Universidad salesiana



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LA EDUCACIÓN EN LA ÉPOCA HISTÓRICA: GIMNASIA Y MÚSICA.

 

Sobre la música y sobre la gimnasia se basó en la época histórica la educación de los ciudadanos en Creta y en Esparta, que fueron consideradas por mucho tiempo modelos de política y de educación por todos los conservadores griegos. La educación estuvo bajo la tensión cuidadosa del Estado: Confiada a un magistrado el “pedonomo”, o legislador para la infancia, no se llevaba a cabo aisladamente sino colectivamente, en los escuádranos y en los coros; en esta iniciación coral y social tenía lugar la preparación de los adolescentes en las tareas de la vida adulta del ciudadano.


De la misma especie pero con carácter privado, fueron los círculos de iniciación y las escuelas filosóficas que no son todavía una escuela pública, ni una escuela de estado.

 

 LA ESCUELA DEL ALFABETO.



 

Aún siguiendo firme el contenido y el fin de la educación (música, gimnasia) se produce el nacimiento de una escuela de escritura. En Grecia con la escritura alfabética, surgió un medio democrático de comunicación y de educación y la escuela de la escritura tiende a abrirse a todos los ciudadanos. Junto a los maestros de gimnasia y de música, surge un nuevo docente, el de las letras del alfabeto, que no tiene la autoridad del escriba egipcio, pero desempeña una importante labor social. La difusión de la escritura a través de la escuela debió ser rápida entre los libros.

 

En el año 496 a.C. existían escuelas frecuentadas por muchos niños, donde se enseñaban, además de la cítara, la flauta y la gimnasia, también las letras del alfabeto.



 
EL CONTENIDO Y EL FIN DE LA INSTRUCCIÓN.

 

Un proyecto educativo orgánico, que asume en gran parte los usos corrientes de la época, modificados en vistas a una renovación ideal, lo encontramos en Platón. En Aristóteles encontraremos en cambio una descripción y una interrogación de los usos corrientes, con una intención reformada mínima. Platón parte de la división social del trabajo y de su expresión histórica, donde los guerreros aparecen como producto y remedio de la corrupción y piensa sobre todo en su educación, pero empezando con una selección de los más aptos.


La concepción de la sociedad como educadora, es además de la reinterpretación de la música y la gimnasia, el elemento más nuevo y más característico de la pedagogía platónica.

 

Aristóteles después de haber hablado de las tareas del estado, de la educación, de las artes y del adiestramiento del esclavo, distingue lo que se hace por utilidad y lo que se hace por el conocimiento: distingue entre razón practica y teórica, actividad y ocio. Analiza la educación existente, discutiendo las cuatro disciplinas de la escuela: gramática, gimnasia, música y dibujo.


El arte de la palabra, la institución oratoria, se convertirá en el contenido y el fin de la instrucción griega.
Aparte de la medicina (y en parte la arquitectura, otro arte noble), las otras actividades artesanales, que poseían una ciencia, aseguraban una transmisión de la misma y de la habilidad practica. El único "arte" que une teoría y práctica o, en otros términos, la única ciencia aplicable, era la medicina.

 

Aparece en Grecia la costumbre de adiestrar a los esclavos en determinadas profesiones, al servicio del patrón, a través de verdaderas escuelas. Así la instrucción profesional nació como instrucción servil pero deberá recorrer un largo camino para adquirir una verdadera dignidad.


