Un acorde es una agrupación simultánea de sonidos elaborada de acuerdo a las leyes de la



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ACORDE

Un acorde es una agrupación simultánea de sonidos elaborada de acuerdo a las leyes de la armonía, ciencia que se ocupa de su conformación y encadenamiento. Las músicas vanguardistas aceptan casi cualquier agrupación de sonidos. No obstante, la armonía clásica partía de acordes formados mediante reglas más restrictivas. Los acordes más básicos se forman añadiendo una tercera y una quinta a la nota fundamental. Si la tercera es mayor (una tercera de dos tonos) tenemos un acorde mayor (DO-MI-SOL) y si es menor (una tercera de un tono y medio) tenemos un acorde menor (DO-MIB-SOL). Los acordes como elementos de acompañamiento cobran gran importancia a partir del Barroco.


ALTERACIONES:

Son los signos que se emplean para modificar la altura de los sonidos. Se escriben a la izquierda de la nota a la que afectan y son tres: sostenido (#), bemol (b) y becuadro (). El sostenido eleva la nota afectada medio tono, el bemol la baja medio tono y el becuadro anula el efecto de cualquiera de las otras dos alteraciones.

Podemos distinguir entre alteraciones propias y alteraciones accidentales. Las alteraciones propias se escriben al comienzo, en la armadura, a la derecha de la clave y afectan a toda la pieza sin que haya que escribirlas cada vez, ya que forman parte de la escala básica utilizada en la pieza. Las alteraciones accidentales aparecen ocasionalmente a lo largo de la partitura

ARMADURA:

Conjunto de alteraciones propias que se escriben al comienzo de la partitura y de cada renglón a la derecha de la clave. Esto hace innecesario el tener que escribir las alteraciones cada vez que aparezcan a lo largo de la pieza. En caso de que queramos invalidar momentáneamente alguna de esas alteraciones usaremos el becuadro.


ARMONÍA:

Junto al contrapunto, la armonía es la ciencia que se ocupa de la textura armónica. Concretamente, la armonía podría definirse como el arte de formar y enlazar los acordes. Su origen puede remontarse a finales del siglo XVI, época en que se empieza a pensar la textura más en términos de verticalidad que de conducción horizontal de las voces.



ATONALIDAD:

Este término se define lógicamente por su oposición a tonalidad, ya que alude a la tendencia musical moderna (mediados del siglo XX) basada en el abandono del respeto a un sistema preciso de jerarquías entre los diversos grados de la escala, que ha sido base de la música occidental hasta el siglo XIX. Suele considerarse que fueron Arnold Schoenberg y sus discípulos quienes rompieron con las leyes de la tonalidad clásica, si bien hay antecedentes (Wagner, por ejemplo) desde mediados del XIX. Schönberg creó en la década de 1920 su sistema de doce notas (dodecafonismo), que se fundamenta en la utilización de las doce notas de la escala (siete naturales y cinco alteradas) como si fueran jerárquicamente iguales.

Temas relacionados: 13

Términos relacionados: Dodecafonismo, Tonalidad.



BAJO CONTINUO:

El Bajo Continuo (B.C.) es un sistema de acompañamiento a base de acordes típico del Barroco. Los compositores solían escribir unas cifras sobre las notas de la línea del bajo indicando con ellas a los intérpretes los acordes sobre los que debían improvisar. Hay que tener en cuenta que el B.C. no es un instrumento, sino una técnica musical de acompañamiento que puede desarrollarse con cualquiera de los instrumentos polifónicos de la época. Los más frecuentes eran el clavecín, el órgano, el laúd y el arpa. El B.C. está presente tanto en las obras de cámara (una sonata para flauta y B.C., por ejemplo) como en las orquestales (una suite orquestal o un concierto para violín, cuerda y B.C., por ejemplo).



CALDERÓN:

Signo que colocado sobre una nota o un silencio prolonga su duración a voluntad del intérprete. Fuera de España se usa más el término italiano fermata.





CLAVES:

La clave es el primer signo que se coloca al comienzo de un pentagrama. Su colocación sobre una determinada línea nos indica la altura y nombre de las notas situadas ahí y, en consecuencia, la altura y nombre de todas las demás. Hay tres figuras de clave: Sol (procedente en su forma de una G), Do (procedente en su forma de una C) y Fa (procedente en su forma de una F). Hoy día la clave de sol se puede colocar en la primera y segunda líneas del pentagrama, la clave de do en la primera, segunda, tercera y cuarta y la de fa en tercera y cuarta.



