Towards a model of self management for sustainable development organization of the colombian pacific coast region



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Y por otro lado, están los críticos de este discurso, académicos que desde otras disciplinas como la antropología, la filosofía, la sociología y otras, promueven una abolición de este discurso hegemónico y homogeneizante, con un rescate de la cultura, en especial la tradición y local, a fin de que las comunidades y organizaciones sociales –por ende las personas- decidan lo que quieren para sus vidas a futuro


3.1.4.1 Las corrientes de pensamiento alineadas con el discurso del Desarrollo y el tercer mundo


No existe una fórmula única para el desarrollo. La sola ayuda no genera desarrollo. Como un antiguo economista jefe del Banco Mundial observó, “Más que antes, la prioridad central del Bando Mundial... es crear y ayudar a poner en marcha estrategias mejoradas para el desarrollo económico. Estas estrategias descansan, en una mayor medida que antes, sobre las transferencias y transformación del conocimiento, tanto como para compensar por la escasez esperada de la asistencia del desarrollo... Para ponerlo claramente, puesto que no habrá mucho dinero para el desarrollo a lo largo de la siguiente década, será mejor que haya una mayor cantidad de buenas ideas” 36
Reconociendo que la brecha de conocimiento entre países ricos y pobres es tan importante como la brecha de ahorros o la del comercio externo, el Informe de Desarrollo Mundial del Banco Mundial 1998/99 se dedicó al tema del “Conocimiento para el Desarrollo”. Como Joseph Stiglitz, economista jefe del Banco, observó durante la conferencia de Dubrovnik. Hoy el Banco Mundial ha cambiado mucho su énfasis hacia los intangibles del conocimiento, las instituciones y la cultura, en un intento por forjar un esquema de Nuevo Desarrollo. Desea ser un Banco del Conocimiento, no sólo un banco para la infraestructura financiera. Ahora ven al desarrollo económico menos como el negocio de la construcción y más como la educación en un sentido amplio y comprehensivo, que cobije el conocimiento, las instituciones y la cultura (Stiglitz 1999a).

El rechazo de malas ideas es tan importante como la aceptabilidad de las buenas. En los años 1960, la importación demasiado fácil del análisis de Harrod-Domar le dio demasiada importancia a la acumulación de capital físico y malinterpretó una idea que fue diseñada especialmente para países industrializados y no para los que están en desarrollo. La acogida de las ideas sobre la industrialización a través de sustitución de importaciones también condujo a tener consecuencias adversas. La inversión extranjera directa puede traer beneficios, pero puede también ser demasiado intensiva en capital cuando hay excedente de mano de obra, o las multinacionales pueden presentar costos al país huésped que aumentan en el tiempo y que alteran desfavorablemente la relación costo-beneficio.


Como en el pasado, así también en el futuro las ideas para el desarrollo serán mejoradas por medio del aprendizaje de las experiencias y las ideas serán sujeto de debate abierto. Basu37sostiene que nuevas metas para el desarrollo –más allá del simple crecimiento de la tasa de crecimiento económico– son implicadas por el movimiento hacia “desarrollo humano” o “desarrollo comprehensivo”. ¿Pero puede dárseles un significado más preciso a estas grandes metas de políticas sociales, dejándolas solamente susceptibles de medición o de alguna métrica operativa para fines de evaluación? Esta pregunta recibe atención primaria.
En tanto que el crecimiento del ingreso es relevante, Basu sugiere que la atención debe ponerse sobre cómo van los más pobres y sobre la tasa de crecimiento del ingreso per cápita del quintil más pobre de la población. De interés especial es el aspecto relativamente ignorado de la interacción estratégica entre las metas de diferentes países y el hecho de “moralidad condicional” que ellos presentan. Tal análisis es relevante para el diseño de acciones coordinadas por las naciones para lograr objetivos desarrollistas.

Adelman, identifica tres principales38 concepciones erradas al respecto:

(a) El subdesarrollo tiene una causa simple (si tiene bajo capital físico, falta de espíritu empresarial, precios relativos incorrectos, barreras al comercio internacional, gobierno hiperactivo, capital humano inadecuado o un gobierno inefectivo);

(b) Un solo criterio es suficiente para evaluar el desempeño del desarrollo; y

(c) El desarrollo es un proceso log-lineal.
Adelman sostiene que el desarrollo debe ser analizado como un proceso dinámico altamente multifacético, no lineal, que depende de un patrón, que involucre sistemáticamente patrones de interacción cambiantes que requieren cambios en políticas e instituciones a través del tiempo. La emotividad y la ideología pueden reducirse, entonces, en favor del análisis juicioso que fortalece la economía del desarrollo.

Thomas39 argumenta que los resultados del desarrollo en la década pasada, confirman la contribución esencial de las acciones cercanas al mercado, pero también subraya los ingredientes subestimados o errados. Por delante de las últimas están la distribución del desarrollo humano, la protección del medio ambiente, la globalización y regulación financiera, y la calidad del gobierno. Dar mayor prioridad a estos aspectos significaría integrar la dimensión de calidad en los enfoques de desarrollo en vez de preocuparse por maximizar el crecimiento de corto plazo. Ésta también sustituye los limitados esfuerzos por acelerar el paso de la liberalización de mercado y expandiría la atención dada al acuerdo general construido en la sociedad civil, en conjunto con las inquietudes por cambios de políticas.

Kanbur y Squire40 describen el ensanchamiento progresivo de la definición y la medición de pobreza, desde el poder sobre los bienes adquiridos en el mercado (ingreso) a otras dimensiones de estándar de vida como longevidad, alfabetización y salud y más recientemente, la preocupación acerca del riesgo y vulnerabilidad y, sobre la impotencia y pérdida de rumbo. Kanbur y Squire argumentan que aunque existen algunas correlaciones entre estas dimensiones diferentes, el ensanchamiento de la definición cambia significativamente nuestro pensamiento sobre cómo reducir la pobreza.
Yusuf y Stiglitz 41consideran cuáles aspectos en la economía del desarrollo aparecen establecidos y cuáles requieren atención futura. Los aspectos establecidos tienen que ver con los siguientes interrogantes: ¿Cuáles son las fuentes del crecimiento? ¿Importa la estabilidad macroeconómica? ¿Cómo debe ser mantenida? ¿Deben liberalizar el comercio los países en desarrollo? ¿Cuán importantes son los derechos de propiedad? ¿Es la reducción de la pobreza una función del crecimiento y de la acumulación de capital, o se requieren redes de seguridad de la pobreza? ¿Pueden los países en desarrollo minimizar o postergar los problemas ambientales? ¿Cuán estrechamente debe el Estado administrar y regular el desarrollo?
Las tendencias actuales muestran una gama de aspectos que probablemente son llamados para análisis y acción futura. Estas tendencias se relacionan con la globalización, la localización, la degradación del medio ambiente, el cambio demográfico, alimentación y agua potable y urbanización.
Estos aspectos pueden ser agrupados bajo dos títulos:

(a) Gobernabilidad multinivel y aspectos de regulación (participación política, capacidad organizacional, descentralización, desigualdad y gobernabilidad urbana) y (b) Aspectos relacionados con el manejo del capital humano y los recursos naturales (migraciones interfronterizas, envejecimiento y oferta de capital, administración de las áreas públicas globales, y seguridad de alimentos y agua)

Para Bardhan42 las instituciones y las estructuras de incentivos son también fundamentales en su discusión. Al establecer los nexos entre la nueva economía institucional y la economía del desarrollo, Bardhan le da una atención particular a algunos aspectos que han sido descuidados por la literatura teórica de la economía institucional, en particular:

(a) la persistencia de instituciones que funcionan mal en los países pobres,

(b) los impedimentos institucionales como resultado de los conflictos distributivos,

(c) los problemas de acción colectiva que estos conflictos agravan, y

(d) un papel más complejo del Estado y matizado para tratar con la necesidad de coordinación.
El análisis se enfoca en los efectos de los conflictos distributivos entre diferentes grupos sociales y asimetrías en su poder de negociación. En esto, Bardhan aclara las fallas institucionales y pone atención a los inevitables problemas de acción colectiva tanto en el ámbito estatal como local.
Crafts43 se pregunta si la economía del desarrollo ha logrado mucho al tener una relación cercana con la historia económica. Para responder estas preguntas, Crafts evalúa el legado de las dos más antiguas generaciones de historiadores económicos:


  1. Los pioneros de la posguerra que asociaron la historia económica con la economía del desarrollo y

  2. Los practicantes más recientes de la nueva historia económica de finales de los años 1969 y 1970.

Llegando más allá de regresiones sobre el crecimiento, el análisis está menos enfocado hacia la producción y más sobre los estándares de vida –un área, en la cual, según Crafts, la economía del desarrollo y los historiadores de la economía, han interactuado exitosamente.


Los cambios tecnológicos e institucionales son fundamentales para el desarrollo y la historia económica en el largo plazo. Crafts enfatiza la importancia de solucionar los problemas de agencia y de apropiación creando un entorno que conduzca a la innovación y al mejoramiento de la productividad. Él advierte en contra de los patrones que fuerzan el crecimiento económico y el desarrollo en el marco de un modelo neoclásico de crecimiento de Solow ampliado, al dar un vistazo a la colaboración futura entre historiadores y economistas del desarrollo.
Crafts enfatiza las instituciones pero reconoce que puede esperarse que diferentes países diverjan en sus acuerdos institucionales. Él advierte la relación cambiante entre el crecimiento en los salarios reales y en el producto interno bruto (PIB) per cápita y el mejoramiento de los estándares de vida. Según Crafts, la siguiente generación de economistas del desarrollo debería ser capaz de lograr un mayor entendimiento de la historia económica que el que tuvo la segunda generación, aunque se han logrado progresos al entender la intersección de políticas y políticos.
Grindle44 afirma que aún hay mucho por explicar sobre hacer políticas de desarrollo desde una perspectiva de economía política. Explica dos tradiciones divergentes de economía política, basadas en economía y en la teoría sociológica, que ofrecen diferentes interpretaciones de la toma de decisiones y el proceso de reforma política. Según Grindle, ninguno de estos paradigmas en contienda son adecuados para entender cuatro rompecabezas reales: ¿Por qué y cuándo los políticos están interesados en apoyar un cambio de política? ¿Cómo afectan las instituciones políticas a las decisiones tomadas por los políticos? ¿Cómo se crean o transforman las nuevas instituciones? ¿Cuáles son las consecuencias de las nuevas reglas de juego para la interacción política y económica?

3.1.4.2 El capital humano y el poder de la innovación


Con el cuestionamiento de cuál era el papel estratégico del capital físico, se ha dado mayor ponderación al capital humano –creando agentes que fueran más productivos a través de su adquisición de conocimiento, mejor salud y nutrición, y mayores destrezas. El enfoque estuvo en el conocimiento como una fuente de rendimientos crecientes. Cerca del final del siglo XIX, Marshall (1890) había dicho que “aunque la naturaleza está sujeta a rendimientos decrecientes, el hombre está sujeto a rendimientos crecientes... el conocimiento es el combustible más poderoso de la producción; éste nos permite dominar la naturaleza y satisfacer nuestros deseos”.
Un poco después, J. M. Clark observó que “El conocimiento es el único instrumento de la producción que no está sujeto a los rendimientos decrecientes” (1923: 20). Ahora, al comienzo del siglo XXI, esta postura es reiterada en la nueva o en la nuevamente redescubierta teoría del crecimiento que considera al conocimiento como un bien no-rival y enfatiza en las no-convexidades agregadas que son asociadas a la inversión en el capital del “conocimiento” (Romer 1986). La teoría explica el progreso técnico como determinado por la “acumulación dinámica de conocimiento de los agentes maximizadores de beneficios”45. Esto también fundamenta el modelo de Solow, el cual enfatiza la acumulación de capital. Aunque la “nueva teoría del crecimiento” no es literalmente nueva, sí hace énfasis en las “novedades” de la función de producción y en los bienes producidos (Romer 1994 a, 1994 b).
La introducción de nuevos bienes es importante para el desarrollo y plantea el problema de satisfacer las condiciones totales (la introducción de una industria) en vez de las condiciones marginales neoclásicas -la producción de unidades adicionales-.La nueva teoría del crecimiento endógeno de los años 1980 y 1990 provocó un marcado cambio en el análisis de la función de producción agregada, al resaltar la importancia del conocimiento y las ideas (Romer 1986, 1989, 1990; Lucas, 1988). En lugar de la versión inicial de Solow de rendimientos marginales decrecientes del capital físico y del trabajo por separado y rendimientos constantes para ambos factores conjuntamente, con el progreso técnico como un residuo, la nueva teoría del crecimiento examina las funciones de producción que muestra rendimientos crecientes debido a la creciente acumulación (stock) de capital humano y como resultado de la especialización y la inversión en capital “conocimiento”46.
Para los países en desarrollo, la nueva teoría del crecimiento implica un mayor énfasis en el capital humano (incluyendo aprendizaje), aún mayor que en capital físico, y el reconocimiento de los beneficios del comercio internacional de ideas que acompañan a una economía abierta a la economía mundial. La nueva teoría del crecimiento también es importante para la pregunta sobre la convergencia47. La convergencia se da cuando la “brecha en tecnología” entre países es superada y los países pobres se ponen a la par de los ricos creciendo más rápido. La libre movilidad del capital entre países acelerará esta convergencia en la medida en que se incremente la tasa de difusión del conocimiento.
Aprender haciendo (Arrow 1962) y aprender viendo (King y Robson 1989) son también actividades productoras de conocimiento y fuentes de economías de escala. A diferencia de la teoría del crecimiento que se basa en innovaciones discretas, el modelo de “aprender haciendo” resalta el incremento en la productividad del importante proceso de “mejoramiento continuo” (Solow 1997: 40 f, 66 f).

