Tercera Orden sds III orden Secular 1882



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Tercera Orden SDS

III Orden Secular 1882

El P.Alfredo Schneble sds publicó en 1967, por orden del P.General Maurino Rast sds, “Artículos Programáticos 1881-1883”, extractos del Misionero, escritos entonces por el P.Buenaventura Lüthen sds en “Una Nueva Cruzada”. Allí se encuentra y se lee precisamente sobre III Orden en el artículo del 11.VI.1882:

San Francisco, el padre de tan admirable Orden de Franciscanos y Capuchinos, juntó a su propia Orden además una llamada III Orden. Esta orden puede servir a esto, para que en el mundo a través de su misión comuniquen el espíritu de su Orden a cristianos dormidos; este espíritu es el espíritu de penitencia. Dios permita que ésta para nosotros tan cara familia de san Francisco, la íntima como la adicional, se conserve más y siempre más floreciente, porque nuestro tiempo necesita de penitencia”. Mi 11.VI.1882 MR 1.III.1883 DSSXIV,371

Luego añade Lüthen que una medida semejante “ha encontrado también el Fundador de la SAE, para el espíritu de su Sociedad, que es un espíritu apostólico”. Le interesó a Jordán eso de la III Orden, en Francisco para comunicar espíritu de penitencia, en el VP para comunicar espíritu apostólico “el más importante y convincente medio, en orden a lograr el triunfo de la obra de Cristo para salvación de las almas” (AP,18).

Jordán y Lüthen miraban que la cura sacerdotal de almas no bastaba y buscaban afanosamente “apóstoles en el mundo” (TS82), pastoral de Laicos, “quienes desde el gran púlpito del mundo enseñen y defiendan el Evangelio con la palabra y la vida, su trato y conducta” (Lüthen). Tal el fin del III Grado, en paralelo con la III Orden de san Fco. y ya en ciernes el pensamiento y la alusión a la III Orden SDS.

Entre final de 1882 y principio de 1883 ya estaban listas las “Reglas para Sacerdotes Diocesanos” en latín, asociados a la Sociedad Católica de Enseñanza, ya en vísperas del vuelco religioso. En dichas Reglas los Sacerdotes Diocesanos en su labor pastoral desde el propio puesto debían poner interés y tener preocupación en pro de una III Orden de laicos de ambos sexos:

Por tanto funden y favorezcan la III Orden de la SCE en cuanto sea posible. No menos colaboren con todas las fuerzas para que se promueva en todas partes el fin de la Sociedad” DSSII,200 DSSIV,93 H65 S86

Transformación del I Grado

El 11.III.1883 ocurrió la transformación del I Grado en I,II y en ciernes III Orden. Ya el cardenal Vicario en otoño 1882 le había propuesto al Fundador pensar en I,II,III Orden y el



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Cuestionario romano de X también le propuso “religiosos en el mundo”. Tras 5 años, la estructura parcial, no la entera Sociedad, solo el I Grado simplemente, fue el nivel que pasó a Vida Religiosa en Grupos aparte, hombres-mujeres-laicos “religiosos”. La parte masculina bajo Francisco de la Cruz Jordán como I Orden. La parte femenina bajo Francisca de la Cruz Streitel como II Orden. Continúa la evolución y el desenvolvimiento del Laicado bajo el Director general Jordán como III Orden.



León XIII y III Orden 1883

El 30.V.1883, dos meses y medio más tarde, el Papa León XIII, admirador de los Franciscanos, entregó la encíclica “Misericors Dei Filius”, nueva Constitución donde trazó directrices a la III Orden de san Francisco (Reglas), en fase de transformación: Oración. Guardar las fiestas. Confesión sacramental…

El 8.VII.1883 el P.Jordán y el P.Lüthen asumieron la idea de promover entre lectores la III Orden de san Francisco, y Lüthen muy solícito e interesado en una aplicación a la SCE, se apresuró a publicar en el Misionero la nueva Constitución de León XIII sobre la susodicha III Orden Franciscana.

El 18.VII.1883 redactó Jordán las Reglas para la I y II Orden surgidas del I Grado, en el monasterio benedictino de Einsiedeln, Suiza. Normas para 1884.

