Viaje a inglaterra y escocia


Día 14 de agosto (viernes)



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Día 14 de agosto (viernes)

Ruta: Edimburgo-Alnwick-Durham: Total de Km 223; tiempo estimado 2h 54’

La noche en el parking de Edimburgo es lluviosa, cuando nos levantamos sigue cayendo a cántaros, esperamos un poco pero las previsiones es que la situación no cambie en todo el día.

Tomamos la decisión de marcharnos hacia el Sur del Reino Unido y dejar de ver Edimburgo con la esperanza de que durante el recorrido cambie el tiempo.

Decidimos que el siguiente destino sea Alnwick, ya en tierras de la Gran Bretaña, nos separan 139 Km. Durante todo el viaje no deja de jarrear haciendo la conducción peligrosa, en el camino vemos algunos accidentes de tráfico.

Pasado las 13,00 horas llegamos directamente al castillo de Alnwick entre una enorme tormenta, siguiendo nuestras propias referencias nos situamos en un parking especial para autobuses y autocaravanas.

El parking para autocaravanas para visitar el castillo de Alnwick (Reino Unido), tiene un precio de 3 libras para todo el día, no tiene ningún cartel de limitación aunque es de imaginar que a última hora de la tarde queda cerrado, por lo que no es posible pernoctar. Las coordenadas GPS del lugar corresponden con: N 55.41445 // W 1.69404.

Nos equipamos contra la lluvia y salimos a ver el castillo. Las opciones de la visita son dobles, se puede visitar el castillo y los jardines por un precio de tarifa familiar de 69,00 libras; o bien se puede visitar exclusivamente el castillo, elegimos esta última opción porque sigue lloviendo copiosamente, el precio de tarifa familiar es de 38 libras.

El castillo de Alnwick es uno de los más famosos del Reino Unido porque su imagen se ha llevado en muchas ocasiones a las pantallas de cine. Ha sido escenario de Harry Potter en la escena que Madame Hooch da la lección de vuelo a bordo de las escobas. También podemos ver el castillo en algunas escenas de Robin Hood, príncipe de los ladrones, la víbora negra y en Elizabeth, también en su interior se rodaron la mayoría escenas de la serie de televisión Downton Abbey.

La historia del castillo de Alnwick se remonta al periodo normando cuando el condado se sembró de motas que cubrían su seguridad militar. El trazado del emplazamiento era un pequeño complejo defensivo levantado sobre un risco natural de un río, una muralla defensiva dentro de los límites de un foso exterior. En la actualidad, el castillo está constituido por el patio exterior, el patio de armas y la torre del homenaje.

A estas partes hay que añadir la torre del homenaje, una edificación rectangular de piedra normanda, constituida por un conjunto de torres semicirculares unidas entre sí con un muro cortina rodeando un patio interior.

En el siglo XII era el castillo mejor fortificado de todo el Reino Unido. Se construye bajo las ordenes del magnate normando, Eustace Fitzjohn, que adquirió un gran poder al servicio del rey Enrique I de Inglaterra, se caso con la heredera de Yves de Vescy, eran momentos en que además de los monarcas de Inglaterra y Escocia había una serie de señores feudales que ayudaban a uno de los reyes de ambos reinos pero mantenían cierta independencia política.

En el siglo XIV se hace con el control de la fortaleza el primer lord de Percy de Alnwick en 1309, se realizan numerosas obras para dotar al castillo de mayor seguridad, se levantan en el patio exterior una serie de torreones, siendo el mayor de ellos la torre del abad. Entre ellos se intercalaban garitas o atalayas de menor tamaño en la parte alta de los muros de cortina.

La entrada central se construye en esa época y la torre de postigo se abre para tener una salida rápida del castillo. Además se levantan unas torres semicirculares en la antigua torre del homenaje rectangular normanda y las dos torres octogonales en la entrada principal a la torre del homenaje. Se decora la entrada con los escudos heráldicos de armas del segundo lord Percy.

En el siglo XV se construye la barbacana para incrementar la defensa, junto con el foso, el puente levadizo basculante, la torre exterior y el portón. Con la intención de mejorar la flaqueza de las murallas debido a los numerosos asedios en la década de 1460.

La región de Alnwick ha sido siempre un punto de fricción entre Inglaterra y Escocia al estar enclavada en las fronteras de ambos países. En el siglo XV se llevaron a cabo los mayores combates para la disponer de la propiedad del castillo, en las Guerras de las Dos Rosas el castillo fue sitiado y cambio al menos en cinco ocasiones de manos.

En 1462 se produjo el asedio de la casa de York, en esos momentos el castillo estaba controlado por un importante contingente de artilleros franceses y se unieron al bando de la casa de Lancaster.

