Van Dijk, Teun A. El prejuicio en el discurso Capítulo 5: Historia sobre minorías



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Van Dijk, Teun A. El prejuicio en el discurso

Capítulo 5: Historia sobre minorías



5.1 Las historias, la narración y las minorías
Contar historias es parte importante de nuestra vida cotidiana. Contamos historias en las conversaciones para comunicar nuestras experiencias personales “interesantes” o para persuadir a otros de las implicancias socialmente relevantes de las acciones o eventos en que hemos estado involucrados. Escuchamos o leemos historias infantiles cuando somos jóvenes y leemos ficción cuando crecemos. Con ningún género estamos más familiarizados que con los distintos tipos de narrativa. En nuestra cultura adquirimos de esta manera, conocimiento implícito detallado acerca de los contenidos típicos y de las reglas que rigen las historias, además de conocimiento acerca de las ocasiones apropiadas para contarlas. Una teoría de las narrativas debe hacer explícito este conocimiento. Formular las categorías estructurales, las reglas de las historias y las estrategias que hacen que la narración de historias en contexto social sea apropiada y efectiva.

Las historias son, básicamente, acerca de la gente. Primero sobre nosotros o sobre gente conocida y sobre eventos o acciones en los que participamos en el pasado. Son contestaciones a la pregunta “¿Qué pasó?'' No son historias acerca de cualquier evento o acción. La mayoría de nuestros días o acciones rutinarios no valen la pena de ser contados a otros: nuestros oyentes sabrían de antemano lo que pasó.

De esta forma, las historias deben ser sobre eventos que tengan algo fuera de lo común, impredecible, inesperado o poco trivial, tanto para el narrador como para el receptor. Esto es, deben ser historias in­teresantes. Las historias preferidas son aquellas sobrenaturales, diver­tidas, peligrosas o distintas, y el interés radica en 'qué' hicimos en tal situación. Estos eventos son en general complicaciones de tareas o eventos rutinarios, y nuestros oyentes quieren saber cómo resolvimos las cosas o cómo reaccionamos frente a la situación. Las características típicas de los episodios que nos dan derecho a contar historias en nues­tra cultura recibieron sus representaciones convencionales dentro de la misma estructura de la historia. Por ejemplo, podemos esperar categorías tales como complicación y resolución en muchas historias como encontraron Labov y Waletzky (1967) cuando le pidieron a la gente que les contara un episodio de sus vidas en el que "hubieran tenido miedo de morir".

Seguramente una amenaza a nuestra vida constituye uno de los episodios más 'relatables' entre nuestras experiencias: en general, en nuestra vida cotidiana, nuestras historias serán acerca de amenazas más mundanas a nuestras ambiciones o valores.

Si las historias son acerca de gente, y especialmente acerca de acciones y eventos, que amenazan o complican nuestras tareas diarias, podemos imaginar que uno de los tipos preferidos de participantes serán aquellas personas que consideramos como amenazas a nuestros valores y metas fundamentales. En los capítulos anteriores vimos cómo las minorías étnicas entran precisamente dentro de esta descripción. De esta forma debemos suponer que la gente se enfrascará rápidamente en historias so­bre "extranjeros". Las historias narran preferentemente eventos negati­vos. Los extranjeros son los actores estereotípicos de tales episodios negativos: son aquellos a los que percibimos como actuando de una forma amenazadora, extraña, peligrosa, distinta o incomprensible. En una, so­ciedad multiétnica son el estereotipo del villano en las narraciones prejuiciosas o los payasos de los chistes racistas (Dundes 1973; Wilson 1979; Sherzer 1984). ­

De esta forma, las historias acerca de minorías no se cuentan sola­mente para transmitir nuestra experiencia personal o para llamar la a­tención de los oyentes con los detalles de un episodio interesante. Se cuentan como una forma de procesamiento de información social subjetiva, para comunicar lo que 'sabemos' acerca de (nuevos) grupos minoritarios o inmigrantes en nuestra sociedad y como reaccionamos frente a sus acciones. Formulan normas y valores en relación los cuales estas acciones “distintas” se miden y evalúan, y así proveen al grupo interno de conocimiento común acerca del grupo externo y de preceptos para la adecuada (re)acción. Llevan en sí nuestras actitudes prejuiciosas que sustentan esas evalua­ciones, y reacciones y, al mismo tiempo, se cuentan para compartir esas actitudes con otros.