El 7.X.1883 recibe Jordán del Ministro General de los Franciscanos la autorización para inscribir “todos los miembros de la Sociedad, incluso de fuera”, en la III Orden Franciscana. Lüthen recibe autorización para el III Grado solamente. Jordán admite a la Hna. Francisca Streitel en esa III Orden Franciscana el 16.XI.1883, doce Hermanas más de la II Orden inscritas el 8.XII.1884. DSSXIV,457 H75

El 27.IV.1884 Lüthen trata en el Misionero sobre el I Grado convertido en una “Sociedad religiosa” con votos privados, nueva Orden, aún sin aprobación eclesiástica. En realidad dos Ordenes, con “Reglas y Normas comunes”, impresas en latín y alemán. Y en VI se publica “Guía hacia la SCE” sobre dicha “asociación religiosa”: “La I Sección forma una Congregación religiosa con votos…Los miembros como redactores, catequistas, predicadores, etc…Al lado está la sociedad femenina”. DSSIV,97



III Orden Secular 1884

El 21.XII.1884 en el Monitor Romano aparece una reseña anual bajo el título “La SCE” (p.190,191) que trata de tres Ordenes, es decir ya una III Orden para Laicos, a semejanza de la III Orden de San Francisco, aunada a la I y II Derivación de aquel I Grado, además unos 100 Celadores, varios Cooperadores y letrados. Concluye así:

Estas 3 Ordenes en las cuales está dividida la entera Sociedad, dependen de la dirección general de la misma y hacen centro a la I Orden, porque si fuese de otro modo la Sociedad no podría alcanzar aquella armonía y unidad”. S115

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Entrada a una de 3 Ordenes! Este artículo merece estudio, según Schneble 4 2041. La Sociedad ya presentada con 3 Ordenes, derivadas del I Grado, la III Orden SCE ó vida religiosa para Laicos en el mundo. Los que no entraban a una de estas 3 Ordenes, aun podían pertenecer a la misma Sociedad en calidad de Celadores, de los cuales ya había unos 100. A esto se unían los Cooperadores del III Grado con oración y limosna y ya eran varios miles los que se asociaban. Para científicos y letrados continuaba el II Grado de académicos…

En enero de 1885 apareció la Sociedad dividida en 6 partes, a saber: 1. I Orden (hombres) religiosos. 2. II Orden (mujeres) religiosas. 3. III Orden (hombres y mujeres en el mundo). 4. Academia. 5. Colaboradores que oran y ayudan. 6. Liga Angélica (asociación de niños hasta los 14 de edad).

Y aparecieron para la III Orden en 1885 ”Regla y Constituciones” propias, en latín y alemán. Miembros desde los 14 de edad, con determinadas obligaciones religiosas por cumplir, una vida cristiana más profética. Intento de relativo o poco impacto, que solo 62 años más tarde en 1947 el Papa Pío XII reconocería en la Iglesia. Con todo, Jordán fue de vanguardia en el lanzamiento de esta III Orden de religiosos en el mundo. He aquí la 1ª traducción al español de Regla y Constitución de la III Orden de la SCE:



"Regla de la III Orden

  1. Los miembros se dediquen diariamente a la oración mental durante media hora o al menos un cuarto

  2. Reciten cada día 7 Padre Nuestros, Ave Marías, Gloria al Padre con la oración “Mentes nostras, etc.” con la intención de que cuantos más se imbuyan bien en las verdades eternas y se salven. Los que en cambio recitan las horas canónicas ó el oficio parvo de la B.V. María no están obligados a otra cosa que incluir dicha intención en estas oraciones suyas.

  3. Una vez a la semana ó al menos cada quince días confiesen sus pecados.

  4. Una vez al mes hagan la recolección espiritual.

  5. Una vez al año hagan ejercicios espirituales al menos durante tres días.

  6. Lleven el cíngulo y el escapulario.

  7. Con mucho celo y en modo especial esfuércense para que a sí mismos como a otros, en especial los pequeños y los encomendados sean bien instruidos en las verdades de nuestra santa religión, alejen y eviten totalmente con fuerza libros y diarios, que puedan ser perjudiciales a la salvación, divulguen en cambio literatura útil a los mismos. Por tanto promuevan con todas las fuerzas la Sociedad Católica de Enseñanza, que tiende a este fin".

