Título de la ponencia: Riesgo manufacturado y gobernanza ambiental: un estudio de caso



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Congreso ALAS. Costa Rica. 2015

Grupo de trabajo: Medio ambiente, sociedad y desarrollo sustentable

Título de la ponencia: Riesgo manufacturado y gobernanza ambiental: un estudio de caso

Por:


Tamar Zehla Jiménez Velázquez1, José Miguel Elizalde Contreras2 y José Carlos López Hernández3.

Resumen

La presente ponencia buscará vincular los conceptos de riesgo manufacturado desde el punto de vista del sociólogo inglés Anthony Giddens y el concepto de gobernanza ambiental desde el punto de vista de la socióloga mexicana Miriam Alfie Cohen en torno a una problemática socioambiental local.

Por lo anterior, asumimos que el concepto de riesgo manufacturado puede servirnos de categoría de análisis para la formulación de políticas públicas trabajadas desde la gobernanza ambiental, ya que la historia de la humanidad y su vínculo con la naturaleza nos ha dejado claro como a través del tiempo hemos experimentado una diversidad de riesgos socioambientales.

En ese marco de análisis, es como proponemos la siguiente pregunta problematizadora:

¿Un análisis conceptual entre el riesgo manufacturado y la gobernanza ambiental puede auxiliarnos a formular políticas públicas enfocadas a problemas socio-ambientales que velen por una interacción armónica entre Estado-Sociedad-Hombre-Naturaleza?

Palabras clave: Naturaleza, biodiversidad, sociedad, contaminación, desechos urbanos, riesgo, riesgo externo, riesgo manufacturado, gobernanza, gobernanza ambiental, democracia deliberativa y políticas públicas.

Introducción

La presente ponencia buscará vincular los conceptos de riesgo manufacturado desde el punto de vista del sociólogo inglés Anthony Giddens y el concepto de gobernanza ambiental desde el punto de vista de la socióloga mexicana Miriam Alfie Cohen en torno a una problemática socioambiental local. Por lo anterior, nos parece pertinente retomar las raíces etimológicas de la palabra riesgo para reflexionarla como la contingencia o proximidad de un daño, es decir, toda probabilidad de peligros.

Es así como consideramos importante retomar el concepto de riesgo manufacturado para comprender porque actualmente experimentamos una serie de cambios socio-ambientales que generan a su vez riesgos locales que suceden en espacios socio-territoriales determinados. En ese tenor, explicaremos como la interacción entre mundos naturales y sociales tiene repercusiones locales, regionales, nacionales, continentales y globales.

Por lo anterior, asumimos que el concepto de riesgo manufacturado puede servirnos de categoría de análisis para la formulación de políticas públicas trabajadas desde la gobernanza ambiental, ya que la historia de la humanidad y su vínculo con la naturaleza nos ha dejado claro como a través del tiempo hemos experimentado una diversidad de riesgos socioambientales.

En ese marco de análisis, es como proponemos la siguiente pregunta problematizadora:

¿Un análisis conceptual entre el riesgo manufacturado y la gobernanza ambiental puede auxiliarnos a proponer políticas públicas enfocadas a problemas socio-ambientales que velen por una interacción armónica entre Estado-Sociedad-Hombre-Naturaleza?

Retomando lo anterior, es preciso apuntar que durante el desarrollo del presente trabajo abordaremos un problema de carácter socio-ambiental local, es decir, un objeto particular de lo posible. El tema que abordaremos es la concatenación entre la contaminación generada por los desechos urbanos arrojados a la Barranca El Tecolote, las relaciones de conflicto entre clases sociales, el crecimiento poblacional y la ineficacia del Estado como el conjunto de instituciones que regulan las relaciones entre los sujetos sociales en La Barranca El Tecolote y la Loma la Carpa, cuyas coordenadas son UTM-WGS84, Zona: 14Q, al este 471108.03, al norte 2095390.71, en la ciudad de Cuernavaca, que pertenece al Estado de Morelos.

