Universidad de san Carlos de Guatemala Facultad de ciencias económicas



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Universidad de san Carlos de Guatemala

Facultad de ciencias económicas

Área de Ejercicio Profesional Supervisado- EPS

Sección “C”

Salón 309 Edificio S-6

Supervisor: Dra. Rosa María Amaya Fabián

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UNIVERSIDAD, INTERDISCIPLINA Y FORMACION AMBIENTAL

Grupo No.1

Guatemala 7 de febrero de 2017

Integrantes

No.  Carné Apellidos y nombres

1 7914147 López Caneck Carlos René

2 199815041 Arriola de León Sandra Patricia

3 200411056 Hernández Gramajo Sofía Leonor

4 200712772 Caniz Saquic María Marioneta

5 201010477 Salazar Escobar Erwin Alexander

6 8614556 de León Oliva Manuel Rosendo

7 200012357 Castañeda García Kiria Maricela

8 200512722 Solis Quisquinay Mayra Carolina

9 200812273 Ramirez Ramos Rosa Elvira

10 200913555 Sicajau Avila Rocio Marisol

11 200214301 Ventura Vides Julia Alejandra



ÍNDICE

Contenido


INTRODUCCIÓN 3

UNIVERSIDAD, INTERDISCIPLINA Y FORMACIÓN AMBIENTAL 5

I.DEPENDENCIA TECNOLÓGICA Y DESARROLLO SUSTENTABLE 5

Guatemala y su desarrollo científico y tecnológico 11

II.UNIVERSIDAD, SOCIEDAD Y AMBIENTE 11

III.SABER AMBIENTAL Y TRANSFORMACIONES DEL CONOCIMIENTO EN EL PROCESO EDUCATIVO 14

Evolución histórica del saber ambiental en la educación 14

Con relación a los enfoques de la educación ambiental 19

Enfoque sistemático 20

Holístico 20

Practico. 20

Enfoque globalizador 20

Transversal 21

Interdisciplinario 21

Fundamentación conceptual de la educación ambiental 21

¿Qué es la educación ambiental? 21

¿Para qué la educación ambiental? 22

¿Por qué la educación ambiental? 22

¿Cómo se podría desarrollar la educación ambiental? 22

¿Con quien y con qué se desarrollan procesos de educación ambiental? 23

¿Cuándo desarrollar procesos de educación ambiental? 23

IV.INTERDISCIPLINARIEDAD Y EDUCACIÓN AMBIENTAL 24

Propósito de interdisciplinaria 25

V.EL SABER AMBIENTAL EN LAS CIENCIAS NATURALES, TECNOLÓGICAS Y SOCIALES 29

VI.INCORPORACIÓN DEL SABER AMBIENTAL EN EL NIVEL UNIVERSTARIO 30

Medio ambiente 32

La biodiversidad 33

Biodiversidad 33

Calentamiento global 33

Combustible fósil 33

Dióxido de carbono (CO2) 34

Efecto invernadero 34

VII.UNIVERSIDAD, CONOCIMIENTO Y FORMACIÓN AMBIENTAL 34

CONCLUSIONES 36

RECOMENDACIONES 37

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 38




INTRODUCCIÓN


Derivado de los cambios en el medio ambiente, los cuales son ocasionados por la humanidad, es necesario enfatizar en tener un mejor conocimiento que permita el uso de los recursos naturales de una forma sostenible; para ello es preciso obtener una formación ambiental que permita transformar el conocimiento en el proceso educativo. La educación ambiental es una herramienta esencial para crear una nueva cultura que respete el medio ambiente y las universidades no deben ser ajenas a este problema, sino más bien deben contribuir en buscar soluciones viables con la ayuda de nuevas tecnologías.

En la presente investigación se exponen siete capítulos correspondientes a los temas de UNIVERSIDAD, INTERDISCIPLINARIA Y FORMACIONA AMBIETAL, en los cuales se amplía detalladamente la importancia que debe tener cada tema. La investigación fue realizada por estudiantes del Estudios Profesional Supervisado EPS ciclo 2017, correspondiente a la Facultad de Ciencia Económicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Con esta investigación se pretende crear conciencia de la importancia de obtener conocimiento de los temas relacionales a educación y el conocimiento ambiental y como impactan actualmente en las sociedades.

UNIVERSIDAD, INTERDISCIPLINA Y FORMACIÓN AMBIENTAL

  1. DEPENDENCIA TECNOLÓGICA Y DESARROLLO SUSTENTABLE


La complejidad creciente y la agudización de los problemas socio-ambientales, generados por el triunfo de la racionalidad económica y de la razón tecnológica, han llevado a plantear la necesidad de reorientar los procesos de producción y aplicación de conocimientos, así como la formación de habilidades profesionales, para conducir un proceso de transición hacia un desarrollo sustentable. Esta necesidad es mayor en los países periféricos, donde la debilidad y dependencia de sus sistemas científicos tecnológicos, la desvinculación de los procesos productivos, y la inadecuación a sus condiciones sociales, culturales y ambientales, son causa y expresión de su desarrollo.

