Viaje a inglaterra y escocia



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Día 4 de agosto (martes)

Ruta: Londres

Hoy es el tercer día que visitaremos Londres, salimos apresuradamente con destino a la estación de tren “Windsor and Eton Riverside”, cuando llegamos hay una familia en la taquilla sacando sus billetes, tratando de ser muy breve pero cuando la taquillera emite mis tickets vemos como el tren cierra sus puertas y parte en su puntual horario.

La taquillera nos ha emitido los billetes para 2 adultos y dos niños ida y vuelta con transporte por el interior de Londres, pagamos con VISA en total 61.5 libras, incluye: ida y vuelta incluido viaje ilimitados en toda la red de transporte de Londres.

El próximo tren sale media hora más tarde a las 10,05 lo que nos impedirá estar en Londres no antes de las 11,00 horas, lo que nos imposibilitará llegar para ver el cambio de guardia en el Palacio de Buckingham.

A la hora prevista llegamos a la estación de tren de Waterloo, cogemos el metro hasta la Estación Victoria Underground, cuando llegamos vemos que mucho público ya se marcha lo que nos indica que la parada del cambio de guardia se ha celebrado, hemos llegado pasada las 11,30 horas.

Pese a todo la explanada de entrada al palacio esta repleta de gente, como esperando una segunda oportunidad. La plaza donde se encuentra el monumento de la Victoria no se puede dar un paso de la cantidad de gente que todavía hay.

El Victoria Memorial es un monumento de Londres que inmortaliza a la Reina Victoria, se encuentra situado al final de The Mall, fue diseñado y realizado por el escultor Sir Thomas Brock. Concebido en 1901, fue inaugurado el 16 de mayo de 1911, aunque no se completó hasta 1924. Fue una de las piezas centrales de un ambicioso proyecto urbanístico, que también comprendía la creación de los Queen’s Gardens según el diseño de Sir Aston Webb, y la renovación de la fachada del Palacio de Buckingham (situado detrás del memorial) por el mismo arquitecto.

El monumento esta presidido por la imagen de una Victoria Alada realizada en bronce dorado, situada sobre un globo terráqueo y con una palma de vencedora en una mano. Debajo de ella hay personificaciones de la Constancia, que sostiene un compás con su aguja apuntando al norte verdadero, y el Coraje, que sostiene una cachiporra. Debajo de estas esculturas, hay dos águilas con las alas extendidas en los lados este y oeste, que representan al Imperio Británico. Más abajo, hay estatuas de la Reina Victoria entronizada (frente a The Mall) y de la Maternidad (frente al Palacio de Buckingham), junto con la Justicia (hacia el noroeste, es decir, hacia Green Park y la Verdad (hacia el sureste).

En las cuatro esquinas del monumento hay grandes figuras de bronce con leones, que representan la Paz (una figura femenina que sostiene una rama de olivo), el Progreso (un joven desnudo que sostiene una antorcha encendida), Agricultura (una mujer vestida de campesina con una hoz y una gavilla de maíz) y Manufactura (un herrero con traje moderno que sostiene un martillo y un pergamino)

En el interior del patio del Palacio de Buckingham se produce la vida normal, algunos coches acreditados entran al palacio mientras que la guardia se mueve como soldaditos de plomo, en la valla que rodea al palacio se agolpan numerosa gente que hace imposible sacar una fotografía de los guardias.

Decidimos pasear por el parque de St. Jame’s Park, es el jardín más antiguo de todos los Parques Reales de Londres, fue nombrado así porque se encontraba el antiguo hospital de leprosos. En el centro se encuentran dos lagos: St. James-Park's Lake, con dos islas, Duck Island y West Island.

La creación del parque se produce con Jacobo I cuando ascendió al trono en 1603, ordenó que se drenará el parque y que se ajardinara, y guardó en él a varios animales exóticos, entre los que había camellos, cocodrilos, y un elefante, así como aviarios que contenían aves exóticas.

En la actualidad hay muchas aves que son propias del parque y otras que emigran en diferentes épocas del año. A lo largo del lago es muy normal ver ejemplares de: pato común, ánade real o azulón, el pato copetudo, tarro blanco, ánade silbón, ánade friso, trullo, pato rojizo, pato cuchara, porrón común y goldeneye, pero la que más abunda es la focha, además de otras aves más grandes: cisnes negros, gansos y pelícanos.

Entre los mamíferos que puedes ver son: zorros, ratones y la ardilla gris, está última es muy común y fácil de contemplarla porque buscan a los turistas para reclamar fácilmente una ración de comida.

