Unidades militares para la atención y prevención de emergencias en Colombia y en el mundo



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Unidades militares para la atención y prevención de emergencias
en Colombia y en el mundo



  1. Introducción

  2. Términos y definiciones fundamentales de las directrices de Oslo

  3. Fuerzas Armadas

  4. Defensa Civil, Bomberos, Cruz Roja y otras Entidades de ayuda humanitaria

  5. Trabajo conjunto de entidades cívico-militares para la atención y prevención de emergencias

  6. Unidades militares para la atención de emergencias en el mundo

  7. Origen de la unidad militar de emergencia en Colombia, batallón y prevención de desastres

  8. Conclusión

  9. Bibliografía



Introducción


Las Fuerzas militares de todo pais, cuentan con talento humanos y recursos materiales para afrontar y defender el territorio de un pais, sin embargo dicho talento y recursos en determinado momento deben ser redireccionados a otra actividad, mas concretamente para la atencion y prevencion de desastres. Para tal efecto se establecieron las Directrices de Oslo sobre el uso de recursos militares y de la defensa civil de cada pais y para su uso en el extranjero en operaciones de socorro en casos de desastre.

Las Directrices de Oslo se elaboraron originalmente a lo largo de un período de dos años a partir de 1992. Fueron el resultado de un esfuerzo de colaboración que culminó en la Conferencia Internacional celebrada en Oslo (Noruega) en enero de 1994, y se publicaron en mayo de ese mismo año.


Participaron en este esfuerzo los siguientes Estados y organizaciones:
Alemania, Argentina, Austria, Bélgica, Estados Unidos de América, Federación de Rusia, Indonesia, Italia, Japón, Kenya, Noruega, Países Bajos, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Suiza, Comité Directivo de la Acción Humanitaria, Comité Internacional de la Cruz Roja, Departamento de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Grupo Consultivo Internacional de Búsqueda y Rescate, Instituto Watson de la Universidad de Brown, Oficina de Enlace Jurídico de las Naciones Unidas, Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Organización del Tratado del Atlántico Norte, Organización Internacional de Protección Civil, Organización Mundial de la Salud Unidad de Socorro para Casos de Desastre del Ejército Austríaco, Unión Europea Occidental. Unión Europea/ECHO, Universidad de Nápoles y Universidad del Ruhr. Asistieron a la Conferencia más de 180 representantes procedentes de 45 Estados y 25 organizaciones.
El despliegue sin precedentes de fuerzas y recursos militares que tuvo lugar en 2005 en apoyo de la respuesta humanitaria a desastres naturales, que seguíauna tendencia creciente observada en los últimos años, confirmó la necesidad de actualizar las Directrices de Oslo de 1994. El Grupo Consultivo sobre la utilización de recursos militares y de la defensa civil (RMDC) en operaciones de socorro en casos de desastre, en su reunión anual de diciembre de 2005, encomendó a la Sección de Coordinación Civil-Militar de la OCAH la tarea de elaborar la presente actualización con miras a reflejar la terminología actual y los cambios organizacionales, siguiendo un formato análogo al de las "Directrices sobre la utilización de recursos militares y de la defensa civil en apoyo de las actividades humanitarias de las Naciones Unidas en situaciones de emergencia complejas" (Directrices sobre RMDC).
La nueva versión de las Directrices de Oslo fue presentada en un acto del que fue anfitrión el Gobierno de Noruega y que tuvo lugar en Oslo el 27 de noviembre de 2006, en coincidencia con la reunión anual del Grupo Consultivo sobre la utilización de RMDC. Noruega, Suiza y Suecia ocuparon un lugar prominente en la actualización de las Directrices, con la colaboración de la Sección de Coordinación Civil-Militar/Subdivisión de Servicios de Emergencia de la OCAH.
Los cambios en la revisión 1.1 incluyen la adición de la palabra "extranjeros" en el título y algunos agregados para aclarar el párrafo 5, con arreglo al consenso al que se llegó al período extraordinario de sesiones del Grupo Consultivo sobre la utilización de RMDC, que tuvo lugar el 28 de noviembre de 2007.