A través de este breve análisis buscamos entender cómo la gobernanza ambiental ligada al concepto de riesgo manufacturado nos auxilia a proponer una política pública que sirva de herramienta ciudadana para trabajar un problema público socioambiental, entendiendo dicha problemática de la siguiente forma:



  • El impacto socioambiental en las barrancas en la ciudad de Cuernavaca, específicamente la Barranca El Tecolote, como factor determinante del conflicto en las relaciones entre clases sociales y la ineficacia del Estado para entablar negociaciones y consenso entre los individuos que forman parte de esta comunidad. Por ende, el concepto de riesgo manufacturado es y será preponderante para el desarrollo del tema ya que a partir de su análisis podremos explicar cuál es el impacto a nivel socioambiental de los desechos arrojados a la barranca. A la par se generará como propuesta la necesidad de un diseño de Política Pública que trabaje el tema desde la gobernanza ambiental para así generar un quehacer que sea crítico y propositivo dentro de la sociología y el medio ambiente.

Desarrollo

I. Importancia ecológica de las Barrancas de Cuernavaca

El Estado de Morelos se ubica en la porción central de la República Mexicana, al sur del Distrito Federal. Está conformado por 33 Municipios y su capital es la Ciudad de Cuernavaca que se localiza al noreste del Estado. (Figura 1)





Figura 1. Ubicación del Estado de Morelos

Biodiversidad

En su forma más sencilla, la biodiversidad es el conjunto de organismos vivientes, vegetales y animales. Para diversos autores biodiversidad significa la variedad de vida en todas sus formas (UICN, 1989); para otros, la biodiversidad es la variedad de los organismos del mundo, incluyendo su diversidad genética (Reid & Miller, 1989). En un sentido científico, la biodiversidad es la variedad genética, taxonómica y ecosistémica (Mc Allister, 1991).

Biodiversidad del Estado de Morelos

Morelos ocupa tan sólo el 0.25% del territorio mexicano, sin embargo, en él se registran aproximadamente el 21% de las especies de mamíferos mexicanos, el 33% de aves, el 14% de reptiles y el 10% de plantas vasculares reportadas para el país, por ello, Morelos se ubica en el lugar 17 con respecto a otros estados en cuanto a riqueza de especies, y además se encuentra entre los nueve estados con elevado endemismo de flora (CONABIO, 1998; Bonilla-Barbosa & Villaseñor, 2003).

Barrancas de Cuernavaca

Ubicadas al norte de la ciudad de Cuernavaca, en la parte centro sur del Eje Neovolcánico, son parte de la arista sur de la Sierra de Zempoala, está integrado en el denominado Glacis, llamado así por su relación con la última glaciación. El glacis presenta un suelo formado por gravas, arenas y lahares, lo que la convierte en una zona filtradora de agua. Esta tiene un cause que se une a otros formando el rio Apatlaco, afluente del Amacuzac. El clima de la ciudad se debe en gran medida a la presencia de estas barrancas con sus corrientes de ríos, así como también, su vegetación; estas barrancas permiten la circulación de vientos templados provenientes del norte actuando como un refrigerante de la ciudad. (Figura 2)



Figura 2. Glacis de Buenavista y barrancas

En la medida que las barrancas de la zona poniente avanzan al sur se muestran isotermas de manera expansiva (Figura 3); en tanto en la zona de ciudad se ve una compresión y un cambio drástico en temperaturas en un área mucho menor. El relieve de la ciudad, la reducción de las áreas verdes y la presencia de superficies pavimentadas está directamente relacionado con el incremento en las temperaturas.