La mayoría de los árboles del parque son plataneros, aunque se pueden ver bellos ejemplares de robles escarlata, algunas moreras negras procedente del sudeste de Asia.

Sobretodo nos sorprende la gran variedad de flores que en verano ofrece el parque, podemos ver una gran variedad de lirios, rosas inglesas, violetas, margaritas, primulas, clematis, lavandas, campanillas, labios de vaca, claveles y clavelinas.

Aprovechamos el marco tan espectacular en el que nos encontramos para degustar unos bocadillos, compramos unas bebidas en un kiosco cercano y en un banco libre damos cuenta de ello, solamente somos molestados por una ardilla de la variedad turística que pretende compartir nuestra comida.

Caminamos en dirección de Westminster, antes de poder visitar la Abadía de Westminster aprovechamos para ver el interior de la pequeña iglesia situada al sur de la abadía, se trata de St. Magaret’s Church es la iglesia a la que pertenece el Parlamento Británico, fue construida con una torre al noreste todo el conjunto fue construido con piedra Pórtland.

El interior, la planta esta dispuesta en tres naves de estilo neogótico, destaca el vitral oriental de 1509 de cristal flamenco, donde se representa el matrimonio entre Catalina de Aragón con el príncipe Arturo Tudor, era el hermano mayor de Enrique VIII.

La abadía esta presidida por dos enormes torres situadas al oeste, se construyeron en 1722 por Christopher Wren y Nicholas Hawksmoor; están hechas con piedra de Pórtland y son un ejemplo de la revitalización del diseño gótico.

El glamour real es el exponente máximo de la abadía porque desde la coronación de Guillermo el Conquistador en 1066, todos los monarcas ingleses han sido coronados en la abadía, con la excepción de Juana I, Eduardo V y Eduardo VIII. El arzobispo de Canterbury es el encargado de realizar la ceremonia de la coronación. La silla de san Eduardo (St. Edward's Chair), el trono en el que los soberanos se sientan en el momento de la coronación, La silla fue encargada en 1296 por el rey Eduardo I para contener los fragmentos de la Piedra de Scone, capturados por él mismo en la abadía homónima y era empleada para la coronación de los reyes escoceses.

Para entrar en la abadía hacemos una soberana cola y me llama la atención el cartel que hay a la entrada: “La Abadía de Westminster tiene una tradición con las donaciones, se autofinancia en su totalidad. No recibe ayudas económicas del Estado, la Corona ni de la iglesia de Inglaterra.

Dependemos en gran medida de las entradas y donaciones de los visitantes para financiar el funcionamiento diario de la Abadía y la conservación de este edificio histórico. Con la visita de hoy, se ha unido a los millones de personas que nos han ayudado a salvaguardar el patrimonio de la Abadía.”, dice.

Después de darnos las gracias por nuestro acto, paso por caja. Por favor, una entrada familiar para dos adultos y dos niños, ¡forty-five! escuche bien, si son 45 libras, esto equivale a 64,12€ euros, cerca de once mil de las antiguas pesetas. Bueno todo tiene un precio y si encima el Estado no contribuye con sus impuestos, lo doy por bien aprovechados, espero que la Abadía de Westminster pague el equivalente a nuestro I.B.I. (Impuesto sobre de Bienes Inmuebles) a la ciudad de Londres.

El interior es de una pomposidad increíble, hemos de recordar que estamos ante el panteón de los monarcas británicos y la sede donde se celebran las ceremonias de las coronaciones y los grandes acontecimientos de Estado.

Nos sorprende porque estamos ante uno de los mejores ejemplos de la arquitectura medieval londinense, además de una de las mejores colecciones del arte funerario y uno de los grandes mausoleos del mundo.

Una vez dentro nos equipamos con nuestros audios guías y el plano, y marchamos a la indicación del número 1, situado en la Gran Puerta Oeste y dedicado a la Tumba del soldado desconocido. Esta tumba es de mármol negro rodeado de rosas rojas, se sitúa en el centro de la nave allí se enterró un soldado británico no identificado que había muerto en un campo de batalla europeo durante la Primera Guerra Mundial. Fue enterrado en la abadía el 11 de noviembre de 1920. Esta tumba es la única en la abadía en la que está prohibido caminar.

La nave central sigue las maduras creaciones de las catedrales del estilo gótico francés que trata de alcanzar la perfección: como ejemplo estarían las catedrales de Reims y Amiens. El anónimo maestro que inicio las obras de la abadía estaba muy familiarizado con los geniales arquitectos del Dominio Real francés a mediados del siglo XIII, pero siguiendo estos patrones de su maestros pero adaptaba tanta peculiaridades se ha decidido que el arquitecto que llevaba la obra no debía de ser nada más que un inglés.