Distinto de la argumentación, afirmaciones u otras formulaciones generalizadas acerca de los extranjeros o de nuestras actitudes hacia ellos, las historias son acerca de episodios “situados”. Episodios que ocurrieron en un momento y lugar particular y con participantes particulares, especialmente el narrador mismo. Aquellas situaciones que hemos u observado en las que hemos participado están representadas en nuestra memoria, a saber, como una situación modelo. Una historia es una expresión parcial de esa situación modelo, adaptada de manera tal que la narrativa resultante es comunicativa y socialmente apropiada. Las historias sobre minorías son historias en las cuales las minorías participan como actores pero expresan nuestro modelo subjetivo de esas situaciones. Estos modelos como hemos visto, son frecuentemente tendenciosos igual que las historias basadas en ellos. De esta manera un análisis de las historias acerca de minorías mostrará cómo construimos modelos negativos acerca de los extranjeros.
5.2 Estructura de las narrativas
Ningún tipo de discurso, como hemos dicho, es tan familiar como los cuentos. Lo mismo sucede con el estudio de las narrativas. Ningún género fue tan analizado, ni se teorizó tanto sobre él como con las narrativas. Primero los estéticamente más “interesantes”, tales como el drama y las novelas, luego los géneros populares, tales como los cuentos mitológicos y folklóricos y finalmente con el advenimiento del interés sociológico por nuestra vida cotidiana las narraciones mundanas en las conversaciones. Ni la historia ni los detalles de tales teorías, del análisis de Aristóteles a los análisis estructurales modernos, van a ser tratados aquí. Sólo mencionaremos algunas apreciaciones y sacaremos algunas conclusiones acerca de las categoría o principios relevantes para el estudio de las historias acerca de las minorías.

Si dejamos de lado por un momento los anteriores estudios litera­rios acerca de novelas y cuentos, una buena fuente de análisis de narra­tivas puede encontrarse en el trabajo de Propp (1928) acerca de los cuentos populares rusos Él estableció una invariante morfológica de ca­tegorías temáticas ('funciones') en las cuales el elemento recurrente en distintos cuentos puede ser insertado. Igual que en nuestro moderno James Bond, un héroe tendrá la tarea de resolver un problema ( recuperar la princesa raptada por el dragón), será probado en distintas situacio­nes riesgosas vencerá al enemigo, volverá victorioso y recibirá la recompensa. Lo más importante para nuestra discusión es que en este trabajo y en, los análisis estructurales de narrativas en semiótica, etnografía o literatura que inspiró 40 años después aparece una primera definición abstracta de la estructura de las narrativas. Las historias se construyen en función de su ordenamiento con categorías y reglas fijas. En muchos cuentos populares estas categorías pueden ser de naturaleza semántica, son temas invariantes con participantes fijos (héroes y vi­llanos). Lo mismo sucede con las historias sobre minorías. Yo, nosotros, el pueblo holandés somos los héroes o las víctimas, y los miembros del grupo externo son los villanos. Incluso los eventos y acciones involu­cradas pertenecen a un repertorio limitado. Las minorías nos causan pro­blemas de diversa índole: hacen ruido, ensucian las calles, tienen nues­tras casas o trabajos, o están involucrados en el crimen. Las historias sobre minorías son un género especifico del folklore de los prejuicios del grupo interno. Están tan estereotipados como los prejuicios en los que están basados.

Más allá de la naturaleza estereotípica del inventario temático de los participantes y episodios preferidos, un análisis estructural debe conducir a una descripción más abstracta y categorías de las narrativas, que también se dan en otras historias de nuestra cultura, tanto en conversaciones de la vida cotidiana como en aquellas de la cultura popular, programas televisivos o historias policiales. Hemos mencionado como un eje central el trabajo de Labov acerca de narración de experiencias personales (Labov and Waletzky 1967, Labov 1972, 1982). Las historias orales de este tipo pueden ser segmentadas en episodios distintos cada uno con una función distinta tales como Resumen, Ambientación (u Orientación), Complicación, Resolución y Coda. El resumen introduce y anuncia la historia presentando su Evento interesante. En la conversación una categoría como esta sirve para hacerse lugar y captar, el interés de los oyentes. La Ambientación marcará el tiempo, lugar, circunstancias y participantes de los eventos. La Complicación conlleva el desencadenamiento de los eventos y la Resolución las acciones tomadas para resolver la situación. La Evaluación que puede ser expresada en varios puntos de la narrativa, expresa la opinión del narrador acerca de los eventos o acerca de las emociones causadas por ellos. La Coda liga los eventos pasados con el contexto pragmático actual del evento narrativo sacando conclusiones, expresando intenciones acerca de futuras acciones o haciendo recomendaciones a los receptores. En nuestro análisis acerca de las historias sobre minorías intentaremos especifi­car estas categorías narrativas con más detalle.

Categorías narrativas como las comentadas necesitan además explíci­tas conexiones con el discurso, la historia actual a través de la cual son expresadas. Esto significa que deben estar ligadas a la dimensión lingüís­tica del discurso de la historia. En nuestro trabajo hemos propuesto analizar las estructuras narrativas como 'esquemas de organización global del discurso’ llámados “superestructuras” (Van Dijk 1972, 1976,1980). La superestructura es la forma abstracta del discurso que consiste en un con­junto jerárquico de categorías específicas en género. Además de las super­estructuras narrativas también podemos tener superesrtucturas argumentati­vas (ver cap.6) o esquemas de sermones y publicaciones científicas. Los contenidos que encajan dentro de las categorías terminales de este esquema de formas superestructural por supuesto también deben ser 'globales', es decir macroproposiciones semánticas o tópicos. Después de todo la Am­bientación o la Complicación rara vez consisten en más de una palabra u o­ración. Si una macroproposición 'resume' el significado de una secuencia de ocasiones (un episodio textual.; Van Dijk 1982b); en un “significado de nivel más alto”, las categorías esquemáticas de la superestructura asignan 'fun­ciones' a estas macroproposiciones, por ejemplo la función de Ambienta­ción o Complicación de un segmento de la historia.