Figura 3. Isotermas de Cuernavaca

Barrancas, ríos y canales de riego han sido contaminados por el crecimiento urbano desorganizado, sobre todo lo que respecta a las laderas, generando un impacto durante décadas, deteriorando su calidad y afectando el ambiente. En este sentido en la actualidad no se tiene un manejo adecuado de los desechos urbanos. En las barrancas encontramos vegetación de bosque de pino-encino, bosque de pinos y selva baja caducifolia con vegetación secundaria: dos especies de cazahuate; especies de llora sangre, tronadora, cuahulote, aretitos, berenjena, quelite, frijolillo, ciruelo y jaral. Esta vegetación nativa silvestre ha sido suplantada o bien se ha perdido debido a la intensa contaminación de los cauces de agua de las barrancas. En las barrancas se pueden encontrar árboles como los cuahulotes, copales, amate amarillo, mataplo, ahuhuete, sauce y cazahuates (Batllori, 1999).

La falta de asesorías por parte de especialistas en materia ambiental así como los respectivos estudios del lugar han propiciado la siembra de árboles no nativos del lugar, de manera que tanto habitantes e instituciones de gobierno a través de programas de reforestación, han introducido árboles como: eucaliptos, casuarinas, jacaranda, hule, tulipán africano, trueno y coníferas. De esta manera se han modificado las condiciones ambientales, y se ha hecho de lado la conservación de especies nativas. La fauna en las barrancas aunque disminuida de manera importante debido a los asentamientos humanos, está representada por mapaches, gallinita de monte, zorrillos, tlacuaches, ardillas, víbora ratonera, ranas y lagartijas. Uno de los principales problemas de las poblaciones animales y vegetales es la destrucción masiva de su hábitat, donde el mal uso de los recursos naturales en ocasiones es desmedido debido a la carencia de una planeación adecuada Ramírez (1995). En este sentido los hábitats de las barrancas y sus laderas son reemplazados por extensos asentamientos humanos como casas, condominios, hoteles, puentes, etcétera.

Existe entonces una intensa modificación del medio ambiente impulsada por el hombre y sus actividades, modificando el entorno pero sobretodo generando un impacto en la medida que se van liberando en los cauces de las barrancas descargas de aguas residuales, desechos urbanos, plaguicidas, y otros productos químicos. La vegetación de las barrancas provee a las aves de una gran cantidad de árboles que a su vez son usados como alimento (semillas, frutos, insectos fitófagos y de hojarasca), utilizando los árboles como perchas, dormideros y lugares para establecer sitios de anidación por lo que deben considerarse como un factor clave de supervivencia. Según la Bióloga Noemí Chávez, investigadora del Instituto de Biología de la UNAM, las aves que predominan en las barrancas de Cuernavaca son especies de selva tropical como la perlita, el abia, el perico, el aguililla, el bencejo o avión, varias especies de la mosquera o papamoscas, verdines o reinitas, primaveras, colibrís, palomas belloteras, urraca azul y gorriones caseros. Todas estas especies se han visto afectadas por la alteración de la vegetación; la severa contaminación del ambiente y los extensos asentamientos humanos son la causa de la disminución numérica de las aves de dicha zona.

Algunas aves llamadas oportunistas también moran en las barrancas dada su amplitud ecológica, tales como: urracas, cuervos o gorriones caseros, y se ven beneficiados al alimentarse de los basureros producto de la actividad humana (Ramírez, 1995). Se ha estudiado que el cambio en la conducta de las aves se debe en especial al cambio climático y la contaminación del aire. Las barrancas en general son usadas como drenajes por la comunidad asentada en las laderas y en las cercanías de los márgenes de las mismas. Y en forma extrema se utilizan como tiraderos de desechos al aire libre. Así, en muchas de ellas, se pueden identificar cloacas anaerobias de alto peligro para la salud pública que en temporadas de estiaje contienen una gran cantidad de coliformes.

II. El concepto de Riesgo Manufacturado en Giddens

Abriremos el presente apartado de la ponencia expresando que el problema derivado del vínculo temático entre desechos urbanos, conflicto de clases e ineficacia del Estado puede observarse, comprenderse e interpretarse con base en dos ejes conceptuales: Riesgo Manufacturado y Gobernanza Ambiental, no obstante, durante este apartado centraremos nuestra atención en el primer concepto.