Las capillas radiales y las naves son copias mejoradas de la catedral de Amiens. Los contrafuertes exteriores son excesivos, desmesurados y sin cálculos exactos de las fuerzas que tienen que soportar, lo que indica que se hacían tirando por lo alto sin cálculos científicos. Las ventanas de las capillas del ábside son idénticas a las de Amiens, lo que indica que aun dando por bueno que fuera inglés debió de estudiar con los mejores arquitectos franceses.

La arquitectura inglesa de la época no difería mucho en la primera mitad del siglo XIII por la clara influencia francesa; lo mismo sucede en la literatura y en la lengua porque en el Reino Unido se escribía en francés. Tanto la familia real como los funcionarios del Estado hablaban en francés pese a que la lengua inglesa estaba ya formada y se hablaba por el pueblo. Es en 1362 cuando el inglés sustituye al francés en los Tribunales. La nobleza tenía castillos y tierras a ambos lados del Canal de la Mancha.

Enrique III a mediados del siglo XIII reedifica la iglesia normada de Westminster junto con el palacio de Londres, para que sirviera de capilla real, aunque murió antes de ver su obra acabada.

Durante las obras se emplearon multitud de obreros franceses y no parece influir en su patriotismo. Mando construir el sarcófago de Eduardo “el confesor” con marmolistas romanos traídos exproceso para ello. Los sepulcros de su persona y de su esposa Leonor utilizaron ya artesanos locales.

Para dar un carácter de santuario excepcional, el rey Enrique III imitó a San Luis, importado de Oriente reliquias de la Pasión. Como ya en París estaba la corona de espinas, la lanza y la mayor parte de la Cruz de Jesucristo. Enrique tuvo que traer una porción de la sangre que Nuestro Señor había derramado para la salvación del mundo, que estaba contenida en una ampolla de cristal hermosísima. Llegó a Londres de la mano de un Caballero Templario y estaba autenticada con los sellos de los Maestres de la Ordenes del Templo, procedente del Hospital y del Patriarca de Jerusalén. Otra de las reliquias que Enrique III obtuvo para la abadía fue la piedra con la marca de los pies de Cristo, desde la que se elevó el Señor en el momento de la Ascensión. Con todas estas reliquias Enrique III compensaba la falta de cuerpos de mártires en su interior.

El prestigio de la iglesia de Westminster, durante el reino de Enrique III, qué duró cincuenta y siete años, fue tan grande que pronto fue considerado como un lugar preferible como sepulcro, no solo de la realeza, sino también de los grandes barones. Más tarde, la abadía empezó admitir personajes de todas las clases sociales.

La primera persona que fue enterrada en Westminster fue Geoffrey Chaucer fue un escritor, filósofo, diplomático y poeta inglés, conocido sobre todo por ser autor de los Cuentos de Canterbury, pero a lo largo de los tiempos podemos ver figuras de mayordomos, criados, cocheros, diáconos, doncellas y lacayos.

El claustro está inmediatamente contiguo al lado sur de la nave de la iglesia de la abadía. Los lados norte y oeste de los claustros fueron construidos por Abbot Littlington, que murió en 1386. También construyó el granero, que después se convirtió en el dormitorio de Estudios del Rey. Durante la administración de la orden benedictina el claustro fue empleado por los monjes como lugar para el recogimiento.

La galería norte del claustro es atravesada por los contrafuertes de la nave, y en cada extremo están las entradas a la iglesia. En la galería sur se encuentran los restos del antiguo lavadero, y hacia el extremo oriental de esta galería se encuentran las tumbas de algunos de los primeros abades, pero solamente son visibles las lápidas de cuatro de ellos, Vitalis, que murió en 1082; Gilbert Crispin (1114); Lawrence, dice que ha sido el primero que obtuvo del Papa el privilegio de usar la mitra, anillo, y el guante, y que murió en 1175; el cuarto es de losa de mármol negro, llamado Long Meg, desde su extraordinaria longitud de once pies, y cubre las cenizas de Gervase de Blois, un hijo natural del rey Esteban, que fue nombrado abad en 1140 y depuesto en 1159. En 1349, veintiséis de los monjes de esta abadía murieron víctimas de una plaga, ellos fueron sepultados en una fosa en el claustro sur. Los hermanos más humildes del monasterio fueron enterrados en su mayoría en el centro del jardín central debajo de la hierba.