La similitud con una gramática (funcional) es obvia: tenemos reglas de formación que describen historias 'bien formadas' sobre la base de sus categorías formales constitutivas. También podemos tener transformaciones de estas estructuras narrativas canónicas, por ejemplo cuando comenzamos una historia por la Complicación. Estas 'gramáticas de las historias' no sólo fueron de interés en los estudios literarios v semióticos de las na­rrativas, sino que también fueron usadas por los psicólogos para recons­truir los procesos y representaciones de la comprensión de historias en la memoria (Rumalhart 1975; Kintsch and Van Dijk 1975; Van Dijk and Kintsch 1978; Mandler 1978; Mandler and Johnson 1977). De la misma manera, en la in­teligencia artificial las investigaciones acerca de historias o estructura de narrativas fueron simuladas en términos de sus estructuras de acciones subyacentes, tales como los pasos en la realización o frustración de las metas. A pesar de que en general estas gramáticas de historias y los estudios teóricos de acciones son presentados como teorías conflictivas acerca de la comprensión de historias (Black and Wilensky, 1979), sería mejor considerarlas estudios complementarios acerca de las estructuras narrativas 'subyacentes' (Van Dijk (.ed.), 1980,Van Dijk and Kintsch, 1983). Mientras muchos de los estudios actuales en distintas disciplinas dan cuenta de historias simples, fijas, del tipo de cuentos folklóricos, mitos, historias infantiles o ficción popular (historias policiales, programas televisivos), nosotros hemos insistido desde el comienzo de este capítulo que las formas, mundanas de las narrativas aparecen como partes regulares de nuestras conversaciones cotidianas. La última década ha sido testigo de un creciente interés por las propiedades de este tipo de na­rraciones conversacionales (Jeffersorz, 1978; Polany, 1983; Quasthoff, 1980a; Ehlich, 1980). La narración espontánea es una habilidad interaccional en­tre hablante y oyente. El que narra una historia en la conversación no pue­de simplemente comenzar a contar una interesante experiencia personal: debe­ ser la ocasión apropiada de hacerlo en tal conversación. Sólo cuando, por ejemplo, en la conversación se menciona algún 'accidente' es posible para el narrador tratar de ganar espacio y proponer la narración de una historia acerca de algún accidente que él mismo tuvo. Tal propuesta es de naturaleza estratégica por ejemplo, una característica interesante, como la complicación, puede ser brevemente anunciada al comienzo para interesar al receptor. Una vez que se obtiene el permiso para contar la historia (¿Qué pasó?), el narrador puede dar comienzo a la historia, por ejemplo por la Ambientación. Al mismo tiempo el oyente puede hacer preguntas, pe­dir aclaraciones, expresar evaluaciones o emociones o mostrar que la his­toria es poco interesante o fuera de lugar (inapropiada). También puede suceder que rasgos importantes de la Ambientación o Complicación sean 'ol­vidadas' durante la introducción de la historia y por lo tanto deberán ser tenidos en cuenta en lo que sigue de la historia. Las transiciones entre las respectivas categorías narrativas deben ser señaladas, ya sea por medios gramaticales paraverbales o no verbales. Las categorías especí­ficas, tales como la Complicación o la Evaluación se resaltan me­diante mecanismos expresivos de manera de hacerlos más efectivos. En otras palabras, una historia conversacional es una habilidad interaccional que contiene diversas estrategias para ser apropiado a la ocasión, la pre­sentación (propuesta), la introducción, el desarrollo, la organización y el cierre de la narración de una experiencia personal. El narrador debe ocuparse especialmente de que la historia tenga un 'eje' (Polanyi 1979) y de que este sea todo el tiempo relevante e interesante.

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5.3 Esquema de las historias acerca de minorías


Debemos ahora especificar más detalladamente para las historias na­rradas acerca de minorías étnicas, las propiedades de las historias men­cionadas antes. Algunas de sus funciones generales han sido resumidas. La gente cuenta sus experiencias personales con miembros de las minorías; ex­presa sus evaluaciones sobre las acciones de los miembros de estas minorías y al mismo tiempo provee a otros miembros del grupo interno de una 'base de datos' social de hechos interpretados subjetivamente pero socialmente relevantes acerca del grupo externo. Esto es, presentan modelos de situaciones étnicas que pueden a su vez ser adoptados (y adaptados) por otros miembros sociales para poner al día sus modelos y para sacar conclusiones generales acerca de los miembros de las minorías.

