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UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA

Centro Universitario de Ciencias de la Salud

Actualización del PD del CUCS

Documento de Diagnóstico y Prospectiva de los Programas Educativos de Pregrado del CUCS

Julio 2014








Licenciatura en Cirujano Dentista


Héctor Ochoa Velázquez


Julio 2014

Licenciatura en Cirujano Dentista
Tendencias de la Odontología y la Educación
Evolución de la educación odontológica en México

La enseñanza de la odontología en México, durante los 100 años de su evolución, se ha caracterizado por un enfoque eminentemente práctico que la vincula al servicio y que, en mayor o menor medida, le ha permitido contribuir a la satisfacción de las necesidades esenciales de la población.

La enseñanza formal de la odontología en México inicia el 19 de abril de 1904, fecha en que se inauguró el Consultorio Nacional de Enseñanza Dental, adjunto a la Escuela Nacional de Medicina. Este hecho ha sido considerado como el primer intento para formalizar la educación odontológica en el país y el antecedente institucional de la que fuera la primera escuela de esa rama, hoy la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En 1923 se estableció la segunda escuela, también dependiente de la Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma del Sureste, actualmente Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). Dos años después se creó la escuela de la Universidad de Guadalajara, incorporada también a la Escuela de Medicina. No fue sino hasta 1912 que la escuela de odontología se independizó de la Escuela de Medicina de la UNAM, siguiéndole la de Guadalajara en 1926 y Yucatán en 1937.

Para contextualizar la situación imperante se debe tomar en cuenta que la formación de recursos humanos en odontología se realizaba mayormente en el exterior, sobre todo en los Estados Unidos de América y en algunos países europeos.

En 1910 se produjo el Informe Flexner, patrocinado por la Fundación Carnegie, que no solo dio orientación básica a la enseñanza de la medicina, sino también a la mayoría de las disciplinas del área de la salud. Los efectos de este fenómeno en la odontología han sido descritos por Vilaca Mendes, quien lo denominó como el paradigma de la Odontología. En 1936 se fundó la primera escuela de odontología que operó en una universidad privada, la Universidad Autónoma de Guadalajara.

En la década de 1960 se manifestaron dos fenómenos importantes en el campo de la educación odontológica. Por una parte, se produjo un aumento en la demanda de educación superior, sobre todo en el área de ciencias de la salud, llegando la matrícula de la carrera de medicina en esos años a su nivel más alto Por otra parte, comenzó a observarse el fenómeno del aumento en la creación de escuelas de odontología del país.

La fundación de escuelas de odontología en instituciones privadas de educación superior se inició en los años setenta. Actualmente existen en el país un total de 19 escuelas con estas características, 10 de las cuales fueron fundadas durante esa década, propuestas sobre odontología alternativa enfocadas en la simplificación de la práctica y la desmonopolización del conocimiento. Eso produjo un fuerte impacto en algunas de las escuelas que se estaban formando o reestructurando: la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, el Centro Interdisciplinario de Ciencias de la Salud del Instituto Politécnico Nacional, de la Escuela Nacional de Estudios Profesionales Zaragoza, hoy Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM, la Universidad Autónoma de Zacatecas, y en escuelas privadas como la Universidad Tecnológica de México y la Universidad del Bajío A. C., entre otras. Durante muchos años la búsqueda de innovaciones para vencer la resistencia de los cambios en los planes de estudio de la enseñanza de la odontología fue ardua y constante, dando como resultado la instrumentación de un nuevo modelo curricular en varias de estas escuelas, denominado Sistema de Enseñanza Modular (SEM), promovido entonces desde diversos organismos nacionales e internacionales. La innovación de este sistema de enseñanza tenía como objetivo la búsqueda de la integración. Otro cambio importante que se produjo durante esos años fue la creación de espacios físicos dentro de las instituciones educativas aplicando los principios de atención odontológica a cuatro manos y la simplificación de la práctica clínica. En cuanto a lo conceptual, se dio un gran impulso al modelo de triada ecológica, por lo que esta etapa ha sido caracterizada por algunos autores como "ecologista".

