TÍtulo del ensayo globalización económica el imperio de la mediocridad temario



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Capítulo VI

Competitividad - Titanes en el Ring

El salario del miedo
En su libro El Internacionalismo Moderno, Paul Krugman dice, que la definición más popular de competitividad, es en nuestros días la de Laura Tyson: "Nuestra capacidad para producir bienes y servicios que cumplan los tests de la competencia internacional, mientras nuestros ciudadanos disfrutan de un nivel de vida a la vez creciente y sostenible".

Tambien Krugman, en otra parte del libro mencionado dice que no es verdad que las naciones líderes del mundo estén en ningún grado importante de competencia entre ellas, o que alguno de sus principales problemas económicos pueden ser atribuídos a un fracaso al competir en los mercados mundiales.

Nuestro enfoque -con los debidos respetos- es diferente, creemos que los países compiten indirectamente entre si. Primero como sede de radicación de las empresas que participan en el comercio internacional y segundo en el resultado que dichas operaciones generan en la balanza de pagos del país.

Que una industria automotriz, electrónica u otras de producción masiva competitiva, se desarrolle o instale en un país, genera principalmente, ocupación de mano de obra, incremento de actividades colaterales y si exporta (o sustituye importaciones) un beneficio en el balance comercial.

Las exportaciones generan divisas que luego se aplicarán a importar aquellas tecnologías, materias primas, bienes y servicios que el país no posee o no es competitivo (esto último con reservas, como luego se verá).

Las industrias de producción masiva competitiva ocuparán mano de obra, mejorarán el nivel de ingresos de los trabajadores, facilitarán la capacitación de los mismos y de un modo directo o indirecto permitirán -al decir de Laura Tyson- a los ciudadanos, del país sede, disfrutar de un nivel de vida a la vez creciente y sostenible.

Simplificando, en buena medida, la historia, podríamos decir que este esquema funcionó -con ventaja para los países industriales del hemisferio norte- desde la revolución industrial.

En otras épocas a la competitividad se la llamaba "términos del intercambio" y a la asignación de la producción entre países se la denominaba "distribución internacional del trabajo".

El mundo económico operaba bajo los parámetros de la "distribución internacional del trabajo", aceptando -a gusto o a disgusto- "los términos del intercambio", que definían primero Inglaterra hasta el fin de la Primera guerra mundial y luego Estados Unidos, entre guerras, y, con todo su peso a partir del fin de la Segunda.

Cuando los grandes "perdedores" de la Segunda guerra mundial, Alemania y Japón, comienzan a competir a nivel internacional -haciendo uso de la doctrina del libre cambio que tan buen resultado había dado a los "ganadores" de las guerras- todo se complica. La industria americana (a partir de 1973, según Ravi Batra) comienza a perder competitividad, no sólo a nivel internacional, sino también en el mercado interno. En la emblemática industria automotriz la penetración de vehículos importados (gama de altos precios -Alemania y gama de bajos precios -Japón) llega al 30%.

Poco a poco, Estados Unidos, el país industrial por excelencia comienza a perder competitividad y su balanza comercial pasa a ser negativa, acumulando en el tiempo -ayudado por el déficit público, financiado, en parte, con crédito internacional- una deuda externa superior a los 300.000 millones de dólares. El país más rico del mundo llega a ser el país más endeudado del mundo. En algún momento si se suman los superavits comerciales de Japón y Alemania se igualan al déficit -por igual concepto- de Estados Unidos.

Cuando las empresas americanas comienzan a perder su mercado interno (recuerdese la cuasi-quiebra de Chrysler, por ejemplo) y encuentran difícil, cuando no imposible penetrar en el mercado europeo y japones se inicia un "fenomenal" proceso de "reconversión industrial" que , como luego se vería, no han podido seguir sus competidores internacionales.

A ello se agrega el avance en alta tecnología (robótica, informática, comunicaciones y biotecnología) que permite pasar de la sociedad industrial a la sociedad de la comunicación y retomar -nuevamante- la delantera.

El fin de la guerra fría, cede paso a la era de la globalización.

La distribución internacional del trabajo no existe mas. Los términos del intercambio son dinámicos y cambiantes. La aldea global deja la guerra "sin frente". La discusión entre el modelo anglosajón y el modelo renano se diluye en una batalla de modelos heterodoxos, a los que lo único que les interesa es que el gato "cace ratones". Capitalismo socialista. Autocracias capitalistas. Socialismo de libre mercado. Y cuanta sopa de letras nos permita el análisis combinatorio. La economía se convierte en algo más importante que la ideología.