CONTRAPUNTO IMITATIVO:

El contrapunto, junto con la armonía, es la ciencia que se ocupa del estudio de la textura armónica. Si la armonía nos enseña cómo construir y enlazar los acordes, el contrapunto nos dice qué melodías podemos añadir a una preexistente. El contrapunto imitativo es una técnica de la polifonía renacentista. Consiste en la imitación de pequeños fragmentos entre las distintas voces que componen la textura de una pieza. Lo normal era que los autores combinaran los pasajes de contrapunto imitativo con otros homofónicos en los que las voces discurrían con la misma métrica, como puede verse, por ejemplo, en el célebre Ave Maria de Tomás Luis de Victoria.

Término relacionado con el Tema 6

CONSONANCIA:

Podría decirse que la consonancia es la impresión agradable que produce en nuestro oído la fusión de dos o más sonidos o acordes simultáneos. Como tantas cosas en la música, el concepto de consonancia presenta un aspecto subjetivo, al que aluden los términos “impresión” y “agradable”, pero también se apoya en una base científica: la serie de armónicos que compone cada sonido. Hasta los siglos XII y XIII sólo se consideraban consonantes los intervalos de octava, quinta y cuarta; luego lo serán también las terceras y las sextas.



DISONANCIA:

Podría decirse que la disonancia es la impresión desagradable que produce en nuestro oído la fusión de dos o más sonidos o acordes simultáneos. Más que de desagrado podría hablarse de inestabilidad, desequilibrio, tensión, es decir, lo contrario a la consonancia. Como tantas cosas en la música, el concepto de disonancia presenta un aspecto subjetivo, al que aluden los términos “impresión” y “desagradable”, pero también se apoya en una base científica: la serie de armónicos que compone cada sonido. Los intervalos que producen mayor disonancia son los de segunda mayor (DO-RE, por ejemplo), séptima menor (DO-SI BEMOL, por ejemplo) y cuarta aumentada (FA-SI), el famoso tritono o diabolus in musica.



DODECAFONISMO:

Es la técnica musical fundamental de la estética expresionista. La estableció Schönberg basándose en la atonalidad y consiste esencialmente en la consideración de las doce notas de la escala cromática (las siete naturales y las cinco alteradas) como iguales desde el punto de vista jerárquico. La composición prescinde de la tonalidad y se estructura utilizando como entidades orgánicas series de doce notas ordenadas de diversa manera. Las primeras obras consideradas dodecafónicas fueron los quince lieder El libro de los jardines colgantes (1909) y la ópera breve Expectación (1909), todos ellos de Schönberg.



ESCALA:

Una escala es una sucesión de sonidos ordenados según su altura. Ese orden puede ser ascendente o descendente. Igualmente, la escala puede ser diatónica (si incluye sólo los siete sonidos naturales) o cromática (si además de los naturales incluye también los cinco sonidos alterados). En las escalas hay un orden de jerarquías: la primera nota es la más importante y recibe el nombre de tónica, la quinta se llama dominante y la séptima sensible. Otros nombres: cuarta (subdominante), tercera (mediante), segunda (submediante), sexta (superdominante)



Amplía conocimientos sobre la escala en esta página:

http://www.xtec.es/centres/a8019411/caixa/escalas.htm

FORMA:

La forma musical viene constituida por la organización de las ideas musicales de una obra. Esta organización se puede denominar también "arquitectura musical" o "estructura musical". Unas formas musicales pueden definirse por la organización de algún parámetro (melodía, textura, timbre, ritmo...), pero lo más frecuente es que sea la organización de todos los parámetros la que determine la forma. Es normal dividir las formas en instrumentales (concierto, sonata, suite, sinfonía, etc.) y vocales (motete, lied, aria, etc).



GÉNERO:

Este término, aplicado a la música, es un tanto ambiguo. En las artes se suele usar para aludir a cada una de las distintas categorías o clases en que se pueden ordenar las obras según rasgos comunes de forma y de contenido. Sería pues algo así como una clasificación, a un nivel superior de generalización, de las formas musicales. Y en este sentido puede considerarse que son tres los grandes géneros musicales: instrumental, vocal y escénico. El primero agruparía formas como la sinfonía, la sonata o el concierto; el segundo abarcaría formas muy diversas como el villancico, el lied, la misa, el motete... Y al género escénico pertenecerían fundamentalmente la ópera, el ballet y la zarzuela



MELISMA:

Un melisma es un grupo de notas cantadas sobre una misma sílaba. Tradicionalmente, se aplicaba el término especialmente para el canto gregoriano, ya que incluso designaba un estilo dentro de ese género: el estilo "melismático", que se oponía al más sobrio estilo "silábico" (una nota por sílaba). Modernamente, se habla de melismas dentro de cualquier estilo: ópera, pop, flamenco...