Durante los años ochenta disminuyó la creación de escuelas de odontología dependientes de universidades públicas (solo dos en esa década), en cambio se crearon seis en universidades privadas. En ese período se inició un importante debate sobre la enseñanza de la odontología en México y en otros países de América Latina mediante foros nacionales (AMFEO) e internacionales (OFEDO/UDUAL) que llevaron a plantear serias revisiones, tanto en los modelos educativos y de servicios adoptados, como en los planes y programas de estudio. Es por eso que esta etapa ha sido denominada "latinoamericana".

A fines de los años ochenta y principios de los noventa, se inició un proceso de revisión de los planes de estudio en la mayoría de las escuelas de odontología, obteniéndose nuevos planes de estudio creados por las Facultades de Odontología de la UNAM y de la UADY, que son las escuelas más antiguas y las de mayor tradición en el país.

Los cambios curriculares que se realizaron produjeron resultados significativos. En la actualidad existen escuelas que continuaron con una estructura por asignaturas, pero incorporaron elementos teórico-prácticos de prevención; incrementaron la carga horaria del área social, el trabajo clínico a cuatro y seis manos, y la atención de pacientes de manera integral en clínicas organizadas para que el estudiante realice actividades por especialidades y resuelva los problemas según su grado de avance y que en el último año atienda integralmente a los pacientes. Asimismo, se incorporó a la actividad clínica la participación de personal técnico auxiliar formado en otro nivel educativo, como es el caso del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP), y se organizaron programas de odontología preventiva y educación para la salud coordinados con el sector público.

Actualmente existen tres tipos básicos de organización curricular para las carreras en México: por materias o asignaturas, por unidades integradas (conocida también como organización por áreas de conocimiento) y por el método de solución de problemas (que también se conoce como Sistema de Enseñanza Modular o simplemente organización por módulos integradores). Conviene señalar que los tres tipos de enfoque llegan a coexistir en algunos casos.


Relación docencia-servicio en odontología

La enseñanza de la odontología se ha caracterizado por ser eminentemente práctica, desde la creación de la primera escuela hasta la actualidad, lo que permite un mayor desarrollo de las habilidades psicomotoras del estudiante a través del entrenamiento que recibe en la práctica clínica. Debido a esto, las diferentes escuelas se han preocupado más por desarrollar infraestructura clínica propia que por utilizar y fomentar una relación con el servicio institucional.

La vinculación de la docencia con el servicio en las escuelas de odontología de México se ha observado desde dos puntos de vista que actualmente resultan complementarios: el primero, en donde el servicio es entendido como el escenario de la práctica clínica; esta versión es la más aceptada y conocida; el segundo, que concibe la relación docencia-servicio como el proceso de interacción entre los profesores, los estudiantes y la sociedad, y que tiene como objetivo principal efectuar el aprendizaje en condiciones reales y productivas. Desde ambos puntos, el estudiante participa en la solución de los problemas de salud estomatológica. La variante entre éstas es la orientación que se da a la práctica profesional. En el primer caso es eminentemente curativa y rehabilitadora, mientras que al segundo se le incorpora un enfoque anticipatorio al daño y se pondera la participación comunitaria. Se han realizado diversos esfuerzos tendientes a estrechar la vinculación docencia-servicio en la odontología, buscando propiciar la relación teoría-práctica orientada a la solución de problemas de salud estomatológica de la comunidad.

Otra forma de articulación de la docencia con la asistencia se manifiesta durante el servicio social, que en México es una actividad obligatoria al terminar la carrera y un requisito indispensable para concluir los estudios, en donde se ponen en juego las habilidades, aptitudes y actitudes para el ejercicio profesional de la odontología vinculado a las necesidades de salud de las diferentes poblaciones del país. En esta etapa, el estudiante entra en contacto con la práctica institucional, lo que se refuerza en aquellos casos en que existen convenios específicos de colaboración o relación con proyectos de investigación que involucran a ambos sectores.