Tras la conquista del imperio persa por Alejandro, en los reinos helenísticos que se forman a su muerte, la cultura griega se universalizó admitiendo las aportaciones de los pueblos orientales con los que se fundió. Se origina así una cultura mixta en la que se mezcló la tradición clásica, el orientalismo y la nueva concepción de la vida, no basada en altos ideales como en Atenas sino en la búsqueda del goce de la vida.
El poder de macedonia no significó una gran diferencia para la educación que se impartía a los niños griegos hasta llegar a la edad de efebos. Para los efebos y la edad madura la pérdida de la independencia política por parte de las ciudades – estado habían dado más importancia al viejo entrenamiento militar. La preparación de los efebos perdió su carácter compulsivo y comenzó a tomar forma una nueva forma de organización de estudios superiores, que más tarde se transformó en las universidades.
Finalmente, a la mujer se le tenía mucha estima. Su educación era parecida a la de los hombres en cuanto a la disciplina no en contenido. Tenía que tener una pureza de costumbres, un buen mando de la casa y también se la debía de educar en música y canto. El Areté femenino era la belleza, el cuerpo tenía que estar bien educado físicamente.
LA EDUCACIÓN EN EL IMPERIO ROMANO
Cuando Roma nace en el siglo VIII a.C. era un conglomerado de cabañas de pastores que ocupaban una serie de colinas en Italia central, en torno a un lugar estratégico apto para atravesar el río Tíber. En el siglo I a.C. se implanta una nueva forma política: El imperio.
Los dos primeros siglos (I y II) fueron de paz de auge, el Estado potenció las ciudades para poder controlar mejor tan amplio territorio. Sin embargo, a partir del siglo III se inició una crisis de la que no pudo salir, terminando por desaparecer el imperio de occidente, como se lo conoce.
En Roma la educación moral, civil y religiosa tiene una historia propia, mientras que la instrucción escolar en sentido técnico, en especial en lo que se refiere a las letras, es casi totalmente griega. "Se debe atribuir a los romanos los valores y a los griegos la cultura" dice Cicerón.
LA EDUCACIÓN FAMILIAR
Durante cuatro o cinco siglos la familia fue prácticamente la única escuela de la juventud romana. Esta educación era muy seria y producía resultados excelentes.
El padre venía a ser el educador y el compañero del hijo. Si era pobre le acostumbraba al trabajo; si era rico le enseñaba lectura, escritura y nociones de cálculo. La educación era eminentemente moral y religiosa. El niño practicaba diariamente en las oraciones que hacía su padre. A partir de los 16 años los jóvenes aprendían sus deberes de ciudadanos; observaban a los mayores de edad, aprendían lo que pronto tendrían que hacer ellos y lo que más tarde habían de enseñar a sus descendientes. La autonomía de la educación paterna era una ley del estado; el padre es patrón y artesano de sus hijos.
El papel de las mujeres en la educación familiar no fue algo secundario. Quintiliano atribuye a la madre la misión de enseñar a los hijos los primeros elementos del hablar y del escribir, para ello se solían usar letras móviles de marfil o de hueso. Bajo la tutela de la madre o de la nodriza, el niño va creciendo en casa, entre los juegos adquiere sus primeras enseñanzas. Después de los siete años pasa a la tutela del padre, del cual aprendía los primeros rudimentos del saber y las tradiciones familiares y patrias y era adiestrado en los ejercicios físicos y militares.
LA EDUCACIÓN POR PARTE DE SIERVOS Y LIBERTOS.

 

El desarrollo histórico pasó del esclavo pedagogo y maestro en el seno de la familia al esclavo maestro de niños de diversas familias, para llegar finalmente al esclavo liberto que enseña en una escuela propia. En Grecia estos esclavos pedagogos fueron extranjeros "barbarizantes", en Roma estos esclavos maestros eran griegos. La educación se convierte en un oficio, ejercido en primer lugar por los siervos dentro de la familia, después por los libertos en la escuela.



 
LA ESCUELA EN EL IMPERIO Y SU ORGANIZACIÓN
Hacia el 230 a.C. el primero que abrió una escuela en Roma fue Espurio Carvilio. Una verdadera y propia escuela de grado más elevado (gramática y retórica) existió en el 169 a.C., no se trataba solamente de aprender las letras de alfabeto, sino de aprender la "gramática". La gramática no era algo usual en Roma, ni tan sólo algo honorable ya que la gente era todavía ruda y belicosa y no se dedicaba mucho a las disciplinas liberales. La retórica en Roma, igual que la gramática, fue aceptada tarde y con mayores dificultades.

 

La escuela, si no fue camino de la revolución popular, sí fue el trámite para la participación de los individuos en particular, en cuanto burócratas, en el poder autocrático del estado. Oficio, considerado indigno porque se hacía por dinero.


Sin embargo, en el proceso por el cual Roma instituyó y preservó su dominio sobre las naciones del Imperio, la educación desempeñó un papel importantísimo. Se fundaron dos escuelas de gramática y de retórica para los jóvenes de la región: La primera hacía alusión a la lectura escritura y aritmética y la segunda a la lógica, historia y derecho constitucional.
Después del asombroso influjo que la gramática y la retórica tuvieron como fuerzas civilizadoras el rasgo más notable de la educación romana fue su uniformidad a lo largo de un periodo muy prolongado y bajo las condiciones más diversas. Desde el siglo I de nuestra era hasta el IV o V mantuvo su identidad sin modificaciones sustanciales.
En este periodo conviene destacar dos movimientos de importancia sobresaliente: Uno fue la organización de las instituciones educativas del Imperio; el otro fue la interacción entre la cultura pagana de las escuelas y el nuevo concepto de la vida representada por la iglesia cristiana.
Los romanos gozaron la más completa libertad de enseñanza. La educación de los niños en Roma no estaba regida por ninguna ley. Así, las escuelas elementales fueron numerosas y los ricos preferían generalmente la educación común a la privada individual.
El maestro buscaba el local destinado a la escuela que unas veces era cobertizo, un pórtico cerrado con telas, un desván, donde ocupaba un asiento elevado y los niños se sentaban en el suelo sobre alguna piedra, rara vez en bancos.
Los niños a falta de libros llevaban a la escuela rollos en cajas cilíndricas, tablillas enceradas para los ejercicios de escritura y saquitos llenos de fichas para los ejercicios de lectura y cálculo. Las tablas se aprendían cantando como en la actualidad.
La escuela se abría al salir el sol y duraba todo el día salvo una corta interrupción para comer. Los castigos eran frecuentes y severos. La distinción de los tres grados de escuela no era muy rigurosa. El echo de que la primera enseñanza de las letras puede haber conservado por mucho tiempo un carácter familiar. Todo enseñante tendía a ocuparse también de las letras del enseñante del grado posterior.