"Constituciones de la III Orden

  1. Los miembros, terminado el año de prueba, profesen en la Orden, que observarán los preceptos de Dios y la Iglesia, prometan que darán satisfacción si en algo fallaren a juicio del Director.

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  1. Desde el día en que ingresan a la Sociedad participan de los méritos y oraciones de la Sociedad y ello tanto más fecundo en cuanto observen la Regla más diligentemente.

  2. Opten católicos temerosos que cumplen 14 años; los cónyuges cuenten con el consenso del marido a no ser que el confesor en el Señor juzgue otra cosa.

  3. La congregación se puede erigir en cada parroquia.

  4. En la III Orden se puede inscribir el sacerdote que reciba para ello facultad del Director general.

  5. El Director local refiere nombre y apellido como día de ingreso en el álbum de la Congregación; si la Congregación no existe en el lugar, envíe a la más vecina o al Director general.

  6. Con licencia del Ordinario se convocan los miembros una vez al mes en el templo u oratorio, donde según la oportunidad se hace la reunión, la profesión, la renovación de la misma.

  7. El Director local puede designar fieles aptos para realizar los cargos de la Congregación.

  8. A los miembros desobedientes amonéstense tres veces, en caso de no querer obedecer sean llamados a egresar de la Orden.

  9. El Visitador que sea de la I ó III Orden por mandato del Director general examine si se observan las Reglas y promesas e imponga penitencias saludables por las transgresiones, que el miembro acepte y cumpla humildemente en pro de la salud de su alma.

  10. Esta Regla no obliga bajo pecado sino en aquello prescrito por preceptos divinos y eclesiásticos". DSSII,260

El P.Peter van Meijl sds, presidente de la Comisión Internacional de Historia SDS, entonces en Roma, publicó en XI.1986 entre 33 dos páginas sobre la III Orden, para las sesiones de 1987, con el tema “Declaración histórica sobre el tema Padre Jordán y los Laicos” (Historisches Statement zum Thema Pater Jordan und die Laien), en vísperas del XIV Capítulo General en Steinfeld, Alemania, julio de 1987. En dicha Declaración anota:

Esta Regla y Constitución de la III Orden SCE no ha sido aprobada y hasta hoy no hemos sabido sobre el ingreso de algún miembro, si de verdad ha entrado en ella, según carta del historiador P. Timoteo Edwein sds dirigida el 12.XI.1985 a la CHI, anexo 6 (DSSXIV,246, 371). En 1989 se publicó “Padre Jordán y los Laicos. Una visión histórica”. Un documento de trabajo para el XIV CG 1987. Allí también se escribía que esta “Regla nunca fue aprobada” (Ann XIII,N.2).



Recepción en la III Orden

También de 1885 es la publicación sobre el “Modo de recepción en la III Orden de la SCE”, 12 páginas, que apareció en latín, tipografía de la misma Sociedad. La Regla anterior nos deja ver nítidamente el pensamiento de Jordán acerca de la “enseñanza” en



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la III Orden. En el siguiente Modo de aceptación en esta Orden nos queda claro ese derrotero jordaniano soñado, que traduzco a continuación por 1ª vez en español:



"Modo de Recepción en la III Orden

Ora el sacerdote revestido de capa y estola, según el color del tiempo litúrgico: “Oh Señor, te pedimos que con tu inspiración prevengas nuestras acciones y nos ayudes a proseguirlas, para que toda nuestra oración y acción empiece y termine en Ti. Por Cristo nuestro Señor. Amén”.

El sacerdote interroga al aspirante: ¿Estás preparado para observar la Regla de la III Orden de la Sociedad Católica de Enseñanza?

El aspirante responde: Confiando en la misericordia de Dios y ayudado por las oraciones de la Sociedad estoy preparado.

Ora el sacerdote: “Recibimos tu misericordia, oh Dios, en medio de tu templo, según tu nombre, así tu alabanza hasta los confines de la tierra, de justicia plena es tu derecha”. Señor ten piedad. Cristo ten piedad. Señor ten piedad. Padre nuestro!