Existen diferentes modalidades para realizar el servicio social, ya sea a través de programas uniprofesionales o multidisciplinarios en centros de salud y hospitales rurales o urbanos. Asimismo, en el programa educativo preventivo que lleva a cabo la Secretaría de Salud en las escuelas de educación básica y la Secretaría de Educación Pública a través de los planes de estudio de las mismas, además de las brigadas que por iniciativa de las escuelas de odontología y el Programa de Solidaridad se desarrollan en diferentes estados del país (Martínez, Portilla y Ríos, 1994).

La estomatología, concebida como una ciencia de la salud, es un eslabón importante en el ámbito de bienestar biopsicosocial de los individuos, ya que el comportamiento epidemiológico de las enfermedades bucales en los países en vías de desarrollo muestran una marcada relación del estado de salud bucal con la salud integral, que repercute en la calidad de vida de la población.

Las enfermedades bucales de mayor prevalencia, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), son la caries dental y la enfermedad periodontal; las de frecuencia media son las anomalías cráneo-facio-dentales y mal oclusiones; las de frecuencia variable son el cáncer oral, las alteraciones de tejidos bucales, los traumatismos maxilofaciales y la fluorosis dental. Los Estados Unidos Mexicanos, de acuerdo con la clasificación internacional de la OMS, se encuentra entre los países de más alto rango de frecuencia de enfermedades bucales.

La prevalencia de caries dental es una medida primordial de la salud bucal y un indicador de las perspectivas a largo plazo para una dentición natural y funcional. En México, de acuerdo al Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Patologías Bucales (SIVEPAB, 2012), la prevalencia de caries dental es de 94.9%. En relación con la edad, en todos los grupos es elevada, superior al 87%, sin embargo en la población mayor a cuarenta años la prevalencia es superior al 97%, con un índice CPOD (Dientes permanentes Cariados, Perdidos u Obturados) promedio de 13.1, considerado por la OMS como muy elevado, de los cuales 6.6 corresponde a los dientes cariados, 3.4 a los perdidos y 3.1 a los obturados. En general, el promedio de dientes cariados (CD) es superior entre los jóvenes en comparación con pacientes de edad avanzada, posterior a los 60 años el componente más importante es el perdido (PD). Aproximadamente el 59.7% tiene algún signo de enfermedad periodontal, un poco más de la de la quinta parte (20.7%) padece gingivitis (detectada a través de la hemorragia al sondeo), 4.8% signos de enfermedad periodontal leve (bolsas periodontales superficiales) y 1.2% signos de enfermedad periodontal avanzada (bolsas periodontales profundas) (SIVEPAB, 2012).

Las enfermedades bucales, por su alta morbilidad, son identificadas entre las cinco de mayor demanda de atención en los servicios de salud del país, situación que genera la necesidad de grandes gastos económicos que rebasan la capacidad del sistema de salud y de la misma población dificultando más la situación (NOM-013-SSA2-2006), ya que en la actualidad los sistemas de salud públicos de nuestro país tienen un margen reducido de acción para resolver la problemática de salud bucal, ya sea por la infraestructura, recursos humanos o esquema de atención dental (SIVEPAB, 2012).

Sin embargo, es importante señalar que la mayoría de las enfermedades bucales pueden ser controladas con actividades preventivas y de diagnóstico temprano, para una disminución significativa de sus secuelas incapacitantes, como ha sido demostrado científicamente (NOM-013-SSA2-2006).

Por lo tanto, para alcanzar un nivel optimo de Salud Bucal, se requieren políticas adecuadas destinadas a mejorar la educación en salud bucal y reducir los efectos de los factores de riesgo comunes (SIVEPAB, 2012). De este contexto deben partir las universidades para su planeación educativa para formar Cirujanos Dentistas acordes a las necesidades y demandas de su entorno, además de ser competitivos, de alta calidad y con una actitud ética y humanística.