3.1.4.3 La nueva economía política y el Estado


La segunda generación, que pudo reflexionar sobre dos o tres décadas de experiencias de desarrollo, reconoció la heterogeneidad creciente de los países en desarrollo y dio más atención a la explicación de los diferenciales en las tasas de desempeño de los países. Se multiplicaron los estudios econométricos entre países sobre los determinantes del crecimiento. Un enfoque comparativo fue adoptado en un intento por entender por qué determinadas políticas eran efectivas en unos países y otras no lo eran, y por qué el mismo tipo de políticas era efectivo en un país pero no en otros.

3.1.4.4 Nuevas fallas de mercado


Una mayor modificación del análisis neoclásico se dio en los años 1980 y 1990 cuando “nuevas fallas de mercado” fueron analizadas. El reconocimiento de la existencia de información imperfecta y costosa, de mercados incompletos, de costos de transacción y la ausencia de mercados de futuros extendieron el rango de las fallas de mercado más allá de la atención inicial sobre los bienes públicos y las externalidades que requerían sólo intervención gubernamental selectiva48.
El riesgo y las imperfecciones en información en la economía llegaron a ser muy relevantes para el análisis económico. La corrección de las nuevas fallas de mercado sentó las bases para un papel potencial de una intervención estatal más activa. No obstante, en los años 1990 se enfatizó más en las fallas del gobierno que en las de mercado, y dominaron las preocupaciones por las reformas de política49. El reconocimiento del riesgo y las imperfecciones en información mejoraron el análisis en dos sectores que han sido relativamente desechados por la primera generación: agricultura y financiero.

3.1.4.5 Más allá del crecimiento del ingreso: patrones de crecimiento y distribución del ingreso


La nueva generación aún debe comenzar por comprender el significado de “desarrollo económico”. Para la vieja generación, el objetivo del desarrollo era un incremento en el ingreso per cápita (o en un índice de paridad de poder adquisitivo del ingreso per cápita), que se lograría con el crecimiento del PIB. Pero hubo una creciente reflexión que el “desarrollo” significaba crecimiento y cambio, y cambio implicaba otros objetivos que iban más allá del simple crecimiento del PIB.
El énfasis en un “crecimiento de calidad” o en un modelo deseado de crecimiento, que incorpore criterios amplios de desarrollo, tales como: reducción de la pobreza, equidad distributiva, protección ambiental, o el énfasis de Sen en las “dotaciones” y el ensanchamiento de las “capacidades humanas”1993) y, más recientemente, desarrollo como libertad50. En esta amplia visión, “el crecimiento del ingreso real y del producto debe ponerse a fin de cuentas como una preocupación instrumental, más profundamente condicional a su papel causal de aumentar intrínsecamente los objetos valorados” (Sen 1994: 367).
Las políticas de un desarrollo exitoso necesitan determinar no sólo cómo puede generarse un crecimiento más rápido del ingreso real sino también cómo debe usarse el ingreso real para lograr otros valores incorporados en el “desarrollo”. No sólo la tasa de crecimiento sino también el modelo de crecimiento es relevante, especialmente para un mejor entendimiento del papel de la distribución del ingreso en el proceso de desarrollo. La persistencia de la pobreza –aún con tasas de crecimiento considerables– es la vergüenza de políticas inadecuadas de desarrollo. El Banco Mundial estima que aproximadamente 1,5 billones de personas en los países en desarrollo están consumiendo menos de US$1 dólar al día51 Si la pobreza es reducida, el análisis futuro tendrá que dar más atención a cómo los modelos de crecimiento determinan quiénes son los beneficiarios del crecimiento.
Los modelos de crecimiento tendrán que diseñarse para evitar los sesgos hacia lo urbano, el desplazamiento de la mano de obra no calificada, alteraciones de los recios relativos en desventaja de los pobres, brechas de género, deterioro del bienestar infantil, y la erosión de las dotaciones tradicionales que han servido como redes de seguridad. Además, en la medida en que la experiencia indica que el crecimiento económico no siempre conlleva amplias mejoras en los estándares de salud y educación, políticas especiales que difieren de las que sólo incrementan el ingreso tendrán que hacerse para mejorar la salud y el logro educativo de los pobres52

3.1.4.6 Creación de empleo


Cuando las fuerzas en ciertos tipos de regímenes de crecimiento pueden sumir algunos grupos en la pobreza, se vuelve más esencial idear políticas gubernamentales adecuadas para sacarlos de la miseria. Un problema central del desarrollo que se mantendrá es el excedente de trabajo. La necesidad de crear empleos será especialmente apremiante, dado que la fuerza laboral mundial se incrementará en un 40% durante las dos siguientes décadas, con un 95% del incremento en los países en desarrollo, donde se da menos del 15% de la inversión mundial de capital53. Para reducir la pobreza mediante incrementos en la productividad y las ganancias, los gobiernos tienen que idear políticas apropiadas en cuatro sectores cruciales de la economía: el sector rural, el sector informal urbano, el sector exportador y el sector social.