La dependencia científico-tecnológica se manifiesta como una relación disfuncional entre el costo y las condiciones de adquisición del conocimiento importado; en las capacidades de cada país, cada industria y cada comunidad para su apropiación, adaptación y operación; en el desaprovechamiento y destrucción de los recursos naturales y culturales que genera la implantación de modelos tecnológicos externos; y en el intercambio desigual entre productos primarios y mercancías tecnológicas establecido por las condiciones del mercado. Esta dependencia adquiere nuevos significados en la perspectiva del desarrollo sustentable, frente a las nuevas formas de apropiación científica y tecnológica de la naturaleza y a las estrategias del nuevo orden mundial para el manejo sustentable de los recursos ambientales del planeta.



El discurso desarrollista ha definido la creencia de que la transferencia de tecnología moderna sería el medio más eficaz para reducir las disparidades entre países industrializados y países en desarrollo. Se ha creído que una articulación funcional del sistema científico-tecnológico al sistema económico y productivo establecido, así como el aprovechamiento de las ventajas comparativas que ofrece la dotación de recursos humanos, naturales y tecnológicos de cada país, cerraría la brecha entre países ricos y pobres, disolviendo las desigualdades regionales y sociales internas en un proceso de homogenización tecnológica y cultural.
En este sentido, la agenda económico-ecológica de la globalización refuerza la dependencia científico tecnológica de los países del Sur demandar la transferencia de tecnológicas limpias de los países del Norte (en condiciones preferenciales), en vez de priorizar el fortalecimiento de una capacidad científica y tecnológica propia, orientada a incrementar el potencial ambiental y el aprovechamiento endógeno de sus recursos naturales.
En esta problemática de dependencia y desarrollo desigual, la crisis ambiental marca los límites ecológicos y sociales de la racionalidad productiva dominante. En una conciencia ambiental que enfrenta el mito del desarrollismo y la esperanza de alcanzar los beneficios de la globalización económica-ecológica.
Las estrategias de apropiación de la naturaleza (la biodiversidad) y el control de los equilibrios ecológicos (el cambio climático) de los centros de poder económico, científico y tecnológico de los países del Norte, generan una desigual distribución de los costos y potenciales ecológicos, así como de las oportunidades de acceso y aprovechamiento de los recursos del planeta, en los niveles, nacional, regional y mundial.
La internacionalización de la racionalidad económica y tecnológica dominante ha provocado la sobreexplotación de los recursos y la degradación del potencial productivo de los ecosistemas de los países subdesarrollados. La producción de mercancías, orientada por la maximización de las ganancias y de los excedentes económicos en el corto plazo, ha generado procesos crecientes de contaminación atmosférica, de suelos y recursos hídricos; desforestación, erosión y desertificación; pérdida de fertilidad de los suelos, de biodiversidad y de productividad de sus ecosistemas; destrucción de las prácticas tradicionales y valores culturales constitutivos de la diversidad étnica y de las identidades de los pueblos; falta de estímulos al desarrollo científico-tecnológico para generar una capacidad endógena para el uso sustentable de los recursos.
Desde una perspectiva ambiental, la articulación de los conocimientos existentes con el sistema económico vigente orienta la investigación científica, la innovación tecnológica y la formación de profesionales a las demandas explícitas del mercado y del aparato productivo instalado, desestimulando la producción de conocimientos y capacidades para construir una racionalidad ambiental. La perspectiva ambiental del desarrollo subvierte y trasciende a las políticas económicas, tecnológicas y educativas prevalecientes, orientando los procesos productivos hacia el aprovechamiento del potencial ambiental de cada región, fundado en la articulación de sus sistemas ecológicos, tecnológicos y culturales, para satisfacer las necesidades básicas y mejorar la calidad de vida de la población. Esta estrategia requiere políticas educativas, ciencias y tecnologías, los conocimientos capacidades y habilidades para conducir un proceso endógeno de desarrollo sustentable.
La reorientación de las actividades académicas y de la investigación que induce la construcción de una racionalidad ambiental implica la incorporación del saber ambiental emergente en los paradigmas teóricos, en las prácticas disciplinarias de investigación y en los contenidos curriculares de los programas educativos.

Este saber se concreta en contextos sociales, geográficos y culturales particulares, y encuentra condiciones desiguales de asimilación en las diferentes disciplinas y en las instituciones de investigación y de educación superior. La cuestión ambiental genera así un saber que induce una transformación de los conocimientos, de los contenidos educativos y de la gestión social de los recursos naturales, reorientando los sistemas de investigación, de educación y de producción.


