Trabajo libre el trabajo en equipo: un desafio a lo instituido



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TRABAJO LIBRE

EL TRABAJO EN EQUIPO: UN DESAFIO A LO INSTITUIDO

Lic. Beker, E., Lic. Benedetti, C., Lic.Cimadoro, A.M., Lic. Quintana, I.



ebeker@retina.com.ar

U.A.H.Fernandez

En el año 1988 conformamos un equipo docente integrado por psicólog@s y médic@s dispuest@s a compartir y sostener una postura ideológica y

un marco teórico basado en el paradigma de la Complejidad, instalación necesaria para el trabajo en equipo interdisciplinario.

Por la misma fecha fuimos convocadas a dictar materias de Psicología en las carreras de Fonoaudiología y Obstetricia. Esto nos ofrecía la oportunidad de integrar y entrenar a futur@s profesionales de la salud, en un mismo modo de mirar al ser humano y la práctica profesional.

Año a año nos encontramos con uno de los mayores desafíos: contribuir a generar una “revolución científica” en el pensamiento positivista de los estudiantes; formarlos en las categorías epistemológicas que requiere el trabajo en equipo.

En las clases visibilizamos con l@s alumn@s emergentes pedagógicos con cualidad de obstáculo, aquéllos que surgen en el encuentro entre profesionales del área psi y estudiantes de carreras de la salud dictadas en la facultad de Medicina: diferencias en los discursos disciplinares, en los modelos para pensar al ser humano, la enfermedad, el contexto.

La exclusión-inclusión de las Ciencias humanas en su confrontación con el modelo biomédico en la historia del CONICET, dejó una marca que aún reverbera en los actuales juegos de poder. Circunstancia ésta que no cesa de ser planteada en las sucesivas Jornadas de este departamento.

Mencionemos al respecto 2 hitos fundamentales para la historia de la integración tanto de las disciplinas, como de las personas que las encarnan. Diego Hurtado y Adriana Feld, al reconstruir la historia del CONICET, fundado en el año 1958, dicen:

Desde las primeras acciones, el CONICET evidenció dos sectores con concepciones divergentes. El “grupo Houssay”, estaba centrado en el área biomédica y podría definirse como academicista. Para el “grupo García”, centrado en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEyN) de la UBA, era perentorio vincular el desarrollo científico a un panorama más amplio de necesidades sociales. En este sentido, el conocimiento era inscripto en una retórica que destacaba las aplicaciones industriales y el desarrollo económico. Este panorama contemplaba la necesidad de impulsar las ramas sociales… Las primeras becas, cuando se constituyó el CONICET, eran solamente para el estudio de las ciencias exactas, las humanidades no existían. La primera gran pelea con Houssay fue justamente para acordar un presupuesto para ellas y a partir de entonces salieron las primeras becas para Sociología y Psicología, recordaba García años más tarde”.

De esto da cuenta la misma página de la Facultad que llama al primer ciclo de la carrera BIOMËDICO y en el que, si bien se dicta Salud Mental, ésta no está nombrada:

Ciclo Biomédico: Se dicta en dos años y medio y tiene como objetivo comprender la estructura y función del hombre sano en los niveles biológico, psicológico y social, a través de disciplinas como Anatomía; Histología, Biología Celular, Embriología”.

Cuando en el Ciclo Clínico se la nombra, de Salud Mental se dice, en el final:

Ciclo Clínico: Se dicta en dos años y medio y su principal objetivo es que el alumno sea capaz de prevenir, diagnosticar y formular esquemas de tratamiento y rehabilitación para las diversas patologías. Para ello aborda el estudio de, por un lado, las cuatro clínicas fundamentales y sus especialidades -Clínica Médica, Pediatría, Toco-Ginecología y Cirugía- y, por el otro, Salud Mental, Salud Pública, Atención Primaria de la Salud y Medicina Legal”.

Cabe la pregunta: ¿El otro lado de qué? ¿De la no Tecnología Médica? ¿El lado de la prevención y promoción de salud integral para toda la población, con todas sus diversidades y complejidades?

Segundo hito: pasan 50 años hasta que, por primera vez se designa una mujer como Directora del CONICET.

Pensamos que la ideología institucional y el paradigma hegemónico constituyen un baluarte que dificulta la inclusión de las todavía consideradas “postulaciones no científicas” de aquellas disciplinas que estudian la persona humana como un ser no únicamente racional, inserto en un contexto socio-político-económico en el que el azar, el caos y el desequilibrio, tanto como el deseo inconsciente son variables intervinientes.