3.1.4.7 Entendiendo las fuentes del crecimiento


En el futuro, los criterios del desarrollo que deberían guiar las políticas pueden adquirir un significado aún más amplio, al incorporar el propósito de una mejor gobernabilidad con objetivos políticos como el logro de las libertades civiles, la participación política y la democracia. Aunque serán necesarias estrategias específicas para lograr los objetivos no-monetarios, el crecimiento y el cambio continuarán siendo centrales a las explicaciones de los determinantes del desarrollo.
Como observa Abramovitz54:

  1. Hay aún muchas cosas que son pobremente entendidas sobre la influencia de los costos relativos de los factores, sobre la evolución de la ciencia y la tecnología, y sobre las instituciones económicas y políticas y modos de organización de los cuales depende el descubrimiento o adquisición del nuevo conocimiento. No podemos reducir el avance actual de la tecnología, su dirección, así como también su modo de andar, a una sola función estable de oferta de ahorros y costos de financiamiento.

  2. Como se resaltó anteriormente, debe existir también la preocupación inversa de los efectos del progreso técnico sobre la tasa de acumulación de capital.

Abramovitz termina concluyendo que “La economía de las ideas y del conocimiento debe extenderse; Los interrogantes centrales de política deben ser resueltos con modelos de innovaciones endógenas”.


3.1.4.8 El papel de la tecnología y la capacidad social


Una muy buena interpretación del “cierre de la brecha” y la “convergencia” enfatiza las fuerzas de la “congruencia tecnológica” y la “capacidad social” entre el líder en productividad y los seguidores. Abramovitz y David (1996) analizan cómo se relacionan estas fuerzas con el crecimiento potencial de un país y su habilidad actual “para dar el salto en la productividad y en la tecnología” que requiere la hipótesis de la convergencia. Las restricciones sobre las potencialidades de los países pueden dividirse en dos categorías:

  1. Están las limitaciones de la “congruencia tecnológica” –limitaciones que surgen debido a que las fronteras de tecnología no avanzan uniformemente en todas las dimensiones entre naciones, esto es, con el mismo impacto proporcional sobre la productividad del trabajo, el capital y las dotaciones de recursos naturales, sobre las demandas por los diferentes factores de producción, y sobre la efectividad de las diferentes escalas de producto–. Los países rezagados tienen dificultades en adoptar y adaptar las prácticas tecnológicas actuales a la tecnología de punta.

  2. Esta clase de restricciones se relaciona con la “capacidad social”: niveles de educación y competencia tecnológica; instituciones comerciales, industriales, y financieras; y características políticas y socioculturales que influencian la toma de riesgos, los incentivos, y las recompensas de la actividad económica.

Se considera vital para la construcción de este marco teórico, las consideraciones de quienes55 resumen su proposición general como sigue:
Los potenciales efectivos de los países para un rápido crecimiento de la productividad de ponerse al día no están determinados solamente por las brechas en los niveles de tecnología, intensidad del capital, y asignación eficiente que los separa de la productividad de punta. También son restringidos por su acceso a las materias primas y más generalmente debido a sus escalas de mercado, ofertas relativas de factores, los patrones de demanda restringidos por el ingreso hacen su capacidad tecnológica y sus estructuras productivas, incongruentes en algún grado con aquellas que caracterizan a los países que operan sobre o cerca de la frontera tecnológica. Finalmente, son limitadas por aquellas características institucionales que restringen su habilidad para financiar, organizar y operar, los tipos de empresas que se necesitan para explotar las tecnologías de frontera de la ciencia y de la ingeniería. Tomadas en conjunto, los anteriores elementos determinan el potencial efectivo de un país para un crecimiento de la productividad.

3.1.4.9 Definiendo capital social


Siguiendo el énfasis sucesivo en capital tangible, capital humano y en capital conocimiento, algunos economistas podrían adicionar ahora el “capital social” a las fuentes del crecimiento. Se caracteriza56 el “capital social” como la coherencia social y cultural interna de la sociedad, las normas y los valores que gobiernan las interacciones entre las personas, y las instituciones en las cuales están envueltas. El capital social tiene un pago económico cuando es una interacción social que genera externalidades y facilita la acción colectiva por beneficios mutuos fuera del mercado. La confianza, la reciprocidad, las redes interpersonales, la cooperación y la coordinación pueden ser vistas como “capital social civil” que condiciona la interacción de los agentes y genera externalidades.
Otros autores como Collier caracterizan el “capital social” como la coherencia social y cultural interna de la sociedad, las normas y los valores que gobiernan las interacciones entre las personas, y las instituciones en las cuales están envueltas. El énfasis sobre el capital social –o cultura, instituciones y patrones de comportamiento– debería mover la explicación del proceso de cambio dentro de un esfuerzo multidisciplinario. Como sostiene North (1990, 1997), las creencias culturales son un determinante básico de la estructura institucional.
No sólo la economía, sino la psicología, la sociología57, la ciencia política, la antropología, el derecho y la historia deben dar, en consecuencia, respuestas en cuanto a los orígenes de las creencias culturales y cómo ellas conducen al cambio institucional y a la formación de capital social a través del tiempo. Es necesaria la investigación interdisciplinaria para comprender los obstáculos que hay al cambio en la forma de valores e instituciones. Únicamente se ha hecho un comienzo en esta área.
La atención a la cultura está relacionada con el desarrollo institucional y, además, con la gobernabilidad efectiva y sus consecuencias para el crecimiento económico. ¿Cuáles son las condiciones para crear instituciones fuertes, responsables, y de representación efectiva? Aunque la investigación de Putnam se ha enfocado en las disparidades norte-sur en Italia, el análisis también puede ser relevante para el norte y el sur global.

3.1.4.10 Las implicaciones de la globalización


A medida que se profundiza la globalización, se harán más evidentes nuevos problemas de emprender el desarrollo nacional en el contexto de una economía integrada al mundo. Aún más que para las antiguas generaciones, los modelos de economía abierta serán la regla. Y mientras los aspectos previos de política internacional giran alrededor de la política comercial, la siguiente generación tendrá que dedicar mayor atención a determinar los efectos de los movimientos internacionales de capital, migración y transferencia tecnológica58.
Además, debido a que los mercados, la tecnología y las corporaciones son de alcance global, mientras que la jurisdicción del Estado-Nación es solamente local, existe la necesidad de nuevas acciones por parte del Banco Mundial, el FMI y la Organización Mundial del Comercio, OMC59. Como los principales miembros del sector público internacional, ellos tienen que idear nuevos programas para asegurar que los beneficios de la integración global sean divididos de manera más igual, que el diseño de políticas competitivas se evite y que los problemas de mercados de riesgos incompletos sean mitigados en la medida en que la integración internacional llegue a ser mucho más compleja.