Como dice Peter Drucker: "Ya no hay un centro en la economía mundial; esta se ha vuelto multicéntrica"


A continuación veremos que opinan y nos informan diversos autores sobre competitividad:
"Segun Michael Albert existen dos modelos de capitalismo ampliamente contrastantes.

1 - El modelo anglosajón (fundamentalmente Estados Unidos y Gran Bretaña)

· fundado sobre el éxito individual y el beneficio a corto plazo

· control estricto de la moneda, desregulación y privatización

· aceptan la inmigración

· consideran que la pobreza es un problema de las personas

· la seguridad social no es favorable para el desarrollo económico

· privilegia la jerarquización de los salarios

· la legislación fiscal favorece el endeudamiento

· considera mejor tener menos reglamentos y más abogados para hacer procesos

· prefieren la bolsa

· el poder en la empresa lo tiene el accionista

· el papel de la empresa en materia de educación y de formacion profesiona debe ser el menor posible
2 - El modelo germano - nipón

· valora el éxito colectivo, el consenso y el beneficio a largo plazo

· no aceptan (en principio) la inmigración

· consideran que la pobreza es un problema de la nación

· la seguridad social es favorable para el desarrollo económico

· no aumenta tanto la jerarquización de los salarios

· se considera al ahorro como una virtud nacional

· prefieren tener reglamentos y (caso Japón) un proceso judicial es

deshonroso

· prefieren el financiamiento bancario

· el poder en la empresa se reparte entre accionistas, dirección, banca y

personal

Luego nos dice que no es cierto que la eficacia económica deba estar necesariamente alimentada por la injusticia social. No obstante ello (paradoja) el modelo americano está haciendo retroceder al renano.

¿Por que es el menos eficiente el que vence?.

Es un hecho que a los ojos de la opinión mundial, el capitalismo renano, virtuoso, igualitario, prudente y discreto, carece de atractivos.

El capitalismo americano es un sueño rosado, del dinero fácil, de las fortunas súbitas, lúdico, publicitario (o sea es publicitario, financiero y corrompido).
¿Qué debe buscar Europa?

· eficiencia económica

· estabilidad monetaria

· equidad y justicia social

¿Qué es mejor, más desocupados asistidos, o más trabajadores mal pagados?
Para dilucidar este debate "capitalismo contra capitalismo" hay dos puntos a señalar: únicamente los países renanos han logrado demostrar que la protección social más generosa puede ir apareada con una economía más eficiente. El modelo norteamericano sacrifica deliberadamente el futuro al presente.

La Unión Europea será el principal campo de batalla de los dos capitalismos. O bien los ciudadanos europeos no habrán comprendido bien de que depende fundamentalmente su destino, no presionarán lo bastante a sus gobiernos para dar el salto hacia la opinión pública, a fin de que estos se decidan a hacerlo. Entonces ya nada podrá pasar, salvo que el mercado único comenzará a deshacerse; que no habiendo tenido la lucidez de unirnos para elegir nuestro futuro, habernos perdido la capacidad de hacerlo; por lo tanto recaeremos en las angustias de nuestro viejo europeísmo, derivando inevitablemente hacia el modelo americano.

O bien, nosotros nos ponemos en marcha hacia Estados Unidos de Europa, podremos elegir para todos nosotros el mejor modelo económico-social, que ya ha empezado a dar sus frutos en una parte de la C.E.E. (1992) y que se convertirá en el modelo europeo.

La inversión en el futuro es en nuestra época el verdadero "círculo productivo", la primera fuente de riqueza. Quizás incluso el nuevo camino de la sabiduría. Sobre todo para los europeos. Para cada cuidadano europeo", nos dice Michael Albert (ob. cit.).
"Los recursos fundamentales de un país no descansan en su riqueza material o financiera -susceptible de moverse de unas a otras naciones- sino en la cualificación, las habilidades y las ideas que poseen sus ciudadanos.

El verdadero valor de las sociedades multinacionales no estriba en sus recursos materiales sino en la educación y eficiencia de sus empleados. De esta forma los ahorros de un país van a parar a manos de las empresas que mejor sepan hacer las cosas -con mayor eficacia y economía por parte de sus equipos humanos- con independencia del origen o nacionalidad de la empresa.

La competencia perfecta, a la larga se lleva todas las ganancias, causando el fracaso incluso de los mejores negocios.

La nueva barrera de acceso a los mercados no es el volumen o el precio, sino la habilidad para encontrar la exacta correspondencia entre tecnologías especializadas y los mercados específicos (del alto volumen al alto valor).