Salva a tu siervo. Dios mío espero en Ti. Envíale Señor auxilio de arriba. Y protégelo desde Sion. Nada logre en él el enemigo. Y el hijo de iniquidad no pueda hacerle mal. Escucha Señor mi oración. Y llegue hasta Ti mi clamor. El Señor esté con vosotros. Y con tu espíritu.

Oremos. “Te reciba Cristo en el número de sus elegidos y aunque indigno te recibimos en nuestras oraciones, te conceda Dios, por su Unigénito Mediador entre Dios y los hombres, tiempo de buen vivir, lugar de actuar correcto, constancia para perseverar en el bien y llegar felizmente a la heredad de la vida eterna; y así como vivimos hoy espiritualmente la caridad fraterna en la tierra, así la piedad divina, que es autora y fuente de dilección, se digne unirnos en el cielo con los elegidos. Por Cristo nuestro Señor. Amén”.

Bendición del hábito ó del escapulario. Nuestro auxilio está en el nombre del Señor. Que hizo el cielo y la tierra. El Señor esté con vosotros. Y con tu espíritu.

Oremos. “Suplicantes te rogamos a Ti, Señor, que sobre este hábito por imponer a tu siervo, descienda benigna tu bendición (+), para que reciba tus gracias y por virtud divina aleje a nuestros enemigos visible e invisibles en el nombre del Padre, del Hijo (+) y del Espíritu Santo. Amén”.

Bendición del cíngulo: Oremos. “Dios, que para redimir al siervo quisiste entregar a Tu Hijo en manos de impíos, te suplicamos bendigas (+) este cíngulo y concede, que tu hijo al ceñirse su cuerpo con este ligamen penitencial, memore siempre los vínculos con el mismo Señor nuestro Jesucristo, y en la Orden que asume, persevere perennemente y se reconozca ligado a los tuyos con efecto siempre de obsequios. Por J.N.Señor. Amén”.

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Aspersión con agua bendita de las vestiduras, después canta ó recita el “Ven Espíritu”:

Ven, Creador Espíritu, la mente de los tuyos visita, inflama con soberana gracia los pechos que tú creaste.

Eres llamado Abogado, altísimo Don de Dios, Fuente viva, fuego, caridad, y espiritual unción.

septiforme Don, dedo de la diestra paterna, ritual promesa del Padre, dictas palabras y razones.

Enciende con tu luz los sentidos, infunde amor a los corazones: A la corporal flaqueza da eterna virtud de firmeza.

Destierra lejos al enemigo y dona la paz duradera, se guía en la carrera para que evitemos todo daño y pecado.

Por Ti conozcamos al Padre, sepamos también del Hijo y a Ti Espíritu procedente de ambos, creamos en todo tiempo.

Al Padre sea la gloria y a su solo Hijo, con el Espíritu Paráclito ahora y por todos los siglos. Amén.

Envía tu Espíritu y todo será creado. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos. “Oh Dios, que amaestraste con ilustración del santo Espíritu el corazón de los fieles: Concédenos en el mismo Espíritu conocer rectamente y gozar siempre de su consolación. Por Cristo Señor nuestro. Amén”.

El superior dice: Te excluya el Señor el viejo hombre con sus actos y saque de tu corazón las pompas del siglo, a las cuales renunciaste, cuando recibiste el bautismo. Amén.

Al vestir el hábito o el escapulario: Te revista el Señor del indumento de la salud y te circunde con la vestimenta de la justicia. Acepta el suave yugo del Señor sobre ti, para que encuentres descanso para u alma. Por Cristo Señor nuestro. Amén.

Al ceñir el cíngulo: Te rodee el Señor con el cíngulo de pureza y extinga en ti el humor de la libido, para que conserves la virtud de la continencia y la caridad. Por Cristo Señor nuestro. Amén.

Al entregar el Crucifijo en la mano derecha: Quien quiere venir en pos de mi, niéguese a si mismo, tome su cruz y sígame. Amén.

Al poner la vela encendida en la mano izquierda: Recibe hermano carísimo la luz de Cristo en signo de tu inmortalidad, para que muerto al mundo, vivas para Dios. Surge de entre los muertos y te iluminará Cristo. Amén.