3.1.4.11 Complementariedad del Estado y el mercado


Si el futuro de la economía del desarrollo está dominado por algún tema, será, como en el pasado, sobre las respectivas funciones del Estado y el mercado en reducir la pobreza. Pero habrá nuevas perspectivas del papel del Estado. El asunto no será la falla del mercado o del Estado, como se veía desde la perspectiva neoclásica. En lugar de ello, el análisis futuro tendrá que reconocer las nuevas fallas de mercado, abordar el análisis de costo-beneficio de las políticas del gobierno y determinar cómo la acción estatal puede apoyar a las instituciones y profundizar los mercados. El futuro probablemente presenciará una reacción al Estado minimalista que fue propuesto por la segunda generación y por cierto, el Estado no debería ser sobreextendido60.
Y es verdad que el gobierno no puede hacer mejor lo que hace el sector privado en la producción directa de bienes para el productor o para el consumidor o en inducir la innovación y el cambio. Pero el gobierno aún tendrá extensas funciones en tratar con las nuevas fallas de mercado (información imperfecta, mercados imperfectos e incompletos, externalidades dinámicas, rendimientos crecientes a escala, equilibrios múltiples y sendas de dependencia), proveyendo bienes públicos, satisfaciendo los deseos meritorios como educación y salud, reduciendo la pobreza y mejorando la distribución del ingreso, proveyendo la infraestructura física y social, y protegiendo el entorno natural. El objetivo será tener gobiernos que hagan lo que mejor saben hacer. El desafío será obtener los beneficios de la acción del gobierno al menor costo.
Respecto al papel de estado, Aoki y Fujiwara sostienen que:

El gobierno debería tenerse en cuenta como un jugador que interactúa endógenamente con el sistema económico como un grupo coherente de instituciones, en lugar de ser un agente neutral, es decir, un agente omnipotente insertado exógenamente al sistema económico con la misión de resolver sus fallas de coordinación... En esta posición, la política del gobierno no está dirigida directamente a introducir un mecanismo sustituto que resuelva las fallas de mercado, sino más bien a incrementar las capacidades de las instituciones del sector privado que lo hacen61

El análisis de las políticas de desarrollo tendrá que identificar las relaciones funcionales entre los factores económicos y los no económicos, y su significancia cuantitativa para determinar cómo operar sobre: los incentivos, actitudes, estructura organizacional, relaciones sociales, o alguno de los muchos otros factores que conectan el cambio económico con el no económico. Claramente, el éxito futuro de las políticas económicas de lograr una transformación estructural dependerá de una mejor comprensión de cómo lograr una transformación política y social.


Recientemente, el Banco Mundial ha argumentado por una ampliación de nuestras metas más allá de los objetivos macroeconómicos tradicionales, tales como ingreso nacional, salud fiscal, y estabilidad en la balanza de pagos, que abarque el “desarrollo en sociedad”, incluyendo derechos humanos básicos, acceso a un sistema legal justo, alfabetismo y buena salud62
Streeten (1994) ha tratado de traer orden a estos objetivos en expansión, clasificándolos en dos categorías:

  1. Desarrollo de recursos y

  2. Progreso humanitario

Y dando seis razones de por qué deberíamos estar interesados en el desarrollo humano. Estas razones son brevemente las siguientes:

• El desarrollo humano es deseable como un fin en sí mismo.

• Puede promover una mayor productividad y así aumentar el poder humano sobre los bienes y servicios.

• Reduce la reproducción humana, un resultado que generalmente se considera deseable.

• Es bueno para el medio ambiente.

• Puede contribuir a una sociedad civil y una democracia saludable.



• Puede promover la estabilidad política.


3.1.4.12 Equilibrando igualdad y crecimiento


El criterio para valorar el desempeño económico de una economía es el resultado de una combinación de consideraciones normativas y pragmáticas. Suponga que uno observa las desigualdades brutas del ingreso que prevalecen en el mundo, como fue sugerido por los ejemplos citados al comienzo de la sección anterior. Una pregunta que un lego a menudo hace, aunque pueda no surgir de discusiones entre economistas profesionales es si tiene caso limitar los ingresos de los más ricos. Me parece que la respuesta crucialmente debería depender de lo que una política podría hacer en favor de las personas más pobres.
Es desde luego una gran desigualdad que Bill Gates gane mucho más que una persona promedio en Burundi y, de la misma manera, en Estados Unidos. Pero si tratamos de reprimir el ingreso de Bill Gates podríamos causar que la gente pobre estuviera peor, no habría lugar para tal represión, sostiene Stiglitz, con cierto aire de inocencia, sin acotar que cuando una persona se enriquece exageradamente hasta el punto de tener mayores ingresos que todos los habitantes de un país entero, es algo más que un exabrupto. No sólo en cuestiones distributivas como ésta, sino al decidir sobre alguna política económica, parece moralmente llamativo verificar lo que un cambio de política hará a las personas más pobres.

3.1.4.12.1 ¿Cómo cambiar?

Adelman63, sostiene que los cambios en la teoría y en las prescripciones de política surgen principalmente de las siguientes fuentes:

Aprendizaje. En tanto que nuestra base de conocimientos empíricos y teóricos se aumente, nuevas proposiciones teóricas, o nueva evidencia de sucesos resonantes del mundo real o fallas conspicuas del mundo real, se hacen aparentes. Éstas se nutren de nuevos paradigmas empíricos o teóricos.

Cambios en ideología. A medida que las diferentes élites de poder asciendan y decrezcan, sus ideologías ascienden y decrecen con ellas. Nuevas ideologías proveen nuevos prismas a través de los cuales se ven tanto las viejas teorías como las viejas prescripciones de política. Cuando las viejas ideas son inconsistentes con los nuevos valores fundamentales, ellas son reformuladas de modo que se logre congruencia.

Cambios en el entorno internacional. Innovaciones tecnológicas significativas, tales como la Revolución Industrial y la revolución de las comunicaciones, y transformaciones institucionales globales más grandes, tales como la arquitectura del sistema financiero global después de Bretton Woods, pueden tener implicaciones mayores para la teoría y la política. Ellas pueden levantar nuevos aspectos, abrir nuevas oportunidades, o cerrar viejas avenidas.