Una pequeña puerta de madera en el pie de la galería Sur te lleva a Ashburnham House o Casa de prior, una de las pocas obras restantes de Inigo Jones. Muy cerca de la entrada a Ashburnham House está el monumento a Peter Francis Courayer, un clérigo católico, bibliotecario y canónigo de la Abadía de Santa Genoveva, en París. Tradujo y publicó varios trabajos muy valiosos sobre la validez de las órdenes en inglés; pero sus escritos no fueron acogidos favorablemente por los miembros de su propia Iglesia, se refugió en Inglaterra en 1727, y fue muy bien recibido por la Universidad de Oxford. En esta zona podemos ver el monumento a Sir Edmundbury Godfrey, que fue asesinado durante el reinado de Carlos II. Y una lápida para Lieutenant General Withers, con un epitafio dice que es el Papa. En la galería norte está enterrado Dr. Markham, arzobispo de York, que murió en 1807.

La dependencia más importante del claustro es la sala capitular fue construida al mismo tiempo que las partes del este de la abadía bajo el reinado de Enrique III, aproximadamente entre 1245 y 1253. Posteriormente, fue restaurado por Sir George Gilbert Scott en 1872. La entrada esta situado en la galería del claustro al este mediante una doble puerta con un gran tímpano.

Atravesando un vestíbulo se llega a la planta de la sala con forma octogonal, que representa las líneas de la esencia en la arquitectura del gótico inglés. Una columna central de mármol de Purbec, con forma de palmera, reparte las cargas sobre ocho ejes abovedados. En los lados se apoya en arquerías ciegas, donde podemos ver restos de frescos del siglo XIV y bancos corridos de piedra Los espacios debajo de las ventanas están porticadas, con cinco arcos en cada uno, de una forma de trébol y ricamente moldeados. Los cinco arcos contra la pared oriental contiene una decoración es mucho más rica y se diferencian con los otros. Probablemente era el lugar donde se sentaban los mayores dignatarios de la Abadía para presidir los actos, el abad en el centro; el prior y subprior, y el tercer y cuarto priores, por encima de los bancos se levantan los grandes ventanales con vidrieras. Las vidrieras son contemporáneas de la Sainte-Chapelle, París.

La sala capitular aun conserva el pavimento con las baldosas originales de mediados del siglo XIII. Una de las puertas fue construida en las mismas fechas del vestíbulo, sobre 1050 y se cree que es la más antigua de Inglaterra. El exterior incluye contrafuertes añadidos en el siglo XIV y un techo con forma de linterna con plomo en un marco de hierro diseñada por Scott. En la antigüedad la sala capitular fue utilizada originalmente en el siglo XIII por los monjes benedictinos para las reuniones diarias. Más tarde, se convirtió en un lugar de encuentro del Gran Consejo del Rey como predecesores del Parlamento.

La Cámara Pixide se encuentra en los bajos formando una la cripta que sirvió de dormitorio de los monjes. Data de finales del siglo XI y fue utilizado como el lugar para guardar el tesoro real y del propio monasterio. Las paredes exteriores y pilares circulares están fechados en del siglo XI, las columnas tienen varios de los capitales fueron añadidos en el siglo XII y el altar de piedra agregado en el siglo XIII. En la época de Eduardo I esta Cámara y la cripta de la Sala Capitular fueron asignados al “Armario Real”, un departamento del Estado encargado de la custodia de sus bienes. En 1303, cuando el Rey se encontraba en Escocia, el tesoro Armario fue robado el dinero y una placa. Aunque el abad de Westminster y los monjes eran sospechosos de complicidad y fueron enviados a la Torre de Londres, pero más tarde fueron puestos en libertad y uno de ellos Richard de Podlicote fue ahorcado por el delito. A partir de ese momento se puso seguridad permanente en la entrada de la Cámara y la sala se utilizó para albergar a algunos objetos de valor de la Hacienda Pública inglesa. Hay dos grandes cofres rectangulares en la Cámara que datan de los siglos XIII y XIV.

La última parte de la tarde la dedicamos a ver las nuevas construcciones a lo largo de la ribera del río Támesis. Cogemos el metro y nos desplazamos hasta la estación de Tower Hill.

Nada más salir nos llama la atención el monumento conocido como memorial Tower Hill, dedicado a inmortalizar a los fallecidos de la marina fallecidos y que no tienen tumbas.

El dedicado a la Segunda Guerra Mundial tiene la forma de un jardín hundido semicircular situado detrás de un pasillo, al norte. Tiene unas placas con los nombres de 24.000 británicos marineros y 50 australianos que murieron durante la guerra. En el centro del jardín hay una piscina de bronce, grabada con una brújula que apunta al norte. Entre los dos monumentos son dos columnas con estatuas que representan a un oficial (columna occidental) y un marinero.