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Salva a tu siervo. Dios mío espero en Ti Envíale Señor auxilio de arriba. Y protégelo desde Sion. Nada logre en él el enemigo. Y el hijo de iniquidad no pueda hacerle mal. Escucha Señor oración. Y llegue hasta Ti mi clamor. El Señor esté con vosotros. Y con tu espíritu.

Oremos. Suplicantes nos dirigimos a tu majestad Señor para que a tu hijo, a quien presumiendo de tu gracia, le hemos impuesto el hábito de nuestra religión, te dignes revestirlo con la virtud de lo alto entre los tuyos, dotarlo de justicia y protegerle en salud con tal vestidura, con la intercesión de la Bienaventurada Virgen María Reina de los Apóstoles, san José, san Miguel Arcángel y todos tus santos Apóstoles, persevere en servirte a Ti bajo la humildad de esta vestidura y merezca llegar a la inmortalidad de la gloria. Por Cristo Señor nuestro. Amén.

Dice al novicio: Yo, por la autoridad que desempeño a mi concedida, te recibo a ti hermano N.N. en la Sociedad Católica de Enseñanza, te doy la investidura y te hago partícipe de todos los bienes espirituales de la misma Sociedad en el nombre del Padre, del Hijo (+) y del Espíritu Santo. Amén.

Lo cual concluido refiérase el nombre del cohermano en el Álbum de la Sociedad, que conserva consigo el Director, y con pocas pero eficaces palabras exhórtelo para que sea un miembro digno y viva según los estatutos de la Sociedad y salve almas".

Cuántas veces?

¿Cuántas veces se emplearía este “Modo de recibir en la III Orden de la SCE”? Y quién sería el primer nombre anotado en ese Álbum de la Sociedad? Cuántos interrogantes más, quedan por resolver! Pero la cosa sigue en averiguaciones: También fue publicado otro “Modo de emitir la Profesión en la III Orden de la SCE”! Procedo a traducir su contenido completo, al menos para admirar lo que Jordán fue ideando y produciendo cuando trataba de completar lo relativo a Laicos, no del III Grado como “colaboradores” de la Sociedad, sino Laicos como “miembrosde la misma, en derivación de la transformación del I Grado de la SCE en 3 Ordenes. Veámoslo:



"Modo de Profesión en la III Orden

El superior ó el sacerdote delegado con capa y estola, en medio del altar mayor, dice: Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando, dice el Señor, y al que venza y cuide hasta el fin mi obra, le daré poder sobre las gentes, las regirá con mano férrea y como vaso irrompible, así como yo lo recibí de mi Padre: Le daré la estrella matutina, le haré columna en mi templo y escribiré sobre ella mi nombre y el nombre de la nueva ciudad Jerusalén. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso del Dios mío; permanece fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida, dice el Señor Dios nuestro. Aleluya.

De rodillas, orar o cantar el “Ven, Creador Espíritu” y Oración como en la página 6

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El sacerdote estando al lado de la epístola, pregunta al novicio: Qué pides?

El novicio responde: Por la misericordia de Dios quiero emitir la Profesión de la III Orden de la Sociedad Católica de Enseñanza.

El sacerdote: Estás preparado para observar la Regla de la III Orden de la Sociedad Católica de Enseñanza?

Novicio: Confiando en la misericordia de Dios y ayudado por las oraciones de la Sociedad, estoy preparado.

El sacerdote recita el salmo 19: Que te escuche el Señor el día del peligro, que te proteja el nombre del Dios de Jacob. Que te envíe auxilio desde el santuario, que te apoye desde el monte Sión.

Que se acuerde de todas tus ofrendas, y de tus pingües holocaustos. Que cumpla el deseo de tu corazón, que de éxito a todos tus planes.

Que podamos celebrar tu victoria y en nombre de nuestro Dios alzar estandartes. Que el Señor te conceda todo lo que le pides.

Ahora reconozco que el Señor da la victoria a su Ungido, que lo ha escuchado desde su santo cielo, con los prodigios de su diestra victoriosa.