Los llamados problemas ambientales que aquejan a la humanidad están estrechamente relacionados con el desarrollo tecnológico, el que sin duda también ha permitido aumentar el estándar de vida de una buena parte de la población mundial con el acceso a nuevos bienes de confort, ampliar la esperanza de vida e incluso la eliminación de una serie de enfermedades, la cual resuelve una mayor disponibilidad de recursos alimentarios, entre otras cuestiones. Los efectos negativos y positivos son caras de una misma moneda, cuyo impacto fundamental en uno y otro caso se reparte inequitativamente entre la población.
Los principales problemas ambientales de carácter mundial podrían agruparse en dos grandes categorías: aquellos asociados a la contaminación y los relacionados con la explotación no sustentable de los recursos naturales del planeta. Además de graves efectos locales, ambos problemas (o causantes de problemas) se vinculan con uno de los efectos de índole global más preocupante de los últimos tiempos: el cambio climático.
El concepto de contaminación puede simplificarse como la alteración de ciertos parámetros del aire, el agua y el suelo que implica una modificación de las formas de vida que existen sobre dichos soportes, incluyendo la vida humana. La contaminación en general surge cuando los desechos o residuos de una determinada actividad humana (la fabricación de productos, la vida doméstica, y otros), se disponen en el ambiente sin control y sin la debida consideración de la capacidad de la carga propia del sistema sobre el cual se vuelca.
Dos fenómenos socioeconómicos se asocian a la contaminación (y también a la sobreexplotación de los recursos naturales): la industrialización y la urbanización, da como consecuencia un modelo de desarrollo de crecimiento sostenido desde hace más de 200 años, basado en el consumo y la acumulación de bienes.
La industrialización se constituye en la principal forma de producción de la totalidad de bienes que consume el hombre y abarca todos los estratos productivos e incluyendo el primario. En efecto, la misma actividad agropecuaria (particularmente en la producción de granos, carne, leche, frutas y hortalizas), que permite la producción de bienes primarios, se encuentra determinada por procesos tecnológicos altamente complejos, alejados del simple aprovechamiento de los ciclos naturales, con altas tasas de consumo de otros recursos (combustibles) y la utilización de productos químicos de alta toxicidad.
Por ejemplo la contaminación generada por la producción de otros bienes de consumo a través de la fabricación, asociada a la eliminación concentrada de efluentes líquidos o gaseosos, residuos sólidos, grandes consumos de combustibles, de recursos naturales y materias primas.
La urbanización es el otro fenómeno que se aceleró en las últimas décadas (se espera que en 10 años el 85 por ciento de la población total de América latina resida en ciudades) y su implicancia en el ambiente también incluye una exacerbada concentración en la utilización de recursos naturales (suelo, agua), combustibles y materias primas, así como la eliminación de grandes cantidades de residuos sólidos y líquidos y una marcada alteración de la calidad del aire por la circulación vehicular. Los efectos de la urbanización acelerada, sin la debida planificación y resolución de los problemas que produce, aumentan la degradación ambiental y con ello la mayor vulnerabilidad de las ciudades a los desastres naturales, con terribles consecuencias para sus habitantes.
El desarrollo tecnológico, tomado como el conjunto de actividades humanas que investiga, genera y permite poner a disposición de la sociedad nuevos productos, es el pilar fundamental de este modelo de vida en el que nos hallamos instalados. Pero hace muy poco tiempo que su impulso ha empezado a ser analizado en función de las consecuencias ambientales que produce. La dependencia tecnológica es un fenómeno contemporáneo muy complejo que afecta a la mayor parte de los países. Constituye uno de los obstáculos principales para el desarrollo económico, y es a la vez un reflejo de la dependencia económica, política y cultural en que están inmersos los países subdesarrollados.
Las innovaciones tecnológicas y sociales han ocurrido en varios lugares del mundo. Antes de la Revolución Industrial, los países que ahora se consideran subdesarrollados realizaron la mayor parte de las innovaciones tecnológicas y sociales avanzadas, por ejemplo el uso del fuego, la sujeción y domesticación de los animales; la evolución de la agricultura y el desarrollo de la irrigación; la invención de la escritura, del papel, y más tarde del arte del grabado; el sistema decimal de numeración y el arte de hacer cálculos; el uso de la pólvora; el desarrollo del compás marino; el empleo del cigüeñal y del molino de viento. Todas estas innovaciones se originaron en los países ahora llamados “en desarrollo”. La Europa medieval tomó prestadas de ellos la ciencia y la tecnología.
Así pues, la superioridad tecnológica de los países desarrollados sobre los subdesarrollados es de origen muy reciente. Hace apenas unos siglos la corriente de la tecnología fluía en sentido contrario.
La actual distancia económica que creara a los países desarrollados de los subdesarrollados es de origen aún más reciente. Ya en 1850, apenas cinco países el Reino Unido, Estados Unidos, Suiza, Canadá y Holanda, habían alcanzado un ingreso per cápita anual de cerca de 200 dólares (a precios de 1952-54) Esto era apenas un poco mayor que el promedio actual de los países en desarrollo.
Si bien la tecnología ha avanzado a pasos agigantados gracias a la globalización es un hecho que los países desarrollados nos llevan una gran ventaja, por el hecho de ser pioneros de los avances tecnológicos, esto provoca que los países subdesarrollados tengan una fuerte conexión con las grandes potencias mundiales, entonces podemos decir que la globalización provoca una fuerte dependencia con países con fuerte y creciente tecnología.

Guatemala y su desarrollo científico y tecnológico


Se necesitan alianzas entre el sector privado y público con el académico, pero en el país hay poca inversión en investigaciones y es casi nada al compararlo con otras naciones de la región. (Estuardo Gálvez ex rector de la USAC).
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