La esencia azarosa del sujeto, cuya estructura psíquica abierta no cesa de transformarse, propicia lo nuevo y creativo. Desde allí y con nuestra participación activa a través de la implementación de diversos y sucesivos dispositivos con el carácter de micro-prácticas, hemos aspirado en el transcurso de estos años y seguimos aspirando, a que nuestra propuesta contribuya a instituir un cambio en la cultura de la facultad de Medicina.

Basados en estos criterios desarrollamos nuestra tarea docente en y desde el Departamento de Salud Mental. Al expandir nuestra metodología pedagógica con su correspondiente marco teórico hacia otras carreras de la misma facultad y establecer nexos con las Carreras de Licenciatura en Fonoaudiología y Obstetricia estamos instituyendo un modelo compartido en el campo de la salud que nos permite instalar el aprendizaje del trabajo en equipo.

Nuestro objetivo fue y sigue siendo que l@s alumn@s  de estas carreras, en su mayoría mujeres, observen e incorporen  una forma de trabajo y un marco referencial teórico que, vía identificatoria pasen a implementar en su práctica clínica: desarrollar la tarea desde un pensamiento complejo, a través de la integración de equipos interdisciplinarios.

A posteriori, pero continuando simultáneamente con la enseñanza del modelo clínico situacional, iniciamos con l@s propi@s alumn@s, en las carreras de Medicina y Obstetricia, la práctica vivencial del trabajo en equipo; tema que desplegamos en Jornadas anteriores.

Para ilustrar este modo de trabajo relataremos algunos de los dispositivos que implementamos. Los docentes a cargo del dictado de las materias, en las carreras mencionadas, tanto en sus aspectos teóricos como prácticos, conforman equipos integrados por fonoaudiólogas y psicólogas; obstétricas y psicólogas, respectivamente.

A continuación pasaremos a dar cuenta del proceso de inclusión del aprendizaje del trabajo en equipo, con las particularidades correspondientes a la carrera de Obstetricia.

En el año 1992  nos hicimos cargo de las Cátedras de Psicología Evolutiva. Clínica Situacional I y Psicología de la mujer embarazada. Clínica Situacional II, en la carrera Licenciatura en Obstetricia. 

Estas materias corresponden al 2º año, período formativo en el que las alumnas ingresan con guardias de 12 hs. a la institución hospitalaria.

Las características hospitalarias, las de la población asistida y las carencias que se registran generan en las alumnas vivencias de desamparo, inadecuación acerca de lo que se espera de ellas, de los saberes que deberían tener y la expectativa, de muy difícil logro, de ser adoptadas, elegidas, reconocidas como miembros de la familia científica - hospitalaria.

Consideramos que el impacto emocional que produce la atención en las situaciones obstétricas hace necesaria la existencia de espacios grupales de reflexión que se constituyan en meta-sistemas para entender, ampliar, discriminar,  y facilitar la adecuación a la organización del encuadre asistencial hospitalario. El objetivo es formativo: integrar vivencialmente las variables contextuales, vinculares que atraviesan las situaciones clínicas, con los conceptos teóricos del Programa curricular.

En tanto entendemos el grupo Balint como un espacio transicional para la formación de profesionales de la salud  evaluamos la posibilidad de producir un cambio en el dispositivo pedagógico. De este modo, a partir del año 2000 pasamos a incluír el Grupo Balint en el mismo. Nuestro  dispositivo pedagógico pasó a consistir en:



Clase teórica + taller + grupo Balint

Para salvar el obstáculo planteado por el elevado número de alumnas, que dificulta singularizarlas durante el seguimiento de la gestión educativa, elegimos subdividirlas en 10 grupos de no más de 10 miembros c/u., con la consigna de interactuar así agrupadas durante los distintos momentos del dispositivo pedagógico. Esta estrategia docente nos posibilitó ocuparnos, en el seno mismo del proceso de aprendizaje, de la enseñanza del  trabajo en equipo.

L@s estudiantes aprenden a registrar la propia involucración afectiva así como sus efectos en el equipo, recurso que además l@s ayuda a buscar estrategias para resolver las dificultades que les plantea desarrollar el proceso del aprendizaje en equipos de trabajo, todo lo cual posibilita y potencia el despliegue de la capacidad creativa del equipo de alumn@s.