La Universidad de Guadalajara y el Centro Universitario de Ciencias de la Salud viven momentos de profundas transformaciones hacia la consolidación de una sociedad humanista, democrática, protagónica, participativa, multiétnica, pluricultural, plurilingüe e intercultural, en un estado de derecho y justicia. Se ha hecho una intensa reflexión sobre la vinculación de las competencias con el trabajo del estudiante, su medida y conexión con el tiempo calculado en créditos académicos. Se asume también que la calidad es una parte integrante del diseño del currículo basado en competencias. El egresado de la Licenciatura en Cirujano Dentista, identifica atributos compartidos que son considerados importantes por la sociedad, atributos como la capacidad de aprender, analizar y sintetizar. Por lo anterior, en la formación de las nuevas generaciones se deben reforzar el respeto y reconocimiento a la diversidad, y la interculturalidad como uno de los principios rectores, con pertenencia sociocultural, así como la capacidad de participar activamente en la transformación social, reforzando su compromiso social e impulsando la vinculación con el entorno, así como la equidad, el desarrollo sustentable y la conciencia ecológica.

El ejercicio de la Odontología en la actualidad ha tenido un cambio de paradigma hacia un enfoque integral en salud que ha obligado a construir un perfil del egresado que no solo se dedique a cuidar la enfermedad, sino que, sobre todo, se ocupe de prevenir la aparición de ésta y a promover estilos de vida saludables en el individuo y la comunidad, dentro del marco ético del ejercicio profesional (Programa Educativo de la Licenciatura en Cirujano Dentista, 2013).

Los posicionamientos de los principales organismos internacionales sobre el presente y futuro de la educación superior coinciden en señalar cuatro grandes desafíos que configuran una agenda mínima de asuntos públicos que los Estados y las sociedades han enfrentado en años recientes y continuarán enfrentando en el futuro próximo, si han de consolidar sus sistemas de educación superior como palancas de desarrollo:




  1. El mejoramiento de la calidad y de la equidad en el acceso a la educación superior;

  2. El desarrollo de la investigación y de la innovación;

  3. La internacionalización, regionalización y mundialización, y

  4. La responsabilidad social de la educación superior.

El establecimiento de Sistemas de Aseguramiento de la Calidad (SAC), tendrán como fin la evaluación de los resultados (más que de los insumos) y la autorregulación con una visión crítica y objetiva mediante el uso de indicadores de segunda generación.

El aseguramiento de la calidad debe abarcar todos los ámbitos de productos y servicios universitarios, así como los sistemas de servicios trasnacionales como es el caso de la educación virtual o en línea, impulsar el crecimiento y de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) para incrementar la oferta educativa, mejorar la calidad del aprendizaje y de la investigación y para tender nuevas redes de comunicación con otras universidades.

Propiciar nuevas facilidades para investigaciones relevantes que impulsen el desarrollo de los países y nuevas prácticas de innovación.

Desarrollar una estrategia de internacionalización acorde con las nuevas realidades que permita transformar el currículo para una formación de ciudadanos globales y de profesionales capaces de trabajar no solamente en el contexto local nacional sino también en el contexto internacional.

Además, debemos propiciar el aprendizaje continuo de los estudiantes, fomentar el desarrollo de la creatividad y el espíritu emprendedor y promover el manejo de lenguajes y del pensamiento lógico, impulsando la formación de valores, entre otros aspectos (Universidad de Guadalajara, Plan de Desarrollo Institucional 2014).



En relación a los avances científico tecnológico y su impacto en el campo de la profesión del Cirujano Dentista se puede decir que, en los últimos tiempos los avances en esta materia han ido de la mano con los adelantos tecnológicos. Durante su formación el Cirujano Dentista deberá obtener competencias profesionales que le permitan trabajar en equipo en forma inter y multidisciplinaria con los profesionales de todas las áreas de la salud, deberá ser un médico de la cavidad oral y de sus estructuras adyacentes, actualizar sus conocimientos y adquirir las habilidades y destrezas que le permitan manejar los nuevos materiales y equipos, sin perder de vista a la persona como un ser biopsicosocial. Los adelantos tecnológicos, avalados por la ciencia, permiten mejorar la atención de los pacientes, mejorar la calidad en la prestación del servicio sin descuidar el criterio clínico y ético. Para la formación del futuro profesional, se requiere una nueva filosofía de la odontología preventiva y, de ser necesario, mínimamente invasiva (Programa Educativo de la Licenciatura en Cirujano Dentista, 2013).
Bibliografía