Cambios en las instituciones, restricciones y aspiraciones domésticas. La dinámica del desarrollo reestructura fundamentalmente las instituciones por sí misma, relaja algunas restricciones mientras hace tensión en otras, y trae nuevas aspiraciones al futuro.
De la misma manera, Adelman describe y afirma que existen tres falacias con consecuencias significativamente nocivas para la teoría económica y las políticas.

3.1.4.13 Falacias del Desarrollo

Falacia 1: El subdesarrollo tiene una sola causa

La razón fundamental para los muchos cambios repentinos en el paradigma dominante en la economía de desarrollo ha sido la búsqueda por una causa simple (desviada inherentemente), y en consecuencia un remedio simple, la teoría del desarrollo. La forma específica de argumentación ha sido estructurada por el principio KISS y ha permanecido fundamentalmente igual: el subdesarrollo es debido a la restricción X; sin X el desarrollo será el resultado inevitable. La identificación del factor X ausente ha variado de manera significativa a través del tiempo, respondiendo al aprendizaje histórico-empírico de fallas y éxitos anteriores, como también de las demás fuentes del cambio de paradigma enumerado anteriormente. El remedio universal para el subdesarrollo, aunque es tanto necesario como suficiente para inducir el desarrollo económico autosostenido ha variado a través del tiempo, y también lo han hecho las recomendaciones de las interacciones óptimas del mercado-Estado y palancas primarias de política.
X igual a capital físico (1940-1970)

Las raíces experimentales del desarrollo económico pueden encontrarse en la reconstrucción de Europa occidental después de terminada la Segunda Guerra Mundial. El Plan Marshall, que financió la reconstrucción de la infraestructura y del capital físico destruido por la guerra, condujo a una recuperación económica muy rápida. Por analogía, fue asumido de forma optimista que una inyección de financiamiento similar a las antiguas colonias que ahora eran independientes, las conduciría también a su rápido desarrollo económico. La proposición de que la deficiencia en el capital es la causa fundamental del subdesarrollo fue el principio básico que resaltaban las instituciones de Bretton Woods64
X igual a espíritu empresarial (1958-65)

Alrededor de la mitad de los años 1960 los economistas del desarrollo y los diseñadores de políticas de desarrollo se dieron cuenta de que había serias restricciones en la capacidad de absorción de la asistencia externa: más allá de cierto punto, la inyección de capital adicional llegó a ser sujeto de rendimientos decrecientes, repentinamente. Como resultado, la ayuda externa y los proyectos de inversión respaldados por el gobierno fallaron en inducir un crecimiento suficientemente rápido de la industria privada y la administrada por el sector privado. Esta falla fue atribuida a la ausencia de espíritu empresarial.
X igual a precios relativos incorrectos (1970-1980)

En los inicios de los años 70, varias misiones de la Organización Internacional del Trabajo analizaron la situación del empleo en los países en desarrollo65. Los informes concluyeron que a pesar de las altas tasas de crecimiento económico y de industrialización, el desempleo abierto y el subempleo eran muy altos, del orden del 20% de la fuerza laboral urbana. Además, el desempleo se ha incrementado y, en consecuencia, indujo un proceso desigual de crecimiento económico: Los propietarios del capital (los ricos) y los propietarios de las destrezas complementarias al desarrollo intensivo en capital respaldado por el gobierno (la clase media burócrata y profesional) estaban volviéndose más ricos, pero los propietarios del trabajo no calificado no se estaban beneficiando proporcionalmente.
X igual a comercio internacional (1980-)

Aunque la explicación del comercio internacional es una continuación de la línea de pensamiento de “lograr los precios correctos”, sus argumentos en contra de la intervención del gobierno en la arena económica son suficientemente diferentes para ser un paradigma especial. Los miembros de esta escuela argumentaron que el proceso de industrialización promovido por el gobierno basado en la protección y los subsidios durante las décadas pasadas ha conducido a un crecimiento ineficiente generando distorsiones en la industria y manteniendo la industria ineficiente y no competitiva. El proceso de industrialización respaldado por el gobierno fue demasiado costoso y también alejado de las ventajas comparativas de los países involucrados. En lugar de exigir a los gobiernos para que adoptaran diferentes políticas, el mejor remedio habría sido dar un vistazo diferente al deux ex machina del gobierno para estimular el desarrollo, y esto fue encontrado en el comercio internacional.
X igual a gobierno hiperactivo (1980-96)

El “gobierno malvado” representa la culminación de la contrarrevolución neoclásica en el desarrollo económico que se inició con las escuelas de “lograr los precios correctos” y “el comercio es suficiente”. De manera no coincidencial, ello tomó vida en la era neoliberal de Reagan y Thatcher. De acuerdo con esta posición, la solución no es la solución al subdesarrollo, sino el problema (Krueger 1974). Las intervenciones del gobierno no eran necesarias, en la medida en que la liberalización comercial puede inducir el desarrollo, logrando economías de escala, y haciendo a las industrias más competitivas internacionalmente. Un incremento en el mercado doméstico de bienes y servicios, incluyendo bienes públicos, puede hacer un desarrollo más eficiente y efectivo en costos.

Adelman, también sostiene que los gobiernos están inflados; son corruptos; aceptan sobornos por los privilegios económicos generados por la intervención gubernamental en el mercado; operan distorsionando los incentivos de mercado en la mayoría de formas improductivas, irracionales y derrochadoras. Además, sus intervenciones discrecionales en los mercados, a través de la regulación, tarifas, subsidios y cuotas, dan el ambiente propicio para las actividades extractoras de rentas de los empresarios privados que absorben una fracción grande del producto nacional bruto (PNB) y conducen a ineficiencias económicas significativas. Al reducir el papel del gobierno en la economía, puede conducir a un desarrollo más rápido y más eficiente. La mejor acción que un gobierno puede abordar para promover el desarrollo es minimizar su propio papel económico


X igual capital humano (1988)