Términos y definiciones fundamentales de las directrices de Oslo


Los siguientes términos son indispensables para llegar a una comprensión común de la terminología utilizada en las directrices de Oslo:
1.1. Asistencia humanitaria.
La asistencia humanitaria es la ayuda que se brinda a una población afectada por una crisis con la finalidad primordial de salvar vidas y mitigar el sufrimiento de esa población. La asistencia humanitaria debe prestarse de conformidad con los principios humanitarios básicos de humanidad, imparcialidad y neutralidad.
A los fines de las presentes directrices, la asistencia puede dividirse en tres categorías sobre la base del grado de contacto con la población afectada. Estas categorías son importantes porque ayudan a definir los tipos de asistencia humanitaria que podría ser apropiado apoyar mediante recursos militares internacionales en diferentes condiciones, siempre que se hayan llevado a cabo consultas amplias con todas las partes interesadas para explicar la índole y la necesidad de la asistencia:
a. La asistencia directa.
Es la distribución cara a cara de bienes y servicios.
b. La asistencia indirecta.
Tiene por lo menos un grado de separación de la población e incluye actividades tales como el transporte de suministros o de personal de socorro.
c. El apoyo a la infraestructura.
Consiste en la prestación de servicios generales, como la reparación de caminos, la gestión del espacio aéreo y la generación de electricidad para facilitar el socorro, que no son necesariamente visibles para la población afectada ni exclusivamente para su beneficio.
1.2. Asistencia internacional en casos de desastre.
En el contexto de las presentes directrices, la asistencia internacional en casos de desastre se refiere a la asistencia en material, personal y servicios que presta la comunidad internacional a un Estado afectado para atender a las necesidades de los damnificados. Abarca todas las medidas necesarias para obtener o facilitar el paso por el territorio, las aguas territoriales o el espacio aéreo de un país de tránsito. La asistencia ofrecida de conformidad con los principios humanitarios que se describieron en el párrafo precedente es asistencia humanitaria.
1.3. Recursos militares y de la defensa civil (RMDC)
Los recursos militares y de la defensa civil (RMDC) abarcan el personal, equipo,

suministros y servicios de socorro que prestan las organizaciones militares y de la defensa civil extranjeras. Además, a los fines del presente trabajo, una organización de defensa civil es toda organización que, bajo el control de un gobierno, desempeñe las funciones enumeradas en el párrafo 61 del Protocolo adicional I a los Convenios de Ginebra de 1949. Cuando estos recursos están bajo el control de las Naciones Unidas, se denominan RMDC de las Naciones Unidas.


1.4. Otras fuerzas desplegadas
Son las fuerzas militares y de la defensa civil desplegadas en la región, distintas de los RMDC de las Naciones Unidas. Incluyen las fuerzas desplegadas por el Estado afectado y cualesquiera fuerzas extranjeras desplegadas en el marco de acuerdos bilaterales o con los auspicios de organizaciones que no sean las Naciones Unidas.
1.5. Último recurso
Los recursos militares y de la defensa civil deben verse como un instrumento que complementa los mecanismos existentes de socorro a fin de proporcionar apoyo específico a necesidades específicas en respuesta a una "brecha de asistencia humanitaria" reconocida entre las necesidades de socorro que se pide a la comunidad de socorro que satisfaga y los recursos de que se dispone para satisfacerlas. Por lo tanto, los recursos militares y de la defensa civil extranjeros deben solicitarse únicamente cuando no haya una alternativa civil equivalente y solamente se pueda responder a una necesidad humanitaria crítica mediante la utilización de recursos militares o de la defensa civil. Por consiguiente, éstos deben ser singulares en capacidad y disponibilidad. No obstante, los recursos de protección civil extranjeros, cuando son de índole civil y respetan los principios humanitarios, pueden aportar una importante contribución directa e indirecta a las acciones humanitarias sobre la base de las evaluaciones de las necesidades humanitarias y sus posibles ventajas en cuanto a velocidad, especialización, eficacia y eficiencia, especialmente en las etapas iniciales de la respuesta de socorro. La utilización de recursos de protección civil debe estar motivada por las necesidades y debe complementar las operaciones de ayuda humanitaria y ser coherente con ellas, respetando al mismo tiempo la función general de coordinación de las Naciones Unidas.
1.6. Coordinador Residente y Coordinador de Asuntos Humanitarios
El Coordinador Residente es el jefe del equipo de las Naciones Unidas en el país. En una emergencia provocada por un desastre natural, el Coordinador Residente u otro funcionario competente de las Naciones Unidas puede ser designado Coordinador de asuntos humanitarios. En las emergencias en gran escala suele nombrarse a un Coordinador de Asuntos Humanitarios. Si la emergencia afecta a más de un país, puede nombrarse a un Coordinador Regional de Asuntos Humanitarios.