  • Angélica R. Martínez Rodríguez, Javier Portilla Robertson y Gilberto Ríos Ferrer; La caracterización de la enseñanza de la odontología y la vinculación docencia-servicio en México; Educ Med Salud, Vol. 28, No. 3 (1994); Disponible en: http://hist.library.paho.org/Spanish/EMS/18787.pdf

  • Universidad de Guadalajara, Plan de Desarrollo Institucional (2014), Disponible en:http://www.udg.mx/es/PDI

  • Secretaría de Salud, Resultados del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Patologías Bucales (SIVEPAB) 2012, Disponible en: http://www.epidemiologia.salud.gob.mx/doctos/infoepid/bol_sivepab/SIVEPAB-2011.pdf

  • Secretaría de Salud, Modificación a la Norma Oficial Mexicana NOM-013-SSA2-1994, Para la prevención y control de enfermedades bucales, para quedar como Norma Oficial Mexicana NOM-013-SSA2-2006, Para la prevención y control de enfermedades bucales, Disponible en: http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5063213&fecha=08/10/2008

  • Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de Ciencias de la Salud, Programa Educativo de la Licenciatura en Cirujano Dentista (2013).









Licenciatura en Cultura

Física y Deportes
Martín Francisco González Villalobos
Julio 2014

Licenciatura en Cultura Física y Deportes


  1. Antecedentes generales de la Cultura física, de su enseñanza y de la profesión: principales rasgos que han caracterizado su evolución.

En México la cultura física como concepto amplio que incluye diversos ámbitos profesionales vinculados con la intervención en y a través de las diferentes formas de actividades físicas y deportivas, es relativamente reciente. Aún cuando algunos de sus campos, como la enseñanza de educación física escolar y la formación de sus profesores, han venido evolucionando como tarea profesional desde la segunda década del siglo pasado.

Aunque en cada país el desarrollo de esta área ha sido desigual, es, a partir de mediados de los años 70, que a nivel global la UNESCO empezó a dar una gran relevancia a la formación de profesionales para la Educación Física y a su correspondiente campo profesional.

Los primeros programas educativos en México fueron ofrecidos por las escuelas normales para el ejercicio profesional de la enseñanza de la educación física escolar. Si bien el término educación física fue también el que predominó en la escena de la formación universitaria y de la práctica escolar durante muchos años, en la actualidad esto se ha diversificado y complejizado a tal grado que, por ejemplo Sá (2007), utiliza el concepto de “pulverización” al referirse a la diversidad de orientaciones formativas, de objetos de estudio y de campos profesionales que caracterizan actualmente al campo de la cultura física.

En la actualidad, en las universidades del mundo que ofrecen estudios en el ámbito de la cultura física1, se aprecia una gran diversidad en la denominación de los programas educativos que tienen por objeto la educación física, el deporte, la actividad física para la salud y la recreación. En otros países observamos que dichos programas pertenecen a institutos, departamentos o facultades que llevan nombres tan distintos como los de kinesiología, ciencias del movimiento humano y del deporte, ciencias del ejercicio y los deportes, ciencias de la actividad física y el deporte, cultura física; y desde luego el de uso más común que es el de educación física.

En nuestro país presenciamos el mismo fenómeno, descrito en el párrafo anterior, en la Asociación Mexicana de Instituciones Superiores de Cultura Física (COMACAF) creada en 2006, que agrupa en la actualidad 21 programas de universidades públicas, es evidente esta diversidad de denominaciones. Desde la fundación del primer programa universitario para formar profesores de educación física, ofrecido por la Universidad Autónoma de Chihuahua en 1956, hasta el programa de licenciatura en Ciencias de la actividad física y la salud, que fue creado en 2010 en la Universidad de Guanajuato, las instituciones y los propios programas han evolucionado para ofrecer trayectos formativos que permitan a sus egresados incorporarse a un mercado laboral, por su naturaleza, muy amplio y diverso. (COMACAF, 2013).


