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«TODO LES HA

SIDO PRESTADO...»

Conversaciones con Yves Semen

J. Robert Ouimet

Testimonio de un empresario fuera de lo común



«TODO LES HA

SIDO PRESTADO...»

Conversaciones con Yves Semen

CONFERACIÓN DE LAS UNIONES SOCIALES
DE EMPRESARIOS DE MÉXICO, A.C.

INSTITUTO MEXICANO DE
DOCTRINA SOCIAL CRISTIANA
MÉXICO, DF, 2010


Título original en francés:
Tout vous a été confié... rien ne vous appartient.
Traducción al español: Luz María Olguín
Corrección de estilo: Susana Lili Carrillo
© IMDOSOC, 2010

ISBN: 978-607-7592-38-9 la. edición en español

Confederación de las Uniones Sociales de Empresarios de México, A.C. Eugenia n. 13, Int. 402,

Col. Napoles, Deleg. Benito Juárez, 03810, México, D. F.

www.usem.org.mx direcciongusemconfederacion.org

instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana, ASOCIACIÓN MEXICANA DE PROMOCIÓN Y CULTURA SOCIAL, A. C.

Pedro Luis Ogazón No. 56, Col. Guadalupe Inn C.P. 01020, México, D. F. editorialgimdosoc.org.mx