Por lo tanto, ¿qué entenderemos por riesgo?

La idea de riesgo parece haber tomado cuerpo en los siglos XVI y XVII, y fue acuñada por primera vez por exploradores occidentales cuando realizaban viajes por el mundo. La palabra riesgo parece haber llegado al inglés a través del español o del portugués, donde se usaba para referirse a navegar en aguas desconocidas. (Giddens, 2000, p. 34)

En ese sentido, podemos entender que la idea de riesgo estaba íntimamente ligada a la cuestión de espacio, no obstante, después se trasladó a cuestiones que tenían que ver con el tiempo, por lo cual, nosotros delimitaremos el término riesgo en un tiempo, espacio y lugar específico, es decir, vincularemos dicho término en torno a un objeto particular de lo posible. Sin embargo, consideramos preciso apuntar que la idea de riesgo la podemos relacionar a una multiplicidad de situaciones que involucren contextos de incertidumbre. Por lo anterior, debemos “destacar que la noción de riesgo es inseparable de las ideas de probabilidad e incertidumbre” (Giddens, 2000, p. 35). No obstante, el riesgo para Giddens no es sinónimo de amenazas o peligros, es decir, el riesgo para el sociólogo inglés es el análisis activo sobre posibilidades futuras.

Por ello, desde sus orígenes, la idea de riesgo va acompañada del surgimiento del seguro. (Giddens, 2000, p. 37)

Por ejemplo, para el caso de nuestro objeto de estudio, diremos que en la ciudad de Cuernavaca, el Estado no ha logrado garantizar la seguridad necesaria para contrarrestar la inseguridad que deviene de dos tipos de riesgos:


  1. El riesgo social

  2. El riesgo ambiental

En ese tenor:

La mejor manera de explicar lo que está pasando es hacer una distinción entre dos tipos de riesgo. A uno lo llamaré riesgo externo. El riesgo externo es el riesgo que se experimenta como viniendo del exterior, de las sujeciones de la tradición o de la naturaleza. Quiero distinguir éste del riesgo manufacturado, con lo que aludo al riesgo creado por el impacto mismo de nuestro conocimiento creciente sobre el mundo. El riesgo manufacturado se refiere a situaciones que tenemos muy poca experiencia histórica en afrontar. (Giddens, 2000, p. 38-39)

Luego entonces, entenderemos por riesgo externo todas las probabilidades de afectación que la naturaleza puede provocar sobre el hombre y por riesgo manufacturado entenderemos todas las afectaciones que los seres humanos podemos generar sobre la naturaleza. Por otra parte, es pertinente aclarar que sin duda alguna la intervención del hombre sobre la naturaleza es un riesgo que cuesta trabajo calcular, ya que “nuestra sociedad vive tras el fin de la naturaleza. El fin de la naturaleza no significa, obviamente, que el mundo físico o los procesos físicos dejen de existir. Se refiere al hecho de que hay pocos aspectos del ambiente material que nos rodea que no se hayan visto influidos del algún modo por la intervención humana” (Giddens, 2000, p. 39-40). Argumentaremos entonces que los riesgos externos tienden a mimetizarse con los riesgos manufacturados y viceversa, ya que últimamente el planeta tierra experimenta una multiplicidad de catástrofes naturales de las que ahora no sabemos a ciencia cierta si sus causas son totalmente naturales o se derivan de la intervención que los seres humanos hemos tenido sobre la naturaleza. No obstante, Giddens afirma que no todos los riesgos manufacturados tienen que ver solamente con la naturaleza, es decir, hay riesgos manufacturados que impactan sobre otros aspectos del mundo social.