En esta parte, analizaremos la organización esquemática de las historias sobre las minorías. En los próximos capítulos observaremos más atentamente los detalles de la narración de historias en el habla, como base de datos utilizamos 133 historias narradas durante 50 entrevistas distintas. Parte de estas entrevistas estaban diseñadas especialmente para elicitar histo­rias acerca de minorías en un vecindario de contacto de Ámsterdam, esto es se preguntaba explícitamente acerca de la experiencia personal con miembros de la minoría y no su opinión acerca de 'extranjeros' o de la situación étnica general de Holanda. Así apareció que la gente se 'engancha' fácilmente en la narración de historias aún, cuando no se les preguntó especialmente por experiencias personales. En cuanto expresan una opinión general (sea que se les ha requerido o no), ofrecerán una historia en carácter de 'prueba', ilustración o ejemplo para corroborar la opinión general. Más aún, las historias sobre minorías muchas veces son ocasiona­das argumentativamente (cfr. cap. 6)

En nuestras historias hemos encontrado más o menos las mismas catego­rías, con ciertas modificaciones interesantes, que las categorías narrati­vas discutidas por Labov (1972). Discutiremos cada una de ellas y daremos ejemplos de sus manifestaciones en el habla (debido a un problema de espacio limitado no podemos presentar muchas historias completas a modo de ejemplo)
5.3.1. Categorías de la narrativa
a) Anuncio.

Hemos notado que las historias tienen específicas restricciones en cuanto a su aparición en la conversación: sólo pueden aparecer en lugares relevantes, por ejemplo, como componentes funcionales en la argumentación o como ejemplo de algún punto más general, requieren una ubicación específica dentro de la conversación. La estrategia de ubicación generalmente está marcada con expresiones específicas tales como: “por ejemplo”, “eso me recuerda” (ver Schank, 1982) o “yo tuve una experiencia como esa”. La categoría Anuncio no es entonces una categoría narrativa sino conversacional, en la cual la transición se da entre un tópico o afirmación de un tópico y un nivel de descripción más particular o específico a saber: una experiencia personal relevante. El Anuncio liga al tópico general del discurso con una historia incluida.

Algunos ejemplos:
(9) (C6) (Acerca de vivir entre extranjeros en Bijilmer)

No, no es agradable vivir ahí. Y es por eso que el cuñado de mi hija se fue de ahí, se compró una casa en G., lejos de la miseria…


(10) (D3) Preg: ¿Puede hablarme de esas experiencias?

Resp: Sí, eh, qué puedo decirle, seguramente no saben como usar una canilla…


(11) (D1) (Un Surinames viene a vivir aquí para hacerse rico)

Bueno…como la surimanesa, eh, bueno vino a vivir a este departamento…


En el ejemplo 9 un tópico está provisionalmente resumido en una afirmación evaluativa, pero la evaluación tiene que ser reforzada con un ejemplo concreto que está introducido por “y es por eso que”. En 11 la transición se hace con la partícula “bueno” (en holandés “nou”) y la expresión “como” marca la relevancia del ejemplo que le sigue. Algunas veces el entrevistador puede elicitar el Anuncio por ejemplo preguntando por experiencias personales concretas, seguida por una pregunta de tipo de recolección estratégica de expresiones tales como “Qué le puedo decir”. El anuncio es también el lugar en donde el hablante anuncia que tiene una historia que contar relacionada con el tópico de la conversación.

Algunos ejemplos:


(12) (RA2) Ya que está hablando de eso, es algo gracioso, bueno, entonces voy a contarle algo gracioso…
Aquí el Anuncio se expresa por medio de una expresión metacomunicativa acerca del tópico en cuestión, seguida por una evaluación (gracioso) que, por otro lado, gatilla la historia graciosa. Luego volveremos a nuestra historia.
b) Resumen

La próxima categoría sea parte de la ubicación o una categoría independiente, puede llamarse Resumen. Presenta el punto importante de la historia, que puede ser un fragmento de la Complicación o una Evaluación anticipada de la historia de manera muy parecida a los encabezados de las noticias o a los títulos de las historias escritas, el Resumen expresa parte de la macroestructura de un texto. En la narración conversacional el Resumen funciona no solamente como introductor de un tópico, sino también como “despertadores de interés” entre los oyentes:


(13) (D2) Preg: Y… eh… ¿puede hablarme de eso?

Resp: Bueno, sí el otro día casi me pegan eh un sábado a la mañana uno de ellos.

Preg: ¿sí?

Resp: Sí.

Preg: ¿Cómo pasó?
(14) (D4) Preg: ¿Conoce personalmente a algún extranjero?