Unos confían en los carros, otros en la caballería. Nosotros invocamos al Señor, nuestro Dios. Ellos cayeron derribados, nosotros resurgimos y nos mantenemos en pie.

Señor, da la victoria al rey y escúchanos cuando te invocamos. Gloria al PHE…

El novicio de rodillas emite su Profesión ante el sacerdote, teniéndola escrita y firmada en sus manos: Yo N.N. prometo a Dios Omnipotente, a la Bienaventurada Virgen María, Reina de los Apóstoles, a san José, a san Miguel Arcángel, a todos los santos Apóstoles y a ti, Reverendo Padre, observar todo el tiempo de mi vida todos los preceptos de Dios y satisfacer por mis transgresiones contra la Regla de la III Orden de la Sociedad Católica de Enseñanza, si a esto fuese requerido por voluntad de los superiores.

El sacerdote responde: Y yo de parte de Dios Todopoderoso, si esto observares, te prometo la vida eterna en el nombre del Padre, del Hijo (+) y del Espíritu Santo. Amén. Confirma, oh Dios lo que obras en nosotros. Desde tu santo templo que está en Jerusalén. Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza y expresa tus votos al Altísimo, en el conspecto de todo su pueblo, en los atrios de la casa del Señor. – Toma la fórmula de la Profesión y dice: Dios, lo que comenzó en nosotros, él mismo lo perfeccione por Cristo Señor nuestro. Amén.

El Señor escuche mi oración. Y llegue a Ti mi clamor. El Señor esté con vosotros. Y con tu espíritu.

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Oremos. Sempiterno Dios y Padre Omnipotente, que conoces la enfermedad de la humana fragilidad, deposita tu mirada te suplicamos, sobre este hijo tuyo y otorga la abundancia de tu bendición (+) para que te dignes robustecerlo en su debilidad y pueda con vigilancia cumplir la promesa de sus votos, que has inspirado previamente, y con el auxilio de tu santa gracia, viviendo piadosa y religiosamente, por la observancia merecer alcanzar la vida eterna. Por Cristo Señor nuestro. Amén.

Se recita el himno “Te Deum laudamus”…

En Ti, Señor, he esperado. No seré confundido eternamente. Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu santo. Alabémoslo y ensalcémoslo por los siglos. Bendito eres, Señor, en el firmamento del cielo. Laudable, y glorioso y exaltado por los siglos.

Oremos. Oh Dios, cuya misericordia es innumerable y el tesoro de bondad infinito, damos gracias a tu piadosísima majestad por los dones recibidos, solicitando siempre tu clemencia, para que concedas lo postulado a quienes te suplican, no desoyendo a los mismos y disponiéndolos a los premios futuros. Por Cristo Señor nuestro. Amén. El auxilio divino permanezca siempre con vosotros. Amén".

Así termina el rito ó modo sugerido por Jordán para la Profesión en la III Orden SCE, Orden Secular, con tan sugestiva introducción sobre amigos del Señor, regidores y columnas del templo, vencedores fieles hasta la corona.



III Orden 1886

En 1886, preparada el año anterior, circula la 1ª publicación del “Apostel Kalender” en cuya portada, suprimidas las Hermanas de la II Orden que aun aparecen, se hace honor a color a la vestición o recepción en la III Orden SCE, grupo diferente del III Grado de los Laicos colaboradores. Aquellos, Laicos consagrados de vida en el mundo, entonces algo incipiente. En dicho 1886 Jordán ya elencaba en su Sociedad 6 divisiones:



  1. Religiosos: I Orden

  2. Religiosas: II Orden

  3. Religios.Seglares: III Orden : ( I Clase)

  4. Académicos : ( II Sección)

  5. Cooperadores : ( III Grado)

  6. Liga Angélica

En 1887 aparece en AK el artículo “Qué queremos” o amable indicación sobre la Sociedad, instrucción y promoción. Allí se expresa acerca de los Grados o Secciones como se clasifica la misma:

La SCE es una asociación religiosa que busca promover el conocimiento de la religión católica a través de la palabra y el escrito. La Sociedad total se divide en diversos Grados ó partes. El I forma una Sociedad religiosa con votos religiosos…”



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Alude entonces al I Grado convertido ya en I,II y III Orden, como Sociedad “religiosa” por su consagración, también Laicos consagrados con Regla, Constituciones, Modo de recepción, modo de profesión, etc.