El último asalto de las tropas escocesas se produce en 1577, logran entrar en el primer cerco de la muralla y liberan a todos los prisioneros que estaban en las mazmorras, incluido los auditores del condado que estaban retenidos por fraude.

En el siglo XVII el castillo entro en abandono al perder la función defensiva. En 1752 cuando llega el pintor Canaletto para hacer unos paisajes en sus lienzos no disimula el aspecto desolado de su estructura.

La familia de los Percy logra estabilizar su extenso territorio en Inglaterra y dedican todos sus esfuerzos en mejorar Alnwick, Elizabeth Seymour, heredera y descendiente de los Percy y su marido Hugh, duque de Northumberland quieren convertir el ruinoso castillo en un palacio. Para ello contratan a los reconocidos arquitectos Daniel Garrett, James Paine y Robert Adam que tratan de convertir el castillo en un espléndido palacio gótico. Se derriba la torre del Homenaje para reconstruirla añadiendo los ventanales góticos y arcos conopiales en la planta superior.

La biblioteca y la capilla ocuparon la planta principal de un nuevo edificio que unía la entrada central con la torre del homenaje. Se creó un gran salón para los banquetes con vistas al lado norte y este del castillo.

Los trabajos de restauración durante el siglo XVIII marcaron profundos cambios en los usos que tenían los espacios dentro de la torre del homenaje. La sala principal se convirtió en el salón comedor, se crearon un conjunto de salas a las que se accedía mediante una escalera elíptica interior.

Cuando finalizaron los trabajos de restauración en el conjunto del edificio se había conseguido convertir el castillo medieval ruinoso en un palacio moderno y se consiguió multiplicar el espacio edificado en el recinto del castillo.

Las actuaciones no solamente iban encaminadas en su aspecto interior también se quería decorar el exterior. Las figuras talladas que decoran la entrada central y las torres octogonales eran ya medievales; pero el resto de las figuras que se conservan en las distintas torres son añadidas durante el proceso de restauración.

En el interior, las dependencias principales son restauradas con elementos muy elaborados, se colocan chimeneas en piedra o mármol locales de Denwick, con bóvedas de abanico o blasones. En las paredes de la capilla, se exhibía el árbol genealógico de la familia Percy.

Aunque en el siglo XIX el cuarto duque Algernon, cambia completamente la arquitectura sustituyendo el estilo gótico por un estilo mucho más sobrio y cercano al victoriano.

El castillo siempre ha estado ligado a la familia de los Percy, el fundador fue Guillermo de Percy que llegó a Inglaterra en el siglo XI procedente de la región Caen, perteneciente al gran ducado normando, en la actualidad hay mucha gente que todavía tiene el apellido “Perci”. El emblema del símbolo de la familia corresponde con la medialuna.

El último conde y actual propietario es Ralph, duodécimo duque desde 1995, se ha dedicado plenamente al cuidado de Alnwich. Está casado con Jane Richard y tiene cuatro hijos.

La familia Percy ha gobernado el castillo durante 700 años, en la actualidad se ha restaurado casi todo el interior, posee un impresionante mobiliario y una importante colección de obras de arte.

En la actualidad el castillo es una importante muestra del patrimonio nacional y esta convertido en museo, pero además es una casa familiar donde los niños juegan, el duque se toma sus gin-tonic y los perros arruinan las alfombras.

Arriba y abajo es el título de una serie que define todas las casas nobles inglesas. Gracias al libro de cuentas oficial que se lleva desde el siglo XVI donde registran los datos y se puede saber en cada momento la vida en el interior del castillo.

Hasta ese momento los nobles empleaban personal contratado pero más adelante los condes contratan a gente de forma fija para tener verdaderos responsables en los distintos aspectos de su vida cotidiana.

En el siglo XVIII cuando la primera duquesa pasaba los veranos en Alnwick el personal a su servicio estaba compuesto por 52 personas, incluidos 11 lacayos y 3 mozos de las cuadras.

El castillo al convertirse en una residencia de verano los sirvientes viajan con sus señores, llegan al castillo según su rango, unos lo hacen en carruajes adelantados, otros viajan con la familia y el duque lo hace en barco hasta Alnmouth.

Durante el siglo XIX se alcanza el mayor poder económico de la nobleza y consiguientemente el personal de servicio aumente hasta los 86 empleados. En la actualidad la plantilla se ha hecho más racional y dispone de 8 empleados fijos y 12 contratados a tiempo parcial.

En la actualidad el interior del Palacio de Alnwick fue un encargo del cuarto duque al arquitecto italiano, Luigi Camina. En 1853 se conocieron en Roma y estudiaron juntos las posibilidades de restauración.

