Tercera parte



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REDES DE VIDA DESBORDANTES. Fundamentos para el cambio desde las redes cotidianas



TERCERA PARTE

CÓMO? METODOLOGÍAS Y EJERCICIOS DE CREATIVIDAD SOCIAL
Cap. 8. Ejercicios para coherencias situacionales.
CARACTERES DE LA ACTIVISTA O DEL PROFESIONAL COMPROMETIDO
Se trata de bajar a las preguntas concretas, más allá/acá del relativismo y del determinismo, de descolonizaciones y las de-construcciones. Así se puede ver cómo vamos construyendo desde las paradojas, y movimientos sociales (manglares), del sistema. ¿Tantas críticas y dilemas, y tan pocas vías alternativas? Hacen falta “dispositivos” para situar las coherencias del profesional o artesano comprometido, y del grupo motor. Para empezar es un buen ejercicio hacernos unas preguntas sobre el posicionamiento y el carácter del grupo motor para abordar tareas operativas:
1.- Carácter de la Medida: ¿Cómo nos ven? Nos ven midiendo, y siendo referente de la medida… Saber que medimos con nuestra presencia en las conversaciones y gestos de las tareas. No mide la encuesta, sino nuestra presencia, nosotros.
2.- Carácter Inter-dependiente. ¿Cómo nos controlan? Siempre estamos en redes que pretenden controlar nuestras tareas, y siempre está el equilibrio para mantener una cierta “independencia” aunque no una neutralidad. La metodología no es neutral pues apuesta por unos procedimientos y unas técnicas que incluyen valores participativos y transformadores, pero con variedad de salidas posibles. Porque no hay una dependencia única de lo que manda en un momento, hay una interdependencia de los juegos de poderes de los Conjuntos de Acción.
3.- Carácter Co-medido. ¿Cómo nos vemos? Medimos pero también somos medidos, porque nos van midiendo cada vez que hacemos algo. Por eso hay que acordar medidas que sean participadas, útiles para algunas mayorías. Es estar comedidos en el sentido de prudentes (inter-dependientes); pero también en el sentido de “co-medir”, aprender a medir conjuntamente con otras y otros que también quieran hacerlo.
4.- Carácter de Mediación. ¿Cómo nos colocamos? Parece conveniente el reservar nuestra posición ideológica en lo posible, para evitar sectarismos y juicios previos. Colocarse en un socio-grama o mapeo como puentes, entre los Conjuntos de Acción más transformadores. Se pueden facilitar nudos o nodos referentes para alianzas. Es “la fuerza de las relaciones débiles”.
5.- Carácter Coherente. ¿Cómo atendemos a las personas y situaciones? Se demuestra empíricamente (casos de Planes Comunitarios….) que un estilo transparente y honesto acaba por ganar confianzas, y cambios operativos en las relacione más o menos conflictivas que suele haber. Los gestos para no pegarse a los poderes, usar las metodologías y técnicas, y estar cerca de los sectores no escuchados, suelen ser bien entendidos por la mayoría.
6.- Carácter Instituyente. ¿Cómo construimos en procesos transformadores? Se trata de mostrar las ilusiones de la gente y los caminos posibles sin que se pierda “el último de la fila”. Construir ambientes creativos, estimulantes, participativos, con tareas concretas, y a ser posible con algunos resultados de auto-formación, buen rollo, pequeñas soluciones en el camino de hacer democracias más grandes, solidaridades económicas, sustentabilidades y creatividades.

Es decir, construir el carácter de un T.O.P.O.: una Tarea Observadora, Participativa y Operativa. Ir socavando lo que bloquea, desde lo profundo de la sociedad, con los valores emergentes. Para eso hay que estar en la tarea, y que esta sea observadora, escuchadora; participativa para que la gentes se sienta protagonista; y operativa porque vaya dando resultados.