www.imdosoc.org.mx

Cuidado de la edición: Jesús Arturo Torres León Diseño: Mercedes Acevedo Cruz


INDICE

Presentación a la edición mexicana 9 Roberto Servitje

Presentación 13

Cardenal Stanislaw Dziwisz Prefacio 17

Thomas Paul d'Aquino

Introducción 21

Entre Friburgo y Ginebra 21



1.La Madre Teresa 27

La cuestión de toda una vida 27

Tres pedidos para un encuentro 29

"No puede dar todo lo que tiene. 31

Solamente se lo prestaron" 31

"Incluso con Dios, no trate de dirigir sin orar mucho" 35

La lección de management de la Madre Teresa 38

La "marca" de la Madre Teresa 40



  1. Los dones recibidos 42

La única manera de dirigir 42

Los principios básicos de la cultura de empresa 44

El milagro de la confianza 46

La Iglesia, "experta" en humanidad 48

La conquista de un corazón de carne 51


  1. Una vocación: jefe de empresa,

esposo, padre de familia 54

Un muchacho que muchos habrían visto

como un sacerdote, monje o profesor 55

"Nací para ser jefe" 58

Una vocación temprana para el matrimonio 59

5

"¡Era la mujer que necesitaba!" 60 La grandeza del amor humano 63



  1. Los orígenes de Nuestro Proyecto 66

Un nombre en clave 66

El comienzo de un sueño 68

El marketing tiene un alma 70

"¡Parar de hablar y actuar!" 71

El "Quinto Evangelio" 73

Treinta y cinco años de maduración 75



  1. El corazón de "Nuestro Proyecto" 76

Dos antropologías en competencia 76

Los dos "SIHM" 77

Las herramientas de management humano

y los valores que las acompañan 80

Las herramientas de medida

y el plan estratégico humano 94

Las condiciones para su realización 100

Un proyecto terriblemente exigente 105



  1. Las cruces y las alegrías 107

Los jefes y dirigentes de la empresa 107

El amor incondicional de Myriam 110

Los profesores y estudiantes de las

universidades de management 113

La mirada de la Iglesia 116

El personal de la empresa 118

Alegrías escasas pero profundas 120


  1. Jefe de empresa y doctor 121

Ora et labora en el medio empresarial 122

Al amparo de la oración de los monjes 123

Dos noches para un plan 124

El bucle de retroacción de valores 125

Desde que el día se levanta... 126

La consagración 127



  1. Un hombre que cree en el demonio 130

"¡No dice mentiras, pero no dice todo!" 130

"Ora menos y quédate algo más en casa" 131

6

"¿Se cree Dios?" 132



El poder es su reino 133

El padre de la duda y de la mentira 135

El único medio de derrotar "al repugnante" 136


  1. La Eucaristía y la Reconciliación 138

Una larga historia de amor 139

Del Cenáculo a Calcuta 141

Un acto de fe fundador 142

"Lo necesito profundamente" 145

Intimidad con "Los Tres" 146

Del perdón recibido al perdón pedido 148

En la escuela de la pequeña Teresa 152

La esperanza 154

La tercera generación 154

Un extraño organigrama 155

Tres cuartos de siglo 156

¿Después de mí? 158

La Fundación "Á Dieu Va!" 159

Al final del viaje 161

"Á Dieu va!" 163

Algunas fechas importantes en la vida

de J.-Robert Ouimet 168

Oración de Su empresa 172

Reparto fraterno 174

Conferencias 182

Asociaciones, instituciones y empresas 184

En Canadá 184

Estados Unidos 186

Europa 186

Medio Oriente Asia 188

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PRESENTACIÓN A LA

EDICIÓN MEXICANA

Conocí a Robert Ouimet hace muchos años, en un Congreso de UNIAPAC. Mi primer encuentro con él fue muy especial, pues desde los primeros minutos sentí una afinidad poco común. Pienso que mi aprecio y admiración por Canadá y en particular por la ciudad de Montreal, donde pasé algunos años de mi juventud, hicieron que sintiera a mi recién conocido Robert, como un compañero y amigo.

No tomó mucho tiempo constatar que ambos compartíamos una profunda inquietud en materia de responsabilidad social y que Robert vivía intensamente esos principios en la empresa que poco tiempo antes había adquirido comprándosela a su padre.

Tampoco tardé en darme cuenta que estaba frente a una persona de una profunda espiritualidad.

Con el paso del tiempo nuestra relación de amistad, combinada tanto con asuntos de negocios y de nuestras inquietudes sociales, se fue consolidando.

Robert me invitó y diría yo que me empujó a dar una conferencia en la Universidad de Mc Gil en 1999 y dos años después en la Escuela de Negocios HEC de la Universidad de Montreal.

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«Todo les ha sido prestado...»

La distancia y sobre todo las múltiples ocupaciones que ambos tenemos no han permitido que nuestros contactos fueran tan frecuentes como quisiéramos, pero permanece firme nuestra comunión espiritual.

Creí conocer bien a Robert, pero ha sido la lectura de su libro, cuyo prefacio me honra mucho escribir, la que me ha dado una mejor perspectiva de un colega empresario profundamente inmerso, no solamente en la ética empresarial, sino que pone un profundo acento, poco común, en el terreno espiritual.

Creo quedarme corto al decir que se trata de algo poco común, más bien tendría que decir que Robert es verdaderamente excepcional y que Dios ha querido llamarlo de manera muy especial.

Él mismo, en el capítulo del libro que denomina Los jefes y dirigentes de la empresa dice en uno de sus párrafos: «Les doy miedo, incluso a los más cristianos de ellos, ya que piensan que voy muy lejos y todo esto les parece una locura».

Como empresario veterano, pues llevo más de 60 años en mi empresa y como empresario comprometido con nuestros valores cristianos, también tengo que decir que si bien, entiendo, admiro y envidio la fortaleza y decisión de Robert para llevar a cabo «Nuestro Proyecto» debo coincidir que es muy dificil pensar que este sea replicable de manera generalizada. Esto me hace reflexionar y llegar a la conclusión de que Robert está en lo correcto, como la Madre Teresa y el Papa Juan Pablo II estuvieron en lo correcto, pero que en nuestro mundo son muy pocas personas que alcanzan esa dimensión.

Quiero hacer un cierto paralelismo, entre lo que me

pasa al compararnos con Ouimet Cordon Bleu.

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Presentación a la edición mexicana

Nuestro grupo, al que pertenezco desde su fundación y al que hoy tengo el honor de presidir, es una empresa trasnacional, la más grande del mundo en la rama de panificación, operando en más de 18 países en la que laboran más de 108,000 personas.