 

La escuela de gramática era en realidad una escuela de cultura general, donde, junto al leer, escribir y hablar, y junto a los conocimientos literarios, se estudiaba un poco todo lo cognoscible. Esta educación se dirigía a formar un hombre completo ya que el orador debía hablar de todo.


EL PAPEL DEL MAESTRO
Se acostumbraban los castigos corporales usados por los pedagogos y maestros contra sus discípulos, así como las venganzas de los discípulos que no dudan en romper la cabeza o en golpear a sus viejos pedagogos y maestros: Al fin y al cabo se trataba de esclavos pues se mantenía la figura servil del enseñante.

 

La didáctica en la escuela era obsesiva y repetitiva, el maestro "domador" hablaba y los alumnos repetían: la mayor parte de enseñanza se aprendía de memoria. La memoria sigue siendo la reina indispensable de la escuela, aún disminuyendo sus usos; incluso las matemáticas se aprendían de manera mnemotécnica y mecánica.



 

El aburrimiento de esta didáctica, el temor de los golpes y de las fustas, los contenidos alejados de la vida cotidiana y de los intereses reales de los jóvenes y de la sociedad no eran ciertamente un aliciente para frecuentar la escuela.

 

Es interesante saber, como consecuencia de lo anterior, que en Roma nos encontramos el nacimiento de una conciencia crítica sobre la escuela y la educación como Encolpio solía decir: " Los muchachos en la escuela se hacen cretinos, porque no ven ninguna de las cosas que practican en la vida".



 

A la educación moral y cívica se añadió la educación física que preparaba al futuro ciudadano en el uso de las armas para la defensa de la propia patria, era el aspecto primero y más importante de la formación del hombre.


De manera cronológica se tiene:
LA EDUCACIÓN EN LOS PRIMEROS CIEN AÑOS DEL IMPERIO
La República permitió que sus ciudadanos pusieran en práctica sus propios métodos para instruir a sus hijos sin prestar atención a las escuelas. Pero la expansión territorial que dio el nacimiento al Imperio trajo consigo la necesidad de una política distinta. El primer paso lo dio Julio César y sus sucesores fueron Augusto y Vespasiano quienes pusieron maestros al servicio del Estado. Con Nerva y Trajano parte de los beneficios imperiales fueron destinados a la educación de los niños. Este fondo se mantuvo y se amplió durante los reinados siguientes.
De manera general, en su mayor parte los gobernantes de este periodo tenían muy poco interés en los problemas educativos del mundo romano fuera de Italia.
LA EDUCACIÓN DE LOS SIGLOS II Y III
Hasta el comienzo del siglo II las actividades educacionales se inspiraron fundamentalmente en el interés personal del aprendizaje. Con Adriano, Antonino Pío y Marco Aurelio surgió un sistema educativo. Adriano sentía gran admiración por todo lo griego. Antonino, a quien sin duda se le puede considerar el verdadero fundador del sistema educativo del Imperio, obligó a que se pagaran salarios y se otorgaran privilegios a los maestros especiales en los municipios de todas las provincias. Sin embargo Marco Aurelio se centró en las escuelas de Atenas.
El resultado inmediato de esta sucesión de buenos emperadores interesados en la educación fue un vivo entusiasmo por la enseñanza en todas las partes del mundo en que se hablaba griego.
Debido a que la expansión del cristianismo se hacía muy poderosa, los cristianos querían que sus hijos no fueran ignorantes o faltos de educación. Enfrentados al dilema de dar a sus hijos una educación pagana o no darles ninguna, la mayoría de los cristianos les enviaron a las escuelas.