Resp: No, no personalmente. Sí, a esa mujer surinamesa que vivía abajo, era para el resto, era una mujer agradable y buena también. Pero, bueno eh, dejarse pegar y eh…

Preg: pero ¿qué pasó?
(15) (RA2) (continúa el ejemplo 12)

Usted sabe, es también una de esas cosas tristes…


En estos tres ejemplos, la historia es introducida por el evento más interesante. Esas proposiciones definirán la Complicación de la historia, pero como tales son suficientes como un breve adelanto de lo interesante de la historia. En dos ocasiones el entrevistador reaccionó apropiadamente con una pregunta estimulante, ya sea de desconfianza o acerca de los detalles (¿cómo pasó? ¿por qué pasó?), que le sirve como señal al narrador de que debe seguir contando su historia. Cognitivamente el Resumen funciona también como una expresión de la macroproposición que define el monitoreo del (sub)tópico del próximo segmento de la conversación, esto es de la historia anunciada de manera tal que el oyente sepa más o menos qué esperar. En otras palabras, el resumen tiene importancia cognitiva y conversacional o una función interaccional en la organización, planificación y monitoreo de la próxima parte de la conversación.
c) Ambientación

Mientras que la Ubicación y el Resumen son una introducción, la Ambientación es la primera gran categoría de la historia. Especifica el tiempo, espacio y participantes del evento narrado. En (9) vimos que los participantes pueden ser mencionados después de la ubicación (el cuñado de mi hija) y en (11) se presenta al comienzo (la mujer surimanesa esa) en (13) el entrevistado primero ubica al episodio en un momento vago (el otro día) después menciona parte del resumen y luego, después de una marca dubitativa, especifica el tiempo (un sábado a la mañana). En (14) no sólo son presentados dos vecinos surimaneses sino que también aparece en la ambientación una evaluación general acerca de ellos.

Parece bastante típico de los relatos acerca de minorías (y de grupos externos en general) el uso extensivo de la pronominalización directa, es decir el uso de pronombres sin antecedente como previa identificación. “Ellos” denota a los extranjeros en general o especifican extranjeros individuales de los que se está hablando. Esta identificación vaga puede ser entendida como parte de una estrategia de distanciamiento, y al mismo tiempo, como una expresión de la categorización cognitiva del grupo externo en término de “ellos” vs. “nosotros”. Puede suceder que algunos elementos de la Ambientación sean mencionados más adelante en la narración, pueden necesitarse más detalles acerca del tiempo, espacio o participantes. En la práctica la Ambientación inicial sólo aporta la información mínima acerca de “la escena” y los “actores”.
d) Orientación

Esta categoría estrechamente vinculada a la Ambientación nos provee de otras circunstancias de la narración: por ejemplo la descripción de los eventos o acciones de los participantes. Esta Orientación es necesaria como sostén para los eventos “interesantes” de la Complicación. De esta manera caracteriza las actividades rutinarias típicas del protagonista y puede incluir también posibles problemas, para crear de esta manera expectativas específicas en relación a estos.

Algunos ejemplos:
(16) (B4) Yo estaba sentado en una terraza, entonces uno de los muchachos que yo conozco de la ciudad se acercó.

(17) (C6) Cuando estaba en su hora de almuerzo,…

(18) (D2) Nos tuvimos que levantar el lunes a las 7 de la mañana.

(19) (E1) (en el supermercado) Esa mujer compró pan.

(20) (E1) Mi mamá tenia la ropa lavada colgando afuera.
Estas descripciones involucran situaciones mundanas de todos los días. Almorzar, levantarse, ir de compras, lavar la ropa, y actividades de ese tipo. En las historias acerca de las minorías, situaciones casi triviales de la historia tienen una función específica, señalan los eventos que modifican lo cotidiano son en realidad rupturas en nuestras rutinas cotidianas. Las acciones negativas de las minorías que complican las acciones cotidia­nas no son excepcionales, sino parte de la vida regular de cada uno, no eventos excepcionales. Al mismo tiempo, la normalidad de las cosas descrip­tas en la Orientación puede contrastar con la conducta desviada mencionada luego a lo largo de a historia. Resaltando la prominencia o “Prägnanz” de aquellas acciones desviadas.

e) Complicación

El centro de una historia es la categoría denominada Complicación, acá encontramos una descripción del evento interesante, raro, desviado, extraño, criminal o de alguna manera inesperado o fuera de las acciones normales de las minorías en nuestra historia. Mucho más que otras categorías, la complicación expresa el conflicto social vivido por los miembros del grupo mayoritario, la infracción del grupo externo a nuestras normas o valores, nuestros hábitos y rutinas cotidianas y nuestras expectativas.

La mayoría de las Complicaciones tienen una tendencia negativa y entonces son el lugar apropiado para una descripción negativamente tendenciosa de las propiedades y acciones de los miembros de la minoría. La seriedad de la Complicación es la que permite que sea interesante como una historia en su totalidad y por esto que sea narrable en una conversación. En nuestras historias acerca de las minorías, las Complicaciones están en general llenas de relatos de robo, agresión, amenazas, comportamientos ruidosos o sucios y en general, estas actividades son molestas para el narrador o grupo interno. De cualquier manera, no todos los eventos complicados son igualmente interesantes (como complicaciones). Muchas veces son pequeñas cosas cotidianas que los vecinos tienen que sobrepasar, y en ese caso la narrabilidad de una experiencia negativa como esa debe ser adornada con una serie de estrategias retóricas o conversacionales como exageraciones, repeticiones o expresiones evaluativas.

