terror y supervivencia, junto con la perspicacia humana y la riqueza textural de un thriller de ficción. "La vi como una historia clásica sobre un hombre joven que empieza buscando aventuras, vive más aventuras de las que había previsto y, en el proceso, descubre quién es en realidad”, explica Macdonald. “En cierto modo, podría ser una historia sobre cualquier líder tiránico que hubiera en el mundo; pero también la encontré convincente porque nadie ha hecho nunca realmente una película como ésta sobre África".

Macdonald continúa: "Siempre me han atraído los proyectos que llevan a los espectadores a nuevos lugares, que les descubren un mundo que no les resulta familiar, y espero que, aunque nunca hayas oído hablar de Idi Amín, El último rey de Escocia te haga pensar: ‘Vaya, ahora veo las cosas de otra forma’".

Hay pocos nombres en la historia tan reconocibles como Idi Amín. Figura, junto a Hitler, Stalin, Mao, Pol Pot y Sadam Hussein, entre otros, en el ranking de dictadores que aparentemente no han conocido límites humanos. Pero Amín es también un caso único; un antiguo boxeador y soldado que surgió literalmente de la nada, sedujo a un país con su vibrante orgullo y personalidad y que para muchos parecía ser la gran esperanza de convertir una Uganda recién independizada en una nación verdaderamente africana. Cuando llegó al poder en 1971 mediante un golpe de estado contra el corrupto y pro-comunista Milton Obote, Amín encontró el apoyo generalizado de los medios de comunicación y en todo el globo – el Ministerio de Asuntos Exteriores Británico le describió de forma optimista como "un tipo espléndido y un gran jugador de fútbol" -, hasta que empezó a verse que estaba asesinando a sus enemigos sin piedad y gobernando de acuerdo con sus propios estrafalarios gustos, sus "visiones" místicas y sus miedos paranoicos. La peligrosa naturaleza de Amín emergió cuando empezó a abrazar un nacionalismo extremista, expulsando del país a 50.000 asiáticos, instigando la guerra contra sus países vecinos, ofreciendo ayuda en el secuestro de un Airbus de la compañía aérea Air France por miembros de la Organización para la Liberación de Palestina y creando las condiciones que condujeron a la muerte y desaparición de cientos de miles de ugandeses. Exilados de Uganda contaban historias que revolvían el estómago; de tortura, de crueldad e de incluso rumores de canibalismo en las más altas instancias del gobierno.

(...) Era obvio que se iba a requerir a un actor de enorme talento para reflejar todas las inmensas paradojas de Amín, dentro de los límites de un thriller lleno de tensión. Los productores de El último rey de Escocia siempre habían tenido a un nombre en mente para la tarea: el de Forest Whitaker, el cual no es sólo considerado uno de los actores cinematográficos de mayor talento, sino que además guarda un sorprendente parecido con Amín. Para El último rey de Escocia, Whitaker fue capaz de evocar la doble personalidad de Amín (su atractivo y su poder de intimidación) con tanta autenticidad que muchos de los que estuvieron en el set de rodaje lo encontraron absolutamente escalofriante. “La interpretación de Forest fue extraordinaria”, dice Charles Steel. “Ha captado tanto la grandeza del personaje como su peligro. Hay un tremendo realismo y alcance en su interpretación”.

Whitaker llegó al proyecto con la imagen habitual que se tiene de Amín, la de un bufón y un asesino, pero pronto su perspectiva fue mucho mas profunda. “Al principio, tenía sólo imágenes muy tenebrosas de este hombre”, admite. Le veía como un gran y colérico maníaco. Pero cuando leí la novela e investigué más a fondo, empecé a verlo de otro modo. Cuando ves viejas imágenes, te das cuenta de que Idi era también un hombre extraordinariamente encantador. El reto para mí como actor era interpretar un personaje realmente complejo, no sólo una imagen estereotipada”.

Al indagar en la historia de Amín, Whitaker llegó a la conclusión de que era un hombre que deseaba ser un visionario, pero que fue víctima de sus propias desilusiones. Señala el actor: “Era alguien que surgió no de la pobreza sino de la más absoluta de las miserias hasta llegar a lo alto. A menudo se nos dice que no era inteligente pero hablaba diez idiomas. Y creo que de verdad quiso construir más escuelas, crear hospitales y arreglar carreteras, pero que no encontró el mejor modo de hacer estas cosas. Luego, cuando empezó a temer que estaba perdiendo el poder, se convirtió en una persona tremendamente paranoica y se hizo una figura mucho más oscura”.

La oscuridad de Idi Amín hizo que a la postre surgieran abundantes rumores de canibalismo y rituales sanguinarios, aunque nunca se pudieron probar de forma fehaciente. Los historiadores modernos incluso se preguntan si Amín sufría a lo mejor alguna enfermedad física o mental que justificara ese comportamiento inhumano. Pero sin dar demasiado pábulo a las especulaciones, Whitaker se acercó en cambio cuidadosamente a Amín, centrándose en sus cualidades más humanas, en sus sueños frustrados y en sus desaforados miedos. Más que convertir de nuevo a Amín en un estereotipo, Whitaker intentó hacer suyo el papel. “No quería imitarle directamente”, explica Whitaker, “pero estudié cintas de Amín para ayudarme a entenderle mejor como hombre. Trabajé la forma en la que hablaba y estudié Swahili porque era su lengua materna. Estaba más preocupado en captar la esencia del hombre, en dar la sensación de que fuese como fuese, era una persona de carne y hueso”. Sabía que interpretar a Amín le llevaría a lugares aterradores y sombríos en los que no había estado antes, lo cual le podría afectar mucho personalmente. “Sabía que este papel tendría un profundo impacto sobre mí y cambiaría la forma en la que veía África y el mundo”, dice el actor.

(Extraído de www.labutaca.net)

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Usted puede confirmar la película de la próxima exhibición llamando al 48254102, o escribiendo a nucleosocios@argentina.com
Todas las películas que se exhiben deben considerarse Prohibidas para menores de 18 años.
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