  1. Situación actual de la Cultura física: retos, problemas y necesidades que se enfrentan.

En la actualidad, la cultura física, como campo académico y profesional en nuestro país y en nuestra entidad, presenta un crecimiento que no se había observado en épocas anteriores. Como ejemplo, podríamos citar el incremento en la cantidad de programas educativos en instituciones, tanto públicas como privadas. En la zona Metropolitana de Guadalajara en 2010, se ofrecían tan solo dos programas formativos en el ámbito de la cultura física. Ahora que cursamos el primer semestre de 2014, los programas de las distintas instituciones locales son 5 (Universidad de Guadalajara; Escuela Superior de Educación Física; Escuela Superior de Deportes; UTEG y UVM) y con la aparente tendencia a abrir algunos otros programas.

Existen varios factores que han ocasionado este crecimiento; por un lado se puede mencionar el conocimiento en la sociedad y principalmente en los estudiantes de bachillerato, sobre la existencia de estos programas. Por otro lado la creciente atención que se ha puesto en los problemas de salud pública que pudieran ser prevenidos y/o atendidos por profesionales de nuestro ámbito.

Las demandas que la sociedad exige a los Licenciados en Cultura Física y Deportes, van a la par de las transformaciones de la sociedad. En los años recientes se ha observado cómo se incrementan los niveles de urbanización, de industrialización y de desarrollo de los servicios, con sus beneficios y perjuicios para el bienestar social. Todos estos cambios provocan que la sociedad plantee una reconsideración hacia la cultura física, distinta a épocas anteriores.

En este marco de cambios en prácticamente todas las esferas de la vida social, el mercado de trabajo profesional y el empleo también se están transformando. Para la ANUIES (2000), algunas de las características que tendrá este mercado son las siguientes:




  • Contracción del empleo en el sector público y crecimiento relativo en el sector privado.

  • Disminución de las oportunidades de empleo en las grandes empresas.

  • Aumento de oportunidades en el empleo no estructurado y de la economía informal.

  • Ritmo creciente de cambio en la estructura de puestos y la exigencia de una mayor cualificación en casi cualquier ocupación.

  • Pérdida de estabilidad y seguridad en el trabajo

  • Creciente informalización en las relaciones entre empleador y empleado.

  • Tendencia a la racionalización y disminución de los puestos que requieren bajos niveles de educación.

  • Demanda creciente de conocimientos de informática, idiomas extranjeros y capacidad para el manejo de las nuevas tecnologías de la información y comunicación.

  • Aumento en las funciones laborales que exigen altos niveles de conocimiento en diversas esferas.

Las condiciones anteriormente señaladas, afectan las distintas funciones o tareas profesionales que desempeña el Licenciado en Cultura Física y Deportes, lo que puede observarse en mayor o menor medida a través de los estudios de egresados y empleadores que se han realizado en años recientes.

De 2005 a la fecha, se han llevado a cabo tres estudios de egresados y empleadores. A través de los resultados de estos estudios, se presenta una visión de este Programa Educativo:


  • Alrededor del 70% trabajó mientras estudiaba la Licenciatura.

  • Aproximadamente el 90% de los egresados trabaja en lo que estudió.

  • La forma como acceden al empleo es por las relaciones sociales familiares y amistosas y las redes de profesionales (compañeros o profesores de la licenciatura).

  • La inserción al mercado laboral es rápida, casi todos antes de 6 meses.

  • Las funciones profesionales que realizan son como profesor de educación física (48%); entrenamiento deportivo (20%); administración deportiva (9%); y rehabilitación física (4%.) (Armas y Rivera, 2005). Mientras que en el estudio de García y Maciel (2007) se encontró que en: educación física (53%); entrenamiento (22%); actividad física y salud (9%); administración y gestión del deporte (10%) y recreación (4%.)

  • El 100% considera importante seguirse actualizando y refieren las áreas de recreación, entrenamiento deportivo, educación física y rehabilitación, como las de mayor interés.