Este grupo tiene el honor de ser considerado como ejemplar en materia de responsabilidad social, con una aureola de ser una empresa plenamente humana en la que se viven los grandes valores de la doctrina social cristiana. También se nos reconoce por el esfuerzo de muchas décadas, de tratar de difundir toda esa filosofía en todos los lugares en que podemos a través de nuestra participación en UNIAPAC, de cursos y conferencias en eventos empresariales y universidades de México y el extranjero.

Y el paralelismo a que refiero, es que muchísimas personas, empresarios, académicos de universidades, intelectuales y demás, nos cuestionan diciendo que lo que nosotros hacemos no es común y no es fácil de replicar.

Pues de esa misma manera, sintiendo hondamente mi papel de empresario cristiano con una clara vocación de servicio, tengo que decir que lo que hace Ouimet Cordon Bleu, no es común y no es fácil de replicar.

Sin embargo, encuentro muchos otros paralelismos, algunos muy buenos; como el afán de difundir nuestros valores y otros un poco tristes como el poco apoyo que encontramos de las jerarquías católicas.

Coincidimos también en que el sistema de libre empresa, la economía de mercado, a pesar de sus grandes fallas y limitaciones, es lo mejor para la sociedad.

Coincidimos en que la persona humana, es lo más importante y que está por encima de todo lo demás.

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«Todo les ha sido prestado...»

Coincidimos en que el trabajo es muy importante y que la oración es indispensable.

No puedo terminar este prefacio sin externar mi admiración y aprecio por un colega empresario que ha tenido el valor, la decisión de vivir intensamente su fe, poniéndonos un ejemplo dificil de seguir a todo empresario que se califique como cristiano.

En su generosa providencia, Dios pone ejemplos para ayudarnos a seguir sus caminos. Robert es sin duda uno de ellos.

Ojalá que este libro se publique también en México. Tenemos ahí un ejemplo vivo de que la empresa puede ser más exitosa y más a la altura del hombre, cuando en ella existe una buena dosis de espiritualidad.

México es un país tradicionalmente religioso y católico y seguramente apreciará el testimonio de un empresario profundamente cristiano.

Roberto Servitje S.
Presidente del Consejo de
Administración del Grupo Bimbo

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PRESENTACIÓN

1 Concilio Vaticano II en su Constitución Dogmática sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo, Gaudium Spes, hace un llamado a todos los cristianos a comprometerse activamente con el mundo actual para transformarlo siguiendo los designios de Dios. En este contexto, los laicos creyentes que están cerca del niño Jesús, van descubriendo sus deberes y obligaciones en el mundo en que viven. Este mundo fue entregado al hombre como una forma de redención, es decir, como una forma de llegar a vivir en el amor y en la comunión con Dios.

El libro de J. Robert Ouimet, Todo les ha si do prestado... testimonio de un empresario, es el testimonio excepcional de un hombre que decidió utilizar sus capacidades intelectuales para cambiar el mundo inculcándole el espíritu cristiano.

Impresionado por el Evangelio y especialmente por el diálogo de Jesús con un adolescente rico a quién dijo: "Vende todas tus pertenencias y distribuye el producto de la venta entre los pobres y tendrás un tesoro en el cielo y, luego ven y sígueme" (Lucas 18, 22), de manera valiente, busca los medios para realizarlo.

Impresionado por su encuentro con la Madre Teresa de Calcuta y sus pobres, decide usar sus riquezas materiales e intelectuales para compartirlas organizando la

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«Todo les ha sido prestado...»

empresa familiar según los principios de la justicia social preconizados por la Iglesia.

Con gran amplitud de criterio, J.-Robert Ouimet, comparte con sus lectores la gran emoción que le causó su encuentro con la Madre Teresa, el cambio espiritual interior que éste significó y su reflexión sobre el sentido de la existencia humana.

Nos cuenta toda la verdad sobre su vida: los altos y bajos de su adolescencia, el descubrimiento de la presencia de Dios en el corazón de los seres humanos y cómo esto le proporciona una respuesta valiente respecto a su misión como empresario cristiano en el mundo de los negocios y de la competencia.