MELODÍA:

En un primer acercamiento, podemos decir que una melodía es una sucesión de sonidos con sentido musical. Este carácter lineal, de sucesión, opone la melodía a la textura, que es simultaneidad.

La conformación de la melodía recuerda bastante a la del lenguaje hablado, ya que ambos se estructuran a partir de frases, esto es, de unidades con sentido musical completo. La unidad mínima de la lengua, sin sentido, es el fonema, que equivale en la melodía a la nota, unidad mínima que tampoco tiene sentido musical. De la misma manera que los fonemas se agrupan en monemas, y estos en sintagmas que dan lugar a las frases, las notas se agrupan en motivos y éstos en miembros, que darán lugar a las frases. Frases emparentadas forman textos (lengua) y temas (música).

MODALIDAD:

La modalidad es la diferente ordenación de las notas musicales, según la combinación de sus distancias, para formar una escala. En la época griega, y también en la medieval, esas ordenaciones eran ocho y a cada una de ellas, a cada modo, se le atribuía un carácter distinto, un ethos. A comienzos del Barroco los modos se sintetizan en dos: nuestros actuales mayor y menor, los cuales se diferencian fundamentalmente por la distancia que va desde la fundamental o tónica hasta la tercera: si esa distancia es de dos tonos, tenemos el modo mayor; si es de un tono y medio, tenemos el modo menor.



RITMO:

El ritmo es la ordenación en el tiempo, o, como dice el Diccionario de la Real Academia, "el orden acompasado en la sucesión o acaecimiento de las cosas". En este sentido, la música es ritmo en muchos niveles, pues está llena de recurrencias, de acontecimientos que se repiten: frases, intervenciones instrumentales, acordes... No obstante, de forma más concreta, en música llamamos ritmo a la sucesión regular de tiempos fuertes y débiles, al juego de intensidades en la sucesión de pulsaciones que subyace en toda música. Esa sucesión tiene dos estructuras básicas: de dos en dos (ritmo binario, constituido por una pulsación fuerte y otra débil) y de tres en tres (ritmo ternario, constituido por una pulsación fuerte y dos débiles). Los demás ritmos son derivaciones y combinaciones de estos dos. Por ejemplo, el cuaternario puede entenderse como un doble binario, y el quinario, como la combinación de un binario y un ternario.



TEXTURA:

La textura es la consecuencia de una característica esencial y particularísima de la música: el llamado “principio de simultaneidad”. Las texturas musicales son a veces sencillas (como ocurre con la melodía acompañada) y otras veces extremadamente complejas (como ocurre con algunas polifonías contrapuntísticas). Dos ciencias se ocupan de la textura armónica: la armonía y el contrapunto. En esencia, la primera se ocupa de la conformación y encadenamiento de los acordes y la segunda nos dice de qué forma podemos añadir melodías simultáneas a otra preexistente. La música en Occidente, desde finales de la Edad Media, se ha basado enormemente en la investigación y experimentación sobre aspectos de este parámetro musical. 



TIMBRE:

Además de una cualidad del sonido (la que nos permite distinguir unos instrumentos de otros), el timbre es uno de los parámetros esenciales de la música. Su estudio en una obra nos habla de los efectivos instrumentales y/o vocales que suenan y de la utilización que de ellos hace el compositor en cada momento del discurso musical. El timbre como elemento compositivo cobra gran importancia a partir del Barroco, época en la que, por usar la expresión de Francesc Bonastre, surge la "conciencia tímbrica".



TONALIDAD:

La tonalidad es una forma de organizar las alturas de una escala (y los acordes que pueden formarse a partir de cada una de ellas) según un preciso sistema de jerarquías. En esa estructura, la nota más importante es la tónica o primer grado de la escala y le siguen en otros niveles los demás grados: dominante (5ª), subdominante (4ª), etc. El nombre de cada tono viene dado por el nombre de la tónica (DO, RE, etc.) seguido de la organización modal mayor o menor (DO MAYOR, RE MENOR, etc.). La tonalidad gobernó la música occidental durante el Barroco y el Clasicismo. Empezó a resquebrajarse poco a poco a partir del Romanticismo.


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