La iglesia cristiana se inclinó y aceptó las escuelas existentes, sin intentar impedir que sus miembros se desempeñaran en ellas como maestros. La tarea de reconciliar paganismo y cristianismo en la esfera de la educación se llevó a cabo con éxito en la Escuela Catequística de Alejandría.


La Escuela Catequística ganó influencia y poderío. En su primer momento parece haber sido una institución para la instrucción de los catecúmenos. Pero hacia finales del siglo II se convirtió en escuela de educación religiosa y secular a la que asistían estudiantes de ambos sexos y de todas las edades.
La influencia de la Escuela Catequística fue grande y trascendente. Por su intermedio la cristiandad se convirtió, por vez primera, en un elemento de importancia decisiva para la cultura del mundo y al tiempo tomó para sí todo lo mejor de la ciencia y la filosofía griega.
LA EDUCACIÓN DESDE CONSTANTINO HASTA LA CAÍDA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE
Con la restauración de la ley y el orden en el reinado de Diocleciano, las escuelas del Imperio entraron en lo que habría de ser su último periodo de prosperidad.
Constantino no inhabilitó las escuelas, sino que hizo todo lo que pudo para promover sus intereses y reparar las pérdidas que había sufrido en épocas de anarquía. Devolvió a los maestros de todo el Imperio los salarios e inmunidades de que se los había privado desde los tiempos de Alejandro Severo. Declaró que su propósito era facilitarles la enseñanza de las disciplinas liberales a muchas personas. Pero que la cristiandad fuera tratada con tolerancia fue algo que muchos de los maestros superiores sintieron como un serio golpe que se asentaba a los estudios liberales y a la cultura pagana que los inspiraba.
En un Estado cristiano o semicristiano las escuelas paganas eran una anomalía que, en ausencia de alguna forma de educación mejor, sólo podía dar como resultado un reducido interés por todo tipo de aprendizaje.
Siguiendo el curso normal de la Historia se podría haber esperado que la cristianización del Imperio produjera cambios considerables en carácter de la educación del Estado. Pero a pesar de su triunfo político, a finales del siglo IV la Iglesia estaba poco cerca de un política educacional definida de lo que había estado a finales del siglo II.
LA DESAPARICIÓN DE LAS ESCUELAS PÚBLICAS
A finales del siglo IV la prohibición de realizar sacrificios a los dioses en oriente y la confiscación de los bienes de los antiguos cultos en occidente señalaron el predominio absoluto del cristianismo en el Imperio Romano. Lo que todavía se oponían a la nueva fe disminuyeron de forma constante.
En Alejandría el movimiento anticristiano era relativamente débil. Pero quizá por su misma debilidad pudo subsistir sin impedimentos y siguió manteniendo una semblanza de continuidad hasta que fue barrido finalmente por la invasión árabe.
En Atenas la situación fue distinta. Allí los neoplatónicos lograron convertirse en herederos de las tradiciones de la escuela platónica. Pero a medida que se fue extinguiendo el siglo V su posición se volvió cada vez más insegura. Su existencia comenzó a sentirse como un desafío al cristianismo del Estado y los emperadores publicaban un edicto tras otro en contra de instituciones paganas en contra de la Academia.
La causa inmediata de la desaparición de las escuelas públicas fue la conmoción de las bases de la sociedad romana a causa de la invasión de hordas bárbaras del norte durante todo el siglo V. Las invasiones cayeron sobre las escuelas en un momento en el que el Imperio se encontraba, en materia de educación, dividido por conflictos internos. La posición ambigua de las escuelas de la cultura pagana, en una comunidad declaradamente cristiana, había hecho que un gran sector de la población desconfiara de ellas y estuviera poco dispuesta a hacer algo para evitar su ruina.

Unidad 4
LA EDUCACIÓN EN LA EDAD MEDIA
CARACTERÍSTICAS
A continuación se presenta un compendio sobre la fase introductoria a esta etapa histórica (El cristianismo) y la presentación de dos escritos sobre esta etapa en sí correspondiente a dos historiadores – educadores reconocidos como son: Sergio Nesmachnow y Mario Alighiero Manacorda
Antes de ingresar a esta etapa histórica como tal se desarrollará un movimiento trascendental para la historia de la Educación ya que determinará la misma durante muchos siglos: El cristianismo.
EL CRISTIANISMO Y LA EDUCACIÓN

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El cristianismo es un hecho capital en la historia de la humanidad. Marca un inicio y un fin en la historia del mundo. En la aportación cristiana subyace la herencia religiosa de los judíos. Frente al formalismo, al esteticismo y al polifacetismo de la educación helena, el cristianismo trata de ser una educación universal, con tendencia a la unidad y a la síntesis.