Una vez finalizada la clase teórica, 5 equipos de alumn@s participan de un Grupo Balint coordinado por psicóloga y obstétrica. Los otros 5  equipos participan de un Taller coordinado por otro  equipo docente: obstétrica-psicóloga que  implementa diversos recursos pedagógicos para la visualización, precisión, ajuste de los conceptos teóricos en articulación con la clínica. L@s alumn@s participan rotativamente cada 15 días del Taller y del Grupo Balint. A la vez, cada equipo de alumn@s incluye en una carpeta el registro, “crónica,” de los tres momentos educativos, articulados con bibliografía. El registro de la dinámica del Taller y del Balint queda al alcance de todo el alumnado a través del pasaje entre los equipos, de las crónicas, previamente revisadas por las docentes.

Cabe señalar que las horas cátedra que este dispositivo insume resultan en buena medida posibles de ser cubiertas, por la existencia de un equipo docente que se encuentra rentado casi en su totalidad.

En Fonoaudiología sostenemos la misma premisa que en las demás carreras: la relación docente-alumn@ es uno de los pilares fundantes para el aprendizaje de la relación profesional-paciente. Por este motivo l@s alumn@s están desde un comienzo en contacto con la experiencia del trabajo interdisciplinario, cuestión siempre presente en el quehacer profesional.

La psicóloga aporta sus conocimientos disciplinares y la fonoaudióloga muestra la práctica de la teoría. Al trasvasar saberes entre ambas profesionales, se hace posible mostrar cómo se integran distintas disciplinas.

Para que ambas docentes se constituyan en equipo, trabajamos la construcción de una misma manera de entender la situación pedagógica. L@s docentes compartimos una metodología pedagógica situacional, que tiene su soporte teórico en el paradigma de la complejidad con el que comprendemos tanto las situaciones docentes como las correspondientes al ejercicio profesional.

Modificamos el encuadre tradicional y colocamos al docente en la función de organizador, facilitador del aprendizaje. Acordamos que no es el único transmisor del saber, sus intervenciones no quedan limitadas al aspecto discursivo ni a la clase magistral. El que enseña aprende y el que aprende enseña y es así como vamos armando las redes del conocimiento. Producimos vivencialmente, un corrimiento del lugar docente como hegemónico, para pasar al de la responsabilidad y compromiso de tod@s en los procesos de enseñanza / aprendizaje.

Entendemos que la temática propuesta para estas Jornadas da cuenta del camino transitado, senda fructífera para seguir armando “el porvenir de una ilusión…” A partir de allí, seguir construyendo metas y expectativas que permitan procesar la necesaria desilusión y re-armado, acorde con “lo posible”, en el contexto en el que estamos insertos. Esto es, dar cuenta de la posibilidad de pasaje de “la Utopía a la Realidad”.


BIBLIOGRAFIA
Beker, E.; Benedetti, C.; Cimadoro, A. M.; Pausa,C. ; Quintana, I. : Relación medico-paciente . Malestares y desencuentros. VI Jornada de Salud Mental. F. de Medicina, U. B. A. Año 2008

Beker, E.; Benedetti, C.; Cimadoro, A.M.; Pausa, C.; Quintana, I. Modelo pedagógico situacional. Experiencia de innovación didáctica. -Jornadas pedagógicas. Universidad de Buenos Aires, producción y trayectoria pedagógica 2008.-

Beker, E.; Grinberg de Aizenberg, J., Rua, E.; Saltiel, A.: Innovando en docencia: una experiencia interdisciplinaria. Jornadas pedagógicas. Universidad de Buenos Aires, producción y trayectoria pedagógica 2008 .

Benedetti, C.; Quintana, I.: El grupo Balint: un espacio para mirarse y mirar la clínica obstétrica. Jornadas pedagógicas. Universidad de Buenos Aires, producción y trayectoria pedagógica 2008.

Benedetti, C.; Cimadoro, A.M.; García Zubillaga, M. ; Pausa, C.; Quintana, I.: La escena pedagógica. Su importancia en la formación médica. Jornadas del Departamento de Salud Mental. Año 2009.

Morin, E.: Los siete saberes necesarios en la educación del futuro. (Edición virtual).



Najmanovich, D., Lennie, V. Pasos hacia un pensamiento complejo en salud. Revista Claves en Psicoanálisis y Medicina. Hacia la Interdisciplina. Ed. Catálogos. Año 2004. Nº21

Prigogine, I.: La nueva alianza. Madrid. Año 1983


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