Una teoría diferente más reciente del subdesarrollo, asociada con la escuela de Chicago66 identifica las bajas dotaciones en capital humano como el principal obstáculo para la realización de las economías de escala inherentes en la industrialización de los países en desarrollo. Las productividades de trabajo bruto y del capital son asumidas para ser amplificadas por un factor, A(k)a, que refleja los niveles de capital humano y de conocimiento, k. Varias sendas potenciales de crecimiento dinámico son abiertas a los países. En un extremo, identificado con bajos niveles de capital humano y conocimiento, el crecimiento económico se caracteriza por un bajo grado de economías de escala, y el correspondiente patrón de crecimiento es de productividad baja de los factores, un bajo crecimiento que tiende a un Estado estacionario caracterizado por bajos niveles de ingreso per cápita.
En el otro extremo, identificado con altos niveles de capital humano y de conocimiento, el crecimiento económico es sujeto de rendimientos crecientes a escala, y el patrón correspondiente de crecimiento es uno de alta productividad de los factores, un alto crecimiento que tiende a ser de Estado estacionario caracterizado por altos niveles de ingreso per cápita. Según esta visión, todo lo que los gobiernos necesitan hacer para propulsar a los países en desarrollo de una trayectoria de bajo crecimiento a una de alto crecimiento es invertir en capital humano y en conocimiento.
X igual a gobierno inefectivo (1997-)

Muchas fuerzas se combinaron para conducir a una revaluación del papel óptimo del gobierno en el desarrollo económico. Primero, los economistas vinieron a darse cuenta de que aunque la mayoría de los países en desarrollo tuvo un desempeño pobre durante los años 80, los países del Sudeste asiático en los cuales los gobiernos continúan teniendo un papel activo, lo han hecho bastante bien. A pesar de un ambiente internacional desfavorable, estos países fueron capaces de mantener y aun de mejorar sus momentos previos al desarrollo. En lugar de adoptar un gasto público deflacionista y de tomar políticas macroeconómicas que restringieran las importaciones y prácticas salariales, el éxito de los países asiáticos exportó su salida de la crisis.
Falacia 2: Un criterio simple basta para evaluar el desempeño del desarrollo

No me extenderé mucho en esta falacia, ya que ésta se halla bien valorada en la literatura. Las deficiencias del PNB per cápita como un criterio de desempeño han sido analizadas extensivamente, por ejemplo, por Sen (1988). Muy pronto, el PNB solamente indicará potencial nacional para mejorar el bienestar de la mayoría de la población –no en la medida en que la sociedad cumple este potencial–. Para lograr una apreciación mínima del desempeño del desarrollo nacional actual, en lugar del potencial, lo que se requiere es un criterio más multidimensional, tal como el Índice de Desarrollo Humano (PNUD, varios años) que tenga en cuenta otras dimensiones del bienestar humano diferentes al ingreso, complementado por una medida agregada de ingreso sensible a la distribución67.
Sería preferible un conjunto de indicadores de desempeño desagregados, tal como el que propusieron originalmente Adelman y Morris (1967) o el defendido actualmente por Wolfensohn (1998) y Stiglitz (1998), sean usados como indicadores del estado actual del bienestar nacional y su probable evolución futura. Una base estadística más multidimensional para monitorear el desarrollo podría permitir una más rápida identificación de las deficiencias de las políticas de desarrollo orientadas al crecimiento durante 1950 y 1960, como también una temprana apreciación de los inmensos costos humanos de las políticas de ajuste estructural en Latinoamérica durante los años 80. Las estrategias mejoradas de desarrollo y las mejores respuestas a las crisis financieras y macroeconómicas también podrían involucrar a las primeras, y podría evitarse mucho sufrimiento humano.
Falacia 3: El desarrollo es un proceso log-lineal

Siguiendo a Solow (1957), se asume que una función de producción sencilla caracteriza a todos los países. Esta función única –se presume– es una función de ofertas de insumos, capital, trabajo y recursos naturales. Las desviaciones de los países de esta función de producción son tomadas como representaciones de las diferencias en productividad, la fuente de la cual es dejada sin definir. Según esto, la tasa de crecimiento del producto total se convierte en una función de la tasa de cambio de los insumos físicos, y la tasa de crecimiento del producto per cápita (idénticamente igual al ingreso per cápita) se convierte en una función de la tasa de cambio de la razón capital-trabajo, la tasa de cambio de las dotaciones de recursos naturales per cápita (usualmente asumidas igual a cero), y la tasa de cambio del residuo.
Recientemente, los estudios empíricos de corte transversal entre países sobre la tasa de crecimiento del PNB per cápita “explican” la tasa de crecimiento del residuo asumiendo que es una función del factor-X del día – la apertura económica (Krueger 1979, Bhagwati 1985, Balassa 1989); el grado de desarrollo de las instituciones capitalistas (World Bank 1993a; De Melo, Denizer y Gelb 1996); la disponibilidad de capital humano (Lucas 1988 y sus seguidores); el grado de democracia (Barro 1996 y sus seguidores); el grado de corrupción (Mauro 1995); o el grado de desarrollo de las instituciones política68
Proposición 1: El proceso de desarrollo es altamente no lineal

1. En sus estudios originales sobre desarrollo entre países69, se descubrió que lo mejor es que los logaritmos sean no lineales. Chenery relaciona las diferencias entre países en el PNB con los logaritmos de los niveles del PNB per cápita y la población y los logaritmos de sus cuadrados.

2. Como se trabajará más adelante, los patrones de interacción entre las instituciones políticas, económicas y sociales, varían de acuerdo con el nivel de desarrollo socioeconómico. Los modelos de cambio difieren entonces en una moda sistemática en la medida en que los países logran mayores niveles de desarrollo económico.

3. De manera más contundente, no sólo los modelos de desarrollo político y socioeconómico alteran la forma como se desenvuelven los países, sino incluso las mismas instituciones y las políticas sectoriales son transformadas en formas predecibles así como procede el desarrollo70. Las funciones del gobierno, la agricultura, el comercio internacional y las políticas alteran la manera como avanzan las economías.

Proposición 2: Los patrones de desarrollo no son únicos

Punto A. Los países desarrollados actuales han seguido patrones alternativos de desarrollo. Podemos distinguir al menos tres patrones distintos perseguidos por un grupo de países bien definidos durante la Revolución Industrial71

1. La inmensa industrialización de las primeras personas en llegar a la Revolución Industrial (Gran Bretaña y Estados Unidos). Virtualmente, no hubo inversión directa del gobierno en empresas productivas y un muy pequeño financiamiento directo de la inversión en industria y la agricultura en estos países. La empresa privada financió un monto considerable de la inversión en infraestructura, facilitado por los grandes subsidios a la inversión privada. Por ejemplo, en los Estados Unidos la inversión privada en canales y carrileras fue subsidiada a través de concesiones de tierra a los empresarios privados junto con los derechos de vía.