Enfrente podemos ver uno de los ejemplos de edificios victorianos es el Ten Ttrinity Square, ahora convertido en uno de los edificios clásicos más lujosos de todo Londres, con 41 apartamentos, 100 habitaciones de un hotel de lujo, y las dependencias de la sede un club privado. Era la antigua sede de la Autoridad del Puerto de Londres y sufrió numerosos daños durante los bombardeo de la Segunda Guerra Mundial; el edificio se hizo famoso porque apareció en la película de 007 de James Bond 2012 Skyfall.

Rodeamos toda la muralla del Tower of London oficialmente el Palacio Real y la Fortaleza de su Majestad. Son las 16,30 horas y quedan poco más de media hora para que cierre el monumento, optamos por no entrar por la falta de tiempo y el precio de los tickets que no pueden ser aprovechado en media hora son 60.70 libras, casi 100 euros.

El Londres Victoriano estaba dividido por el Támesis, sus aguas marcaban una frontera entre el norte y el sur. En estos momentos se ha hecho un enorme esfuerzo para incorporar el río de una forma paciente y positiva para salvar las dos riberas tradicionalmente enfrentadas.

El Támesis concentra en estos momentos la cultura y la arquitectura del futuro; desde el sur situado en la City hasta los mismísimos Docks. Solamente hay que mirar al horizonte para darse cuenta que las grúas metálicas luchan por hacer un hueco entre los nuevos edificios de cristal.

Para unir ambas orillas se proyectan nuevos puentes y nuevos proyectos arquitectónicos: puertos deportivos, museos, viviendas, pasarelas, centros comerciales, y zonas de ocio. Todo con el fin de lograr que el río sea el centro de la actividad londinense con su vida e identidad propias, gracias a la revolución urbanística que en estos momentos se alza en pleno apogeo.

Todo lo que se ha ejecutado hasta este momento es muy importante: el centro cultural de South Bank es el corazón cultural de la ciudad y acoge la arquitectura más icónica, atracciones para visitantes, teatros, locales de artes escénicas y boutiques de diseño. La zona es un hervidero de activada para ver durante todo el año, desde eventos gratuitos a festivales.

El Imax Cinema es del mismo arquitecto Brian Avery, construyó la pantalla de cine más grande de toda Gran Bretaña y de toda Europa. Mide 26 metros por 20 metros con un tamaño total de la pantalla de 540 m²; muy cerca se ha levantado la estación de tren de Waterloo, obra del arquitecto Nicholas Grimshaw, lugar donde llegan los trenes procedentes de toda Europa, después de atravesar el túnel submarino sobre el Canal de la Mancha.

La unión de ambas orillas se plasma levantado pasarelas que revitalizan las zonas eliminando las barreras psicológicas, se han levantado el Puente Cubierto o Blackfriars Railway es el puente cubierto con paneles solares más grande del mundo. El puente cuenta con 4.400 paneles solares fotovoltaicos en el techo que proporcionan la mitad de la energía necesaria para mantener la estación central de Londres. El Millennium Bridge , obra de Norman Foster, uniendo la zona de Bankside con la City. Se localiza entre el Puente de Southwark y el Puente de Blackfriars. Une la catedral de San Paul y la nueva Tate Gallery.

El viejo Puente de Londres nos ayuda para cruzar de una orilla a otra; en la parte sur podemos ver el nuevo Edificio de Greater London o Autoridad del Grand Londres, Obra de Norman Foster, el edificio tiene una falsa forma de bulbo de cristal, de su interior destaca la escalera helicoidal de 500 m, que recuerda a la del Museo Guggenheim de Nueva York, asciende toda la altura del edificio.

El puente de Londres fue construido en época de los romanos en madera y no es hasta el siglo XII cuando se toma la decisión de su reconstrucción de forma permanente en piedra, se tardaron 33 años en completar durante el reinado de Juan II.

El rey tuvo la idea de poner sobre el puente varias casas, incluso en el centro había una capilla, poco a poco fue creciendo en altura llegando a construirse edificios de siete pisos. Poco a poco en lugar de un puente se convirtió en el gran mercado de Londres, en la parte sur del puente era el lugar para exhibir las cabezas de los ajusticiados para que sirviera de advertencia a las personas que llegaban a la ciudad y cruzaban el puente. La cabeza de William Wallace fue la primera en colocarse en el puente en 1305, comenzando una tradición que se perpetuó durante 355 años. Otras cabezas colocadas de personajes famosos fueron las de Jack Cade en 1450, Tomás Moro en 1535, Juan Fisher en 1535, y Thomas Cromwell en 1540. Un visitante alemán en 1598 relató haber visto más de 30 cabezas sobre el puente. La práctica fue finalmente abolida en 1660 tras la restauración del reinado de Carlos II de Inglaterra.