Un ejemplo de una complicación (de hecho una doble complicación, una incluida en la otra) se puede encontrar en:
(21) (B5) (Mujer que trabaja en un hogar para mujeres apaleadas)

En esa casa donde yo trabajaba a ellas (las mujeres surinamesas) por ejemplo no se les permitía hablar en su propia lengua, ud sabe, tenían que hablar siempre en holandés. Bueno, yo creo que, creo que es insano, cuando me encuentro con holandeses fuera del país entonces hablo holandés, no voy a hablar italiano, inglés o lo que sea porque, bueno, a esta gente no le dejaban hablar en su propia lengua (pausa) se suponía que yo lo tenía que prohibir pero yo no lo hice.


Esta complicación narrada por una mujer relativamente tolerante (porque defiende activamente los derechos de las minorías) muestra en general los conflictos sociales involucrados en las relaciones interétnicas. El origen de la Complicación es el evento “distinto” de prohibirle a la gente hablar su propia lengua. En este caso es la norma de tolerancia que sirve como base para la evaluación (negativa) de la acción de sus colegas. Así la trasgresión de una norma por los miembros del grupo interno contra los miembros del grupo externo, cuando está narrada por un miembro del primero, evidentemente necesita estar organizada de alguna manera (otros creerán que el uso del holandés en Holanda es una forma de respeto o educación) y ella entonces usa una comparación como forma de argumento.

Hemos visto antes que las comparaciones muchas veces aparecen en nuestros datos, especialmente comparaciones con una situación de los holandeses fuera de su país, acá está usada a favor del grupo minoritario: tampoco nosotros le hablaríamos a un holandés en otro idioma. En muchos otros casos las comparaciones se usan contra los miembros del grupo minoritario, por ejemplo cuando se dice que los holandeses fuera de su país también deberían adaptarse (un mito muy conocido). Al mismo tiempo a pesar de eso, el argumento utilizado junto con la evaluación dada por la entonación (insano), funciona enfatizando lo ridículo de la situación, y entonces eso le da el aspecto interesante o narrable a la acción de sus colegas. A pesar de que hay muchas otras historias en las cuales los miembros del grupo mayoritario intervienen a favor de los miembros de grupos minoritarios (en situaciones discriminatorias) en la mayoría de las historias la Complicación caracteriza negativamente a los miembros de las minorías.


(22) (D2) (acerca de vecinos surinameses)

Bueno, mire, si nos tenemos que levantar el lunes a las 7 de la mañana para ir a trabajar y ellos siguen con su fiesta el domingo a las 5 de la mañana, entonces bueno, eso no es lo que se dice agradable ¿no? Y eso no fue sólo una vez ni siquiera dos, eso pasó todo el tiempo y si uno sube y les pide cortésmente si podrían estar más tranquilos, entonces te pueden clavar un cuchillo en la espalda.


Estrictamente hablando, este no es un fragmento de una historia, ya que contiene afirmaciones generalizadas acerca de eventos repetidos, no es una descripción de un evento específicamente situado. Más tarde en la entrevista aparecen detalles más específicos. De todas maneras es una historia generalizada, acá la actividad rutinaria de “levantarse temprano” se ve frustrada por las fiestas hasta muy tarde de los vecinos negros. De todas formas esta Complicación necesita cierto soporte retórico o semántico. Semánticamente encontramos el contraste usual entre el comportamiento positivo del grupo interno (nosotros nos levantamos temprano y vamos a trabajar) y el comportamiento de “fiestas” de los vecinos, implicando que ellos probablemente no van a trabajar. El argumento tiene ciertos problemas temporales, ya que la mujer no aclara si es el domingo a la mañana o el lunes a la mañana temprano, es decir, el domingo a la noche tarde.

Por otro lado, el interrogado da una evaluación negativa pero formulada como un sobreentendido (“no exactamente agradable”, queriendo decir extremadamente desagradable). Finalmente tener una fiesta puede ser normal e incluso aceptable como forma de comportamiento, entonces la mujer debe acentuar que: a) el momento no es el adecuado (muy tarde a la noche) pero también b) que esto no era una excepción que podría y debería ser tolerado) sino un evento frecuente. Esto, por un lado, agranda la calificación negativa de la molestia y por otro lado, presenta a la mujer como un ser posiblemente tolerante (“hubiera tolerado que esto fuera una cosa ocasional”). Esta estrategia de autorepresentación también aparece en el uso de “educado” en la próxima oración: la segunda Complicación (que le claven un cuchillo en la espalda) no es causada por nuestra falta de cortesía o comportamiento intolerante con nuestros vecinos.