Punto B. Los fines de los países han diferido entre los países de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD). No sólo las trayectorias históricas de los países miembros de la OECD difieren durante el siglo XIX, sino que también exhiben distintos estilos de los sistemas capitalistas desarrollados. Canadá, Francia, Alemania Japón, los países escandinavos, el Reino Unido y los Estados Unidos, tienen todos sistemas capitalistas maduros, pero sus formas específicas de capitalismo son diferentes72
Cada patrón de capitalismo es caracterizado por un estilo especial de interacción entre el gobierno y el sector de negocios; por una extensión particular de la propiedad gubernamental de las empresas productivas y de infraestructura; por una relación específica del gobierno a las uniones laborales; por métodos diferentes de regulación del gobierno, control y monitoreo del sistema financiero; por las distintas estructuras de sus sistemas financieros, organizaciones de negocios y de las uniones laborales; y por un disparatado grado de descentralización política. Las relaciones entre las uniones laborales y los negocios y las uniones laborales y la política también han diferido.
Finalmente, mientras todas son democracias, las formas particulares de democracia (parlamentaria o presidencial), la importancia relativa de los grupos de presión (negociantes, trabajadores, granjeros y burocracias), y el papel de los partidos políticos al formar las políticas han variado entre ellos. Las diferencias en los estilos capitalistas son debidas a los diferentes patrones de desarrollo que los países han perseguido y a las diferencias iniciales en sus culturas y valores. La diversidad de fines, en consecuencia, no sólo refuerza la no unicidad sino que también indica la dependencia de un patrón. Los distintos patrones de desarrollo y los distintos fines de desarrollo han conducido a diferentes resultados nacionales de desigualdad, estados de bienestar, y las evoluciones a través del tiempo en los países de la OECD.
Punto C. Los países en desarrollo actuales también han seguido patrones alternativos de desarrollo.

1. Los estudios pioneros de industrialización abordados por Chenery (1960) y Chenery y Syrquin (1975) encontraron diferencias sistemáticas en los patrones de industrialización perseguidos por los países en desarrollo. Usando la desviación de los países del proceso promedio, distinguieron cuatro estrategias diferentes de los países: desarrollo orientado al sector primario, sustitución de importaciones, crecimiento equilibrado y una estrategia de industrialización. La variedad contemporánea en las estrategias de los países en desarrollo no es similar a las que fueron evidentes durante el siglo XIX, cuando son incluidos los miembros actuales de la OECD y sus territorios de ultramar.

2. El papel del gobierno en el desarrollo económico muestra contrastes significativos entre países. En algunos países del Este asiático el gobierno ha desempeñado un exitoso papel empresarial, de la misma manera que los últimos en llegar a la Revolución Industrial73. Los gobiernos en el Este asiático conformaron sus políticas comerciales, financieras y de inversión para que promovieran la trepada de las pendientes de la ventaja comparativa. Reestructuraron las instituciones para conformar sus metas de política, cambiando las viejas instituciones introduciendo nuevas en cualquier momento que ellas se embarcaban en nuevas iniciativas políticas. Ellos exhibieron altos grados de compromiso del gobierno para el desarrollo y disfrutaron grandes niveles de autonomía de las presiones de los comerciantes o los trabajadores.

Proposición 3: Las condiciones iniciales forman el desarrollo posterior

1. Abramovitz (1986) encontró que los niveles iniciales de capacidad social explican las diferencias entre países en las trayectorias perseguidas por los diferentes industriales europeos durante el siglo XIX. Sus resultados fueron confirmados por Temple y Johnson (1998) para los países en desarrollo actuales. Usando el índice de desarrollo socioeconómico de Adelman-Morris en 1960, como un indicador de los niveles de capacidad social, encontraron que las tasas de crecimiento en el ingreso per cápita y en la productividad total de los factores están fuertemente relacionadas con el tamaño del nivel inicial de capacidad social de un país. En consecuencia, rechazan el modelo de Solow, en el cual la tecnología es la misma entre países, a favor de un modelo en el cual la tecnología difiere y los factores sociales preexistentes juegan un papel en la velocidad de alineamiento.

2. La historia económica y el desarrollo contemporáneo sugieren que la buena disposición para el crecimiento económico capitalista es clave para el desarrollo económico, ofreciendo las condiciones que permiten el progreso técnico y la expansión de las exportaciones para inducir el crecimiento económico diseminado74. Los países europeos que habían logrado un crecimiento económico diseminado a finales del siglo XIX empezaron con instituciones mejor equipadas para el cambio técnico que los últimos en llegar en Europa o los países en desarrollo de los años 50 (Kuznets 1968; Morris y Adelman 1988).



Proposición 4: La trayectoria del desarrollo de los países no sólo no es única sino también maleable

  1. El desarrollo es sensible a la política. En los países en desarrollo y en los países industrializados, los resultados económicos han sido influenciados por las metas de la política económica. Cuando en el período de 1950-73, los países de la OECD se enfocaron en el crecimiento económico, lo lograron. De manera similar, después de 1973, cuando se propusieron la estabilidad económica, sacrificando deliberadamente el crecimiento económico y el empleo, también la obtuvieron (Maddison 1991).

Cuando, en los años 70, los países en desarrollo escogieron no reprimir su momento del desarrollo sino que prefirieron perseguir el crecimiento conducido por la deuda, ellos tuvieron éxito al incrementar sus tasas de crecimiento mucho más allá de las de los países industrializados.

En cuanto a la gestión, Hamel75 con su reciente libro, The Future of Management es sólo un ejemplo de lo que muchos otros autores conocidos han reflexionado y están reflexionando sobre la Dirección de empresas. A grandes rasgos se podrían establecer cinco grandes áreas de cambio en la gestión del futuro:

A.- Avances en la dirección de empresas propiamente dichas. Nuevas aportaciones en los temas básicos de, dirección, organización, toma de decisiones, comportamiento directivo, aprendizaje organizacional, habilidades directivas, entre otras.

B.- Gestión de la Tecnología. Gestión en la Sociedad de la Información. Importancia de las TIC

C.- Ética, Responsabilidad Social Corporativa

D.- Sostenibilidad, cambio climático y ecología en general

E.- Las nuevas revoluciones científicas y tecnológicas (entre ellas la convergencia NBIC). Nuevas economías, nuevas empresas y nuevos conocimientos de gestión para desenvolverse en ellas.

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