El autor comparte con nosotros la felicidad de haber tomado el camino enseñado por Jesucristo a la Iglesia. Descubre la belleza de la cruz y la alegría de vivir en estrecha comunión con María y Jesús.

Ouimet, empresario canadiense, promueve la confianza en la Iglesia y sus enseñanzas, señalando que los principios de justicia social propuestos en las encíclicas de León XIII, Rerum Novarum; de Pablo VI, Populorum Progressio y de Juan Pablo II, Sollicitudo Rei Socialis no son solamente simples deseos, sino planteamientos de los Evangelios que el hombre puede realizar con buena voluntad y con la valentía de elegir a Dios como autoridad suprema en los asuntos personales y sociales.

J.-Robert Ouimet propone un proyecto basado en la doctrina social de la Iglesia y en el compromiso personal de los empleados de la empresa.

Esto es una referencia a los principios benedictinos ora et labora que ponen un énfasis en la necesidad de equilibrar

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Presentación

los esfuerzos físicos y espirituales. La validez de su proyecto se refleja en el éxito demostrado por el desarrollo de la empresa y por la satisfacción de los empleados.

A la lectura del libro de J.-Robert Ouimet, el lector tendrá una visión sobre sus problemas personales respecto de su trabajo, al desarrollo profesional y de carrera como de los medios empleados para su desarrollo espiritual.

Me complace constatar que el autor haya querido compartir sus experiencias con los lectores de la tierra natal de Juan Pablo II quien durante todo su pontificado fomentó la enseñanza social de la Iglesia como asimismo impulsó a todos los seguidores de Cristo a "lanzarse al agua" y seguir valientemente al Maestro.

Cardenal Stanislaw Dziwisz Arzobispo Metropolitano de Cracovia

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PREFACIO

Cuando conocí a J.-Robert Ouimet y lo escuché hablar sobre la importancia de conciliar el bienestar humano con la productividad y los beneficios, estuve plenamente de acuerdo con su planteamiento. En mi opinión, aunque este tipo de postura es meritoria no es rara en el mundo de los negocios. En definitiva, casi la mayoría de los líderes del ámbito de los negocios en el mundo ya adoptaron los conceptos de responsabilidad social.

Con el tiempo aprendí a conocer a J.-Robert y descubrí su capacidad para transformar sus convicciones en ideales muy profundos. Después de su conmovedor encuentro con la Madre Teresa de Calcuta, decidió cambiar su vida y aplicar un sistema de administración de empresas que, asegurando la productividad y los beneficios competitivos, incluyera también conceptos como "el amor, la solidaridad, la equidad y la justicia".

La manera que eligió J.-Robert para poner en práctica sus convicciones, hacen de él una personalidad excepcional. En su experiencia cotidiana como administrador de la empresa que recibió de su padre en 1933, no ha dejado de buscar respuestas a sus interrogantes. Pero este hombre incansable va más allá.

Junto con asumir su responsabilidad como hombre de negocios, emprendió estudios de alto nivel. Es así como

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«Todo les ha sido prestado...»

en 1977, defendió exitosamente su tesis de doctorado en la Universidad de Friburgo, en Suiza y obtuvo la mención Magna Cum Laude. En junio de 2009, la Universidad Laval, en Quebec, le otorgó un doctorado honoris causa por el conjunto de su obra.

Luego, al aplicar los principales elementos de su tesis y gracias a experimentos repetidos en sus propias empresas, desarrolló una forma de gestión que ha presentado en más de 200 conferencias en América del Norte, Europa y Medio Oriente. Esto motivó el interés de colegas del mundo de los negocios, de dirigentes de gobierno, de activistas sociales así como de universitarios. En 2010 se dirigirá a públicos de cuatro escuelas de comercio en China.

Sus ideas, inspiradas en un "Dios de Amor", alejan a algunos, particularmente en el mundo de los negocios. Dicen que es demasiado anticonformista o demasiado personal. Yo mismo me contaba entre los escépticos del enfoque de J. Robert cuando lo encontré por la primera vez.