Al expandirse el riesgo manufacturado, éste adquiere una nueva inseguridad. El surgimiento de la idea de riesgo, como indique anteriormente, estuvo estrechamente ligado a la posibilidad de cálculo (Giddens, 2000, p. 41)

Sin embargo, es preciso apuntar que en el caso de los riesgos manufacturados es muy difícil formular cálculos certeros sobre las implicaciones que producen, no obstante, para el caso de la Barranca El Tecolote, hemos vislumbrado los siguientes:


  1. Afectaciones humanas sobre la biodiversidad del estado de Morelos, específicamente sobre la Barranca El Tecolote en Cuernavaca. Es decir, la barranca y el conjunto de organismos vivientes que habitan en ella, tales como, mamíferos, aves, reptiles y plantas se ven amenazados a partir de la presencia de asentamientos humanos en su hábitat.

  2. La contaminación humana generada en la Barranca El Tecolote impacta en el clima, las corrientes de los ríos y las zonas filtradoras de agua en Cuernavaca.

  3. Los asentamientos humanos alrededor de la barranca afectan en la circulación de los vientos templados de la ciudad, lo que a su vez, genera problemas de refrigeración.

  4. Los riesgos manufacturados en la barranca pueden verse reflejados en el cambio drástico de temperaturas en la ciudad, ya que dicho cambio en el clima produce un calentamiento provocado por la reducción de las áreas verdes y las superficies pavimentadas.

  5. Las barranca, los ríos y los canales de riego son contaminados por el crecimiento urbano desorganizado y el manejo no adecuado de los desechos urbanos por parte del ser humano.

  6. Las condiciones ambientales de la barranca se deben a la suplantación de la vegetación nativa silvestre, la contaminación de los cauces de agua, la siembra de árboles no nativos, la destrucción masiva del hábitat y el uso desmedido de los recursos naturales.

  7. La ineficacia por parte de las instituciones en Cuernavaca se ve reflejada en la nula planeación a la hora de construir casas, condominios, hoteles y puentes en la ciudad.

  8. Los riesgos en la modificación del medio ambiente y las posibles enfermedades que puedan experimentar los habitantes están íntimamente ligados a la contaminación producida por las descargas de aguas residuales, los desechos urbanos y el uso de plaguicidas en la zona de la Barranca El Tecolote.

  9. El posible conflicto de clases entre los habitantes que viven en la zona de la Barranca El Tecolote, puede entenderse a su vez, por una falta de cultura ambiental.

  10. El posible conflicto entre los habitantes y el Estado se debe a las amenazas generadas por la contaminación en la zona de la barranca.

En ese tenor, la hipótesis del presente trabajo podría ser que los riesgos externos y los riesgos manufacturados están ligados, sin embargo, no podemos calcular con exactitud su vínculo hasta que estén ocurriendo. Por lo anterior, la figura del Estado ha sido la encargada de mediar entre el alarmismo y la indiferencia producida por los posibles riesgos externos y los riesgos manufacturados acaecidos en el mundo natural y social.

Este tipo de paradoja se vuelve rutina en la sociedad contemporánea, pero no hay manera fácil de resolverlo. Pues, como mencioné antes, en la mayoría de situaciones de riesgo manufacturado incluso la propia existencia de los riesgos es una cuestión a debatir. (Giddens, 2000, p. 43)

Por ende, los riesgos calculados en la Barranca El Tecolote pueden ser manufacturados, externos, o el vínculo entre ambos, pero no sabremos sus alcances hasta que estos se desarrollen, sin embargo, lo que sí sabemos es que la relación entre naturaleza, hombre y sociedad, en este caso particular nos referimos a la zona de la barranca y sus habitantes, producen riesgos. Es así como el quehacer de la investigación cobra sentido, puesto que a través de ella tenemos la tarea de calcular riesgos, por ende, para este caso en específico consideramos pertinente la siguiente pregunta problematizadora: ¿qué papel juega el Estado y la ciudadanía en todo esto? Nosotros creemos que son un pieza fundamental durante los posibles cálculos sobre los riesgos manufacturados, ya que en el caso de la barranca, los habitantes de dicha zona producen y experimentan dichos riesgos, en ese sentido, el Estado tendría que funcionar como el conjunto de instituciones que intervenga y trate de formular soluciones, junto con los habitantes de dicha zona, a través de políticas bajo la lógica de una gobernanza ambiental que enfrente los riesgos manufacturados entre sociedad-hombre-naturaleza.