En 1722 la congestión era tal sobre el puente, que el alcalde decretó que “todos los carruajes y coches de caballos entrando desde fuera en dirección a la ciudad han de circular en el lado Oeste del puente, y todos los carruajes y coches de caballos saliendo desde la ciudad hacia fuera han de circular en el lado Este del puente”. Esto posiblemente fue la primera medida para la ordenación del tráfico y el origen de que en Gran Bretaña se conduzca por la izquierda.

El viejo puente fue finalmente sustituido por un elegante diseño de cinco arcos de piedra, diseñado por John Rennie y se le llamo “Tower Bridge”. El nuevo puente fue construido paralelamente a 30 metros al este (río abajo) del sitio original, costó dos millones de libras esterlinas, y fue finalizado por el hijo de Rennie tras siete años de trabajos, desde 1824 hasta 1831. El viejo puente se mantuvo en uso mientras se construía el nuevo, y fue demolido tras la apertura del nuevo en 1831.

El Puente de Londres actual fue construido por John Mowlem de 1967 a 1972 e inaugurado por la reina Isabel II el 17 de marzo de 1973. Tiene 283 m de largo. El coste de 4 millones de libras esterlinas fue asumido en su totalidad por Bride House Estates. El puente actual está construido sobre el mismo lugar que el puente de Rennie, el cual fue demolido cuidadosamente pieza por pieza mientras el nuevo puente era construido, de esta forma se mantuvo en uso durante todo el proceso de construcción.

Actualmente, cerca del puente de Londres se desarrolla el Greater London forma parte de un proyecto que desarrollo el mismo arquitecto y se llamó More London, donde a su alrededor se construyeron edificios de oficinas, tiendas, restaurantes, cafés y una zona peatonal que contiene esculturas al aire libre y juegos de agua, incluyendo fuentes iluminadas por luces de colores.

Un poco más adelante llegamos hasta el edificio más alto de toda Europa The Shard con 310 metros de altura, tiene un mirador llamado “The View” con sus tres plantas, dos de ellas cerradas y la última abierta nos ofrece unas vistas de 360º desde donde se puede divisar 65 kilómetros a la redonda. El precio para el mirador es de 24,95 libras, hay que sacarlo con día y hora en la página web, te garantizan un seguro de visibilidad, si tres de los edificios más importantes de Londres no se ven, te garantizan un billete gratis para subir dentro de los siguientes tres meses. Ahora si te parece caro puedes intentar reservar en el rascacielos de la City en 20 Fenchurch Street, es gratuito reservando por Internet. Puedes ir a tomar una copa a su mirador llamado El Jardín en el Cielo abarca tres plantas y ofrece vistas panorámicas a través de la ciudad de Londres. Se llega gracias a dos ascensores expresos, los visitantes llegan a un bonito jardín con un área de visualización, terraza, cafetería, bar y restaurante. El Sky Garden es un espacio verdaderamente único y ha sido diseñado para crear un lugar abierto y vibrante de ocio, ofreciendo a los visitantes una oportunidad única de experimentar Londres desde un punto de vista diferente, las reservas en: www.skygarden.london

El edificio The Shard fue diseñado con una forma irregular triangular en el suelo que va disminuyendo la superficie desde la base hasta la parte superior. El arquitecto Renzo Piano, diseñó la estructura como un rascacielos emerge desde las profundidades del río Támesis. Para su diseño se inspiro en las líneas de ferrocarril cercanas sacadas de las antiguas siderurgias de Londres de finales del siglo XVIII y de los mástiles de las velas cuando llegaban al puerto de Londres.

El edificio se levanto construyendo un armazón estructural de hormigón que fue recubierto con unas vigas y paneles de cristal. Fue configurado para distintos usos y distribuido en sus 56.000 m², con 72 plantas habilitadas al público. Las grandes plantas están dedicadas a oficinas en la parte inferior, con áreas públicas, en el centro un hotel con 195 habitaciones, varios restaurantes y apartamentos en la planta superior.

Son las 17,30 cuando decidimos entrar en el corazón de la City, en este momento miles de trabajadores abandonan sus lujosas oficinas para regresar a sus casas, llaman la atención porque la mayoría van vestidos con trajes negros de Armani, todos juntos parecen que van uniformados con un traje de cualquier compañía área y representan lo que verdaderamente quieren simbolizar, la City y las empresas que trabajan allí muestran “El poder se viste con traje”. Desde tiempos inmemoriales el poder económico ha tenido ciertas obligaciones indumentarias.