EJEMPLOS DE DISPOSITIVOS TÉCNICOS PARA APLICAR EN CADA CASO
1.- Hay diversas técnicas o prácticas que pueden ejemplificar las formas de hacer operativa la Auto-reflexión. Los simples “juegos de rol”; o los “socio-dramas”; o diversas formas de teatro de la escucha, etc. pueden ser mecanismos para que otras personas vean (o vernos a nosotros mismos), en expresiones gestuales de nuestras representaciones, muchas de las cosas que no diríamos que pensamos. Lo importante no es la técnica en sí misma sino para qué la queremos utilizar, y en ese sentido lo más importante es el papel de preguntas desveladoras de los prejuicios ocultos, o creativas de una mayor profundización y reflexividad de los procesos. Por ejemplo, con un “Transecto” o paseo de los expertos con campesinos, nombrando y calificando cada elemento que aparece en el campo, no sólo se produce un intercambio de información, sino de estilos transductores. Los “situacionistas” en el medio urbano europeo lo que hacían eran “Derivas”, que igualmente servían para perderse y dejar que las intuiciones propias y ajenas pudieran aflorar y mostrar los prejuicios hacia los males urbanos de nuestras ciudades.
2.- Tal como utilizamos en nuestras prácticas los sociogramas o mapeos vamos más allá de los “Diagramas de Venn” o de los “mapeos” o análisis de redes convencionales.
a) En primer lugar, al hacerlos participativos con algunos grupos locales sirven de cierta “autocrítica” para que los propios grupos constaten hasta dónde conocen y desconocen de las relaciones de su propia comunidad. Es curioso cómo muchos de los líderes conocen apenas el entorno de sus propios grupos y cómo se da lugar a muy interesantes debates entre los miembros de grupos afines. Por supuesto esto obliga a precisar, mucho más de lo que se podría en una simple entrevista, a algunos de los líderes locales, aportando mucha más información y más compleja.
b) En segundo lugar, al hacerlo con ejes (de clase social y de ideologías) y cruzar las cuatro variables ya dichas, podemos aprovechar el diseño participativo como una más completa “muestra”, para guiarnos en la realización de entrevistas, grupos de discusión, talleres, análisis de datos secundarios, etc.
c) En tercer lugar, tendremos una primera radiografía que, aún siendo borrosa por ser la inicial, nos sirve para poderla comparar más adelante con los mapeos siguientes, ya documentados con entrevistas y otras formas conversacionales, e ir verificando así (con sucesivos mapeos) lo que estamos construyendo en cuanto a relaciones en el proceso.
3.- Preparar y devolver algunas frases claras, en el lenguaje textual de la gente, y sin decir quién dijo tal o cual cosa. En seguida los que participan no sólo interpretan el por qué se han dicho tales o cuales cosas, sino que suelen añadir nuevas aportaciones de mucha mayor profundidad.
Pongamos un caso: las respuestas dadas en un barrio ante la inseguridad que se percibe. En unas primeras preguntas rápidas es fácil que aparezcan un buen número de peticiones de mayor presencia policial en las calles. Pero si hablamos más despacio y con cierta confianza con algunas de esas mismas personas es posible que cuenten cómo en las ocasiones que llegó la policía al barrio su comportamiento no fue nada eficaz. Es más, habrá quien pueda relatar que no detuvieron a quién debían y asustaron a buena parte de las personas inocentes. El “experto” se quedará con la duda de si debe poner en su informe que los vecinos quieren (o no) policía. ¿Pero ha de ser él quien dicte el veredicto? ¿Por qué no devolver esas posiciones a la misma gente que las dijo? Seguramente los vecinos nos dirán que en realidad lo que querían decir es que quieren policía pero no la convencional, sino otra de tipo preventivo y comunitario. Esta respuesta tal vez puede ser de tipo minoritario, pero en un Taller de Creatividad es fácil que salga como muy valorada si damos la oportunidad de que se la considere. Pero, además, también caben otras respuestas, como que sean los propios vecinos quienes se organicen para aplicar su propia justicia, o para vigilar en rondas, etc. La cuestión es no cerrar demasiado pronto y en falso el análisis antes de que la ciudadanía pueda construir explicaciones y propuestas más complejas y concretas, más creativas a partir de las primeras respuestas contradictorias.
4.- Los Flujogramas nos parecen mejor que los DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades), que se han generalizado con los Planes Estratégicos convencionales, o mejor que los Árboles de Problemas (causa-efecto muy lineal), porque permiten correlacionar con los diferentes Conjuntos de Acción que pueden intervenir en la resolución de los procesos concretos, y también porque pueden profundizar en las relaciones causales (más allá de afirmar lo positivo o negativo de cualquier factor, que no suele ser lo más importante). Practicamos diversas maneras de establecer estas relaciones dependiendo de las características de las comunidades o de los movimientos, pero siempre para tratar que los “emergentes” sean una construcción colectiva y que vayan más allá de los “equivalentes generales de valor”.
Por ejemplo, para la construcción de indicadores de “calidad de vida” no sirve tomar lo disponible en cualquier estadística (construido con criterios de “niveles de vida” para ser comparado en todo el mundo). Habrá que hacer un Foro Cívico que proponga criterios para cada situación y que se puedan ir renovando cada cierto número de años según la comunidad. Nos interesa partir de cuáles son los valores emergentes en cada momento y situación, para que cada comunidad pueda valorar en sí misma lo que avanza y no decretar “equivalentes generales” para regir en todo el mundo (como si fuera deseable alcanzar los niveles de contradicciones de los más poderosos). La creatividad local puede ir generalizando, de esta manera, nuevos valores emergentes en ámbitos culturales muy amplios y formas de seguimiento y verificación práctica que los concreten y hagan operativos.
5.- Los Presupuestos Participativos no son nada revolucionario desde el punto de vista de que impliquen un cambio radical de las clases sociales o del sistema económico. Simplemente introducen, con mayor o menor coherencia, unos sistemas más transparentes y participativos de hacer unas propuestas de iniciativas que el gobierno se compromete a realizar al año siguiente. Tanto los Planes Comunitarios, como otras formas de procesos con “acciones integrales”, solo significan mejoras consecuentes con los sistemas de cogestión social. Las “Iniciativas Legislativas Populares”, o los Foros Cívicos para el seguimiento con “índices de calidad de vida”, o tantas otras nuevas formas que se ensayan en muy diversas ciudades y comarcas, son el caldo de cultivo para que vayan madurando las Democracias Participativas.
Creemos que algunas Redes de Seguimiento de los procesos en marcha son más operativas en la medida en que tratan de articular entre sí varias de estas metodologías y, sobre todo, si lo hacen a partir de alianzas estratégicas de varios Conjuntos de Acción. Una Red de Seguimiento tiene sus pautas relacionales entre Mesas de trabajo por temas, los Grupos Motores, con sus “cronogramas” de actuación y de rendir cuentas por las tareas planteadas, etc. Y todo esto supone prácticas muy diferenciadas en unas y otras localidades y culturas, pero con algunos elementos comunes que es bueno considerar y desarrollar.
6.- La pedagogía liberadora no trata de que los “grupos operativos” se conciencien de que los contenidos del proceso comunitario sean muy buenos, por lo bien que explicamos las cosas desde lo que llamamos “grupos motores”. Más bien se trata de que negocien los grupos operativos y motores cómo “revertir” a los “opuestos” a este proceso, encontrando las incoherencias y contradicciones que tengan y jugando con ellas para poder hacer estrategias con Conjuntos de Acción suficientemente amplios.