Si se analizan estas empresas de alto valor se pueden distinguir 3 habilidades:

· habilidades para resolver los problemas que plantea producir bienes únicos

· habilidades para ayudar a los consumidores a entender sus necesidades y

como las mismas pueden ser mejor satisfechas por los productos

especialmente adaptados

· habilidades necesarias para vincular la tarea de los encargados de identificar las oportunidades y los responsables de resolver los problemas

Las tareas del intermediario estratégico es crear las condiciones para que los que identifican problemas y los que los resuelvan puedan trabajar juntos sin interferencias.

En las empresas de "alto valor" solamente un activo se valoriza más a medida que se usa: las habilidades del personal creativo para la identificación y resolución de problemas y la intermediación.

Las habilidades inherentes a la intermediación, a la identificación y resolución de problemas se desarrollan con la experiencia.

Los destinos de los norteamericanos están comenzando a bifurcarse. Algunos encajan dentro de la economía mundial, otros no tanto.

Es probable que los norteamericanos sigan destacándose en el análisis simbólico. Esto es así por dos motivos: Primero, ninguna nación forma a sus jóvenes talentosos tan eficazmente como los Estados Unidos. Segundo, ninguna nación cuenta con el mismo número de analistas ya en acción y en condiciones de intercambiar conocimientos entre si de forma permanente.

Los estudiantes europeos y japoneses habitualmente son superiores en matemáticas y ciencia. Sin embargo, ninguna otra sociedad (como la americana) prepara tan bien a sus jóvenes para la identificación y resolución creativa de problemas. Las mejores universidades e institutos de estudios terciarios norteamericanos figuran entre los más importantes del mundo.

La educación formal de un analista simbólico incipiente requiere el perfeccionamiento en cuatro habilidades básicas: abstracción, pensamiento sistemático, experimentación y colaboración.

La educación del analista simbólico no finaliza con la graduación. El aprendizaje continúa en el trabajo, ésta es la segunda razón por la cual los analistas simbólicos norteamericanos siguen destacándose en los mercados mundiales.

El futuro nivel de vida de los norteamericanos, como el de los ciudadanos de cualquier otra nación, depende de su capacidad de moderar su consumo (tanto público como privado), mientras simultáneamente invierten en sus recursos únicos -trabajadores e infraestructura- y, valiéndose de eso, atraen a los inversores internacionales con el mismo objetivo. Este enfoque requiere una estrategia muy diferente a la de permitir y alentar a los ciudadanos ricos para que acumulen una parte cada vez mayor de sus ganancias, mientras reducen gradualmente las inversiones del sector público", nos dice Robert B. Reich (ob. cit.).
"Para un país como Estados Unidos, que desde hace un tiempo ha poseído una economía mucho más autocontenida que, por ejemplo, los Países Bajos o Gran Bretaña, debe ser perturbador oír que a medida que todos los factores de producción (dinero, tecnología, fábricas y equipo) se mueven sin esfuerzo por encima de las fronteras, la idea misma de una economía estadounidense se está quedando sin sentido, al igual que las nociones de sociedad estadounidense, capital estadounidense, productos estadounidenses, y tecnología estadounidense. Si los productos ya no son "estadounidenses", ¿qué sentido tiene intentar calcular la balanza de comercio de mercancías o la diferencia de bienes de alta tecnología entre Estados Unidos y Japón?.

¿Es Japón un país normal que perderá sus actuales ventajas algun día o ha encontrado un modo de desafiar las leyes de la gravedad referentes a la ventaja nacional comparativa y evitar así lo que podría llamarse un destino tardo-victoriano?.

Según algunos economistas, existen diversas pruebas del relativo declive a largo plazo de Japón: envejecimiento de la población; los gastos del consumidor; las salidas de turistas y la reducción de los índices de ahorros globales; el incremento de productos importados; el traslado de la producción a otras partes del mundo; el firme desplazamiento desde la producción industrial a los servicios; la emergencia de Tokyo como centro financiero global, aunque descansando sobre bases que, por más especulativas, son menos seguras; la volatilidad de su bolsa, que ya no es inmune a fuertes caídas; y los cambios en las actividades culturales, la elección de las carreras, el papel de las mujeres y otros indicios de profunda metamorfosis nacional. Puede ser que el "sol" japonés siga brillando con fuerza, pero ya ha pasado el mediodía y comienza a declinar.

(Europa)........Sin duda, se enfrenta a problemas en la redefinición en las políticas exterior y de defensa en un mundo que ha dejado atrás la guerra fría, y sobretodo, de hallar modos de aumentar su unidad; pero esos problemas, seguramente no son insuperables.