  • La mayoría de los egresados no continúa con estudios de posgrado. Una de las razones es que la Universidad de Guadalajara, hasta hace dos años, no ofrecía posgrados en el área de la cultura física. Los que actualmente cuentan con maestría la han cursado en otras IES nacionales o locales del área de la educación o de la salud.

  • La sugerencia para mejorar el plan de estudios se orienta más a ampliar y actualizar que a mantener y reducir los conocimientos, las habilidades y las actitudes.

  • La mayoría señala estar satisfecho con la formación recibida

En el trabajo de García y Maciel (2007), descrito en el punto anterior, se recoge, además, la opinión de los empleadores. Se presenta enseguida una síntesis de los resultados. En general, los empleadores opinan que:




  • La Licenciatura en Cultura Física y Deportes (LCFYD) no les consulta respecto a las necesidades de sus organizaciones.

  • A pesar de lo anterior, manifiestan su satisfacción porque la formación de los LCFYD, sí cumple con los requerimientos de las organizaciones.

  • La LCFYD da confianza sobre la formación de sus estudiantes.

  • Los contenidos formativos de la LCFYD son muy útiles y equilibran los aspectos teóricos con los prácticos.

  • Cuando en su organización requieren un profesional de la cultura física, recurre a los egresados de la Universidad de Guadalajara, ya que son capaces en el área.

  • La LCFYD tiene un fuerte vínculo con el mercado laboral.

  • A los egresados de la LCFYD se les valora positivamente en sus organizaciones, incluso más favorablemente que a otros profesionales de instituciones distintas que hacen el mismo trabajo.

Respecto la tutoría en la Licenciatura de Cultura Física y Deportes



  • No se tiene información sistemática sobre el impacto que la tutoría ha tenido al interior de la LCFYD. Ejemplo: rendimiento académico de alumnos que tienen tutor vs los que no tienen. A partir de la tutoría, ¿En qué porcentaje se ha reducido la deserción escolar? ¿Cuáles son las expectativas de los estudiantes con respecto a la tutoría? ¿Cuáles son los principales problemas que se identifican en las sesiones con los tutores? ¿Cómo se está realizando la tutoría?, entre otros.

  • Existe información, sin embargo no está sistematizada sobre el impacto que tiene la tutoría en los índices de deserción, rezago, rendimiento académico y aprovechamiento general.

  • Hay pocos datos sobre la percepción del alumno.

  • Es urgente un reglamento general para la implementación de las tutorías y reglamentos específicos para la LCFYD

  • No se han establecido prioridades de atención tutorial tomando como base los puntos críticos de la formación de los alumnos: Primer ingreso, necesidades de información, adaptación a un nuevo sistema, ubicación, desplazamiento de un centro a otro, entre otras; 4° y 5° semestres, definición de áreas de desarrollo profesional (áreas de formación especializante); últimos semestres, servicio social, prácticas profesionales, titulación, egreso, etc.

  • En el Departamento de Ciencias del Movimiento Humano, que es quien apoya principalmente esta carrera, existe una importante cantidad de profesores de asignatura y pocos profesores de tiempo completo para involucrarse más activamente en el proceso tutorial.

  • En general, hay poco o nulo seguimiento de los problemas detectados.

  • No hay suficientes espacios específicos para la realización de las tutorías.

Por otro lado, se puede identificar que cada vez existen mayores restricciones económicas en los subsidios oficiales para la formación de especialistas y posgraduados. Véase por ejemplo la página electrónica del CONACYT2, en la que se aclara que no hay convocatorias para becas en las áreas de Deporte y de Arte.

Se desprende de lo anterior, que la profesión del LCFYD, no es valorada socialmente como lo pueden ser otras profesiones del área de las ciencias de la salud, y que las condiciones para su desarrollo, en lo que respecta a las provisiones materiales, de personal académico de carrera, de laboratorios y de recursos para la realización de eventos académicos, se encuentra rezagado, y que de esta forma será más difícil la consecución de los objetivos en la formación de los futuros profesionales.

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