Frente a esta actitud, él reacciona recordándonos un principio que muchos de nosotros del mundo del capital adherimos instintivamente. Este es el respeto, la dignidad humana, la equidad y la justicia que ocupan un lugar importante en nuestras empresas, desde el taller de fábrica hasta la sala del consejo.

Apoyado en el argumento según el cual el capitalismo es partidario de estos planteamientos, J.-Robert cita enfáticamente a Adam Smith el que, en 1759, escribía en su libro Théorie des sentiments moraux: «Quelle est la récompense la plus propre á promouvoir la pratique de la vérité, de la justice et de l'humanité? La confiance, l'estime et l'amour de ceux avec qui nous vivons. L'humanité désire non pas la grandeur, mais l'amour. La vérité et la justice recher

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Prefacio

chent non pas la richesse, mais la confiance et la foi [...]


Adam Smith, Théorie des sentiments moraux, trad. Michaél
Biziou et al., Paris, PUF, coll. «Léviathan», 1999, p. 235.1

J.-Robert ha aplicado sus creencias y principios de gestión a sus propias empresas a través de variadas prácticas al centro de las cuales se ubica la libertad personal. De esta manera, a la vez que se estimula a los empleados y directivos a trabajar duro y a crear valor, se reconoce la importancia fundamental de los principios trascendentales. No importa si este reconocimiento se referiere a divinidades de los musulmanes, de los judíos, de los cristianos o de los budistas.

Pero J.-Robert no usa el proselitismo para transmitir sus principios.

Las prácticas comerciales experimentales de J.-Robert Ouimet seguirán suscitando la desconfianza y la incomodidad entre sus pares del mundo de los negocios, en Canadá y en el extranjero. Sin embargo, yo aseguro que sus principios fundamentales son, en gran parte, irrefutables y que los empresarios ganarían empleándolos, cualquiera sea el lugar donde vivan. Si queremos construir una forma de capitalismo humano y responsable en este siglo XXI, estos principios nos muestran, sin duda alguna, que el respeto, la dignidad humana, la equidad, la justicia como la libertad personal son los aliados indispensables.

Thomas Paul d'Aquino
Ex presidente de la CEO de Canadá del
Consejo de Dirigentes Ejecutivos (OCCE)
28 de septiembre de 2009

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INTRODUCCIÓN



Entre Friburgo y Ginebra

Era una tarde de fines de octubre de 2005. Íbamos en coche por la autopista entre Friburgo y Ginebra. Llevaba al aeropuerto al señor 1-Robert Ouimet, luego de dos días de un seminario sobre valores humanos y espiritualidad en un medio empresarial que él había impartido a nuestros estudiantes del Instituto Philanthropos. Era una de las más de 170 presentaciones que ha hecho en tres continentes, en numerosas y grandes escuelas y universidades de administración y a diferentes grupos de jefes de empresa y dirigentes. Sin embargo, se podía constatar que durante esos dos días, J.-Robert Ouimet había vivido una experiencia poco común que no lo dejaba indiferente. Con su hermoso acento y su sabrosa exuberancia canadiense, me confesó: «Es la primera vez, se lo juro, que no me censuré en lo que decía. La primera vez que pude decir todo...

Nunca pude ir tan lejos en mi presentación de lo que, luego de mi padre, tratamos de vivir en la empresa hace casi 75 años. Es la primera vez...». Es cierto que Philanthropos no oculta su identidad como instituto de antropología cristiana, que los días comienzan normalmente con la Eucaristía, que sus estudiantes, que vienen de toda Europa para consagrar un año de su vida a profundizar la verdad sobre el Hombre, son un público especial. En un mundo principalmente laico, este hecho puede sorprender a algunos de nuestros participantes... Respeté sus emociones y su meditación, que me pareció era una acción de gracias silenciosa. Estaba al borde de las lágrimas.