A lo largo de la historia el poder siempre ha tenido una vestimenta que demostraba el éxito y en estos momentos estoy viendo por la calle los hilos del poder económico que en estos momentos manejan el mundo.

Atravesamos el río Támesis por el puente London Bridge, queremos darnos un buen baño de la nueva arquitectura futurista y para poder dirigirnos a los nuevos edificios nos guiamos como su fuera un faro imaginario de la estela del edificio Gherkin que se le conoce con el apodo del pepinillo; un cartel con el escudo nos advierte del lema: Domine Dirige Nos -City of London-; que significa « Guíanos, Señor », tiene escasamente una milla cuadrada y coincide con la parte más antigua de la ciudad.

Encontramos en medio de una calle estrecha que tiene una enorme columna, se trata del Gran Monumento al Incendio de Londres, es una columna dórica de 61 metros que conmemora el enorme incendio de 1666 y marca el lugar exacto donde fue controlado el incendio.

El Monumento consiste en una gran columna dórica construida en piedra de Pórtland coronada con urna dorada con forma de fuego, fue diseñado por Christopher Wren y Robert Hooke. La cara oeste de la base del monumento presenta una emblemática escultura, de Caius Gabriel Cibber, con altos y bajorrelieves, que representan la destrucción de la City.

Cuando llegamos ya han cerrado el monumento (horario hasta las 17,30) el precio por subir a la cima es de 4 libras, tienes una entrada conjunta con el Puente de Londres por 10,50 libras.

Marchamos por las estrechas calles de Limes Street, donde todavía se conservan edificios de la época victoriana, en los bajos hay pequeñas tiendas tradicionales, aunque muchas de ellas han sucumbido por marcas de boutiques de ropa muy caras.

Un poco más adelante los edificios van ganando en altura, hay tiendas de supermercados de comida rápida y especializadas en desayunos, frutas, etc. como Sainsbury's Local comparten espacios con relojerías de lujo como Mappin & Webb donde en el escaparate predominan los relojes de la marca Rolex, estamos atravesando la calle Fenchurch street.

Entramos una zona donde la arquitectura esta basada en el cristal, el hierro, el aluminio y el mármol, todo es gris o negro con las variantes de esas gamas de colores como el color del cielo, solamente se altera la visera de la antigua estación del tren Fenchurch station que nos impone un poco de paz y de orden ante tantas amenazas arquitectónicas juntas.

Estamos en una ciudad que nos muestra una arquitectura un tanto extraña aunque nosotros tenemos unos ojos modernos pero nos demuestra que la arquitectura se ve afectada por las tendencias y las modas, igual que sucede con las modas, estoy seguro que dentro de unos años estos trabajadores con trajes de Armani habrán pasado de moda y vestirán otro tipo de prendas. Sin embargo, de vez en cuando nos encontramos con piezas únicas que sobresalen de las líneas generales y le hacen tener una esencia especial.

Todos conocemos como la arquitectura de un solo edificio puede cambiar la suerte de toda una ciudad. En 1973, el edificio de la Opera de Sidney demostró que la arquitectura moderna tenia el poder de atraer a miles de turistas y colocó a la ciudad dentro de la modernidad.

Ahora, las ciudades apuestan por buscar un icono de un edificio que sea lo suficientemente característico con poderes tan altos que sean capaces de regenerar la moda que arrasa en las ciudades cosmopolitas de todo el mundo, en lo que parece un enorme ejercicio para marcar arquitectónicamente el espacio urbano.

Dos de los ejemplos más importantes y que se han convertido en los nuevos iconos de Londres son: el Edificio Lloyds construido en la década de los años 80 y el Edificio de la Torre Swiss Re del siglo XXI.

Nos fijamos en uno de los edificios modernistas más característicos de la zona, se trata del Bulding LLoyd's, tiene un estilo arquitectónico High Tech –todo fuera– significa que toda la revolución tecnológica se pude mostrar desde el exterior de una fachada. Fue diseñado por el arquitecto británico Richard Rogers y tiene toda la estética que se desarrollo en el Centro George Pompidou de París. Se encuentra en la zona de Saint Mary Axe y su iglesia ha quedado como una de las reminiscencias del poder de Dios pero en el siglo XXI en que ya está superado por el poder de los hombres que han logrado que sus hierros y cristales lleguen hasta el mismo cielo.

En el interior del edificio del Lloyd's of London es un mercado de seguros británico y no una compañía de seguros. Es un verdadero motor del comercio, sirve como lugar de encuentro para empresas financieras o aseguradoras. A diferencia de la mayoría de sus competidores en el mercado de reaseguros este es un lugar en el que se comercia con seguros.