Algunas personas dicen que la manera más eficaz de manejar el aumento de riesgo manufacturado es limitar la responsabilidad adoptando el llamado principio precautorio. (Giddens, 2000, p. 44)

Pero, ¿qué entenderemos por principio precautorio? Giddens nos dice que la idea de principio precautorio nació en los años 80 en Alemania, en el marco de debates ecológicos experimentados en Europa. Por lo tanto, entenderemos por principio precautorio la capacidad del Estado y la ciudadanía para actuar de manera activa y conjunta ante toda situación de riesgos, no obstante, el principio precautorio “no sirve siempre, ni siquiera puede aplicarse como modo de manejar los problemas del riesgo y de la responsabilidad” (Giddens, 2000, p. 45). En pocas palabras, para Giddens la relación entre ciencia, tecnología, hombre, sociedad y naturaleza ha producido una permanente e inevitable gestión de riesgos.

Con la extensión del riesgo manufacturado, los gobiernos no pueden pretender que esta gestión no es su problema. Y necesitan colaborar, ya que muy pocos riesgos novedosos respetan las fronteras de las naciones. (Giddens, 2000, p. 46)

Es así como el sociólogo inglés sostiene que las sociedades actuales no son más, ni menos arriesgadas que las anteriores, pero, lo que si podemos asegurar es que el balance de los riesgos exteriores y manufacturados ha cambiado a la par de la naturaleza, las sociedades, la ciencia y sus implicaciones tecnológicas, es decir, “vivimos en un mundo donde los peligros creados por nosotros mismos son tan amenazadores, o más, que los que proceden del exterior” (Giddens, 2000, p. 47).

III. Gobernanza Ambiental. Un acercamiento al problema público
La Gobernanza Ambiental en adelante G.A. analizada desde la óptica de Miriam Alfie Cohen haciendo hincapié que tratamos de delimitarla en torno al problema local de la Barranca El Tecolote enfocará su atención hacia las siguientes vertientes: la deliberación, la democracia deliberativa en adelante D.D. y la aplicación de la gobernanza ambiental. Recordemos que la G.A., trabaja con ciertas características estas son la legitimidad democrática, participación, responsabilidad y rendición de cuentas. Estas herramientas son fundamentales para tratar cualquier problema público ambiental.

Es pertinente apuntar que la G.A., va de la mano del concepto de deliberación, ya que este último es fundamental para la toma de las decisiones, mismo que coadyuva en la consolidación de la D.D. Por otra parte, es pertinente mencionar que la situación actual en materia ambiental a nivel global presenta signos importantes de riesgo, por lo que es necesario modificar los patrones de producción y desarrollo y reorientar las políticas enfocadas al tema del deterioro ambiental. Ya que el resultado de dicho deterioro se refleja en las inundaciones, sequias, deslaves, contaminación, etc.

Las consecuencias del deterioro ambiental son las siguientes:


  • Mayor vulnerabilidad de la población.

  • En zonas marginadas se presentan inundaciones, deslaves, movimientos de tierra, etc.

La G.A., busca trabajar a través de mecanismos aplicables a un contexto con circunstancias específicas, es decir, trabaja con distintos actores: a. el Estado, b. Actores sociales, c. Madurez por parte de los grupos interesados y/o involucrados d. Habilidad de los movimientos verdes para insertarse en el problema (Alfie, 2013). La doctora Miriam postula que para trabajar un tema ya sea local o global es recomendable hacerlo a partir del conflicto, ya que plantea la valoración negativa tradicional del concepto y lo considera como un mecanismo de innovación y cambio social.