Crear situaciones donde los opuestos se vean “revertidos” en la práctica es la mejor concienciación. Es decir, que sean desbordados porque buena parte de los grupos locales han negociado alianzas de participación conjunta, en primer lugar. En segundo lugar, revertidos porque se hacen explícitas las contradicciones que hemos podido estudiar y hacer emerger en estas situaciones. Y en tercer lugar, porque consigamos persuadir o seducir a buena parte de la gente que estaba ajena para nuestra causa, para que se vea implicada en lo que estemos haciendo, lo que supone el aislamiento o desborde de quienes se oponen.
Además, estas apuestas estratégicas nos suelen desbordar también a nosotros, sobre todo en los idealismos que aún podamos conservar de pensar en que habíamos hecho unos planes perfectos. De esa manera también nosotros podemos seguir aprendiendo. Y éste suele ser el indicador más cercano y fiel de cómo va el proceso.
Para acabar, cabe recordar que siempre es fundamental que las preguntas vengan desde abajo. Como el capital necesita una buena correlación de las empresas y los precios, para mantener su acumulación y sus políticas. Los progresistas o transformadores necesitamos una muy buena información, construida diariamente (o al menos cada mes o cada año, como mínimo) para seguir la marcha de la sociedad.
No son las encuestas de los estados, que solo responden a preguntas desde arriba, sino usar las metodologías participativas que construyen las preguntas desde abajo. Y además pueden aparecer las redes de iniciativas de la gente, para dar continuidad a estos procesos. No es tanto copiar del consumo, y de la elección entre productos sometida a la propaganda y la decisión individual/familiar, sino seguir la capacidad de iniciativa de crear productos, emprendedores.

Lo primero es discutir las preguntas, y además saber preguntar ¿Por qué y para quién es un problema, y porque nosotros no nos ponemos a ello? Estas preguntas salen de la base ¿pero cómo? La gente se mueve en redes en pequeños grupos, y ahí sale la creatividad de las preguntas, las iniciativas de mejora, las protestas de lo que no funciona. La cuestión entonces es como hacer saltar de estos grupos de lo cotidiano, no formales o formales, hacia un espacio público, deliberativo y de priorización vinculante, ejecutivo.



Tomás R. Villasante Ed. Catarata, 2014 Página




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