III Orden “en marcha”

En 1888 el P.Otto Hopfenmüller sds recientemente ingresado (14.IX.87) y comenzando a historiar la Sociedad, en su librito “La SCE su Fin y Desarrollo” de 44 páginas, edición alemana, describe los miembros en el 5º capítulo, según las 6 divisiones y aclara:

La III Orden Secular, cuyos miembros tienen la tarea de llevar en el mundo una vida correspondiente a su posición lo más perfecta posible, a través del ejemplo, la recepción de los sacramentos de la penitencia y del altar, para enseñar y ejercer la labor apostólica según sus fuerzas con oración e instrucción y otros medios. Su celestial Patrona es María Madre Admirable…”

Resulta que la III Orden Secular de la Sociedad contaba con Patrona extra, Mater Admirabilis de la letanía lauretana. Así anota el P. Otto, quien además notifica que la I Orden cuenta entonces con unos 160 miembros y solicita subsidios para tanto estudiante proveniente de familias pobres. La II Orden apenas va a reiniciarse el 8.XII, y solo cuenta con candidatas en reserva, María Teresa von Wüllenweber y demás. La III Orden ¿con cuantos cuenta?

En I.1889, se encuentran en marcha la I, la II y la III Orden. Circulan 4 páginas impresas en alemán y tituladas “Ayúdennos a salvar almas ó la SCE”. Allí, en tarea y división se presenta como I Sección: La Sociedad religiosa con sus 3 votos: I Orden masculina (sacerdotes-hermanos). II Orden femenina (Hermanas). III Orden Secular (mixta). Esta última con un solo voto, único, totalizante, “observar todos los preceptos de Dios”!

Una Advertencia!

Hubo entonces una advertencia, tras presentar al público las otras Secciones de la SCE y tratar de ganar adeptos como académicos, colaboradores, promotores, celadores, bienhechores. Claramente se invita a algunos de estos que pasen a la III Orden:

Colaboradores y especialmente promotores también pueden entrar a la III Orden de la Sociedad, si se cumplen las condiciones”. DSSIV,192

En 1891 la edición “La SCE. División. Misión. Historia” de 24 páginas, trae lo de “diversos miembros”, no ya 6 sino 7 divisiones, porque incluye a la división de 1886 (véase) la de Celadores como parte ó sección de la misma Sociedad. En IX se vuelve a presentar en “Breves Noticias” la división de 7 y esta nota acerca de la III Orden:

La III Orden Secular: Los miembros de esta Pía Unión permanecen en el mundo e en la posición a la que han sido llamados por Dios. Ellos se entregan concienzuda- mente a cumplir sus deberes y las Reglas de la III Orden”. DSSIV,132

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En X.91 otras “Breves Noticias” sobre la Sociedad, pequeño prospecto italiano , reiteran las mismas 7 divisiones de la misma y proponen textos idénticos para la III Orden y otras secciones. Respecto a la III Orden pone un énfasis de altura:

Aquellos que en el siglo desean tender hacia la perfección, háganse recibir en la III Orden…”

Del año 1892 sabemos que persisten las mismas 7 divisiones anteriores, entre ellas la de la III Orden. En adviento se hace constar que la I Orden cuenta con 5 comunidades (3 europeas, 1 asiática y 1 norteamericana). La II Orden cuenta con 56 Hermanas. De la III Orden nada se dice y no sabemos cuántos fuesen sus miembros, aunque sí se expresa:

La obra total se divide en 3 Ordenes y otras Pías Uniones correspondientes a su fin”. DSSIV,341 DSSXI.II,679

Sociedad del Divino Salvador

En IV.1893 un miembro de la I Orden edita un folleto, de 52 páginas, 14 capítulos, 10 ilustraciones, 3 apéndices, sobre la Sociedad, que cambiaría de nombre por el de SDS. Allí se expone lo de la III Orden, cuyos miembros se obligan a llevar una vida más perfecta en el mundo, correspondiente a su estado y condición, Deben evangelizar a través del ejemplo, del solícito cumplimiento del deber, con frecuente recepción de los sacramentos de penitencia y del altar, por la plegaria, la instrucción y otros medios apostólicos:

Como al principio del siglo XIII san Francisco y santo Domingo fundaron, además de la I Orden para los hombres y la II Orden para las mujeres, también fundaron una III Orden para los seglares de ambos sexos, así también nuestro venerable Fundador ha fundado, además de las dichas Ordenes una III Orden de la Sociedad. Existen muchos hombres que nutren sincero deseo de servir a Dios perfectamente, pero a causa de la familia u otras razones no les es posible poderse retirar a un instituto religioso, en un convento. Para estos tales se ha instituido la III Orden”. DSSIV,358,562 S275

A 10 años de su existencia leemos lo anterior acerca de la III Orden Secular de la SDS, su persistencia (?). Jordán presto a cumplir sus 45 de edad, con el cambio definitivo de nombre SDS: 3 Ordenes y 4 Secciones más, buscando inútilmente por entonces el “Breve de Alabanza” de la Santa Sede.

Llega 1894, año rico en ediciones y en diversos idiomas, En una edición italiana de 40 páginas se encuentra al respecto de la III Orden:

Los miembros de esta Congregación no están obligados a retirarse del mundo, de la familia y de los cuidados que por naturaleza y oficio deben atender con sujeción necesaria; pero están constreñidos a llevar una vida más perfecta que la de otros



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Cristianos. El exacto cumplimiento del deber correspondiente al propio estado y condición, la fuga del pecado y sus ocasiones, la frecuencia de los sacramentos, la oración. La instrucción moral y toda suerte de obras de misericordia: He aquí, en breve, aquello que se propone a los que son inscritos y quieren tomar parte. Si este es el doble fin de tal Pía Unión, laudable es que muchos se agreguen a ella…se unan para dirigirse, exhortarse y animarse mutuamente a hacer un poco de bien, para poder dar buen ejemplo a tantos que poco se preocupan por hacer aquello que al menos es de estricto deber” (563).

En X.1894 circulan 4 páginas en italiano “La SDS – Breves Noticias”. Allí se alude a las 3 Ordenes. La I Orden con unos 280 miembros y 13 casas. La II Orden con 77 religiosas y 3 casas. La III Orden con los textos anteriores, conocidos. Para todos válido lo siguiente:

Oh si millones y millones de cristianos combatiesen con nosotros por Dios y por la santa Iglesia contra los protervos asaltos de Satanás y de sus tristes prosélitos! Sin duda esto sería para nuestro Divino Redentor una excelente demostración de gracia; ya que así haremos que gran parte de los hombres sean partícipes del fruto de su divina pasión y de su preciosísima sangre”. DSSIV,600

En 1894 el Visitador en su relación subraya la “manía de extensión del Instituto”, necesitada de freno. Jordán a su vez se ve urgido de fuerzas materiales y espirituales para responder a la misión de trabajar en la evangelización (DII/1). Ha estado luchando por las Constituciones para el I Grado. En 1895 entrega Reglas impresas a la II Orden. Las Reglas de la III Orden ya existen. Pero sin duda su principal dedicación la van absorbiendo las dos comunidades religiosas, masculina y femenina, para lo cual su principal relación con los Laicos se va haciendo cada vez más a tono de “colaboración” financiera, cuyo grupo se torna en 1898 “Pía Unión” de colaboración espiritual material, con ayuda a la difusión de las ediciones, “tropa auxiliar” de oración y limosna.

Jordán antes y después de 1902 fue sintiendo mas el peso de su cargo generalicio, llega a 1905 el año de “cansancio” por la “dirección difícil” de la Sociedad, heridas, acusaciones, cosas dolorosas. En 1906 “ataques de prensa”. En 1907 fallecimiento de María de los Apóstoles. En 1908 sin Lüthen como consejero general, quien en 1911 acaba sus días y su aporte, incluso para el Laicado…

En 1914 la “horrorosa tribulación” de la guerra mundial, según Jordán. En 1915 debe dejar a Roma y luego entregar en Friburgo el Generalato. Qué más da esta síntesis, sino morir dejando que otros completen su obra…



P.David Restrepo R.,sds

VII.2010


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