En la fachada exterior podemos ver una serie de tuberías y servicios de los pisos dedicados a actividades comerciales, fueron colocados ahí para permitir disponer de más espacio a sus ejecutivos para que puedan hacer su labor. Richard Roger imagino durante su diseño una catedral de la luz, con delicadas torres de iluminación que actuaran como arbotantes de alta tecnología, rodeando el atrio cubierto por una bóveda de cañón. Sin embargo, debido al rápido aumento de ordenadores en las oficinas se necesitaban más energía de la proyectada, lo que origino que tuvieron que aumentarse las previsiones de los tamaños de las tuberías de servicio.

En medio de toda esta vorágine de hierro se ha quedado como una reminiscencia del pasado la iglesia medieval de Iglesia de St Mary Axe, el nombre de la iglesia refiere a la reliquia, un hacha que se encuentra en su interior y fue utilizada para decapitar a una de las 11.000 vírgenes, la leyenda coincide con el viaje a Gran Bretaña de Santa Ursula en una peregrinación a Roma acompañada de once mil doncellas que se habían negado a casarse con el jefe de los hunos.

En el numero 30 de la calle se encuentra uno de los edificios más vistosos de todo Londres, anteriormente se le conocía con el nombre de Edificio Swiss Re y hacia referencia al antiguo propietario de la compañía de reaseguros suiza.

El edificio se encuentra en el antiguo emplazamiento de la sede de Baltic Exchange, fue construido en 1903 con estilo victoriano. En 1992 el IRA detono una bomba frente a su fachada dañando el edificio. Durante muchos años la corporación municipal insistió para que el edificio fuera reconstruido, los daños eran tan severos que al final fue autorizada la demolición y la construcción.

Autorizada la construcción del nuevo edificio se encargo el diseño al arquitecto Norman Foster y pasó a denominarse Building the Gherkin. Tiene 180 metros de altura y 40 plantas. En su base, el diámetro es de 49 metros mientras que en el último piso es de 26.5 metros y el sector más ancho es de unos 30 metros más que la anterior. Esta peculiar estructura no es resultado de un simple capricho del arquitecto sino de las necesidades constructivas. Sus grandes curvas que se cierran como arcos hacia lo alto, generan una gran solución a dos problemas principales: la estructura (el peso del edificio se reparte como si fuera el esquema de una pirámide) y la problemática de las cargas del viento, que aumenta su velocidad en las grandes alturas. No obstante, a pesar de su forma curvilínea, sólo hay una pieza del cristal curvado en el edificio.

La torre es un inmenso trabajo de ingeniería el aspecto exterior tiene forma de una bala con un esqueleto rígido que hace tanto de fachada como de estructura, por lo que consigue los mismos interiores luminosos en todas sus plantas. Esto demuestra el interés de los diseñadores por la eficacia de formas al concepto básico del diseño de Norman Foster, porque todo el edificio parece estar pensado para que el consumo eléctrico tenga el menor impacto, sobre todo en los referidos a luz y calor.

En uno de los jardines frente al edificio se han puesto una serie de esculturas Tomoaki Suzuki: Zezi, están realizadas en madera de tilo y muestran amigos del artista construidos a una escala de un tercio de la escala humana tratando de relacionar las diferencias de tamaño como en un sugerente y particular “Lilliput”, al estar colocadas en este jardín nos muestra lo pequeño que es el ser humano en comparación con la obra del hombre representado en estos edificios.

Enfrente al monumental rascacielos se halla la escultura de Damien Hirst Charity de una niña con una caja en su mano derecha y con un peluche en su mano izquierda que servia para pedir Caridad en los años 50 para y que la gente daba una limosna por las calles, tiene 22 pies (7 metros) y esta construido en bronce, obra de Damien Hirst.

La escultura quiere hacer un llamamiento sobre la tradicional imagen de los discapacitados con la pobre relación entre la caridad y discapacidad, este llamamiento del autor al estar la figura situada frente a uno de los edificios más lujosos mejora la visión que se tiene en la actualidad de este tipo de problemas.

En las proximidades hay un edificio antiguo que todavía se ha conservado a escala humana, es el Great St. Helen Hotel, es un pequeño hotel con 18 habitaciones que se encuentra a escala racional, su precio es sobre 150 libras 4 estrellas y seguro que es utilizado por estos trabajadores con trajes de Armani cuando se les hace tarde para llegar a sus casas situadas a decenas de kilómetros de su puesto de trabajo.

Desde aquí nos marchamos hasta la estación de Waterloo donde cogemos el tren con destino a Windsor, en una hora y poco más estamos ante nuestra cama viajera como en cualquier ciudad de Europa.




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