Postula que la principal virtud del conflicto consiste en reconocer su funcionalidad en el sistema social y enfatizar las funciones positivas del conflicto social en tanto se puedan mantener bajo control sus potencialidades destructivas e integradoras. (Alfie, 2013, p. 78)

La G.A., se puede postular por una parte, desde el conflicto, como espacio de reconstrucción social en un terreno de vulnerabilidad y riesgo, o también analizado desde la óptica de la reconstrucción política partiendo de nuevas formas de organización, puesto que de éstas últimas, surgen las redes sociales, como herramientas fundamentales para los nuevos tipos de movimientos sociales, donde las redes sociales son en gran medida el parámetro de legitimidad y de empuje en un problema determinado; las redes sociales trabajan de manera eficiente y eficaz, logrando a su vez, regular y coordinar sectores políticos y sociales. Diremos entonces, que la G.A., usa en alguna medida estas herramientas para tratar los temas ambientales analizados desde distintas ópticas, ya sea política, social o del Estado. Para Miriam la G.A., se construye e inscribe en los bordes que unen a la Política Pública con la sociología ambiental y la construcción democrática.

La G.A., tomó un enfoque interesante al inscribirla en el giro deliberativo4. El giro deliberativo busca darle un nuevo enfoque a la política y toma en cuenta las bases de la G.A., tales como: el diálogo, la transparencia, la responsabilidad y la rendición de cuentas, esto a su vez, se ve reflejado en la aplicación de políticas en distintos niveles, las cuales, se enfocan en buscar que los grupos de interés (stakeholders) generen nuevas propuestas que coadyuven a la solución de los problemas ambientales.

No obstante, ¿cuál es la función de la deliberación? Generar nuevas propuestas y acuerdos en el marco de la gobernanza, para así, crear los puentes de comunicación entre los actores sociales y el Estado.

La D.D., por su parte recordemos que trabaja bajo 3 principios:



  1. Un enfoque centrado en un problema tangible y concreto. 2. La participación del ciudadano común afectado por determinada problemática y las autoridades involucradas. 3. El desarrollo del giro deliberativo para la búsqueda de decisiones comunes.5

La D.D., se desarrolla con la G.A., partiendo de la premisa de que existen ciertas variantes a considerar, en primer término, la variedad de dinámicas que suceden entre los recursos naturales, el mercado y las condiciones sociales. Por lo anterior, para que exista un buen ejercicio de G.A., es necesario que haya colaboración interseccional, es decir, conectar a los grupos de interés (stakeholders), ciudadanos con el ideal común de mejora en los procesos de decisiones. La D.D., busca enfatizar la construcción de políticas que partan de la deliberación pública. La D.D., ha generado nuevas formas para invitar a los ciudadanos a participar en el análisis del quehacer técnico y científico que los rodea en la vida cotidiana. La D.D., se ha colocado ya en esferas internacionales a la par de la G.A; su premisa es generar nuevos modelos de gobernanza que procuran menos jerarquía y mayor participación por parte de los actores sociales en la toma de decisiones sobre temas ambientales. Para el tema que estamos retomando, tanto la G.A., como la D.D., y el concepto de riesgo manufacturado trabajan de la mano para entender el problema y replantearlo como parte de un todo. Y aunque es un problema local, se pueden analizar también, las consecuencias a nivel global.

Consideraciones finales: Matriz de operacionalización conceptual

Consideramos de suma importancia generar un cambio significativo en torno a la problemática estudiada a partir de la siguiente matriz de operacionalización conceptual.



Contaminación Socio ambiental de la Barranca El Tecolote en Cuernavaca Morelos.







Problema

Amenaza

Fortaleza

Oportunidad

Propuesta

1

El impacto ambiental como producto de la actividad humana.

Perdida de la biodiversidad y las ventajas que genera.

El medio ambiente como un puente que genera ventajas entre la sociedad y un ecosistema.