Los eventos de la Complicación en las historias están usualmente seguidos por un segmento narrativo que puede identificarse como la resolución del problema o de aquello planteado en la Complica­ción. La gente reacciona frente al problema tanto mentalmente como a través de la acción, y estas acciones sirven para restaurar los even­tos normales es decir volver al estado original de las cosas o, a la realización deseada de nuestros valores o metas. En las historias popu­lares esperaríamos encontrar aquí al héroe valiente generalmente victorioso, en las historias acerca de las minorías este no suele ser el ca­so. Hay algunos ejemplos de resolución satisfactoria de los problemas, de alguna forma de heroísmo mundano, pero en general, no hay solución a los problemas mencionados en la complicación. Y así es precisamente como el miembro del grupo interno que narra la historia ve el conflicto social, las minorías causan problemas pero “no podemos hacer nada en contra de ellos”. En vez de una historia satisfactoria o heroica tenemos una que­ja o una historia incriminatoria. Lo más deseado no es mostrarse a uno mismo como héroe positivo, sino presentar a los otros como villanos ne­gativos. Por todo esto, la categoría Resolución muchas veces falta y si se toma alguna acción, como en el ejemplo 22, ella puede ser aborti­va, una respuesta cortés; por parte del narrador provoca la violencia. Los miembros del grupo interno se convierten en víctimas de la presencia y del comportamiento del grupo externo. Contra los actos tolerantes, cor­teses, comprensivos y tolerantes de la gente 'como uno', sus actos, vio­lan todas las normas.
(23) (E1) (En el supermercado, una mujer surinamesa devuelve un pan que acaba de comprar)

Ella salió del negocio y volvió diciendo 'no quiero este pan'. Entonces el gerente dijo muy DECENTEMENTE señora nosotros no CAMBIAMOS pan. No, no se cambia pan en Holanda no es cierto. Bueno entonces la mujer hizo una escena 'TE­RRIBLE, y Ud. sabe el gerente trató de explicarle que no cambiamos el pan aquí, muy decentemente, pero la señora empezó a GRITAR algo así como no me toque..


Nuevamente el actor del grupo interno, el gerente del supermer­cado, que reacciona de acuerdo a las reglas de la cortesía frente al comportamiento desviado de la mujer negra, él es paciente y educadamente le explica la forma de cambiar las cosas en un negocio. Es la mujer negra la que aparece no sólo rompiendo las reglas sino también como una persona poco razonable y agresiva, con este ejemplo la persona entrevis­tada hace un llamado a las normas del entrevistador ("No se cambia el pan en Holanda, ¿no es cierto?”) para que quede más explícita aún la norma violada por la mujer surinamesa. Obviamente la representación de la si­tuación es tendenciosa, ya que se pone especial énfasis en el incidente del cambio del pan, pero esto no hubiera ocurrido si hubiera sido una mujer blanca la que lo hubiera hecho, lo mismo puede decirse con respecto al gerente. Es más no se dice si el pan estaba empaquetado o no, (es muy raro que una mujer surinamesa devuelva pan no empaquetado, tocado, dadas las estrictas reglas de higiene en Surinam tropical). Para nuestra discusión no es un modelo negativamente tendencioso o posiblemente incompleto de la situación lo que se expresa en la historia, sino especialmente las estrategias seguidas en el retrato negativo de las acciones de las minorías (contraste en el respeto a las normas, énfasis en la entonación, repetición de evaluaciones positiva para los miembros del grupo interno, etc) De esta forma, pequeños incidentes de la vida cotidiana pueden reconstruirse como verdaderos dramas con los roles participantes claramente identificados y los eventos altamente negativos. Este proceso estratégico de diferenciación acentuada es muy conocido en la literatura psicológica acerca del prejuicio y la percepción de los grupos internos (Allport 1954; Tajfel 1981) y, a pesar de que una diferenciación tan acentuada entre el grupo interno y el externo puede existir en el esquema del grupo prejuicioso o en los modelos concretos de situaciones, tiene al mismo tiempo una función persuasiva y conversacional muy importante. Hace el retrato negativo del grupo externo, más recordable, más creíble, y de esta forma más efectivo.

g) Explicación

Las historias acerca de los miembros del grupo minoritario muchas veces tienen uno o más movimientos narrativos que pueden llamarse Explicación. Estos movimientos pueden ser parte de la Complicación o de la Evaluación pero frecuentemente la aparición parece sugerir que tienen un status más específico como categoría separada. En la Explicación podemos encontrar proposiciones generales, en tiempo presente, en general de uso genérico que se usan para expresar algunas reglas generales, normas, marcos generales, backgrounds, o alguna información contra las acciones (negativas) de los miembros del grupo exterior. Las Explicaciones aparecen típicamente en las entrevistas donde la gente que cuenta algo negativo acerca de las minorías trata de entender o incluso disculparse por tal comportamiento. Un procedimiento estándar es la referencia a las diferencias culturales. Ejemplos:

(24) (E2) Ellos son diferentes

(25) (F1) Esa es la mentalidad de la gente. No sólo los turcos, también los holandeses, pero...