Sin embargo, resulta mucho mas difícil saber si los europeos serán capaces de seguir gozando de un confortable estilo de vida sin verse afectados por los actuales acontecimientos globales.

¿Pueden las sociedades relativamente ricas de Europa aislarse de las presiones demográficas que se están acumulando en otras partes o de los profundos cambios climáticos?. ¿Logrará la C.E. hacer frente a la globalización, por mucho que se esfuerce en lograr una mayor integración?. ¿Controlará las tendencias políticas centrífugas, los crecientes resentimientos contra vecinos étnicos o inmigrantes recientes, los nuevos tribalismos?.

Todo esto es tanto más difícil cuanto que, a diferencia de países unificados como Japón o Estados Unidos, Europa está intentando batir en la actualidad su propia forma constitucional, un proceso que consume la mayor parte de sus energías políticas.

Sólo uniéndose pueden crear un bloque de pueblos europeos más prósperos y quizás más poderosos incluso que cualquier otro país del mundo.

A pesar de ello, no existe todavía un mercado europeo completamente libre, en especial debido a la reacción de retaguardia de intereses creados que resultarían dañados por el laissez-faire sin trabas.

Es probable que la "armonización" de las compañías de Europa cree bolsas de elevado desempleo local, a pesar del estímulo global al crecimiento.

¿Hasta qué punto la emergencia de un "mundo sin fronteras" contradice el objetivo de la C.E. de profundizar su unidad económica y política?.

Lejos de desmantelarse, las fronteras nacionales se están extendiendo a unas entidades mayores (la C.E., la Zona de Libre Comercio Norteamericana, el área dominada por el yen), con la economía mundial dominada cada vez más por tres enormes bloques comerciales regionales.

¿Llegará alguna vez el día en que una organización como la C.E. parezca ante los ojos de los ciudadanos tan legítima como lo fueron los gobiernos nacionales?.

Temas importantes para Europa: tendencias demográficas, cuestiones medioambientales, cambios globales motivados por la tecnología (biotecnología, robótica), finanzas, comunicaciones, emergencia de la corporación multinacional", nos dice Paul Kennedy (ob. cit.).
"El trabajo en Europa es un 50% más caro que en América o en Japón.

El gasto público en Europa también resulta ser mayor que en cualquier otra región industrializada del mundo.

Los pagos de la Seguridad Social en Alemania, en 1990, fueron un 25% del PBI, un 15% en Estados Unidos, y un 11% en Japón.

Los impuestos en las empresas en Alemania exceden el 60%, en Estados Unidos el 45%.

Cuando se suman todos los costos de mantener una adecuada red social, incluyendo costos de los impuestos, la seguridad social, la compensación por desempleo, las pensiones y los seguros médicos, el total se sitúa alrededor de un 41% del PIB en Europa, frente al 30% en Estados Unidos y Japón.

El trabajador medio alemán tiene una retribución hora de aproximadamente 26,89 dólares (un 46% se destina a subsidios), en Italia el trabajador gana 21 dólares (la mayor parte de esta retribución es bajo la forma de subsidio) y en Estados Unidos cuesta en promedio 15,89 dólares (de los que sólo el 28% se destinan a subsidios).

En 1992 el trabajador alemán medio trabajaba 1519 horas al año y tenía 40 dias de vacaciones pagadas, los trabajadores americanos 1857 horas al año (en promedio) y los japoneses 2007 horas al año", no dice Jeremy Rifkin (ob. cit.).
"La segunda economía más importante del mundo (Japón) está atascada y es incapaz de volver a poner en marcha su maquinaria económica.

La legislación europea hizo muy costoso, y casi imposible despedir trabajadores. En vista que los trabajadores, no podían ser despedidos, no tenían que aceptar las "restricciones" y las reducciones salariales que se impusieron a los trabajadores norteamericanos. Como resultado, los salarios y beneficios adicionales europeos aumentaron mientras en Estados Unidos declinaban. A mediados de la década de los 90 la mayor parte de Europa Occidental tenía salarios muy por encima de los Estados Unidos. Alemania batió todos los records con un salario hora de 30 dólares si se incluían los beneficios adicionales y casi 17 dólares si se excluían. Incluyendo los costos sociales, los costos de mano de obra fabril en Alemania son más de dos tercios más altos que en los Estados Unidos.

Pero si resulta costoso o imposible despedir trabajadores, las empresas comerciales que pretenden maximizar sus ganancias tampoco los emplearán.

El problema europeo no se ha producido por las pérdidas de empleos (en los años 80). En los años 80 los Estados Unidos perdía un 2% de sus puestos cada mes mientras Europa perdía un 0,4% de sus puestos.