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Me quedé impresionado con este hombre que transmitía una gran fuerza y, al mismo tiempo, una rara forma de vulnerabilidad... Luego de algunos momentos de silencio, J.- Robert retoma, "sus jóvenes son excepcionales. ¡Son realmente de la generación de Juan Pablo, el Grande! No tienen miedo y no ponen límites a la espiritualidad. ¡Es esperanzador! ¡Y para mí fue un privilegio haber compartido con ellos estos dos días!". Entonces me atreví a hacerle una pregunta algo delicada: "Robert, a menudo usted habla con jefes de empresa, muchos de ellos cristianos, de todo lo que usted ha aplicado de manera satisfactoria en su empresa para conciliar la realización de los seres humanos y la rentabilidad económica, ¿a cuántos de ellos ha logrado convencer para que acepten este desafio?".

La respuesta no tarda en venir, directa y dolorosa, a la vez. "Es muy simple y no es dificil de olvidar: ninguno, ¡ni aunque sea uno solo!". Y ante mi asombro: "Está claro que los jefes de empresa piensan que los valores espirituales no tienen cabida en la empresa ni papel que jugar en el management". A partir de esta reflexión se inició el proyecto de este libro.

J.-Robert Ouimet es jefe de empresa desde hace más de 45 años. Un jefe de empresa que triunfa en un sector de la producción muy competitivo de bienes de alto consumo, como son los platos cocinados, congelados y puestos en conserva esterilizados. Es una situación similar a la de muchos otros jefes de empresa en el mundo.

Tiene asimismo, el título de doctor en ciencias económicas y sociales. Hasta aquí, nada extraordinario ya que muchos jefes de empresa poseen los más altos grados universitarios. Lo que no es tan banal es que su tesis de doctorado, defendida a los 63 años luego de nueve años de arduo trabajo, trata de una audaz experiencia de gestión realizada durante más de cuarenta años en su empresa.

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Introducción Esta experiencia persigue desarrollar herramientas humanas de gestión, capaces de conciliar el rendimiento económico y el bienestar de las personas en el trabajo. El éxito de sus empresas en Canadá, Ouimet-Cordon Bleu, Ouimet-Tomasso, grupo fundado en 1933, del sector de la industria agroalimentaria, es indiscutible en esos dos planos: rentabilidad y realización de los hombres y las mujeres en el trabajo. El proyecto de gestión, "Nuestro Proyecto" como lo llaman en las empresas del grupo Ouimet, es completamente innovador y, al mismo tiempo, se apoya en el compromiso cristiano sin límite ni reserva de un jefe de empresa que no cree en medias tintas. J.-Robert Ouimet es un ser humano unificado. No separa sus convicciones cristianas de su misión como jefe de empresa. Por el contrario, ejerce esta última en nombre de sus valores cristianos y lo reivindica. Pero esta unificación, primero en él mismo y luego en la gestión de su empresa, es el fruto de un largo y exigente trabajo, que no se termina nunca y se reajusta constantemente. El tipo de gestión que se ha logrado implantar, en el que las personas se sientan realmente felices, se debe a que esa gestión está al servicio de la unicidad de la persona humana. Lo interesante en J.-Robert Ouimet, es que primero ha hecho la unicidad en él mismo, a tal punto que es raro encontrar personas como él, verdaderamente unificadas. La obra de unificación que posibilita esta gestión original, experimentada y aplicada en sus empresas proviene de la unicidad interior conquistada duramente por este hombre. Con esta gestión, las personas pueden vivir auténticos valores de humanización y espiritualización, en su medio laboral, lo que es una aplicación concreta de los principios de la doctrina social de la Iglesia. Este libro pretende entonces, simplemente, entregar el testimonio de una obra. El testimonio de la vida de un

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«Todo les ha sido prestado...»

hombre que, reconociendo sus límites, quiso dedicarse cada vez más al Amor y, así, permitir a miles de hombres y mujeres lograr una verdadera realización humana en su actividad cotidiana de trabajo. Una obra, a la vez, humilde y extraordinaria.