(26) (F3) Ellos no conocen el tiempo...

(27) (G1) Se apoyan mutuamente, de otra manera no podrían mantenerse.

(28) (C7) La gente holandesa normal, pero ellos no hacen eso.


Algunos de estos movimientos explicativos implican, por supuesto, una evaluación de los eventos, pero la diferencia con una evaluación narrativa real, es que esas explicaciones generales no necesariamente reflejan una evaluación personal de los eventos (o una reacción emocional), sino que las acciones se ubican en un marco atributivo en el cual las diferencias de mentalidad o las normas son vistas como posibles causas de los actos (negativos) (Kelley, 1983)
h) Evaluación:
La Evaluación en las historias no es una unidad estructural separada como una dimensión independiente de la narración en la que el hablante puede expresar, opiniones o emociones acerca de los eventos de los que está hablando. Las expresiones típicas de las evaluaciones son del tipo “no me gusta eso”, “tenía miedo”, o “esto fue un shock para mí”. Así la Evaluación puede también aparecer en ítems lexicales marcados estilísticamente, en la entonación, en actividades no verbales y otras cosas por el estilo. Vemos que la mujer en el ejemplo 22 usa en la Evaluación de las fiestas ruidosas de sus vecinos, y la mujer del supermercado usa una entonación especial para marcar el comportamiento DECENTE, del gerente. Algunas veces la gente se emociona al revivir, en la narración situaciones determinadas y entonces la naturaleza evaluativa de tales se hace aparente en todos los niveles, como por ejemplo cuando se habla de los turcos:
(29) (G7) En el Haarlemmerdijk (una calle en Ámsterdam) ellos caminan todos olorosos y sucios, sólo en ese mercado, bueno yo sólo puedo decir COMO, cómo es posible, no le parece, es un poco INSANO, no es cierto ...

Excepto por la entonación del pasaje, este hombre, (altamente prejuicioso) sólo puede ver a los extranjeros en términos de olor y suciedad, al mismo tiempo él expresa un llamado a su entrevistador, acentúa la interrogación retórica y usa una palabra tendenciosamente negativa muy fuerte “insano”. De cualquier forma la mayoría de nuestros datos no tienen este tipo de evaluaciones negativas altamente emocionales. La gente se enoja habitualmente, pero parecería que controlan sus evaluaciones: por ejemplo usando sobreentendidos, lítotes u otras formas para mostrar la seriedad con la que ven la situación que están narrando. (La retórica holandesa como la británica prefiere en general sobreentendidos a exageraciones o al lenguaje emocional, la retórica es menos creíble). Ya que la categoría Resolución en las historias acerca de las minorías está muy poco desarrollada y las evaluaciones negativas de los miembros del grupo externo tienen un rol tan importante en el discurso prejuicioso podríamos aventurar la hipótesis de que en ese caso la evaluación toma el lugar o parte del lugar de la Resolución.

No podemos hacer nada en contra del comportamiento negativo, pero tenemos reacciones mentales, una evaluación negativa y realmente las evaluaciones negativas aparecen a lo largo de todas nuestras historias.

i) Conclusión

Las historias tienen una categoría terminal, una Coda o Conclusión, en cual queda clara la relevancia de la historia para la situación de la narración. Las conclusiones pueden tomarse de experiencias pasadas para guiar acciones actuales o del futuro, del narrador o del oyente. Las evaluaciones más particulares acerca de la acción o participantes de la historia pueden generalizarse aquí hacia las acciones típicas de tales participantes en general, en otras palabras, la Conclusión es lo que podíamos llamar un tipo de moral. Esta moral es particularmente indispensable en las narraciones acerca de minorías. La gente no narra este tipo de historias por diversión sino especialmente porque se supone que tienen una moral real y social: una evaluación del grupo minoritario del que se está hablando una ilustración de una afirmación general hecha sobre tales grupos, y sugerencias acerca de las acciones apropiadas para llevar a cabo con o contra las personas de las minorías en tales situaciones. Mientras que otras categorías se expresan en oraciones (verbos) en diversos tiempos del pasado (o presente histórico) tales conclusiones de acuerdo a todo lo dichos, están marcadas por un presente “genérico” o futuro. A menudo la Conclusión repite las afirmaciones que desencadenaron la historia. De esta manera la narrativa se hace circular en relación a la conversación en la que está incluida. Ya que las historias aparecen típicamente como una forma de ilustración o prueba en una discusión, esta categoría final puede al mismo tiempo concluir con la categoría Conclusión de la estructura argumentativa en la que está incluida.

Algunos ejemplos de expresiones de Conclusión:


(30) (AC2) Oh, no, eh, todavía tengo miedo de salir los lunes a la noche.

(31) (AC3) Sólo depende de cómo se los maneje.

(32) (KW5) Ahora ya no viene más.

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