Valorar la importancia de los sistemas naturales.

Capacidad de insertar al medio ambiente dentro del paisaje urbano.

2

Vínculo entre Riesgo Ambiental y Riesgo Social.

El Riesgo Externo y el Riesgo Manufacturado.

La posibilidad de un cálculo teórico/conceptual entre los riesgos externos y los riesgos manufacturados a partir de una vigilancia epistemológica.

Fortalecer el vínculo entre academia, sociedad civil y gobierno.

El Principio Precautorio.

3

La falta de comunicación horizontal entre el gobierno y los grupos de interés.

El choque institucional con el ámbito social.

Programas gubernamentales aplicados a temas de sustentabilidad en las barrancas de Cuernavaca.

Arraigo de Usos y Costumbres sobre el espacio socio territorial determinado.



Empoderamiento de la sociedad civil a partir de un diálogo entre saberes y conocimientos para la aplicación de una gobernanza ambiental que busque resolver la contaminación socio ambiental en la Barranca El Tecolote.

El Giro Deliberativo.

Bibliografía

  • Alfie Cohen, M. (2013). Democracia deliberativa y gobernanza ambiental: ¿Conceptos transversales de una nueva democracia ecológica? Sociológica, No. 80, pp. 73-122.

  • Batllori Guerrero, A. (1999). Evaluación Ecológica y Social de las Barrancas de Cuernavaca. Morelos: Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias. Universidad Nacional Autónoma de México.

  • Bonilla-Barbosa, J. R. & Villaseñor R., J. L. (2003). Catálogo de la flora del estado de Morelos. Morelos: Centro de Investigaciones Biológicas. Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

  • Comisión Nacional para el conocimiento y uso de la Biodiversidad. (1998). La diversidad biológica de México: Estudio de País. México, D.F.: Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.

  • García Barrios, J. R., Torres Gómez, M. G., & Jaramillo Monroy, F. (2006). Las barrancas de Cuernavaca. México: Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias. Universidad Nacional Autónoma de México.

  • Giddens, A. (2000). Un mundo desbocado. Los efectos de la globalización en nuestras vidas. España: Taurus.

  • McAllister, D. (1991). What is biodiversity. Biodiversity. Workpapers. Ontario Canadá: Canadian Museum of Nature.

  • Ramírez Rodríguez, E. (1995). Avifauna de Parques y Panteones de la ciudad de Cuernavaca. (Tesis inédita de licenciatura). Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Localización Morelos.

  • Reid, W. & Miller, K. (1989). Keeping options alive: the scientific basis for conserving biodiversity. WRI. Washington, D.C. USA: World Resources Institute.

  • UICN. (1989). World Conservation Strategy for the 1990´s. The 2nd World Conservation Strategy Project. World Conservation Centre. Gland, Switzerland: International Union for Conservation of Nature.

1 Tamar Zehla Jiménez Velázquez es la responsable del equipo de trabajo, Universidad Autónoma Metropolitana. Correo electrónico: socióloga.ambiental@gmail.com

2 Licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Maestro en Ciencias en Manejo Agroecológico de Plagas y Enfermedades del Centro de Desarrollo de Productos Bióticos del Instituto Politécnico Nacional

3 Licenciado en Sociología por la Universidad Veracruzana, Región Xalapa. Maestro en Ciencias Sociales por el Instituto de Investigaciones Histórico Sociales de la Universidad Veracruzana, Región Xalapa. Correo electrónico: imaginacion-sociologica@hotmail.com

4 Giro deliberativo o deliverive turn. Para el año 2008 la unión europea abre una serie de consultas públicas donde llama a diversos actores sociopolíticos a participar para construir un nuevo tratado sobre cambio climático. La consulta tanto técnica como política se aplicó a través de cuestionarios en línea que puso en vanguardia la toma de decisiones por medio de la llamada gobernanza especialmente en Europa (Alfie, 2013, p. 82).

5 Ibídem, 84.


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