Por mi parte, sentí un llamado a ayudar y difundir, muy modestamente como un simple escritor en la sombra, la obra de J.-Robert Ouimet a la que ha consagrado su vida y que merece ser imitada. Este antiguo directivo de una escuela superior francesa de gestión, profesor durante varios años de doctrina social de la Iglesia, conferencista y formador en empresas sobre ética social y de negocios, este jefe de empresa como hay pocos, me impactó profundamente por ser un testigo excepcional de un combate cotidiano, contra viento y marea, para conciliar lo mejor posible, lo que parece a muchos irreconciliable, es decir, la legítima búsqueda del beneficio y la preocupación por los hombres y mujeres en el trabajo.

Leí y estudié entonces la tesis de doctorado de J.Robert Ouimet que abarca más de 1,500 páginas, no siempre fáciles de leer... También lo escuché e interrogué largamente. Pero no sólo eso. Fui asimismo a Montreal a visitar las empresas de su grupo. Me encontré con algunos de los miembros del consejo de administración, gerentes y varios miembros del personal, inclusive los que ocupaban los puestos más humildes. Todo esto, con la intención de constatar, en vivo, el ajuste entre el discurso y la práctica. Puedo asegurar que Robert Ouimet es un jefe de empresa que ha logrado aplicar concretamente lo enseñado por la Iglesia hace más de un siglo en las encíclicas sociales de los soberanos Pontífices. Esta enseñanza inmemorial, cuyo centro es el irrestricto respeto de la dignidad humana en necesaria su actividad laboral, fue sistematizada y recapitulada en el Compendio de la doctrina social de la Iglesia publicado por el Pontificio Consejo Justicia y Paz, en 2005.

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Introducción

Entre los jefes de empresa cristianos, hay muchos que lo conocen. Pero muchos de ellos se cuestionan sobre su utilidad práctica y, son aún más los que ceden y se resignan ante un ambiente cada vez más competitivo e inhumano que pone grandes obstáculos a las empresas. Por esta razón, la experiencia que 1-Robert Ouimet viene realizando con sus empresas hace más de 45 años es de gran interés. El señor Ouimet muestra, o mejor, prueba científicamente, que las enseñanzas de la Iglesia se pueden aplicar, concretamente y a diario, en un gran clima de respeto por la libertad de las personas y, que esto, es perfectamente compatible con una búsqueda necesaria y legítima de beneficio y rentabilidad.

Todo esto puede realizarse pero bajo una condición, la de elegir radicalmente su identidad y no tener miedo en afirmarla. Aún más, confiar totalmente en Jesucristo para "administrar con El, a Su manera, la empresa que es Su Empresa", como dice J.-Robert Ouimet.

Sí, el tiempo no está para medias tintas ni para discursos filantrópicos bien intencionados, J.-Robert Ouimet encarna este ejemplo en el combate de su vida. Jefe de empresa cristiano, está consciente de su profunda fragilidad y trata de ser coherente con su fe, por esto no tiene la posibilidad de hacer las cosas a medias o a medias tintas ni tampoco la posibilidad de "un compromiso mundano". Su única vía es la de progresar cada día con Cristo, hacia un ideal de santidad. Eso fue lo que encontré en J.-Robert Ouimet. Los frutos de su testimonio y de su enseñanza en mis estudiantes me lo probó. Lo que vi en sus empresas me lo confirmó. Y de esto, doy muestra simplemente en estas conversaciones donde encontré a un jefe de empresa esencialmente cristiano. Es decir, cristiano hasta el fondo de su ser, desde que en abril de 1983 decidió, cueste lo que cueste, recibir cotidianamente en su ser más íntimo, a su Dios en la Eucaristía.

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«Todo les ha sido prestado...»

Este libro alcanzará su objetivo si logra convencer a algunos dirigentes de que ningún dominio, incluso los más arriesgados y los que están más impregnados por el espíritu del mundo que nos rodea, es inaccesible a los verdaderos discípulos de Cristo. Mejor aún, es antes que todo, en estos aspectos que están llamados a aportar la luz, por poco que traten de ser fieles a Aquel con quien y en quien ellos todo lo pueden.

Yves Semen

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