El problema surgió por una falta de expansión laboral. Mientras Europa no registró nuevos empleos netos de 1973 a 1993, los Estados Unidos generaron 33 millones de puestos nuevos netos.

Las causas son directas. Las políticas anti-inflacionarias llevaron a medidas monetarias restrictivas que deliberadamente produjeron un alto desempleo. Como el desempleo a largo plazo llega a tener un efecto cada vez más limitado sobre los aumentos salariales (sin experiencia laboral ni desarrollo de la capacidad es cada vez menos competitivo frente a aquellos que están trabajando), se requieren niveles de desempleo cada vez más altos para obtener los mismos efectos anti-inflacionarios.

La legislación social europea a través de la introducción de altos salarios y otras prácticas sociales ha creado economías con una distribución de ingresos muy condensada, donde el quinto más bajo de la fuerza laboral gana 80% más que el quinto más bajo de la fuerza laboral norteamericana. Como consecuencia no puede existir ni expandirse en Europa toda una serie de industrias y servicios de bajo salario que hay en Estados Unidos.

Cuando los asiáticos (japoneses) aluden al sistema de bienestar europeo para los que están en edad de trabajo lo hacen con escepticismo. Simplemente no pueden creerlo. ¡Vacaciones de cinco semanas!. ¡Un mes de aguinaldo en Navidad!. ¡Dieciocho meses restituídos mediante un seguro por despido!. Su descreimiento es una de las razones por las cuales el sistema no puede continuar. Las empresas se pueden trasladar al lejano oriente, y evitar todos esos costos de los beneficios adicionales.

Apartados de Europa, los británicos no tienen futuro económico.

1995/96: Japón parece mas débil. Estados Unidos parece más consolidado que lo que estaba a comienzos de la década. Los problemas europeos son políticos.

La era de las regulaciones gubernamentales de las empresas ha concluído.

Europa ha tratado empeñosamente de ofrecer protección a los trabajadores contra los despidos y reducciones recesivas, haciendo prolongado y costoso el despido de los trabajadores existentes. Esas mismas regulaciones condujeron a una economía europea donde nadie está dispuesto a emplear nuevos trabajadores y a afrontar los costos financieros de despedirlos en el próximo ciclo de depresión.

En Europa la ideología está impulsando la economía, en el mundo la economía está impulsando la ideología.

A mediados de la década presente, los Estados Unidos están en la misma posición donde estuvo el Reino Unido a fines de la Primera guerra mundial. Ya no están dispuestos, o quizás ya no son capaces de hacer lo que una vez hicieron. La diferencia es que ahora no hay ninguna nación en la escena capaz de ocupar el puesto.

Si Europa fuera realmente una nación con política exterior unificada, podría ser capaz de hacerse cargo de la función que cumplieron los Estados Unidos en la posguerra. Por ejemplo el euro reemplazaría al dólar. Pero no es así. Al menos durante el próximo medio siglo, Europa no será un lider mundial, ya que tendrá que concentrarse en consumar su propia unificación. La unificación de Europa, con el agregado de Europa Central y del Este a la C. E. , requerirá todos sus fondos, toda su atención pública y todo su tiempo de liderazgo.

Como la segunda economía más importante del mundo, Japón es un candidato para el liderazgo mundial, pero esta nación no posee capacidad militar global y menos aún un interés político en gran parte del mundo.

La erupción más explosiva del volcán ha sido provocado por la demografía y estriba en el paulatino envejecimiento de la población mundial. Se ha creado una nueva clase de población. Por primera vez en la historia de la humanidad, nuestras sociedades tendrán un grupo muy numeroso de personas mayores económicamente inactivas, votantes opulentos que requieren servicios sociales costosos, como asistencia médica, y dependen del gobierno para gran parte de su ingreso. Ellos están debilitando el estado del bienestar, destruyendo las finanzas del gobierno, y amenazando las inversiones que todas las sociedades necesitan hacer para alcanzar un futuro de éxito.En 1900 el 4% de la población de Estados Unidos superaba los 65 años de edad. Los que superan esa edad ahora son el 13% de la población. Mientras ahora hay 4,5 empleados para pagar una pensión, en el 2013 habrá solamente 1,7 trabajadores disponibles para aportar a cada pensión.En muchas naciones pobres y ricas el porcentaje de población con más de 65 años se duplicará hacia el 2025. Para entonces en Japón se espera que los ancianos representen el 26% de la población. En Estados Unidos por lo menos un 20% de la población.
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