En la difusión del pensamiento cristiano la Persona y la enseñanza de Cristo como piedra angular de la nueva civilización fraternal se apoya en Él. Cuando Él muere sus discípulos extenderán su mensaje que tendrá una fuerza avasalladora y unas pretensiones absolutas. En estos momentos la sabiduría de la enseñanza de Cristo es infinitamente superior a la enseñanza griega.
Por último la enseñanza griega y la sabiduría cristiana se sintetizan dando lugar a la enseñanza cristiana. El primer artífice de esta síntesis es Clemente de Alejandría (150 – 215?) y su apogeo está realizado por San Agustín.
Jesús enseñó la existencia de un sólo Dios eterno e inmaterial, infinito y todopoderoso. Esta divinidad espiritual anima a todo el universo y a diferencia de otras religiones, cesa la confusión entre el Creador (Dios) y lo creado (naturaleza).
El cristiano cree en la inmortalidad del alma y debe amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como así mismo. Uno de los caracteres mas destacados del Cristianismo es la infinita bondad del Padre que está en los cielos. En su nombre, Jesús pronunció el Sermón de la Montaña, que enumeró las bendiciones divinas para todos los hombres de corazón puro y dulce que fue, en realidad, un resumen de su doctrina.
Mientras los griegos y romanos rendían culto a una serie de ritos sin sentido, cuyo carácter sagrado e importancia se basaba en su antigüedad, el Cristianismo estableció un dogma que cambio la naturaleza y forma de adoración. En vez de las frías divinidades paganas, mostró un Dios bondadoso, creador y dueño omnipotente, que no tenia pueblo ni raza privilegiadas. Proclamo la fraternidad universal, que no excluye a nadie, ni siquiera a los enemigos y enseño el respeto por los deberes sociales: La caridad, la solidaridad, la misericordia y el perdón de los pecados.
El cristiano se relacionó con Dios , no con alimentos y bebidas, sino con un humilde acto de fe: la plegaria. Además, apartó al hombre de las miserias terrenales y le enseñó el recto comportamiento en esta vida transitoria para obtener la eterna felicidad en el cielo.
La segunda parte de la Biblia constituye el Nuevo Testamento (escrito en lengua griega), conjunto de libros escritos por discípulos de Cristo, bajo su divina inspiración. Comprende: Los Evangelios, Los Hechos de los Apóstoles, Las Epístolas y El Apocalipsis.

Los cuatro Evangelios según San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan, son los principales documentos que contienen la Revelación cristiana y nos permiten conocer la vida y milagros del Divino Maestro.


Los Hechos de los Apóstoles escritos por San Lucas en Roma, luego de haber compuesto su Evangelio, es un importante documento que relata la historia de los orígenes de la Iglesia hasta el año 62. Contiene también una exposición completa de la prédica de los apóstoles.
Las Epístolas o cartas dirigidas a los Apóstoles a los primeros fieles, en los que se cometan los Evangelios y se instruyen a los cristianos.
El Apocalipsis, también llamado Revelación, es obra de San Juan el Evangelista y trata principalmente sobre revelaciones misteriosas relativas al fin del mundo.
PERFIL PEDAGÓGICO DE CRISTO

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Jesús se presenta como un rabino o maestro itinerante. Pero no era un maestro común, como bien notaron los que lo seguían, porque:


Enseñaba con autoridad. Jamás un judío se hubiera atrevido a enseñar colocándose como sujeto y fuente de sus afirmaciones; los maestros, escribas, sacerdotes, y los doctores de la Ley hablaban precisamente en nombre de la Ley ("Como dice la Ley..., como dicen las Escrituras...").
Su autoridad como maestro provenía del Padre, que era Dios. Hablaba no apoyado en la autoridad de la Ley, sino en la de Dios, a Quien llamaba Padre y a Quien decía haber escuchado. No era la suya una relación con Dios a través de los sacerdotes sino una relación directa, filial. Jesús hablaba de Su Padre, Dios.
Él mismo, Su propia palabra es Verdad liberadora del hombre, porque siendo hombre perfecto, manifiesta al hombre su verdadero ser, que es de Dios y para Dios.

Su enseñanza es original y, a la vez, una recreación y perfeccionamiento de lo ya existente ya que al tiempo que confirma la Ley, la enseñanza de Jesús invita a profundizarla, a espiritualizarla, a crecer.
Es un maestro universal: Se dirige a todos, a los judíos y todos los hombres. Con gran escándalo de los judíos se dirige, no sólo a todos los hombres, sino también –y casi podríamos decir "principalmente"– a los que son pecadores, porque vino como médico para los enfermos, porque los sanos no tienen necesidad de médico.
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