1.7. Coordinador del Socorro de Emergencia y Comité Permanente entre Organismos.


El Coordinador del Socorro de Emergencia es el Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios y coordina la respuesta internacional a las emergencias y los desastres humanitarios.
El Comité Permanente entre Organismos está presidido por el Coordinador del Socorro de Emergencia e integrado por todos los organismos humanitarios operacionales de las Naciones Unidas, con una invitación permanente al ACNUR, el CICR, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la OIM, el Representante del Secretario General sobre los desplazados internos, el Banco Mundial y tres consorcios de organizaciones no gubernamentales (el Consejo Internacional de Organizaciones Voluntarias, el Comité Directivo para la Acción Humanitaria e InterAction). La decisión respecto de si nombrar a un coordinador de asuntos humanitarios y sobre quién ha de recaer el nombramiento corresponde al Coordinador del Socorro de Emergencia, en consulta con el Comité Permanente entre Organismos.
1.8. Coordinación civil-militar para las operaciones humanitarias de las Naciones Unidas
El diálogo y la interacción fundamentales entre los agentes civiles y militares en las emergencias de carácter humanitario son necesarios para proteger y promover los principios humanitarios, evitar la competencia, reducir al mínimo la incoherencia y, cuando proceda, perseguir objetivos comunes. Las estrategias básicas van desde la coexistencia hasta la cooperación. La coordinación es una responsabilidad compartida facilitada por el enlace y la capacitación común.
1.9. Objetivo de las Directrices de Oslo.
El objetivo de las Directrices Oslo para la utilización de recursos militares y de la defensa civil extranjeros en operaciones de socorro en casos de desastre es establecer un marco básico para formalizar y aumentar la eficacia y eficiencia de la utilización de recursos militares y de la defensa civiles extranjeros en las operaciones internacionales de socorro en casos de desastre.
1.10. Alcance de las Directrices de Oslo.
Las Directrices de Oslo se ocupan de la utilización de recursos militares y de la defensa civil (RMDC) en emergencias naturales, tecnológicas o ambientales en tiempos de paz. Los principios, mecanismos y procedimientos respecto de la participación de fuerzas militares en operaciones de mantenimiento de la paz o de suministro de asistencia humanitaria en situaciones de conflicto armado no son parte del ámbito del presente documento. La utilización de RMDC en situaciones de conflicto armado está abarcada en las "Directrices para la utilización de recursos militares y de la defensa civil en apoyo de las actividades humanitarias de las Naciones Unidas en emergencias complejas" (Directrices sobre los RMDC, marzo de 2003).


    1. Utilizacion de Recursos Militares y de la Defensa Civil.

Las presentes directrices abarcan la utilización de recursos militares y de la defensa civil de las Naciones Unidas (RMDC de las Naciones Unidas), es decir, recursos militares y de la defensa civil solicitados por los organismos humanitarios de las Naciones Unidas y desplegados bajo control de las Naciones Unidas específicamente en apoyo de actividades humanitarias, así como otros recursos militares y de la defensa civil extranjeros que pudieran estar disponibles. Estas fuerzas que participan en otras misiones se conocen como "otras fuerzas desplegadas".



    1. Principios, conceptos y procedimientos.

Se incluyen principios, conceptos y procedimientos para solicitar y coordinar recursos militares y de la defensa civil cuando éstos se consideren necesarios y apropiados, y para interactuar con las fuerzas militares extranjeras que cumplen actividades que repercuten en las actividades humanitarias de las Naciones Unidas.




    1. Finalidad principal.

La finalidad principal de las presentes directrices es su utilización por los organismos humanitarios de las Naciones Unidas y sus asociados en la ejecución de las operaciones, los Coordinadores Residentes y de Asuntos Humanitarios, los comandantes de los RMDC de las Naciones Unidas y los comandantes de otras fuerzas desplegadas que cumplen misiones en apoyo de los organismos humanitarios de las Naciones Unidas, y los oficiales de enlace que coordinan las actividades de asistencia humanitaria con las fuerzas militares extranjeras. Todos los agentes humanitarios también deberán estar familiarizados con los principios, conceptos y procedimientos contenidos en dichas directrices, y se les alentará a adherirse a ellos según proceda.




    1. Utilizacion de las directrices.

Las directrices también pueden ser utilizadas por las autoridades responsables en los Estados Miembros y las organizaciones regionales cuando analicen la utilización de los recursos militares y de la defensa civil para prestar asistencia a la población civil durante los desastres naturales y las emergencias tecnológicas o ambientales en tiempos de paz.




    1. Utilización de recursos militares y de la defensa civil.

El presente documento se centra en la utilización de recursos militares y de la defensa civil en operaciones de socorro en casos de desastre.


Los fundamentos de la coordinación eficaz de la asistencia militar y civil durante la reconstrucción y la rehabilitación se establecen por lo general durante laprimera etapa de la respuesta internacional. No obstante, el presente documento no se ocupa de las actividades de reconstrucción y rehabilitación.1
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