La decoración siguió la estética de los palacios romanos del siglo XVI. Roma contaba con todo tipo de artesanos y otros fueron llevados hasta Inglaterra para crear la escuela de tallado de madera como el maestro Anton Leon Bulletti que traslado su taller desde Florencia.

En total la escuela doto al palacio de 21 tallistas que durante casi 10 años trabajaron en la decoración de los interiores del palacio. Desde Roma se trajeron las chimeneas y balaustradas confeccionadas de mármol de Carrara, además de buen número de figuras de reconocidos maestros italianos.

El interior del palacio es un auténtico museo por la cantidad de obras de arte que ha reunido una familia que durante siglos ha mostrado un interés por el coleccionismo. Desde los libros acumulados por el noveno conde y que constituye la base de la gran biblioteca actual; el décimo conde se convirtió en un coleccionista de obras maestras del arte y se convirtió en mecenas de grandes artistas como Van Dyck y Lely.

El sexto duque era un amante de los cuadros, atesoro pinturas de William Dobson y su legado fue muy importante, su nieta Elizabeth Seymour era una asidua a las subastas.

Al tercer duque le gustaban los muebles fabricados por Morel y Hughes, también patrocino a escultores británicos para que estudiasen en Roma, como John Graham Lough, además completo el juego de vajilla de plata dorada que inicio su abuelo Algernon. El cuarto duque adquirió la “Colección Camuccini” compuesta por 74 obras de Bellini, Rafael, Guido Reni, Andrea del Sarto, Badalocchio y Claudio de Lorena, la colección fue atesorado por los hermanos Pietro y Vincenzo Camuccini durante el siglo XVIII.

La visita al castillo comienza por las Salas de Guardia donde se encuentra el arsenal de los soldados voluntarios arrendatarios de Percy, donde podemos ver en sus paredes una extensa colección de pistolas, cuernos para pólvora, lanzas, espadas y picas.

El acceso a la planta noble se realiza por la magnifica escalinata victoriana, donde podemos ver la escultura en mármol de Louisa, sexta duquesa, obra de Piers Connolly, en las paredes se cuelgan cuadros de algunos de los duques de Percy.

La escalera desemboca en lo que se denomina Sala de Guardia Alta, fue restaurada en el siglo XIX por los arquitectos italianos. El suelo es de mármol en estilo veneciano que imita a una alfombra. La balaustrada es también de mármol y el candelabro que flanquea la escalinata se creo en los talles romanos de Giuseppe Nucci, en unas hornacinas en el muro este se encuentran las figuras de Britania y Justicia.

Los techos de la escalinata y de la sala son de estuco, obra del escayolista William Brien, el artesonado octogonal central representa el escudo de armas del linaje Percy.

En las cuatro paredes de la sala en la parte alta se encuentran los lienzos que representan escenas de antigua balada fronteriza, Chevy Chase, que cuenta la historia de una escaramuza legendaria entre los Percy y los Douglas en las Borders. Las balada cuenta la historia de un grupo que marcha de caza sobre una parcela de terreno de dedicado a la propia caza. La cacería está dirigida por Percy, el Inglés conde de Northumberland. El escocés conde de Douglas había prohibido esta caza e interpreta como una invasión de Escocia. En respuesta atacó, causando una sangrienta batalla en la que sólo 110 personas sobrevivieron, entre los muertos estaban los dos protagonistas.

Entre los cuadros de la sala se encuentra un retrato de cuerpo entero del décimo conde como primer lord del almirantazgo, obra de Van Dyck. Debajo descansa el bastón de mariscal del conde. El cuadro esta flanqueado por cuatro Canalettos: dos representan escenas de Londres sobre la reconstrucción del puente de Westmister, otro de Syon House pintado en 1749 y el último el castillo de Windsor desde Percy Lodge.

Enfrente se pueden ver los retratos del sexto duque y la duquesa de Somerset, obra de Sir Godfrey Kneller y, debajo los paisajes realizados por Orizonte. El retrato de Helen, la octava duquesa de Northumberland, fue pintada por Philip de Laszlo en 1916.

También se puede ver las pinturas de la Colección Camuccini, Puesta de Sol de Claudio de Lorena; Incia Coronado a la muerte de Lorenzo Lotto y la Parábola de los Ciegos de Domenico Feti.

Desde esta sala hay una vista impresionante de la Capilla, aunque fue incorporada en el siglo XIX a la torre del homenaje pero describe una impresionante belleza, realizada en un estilo especial que se puede denominar gótico victoriano inglés que se combina con el arte italiano.

La casa de los Percy desde tempo inmemorial estuvo vinculada a la iglesia que siempre mantenía algunos de sus miembros en el castillo. La familia apoyaba económicamente a los monasterios, al clero secular, incluso ermitaños, capellanes, eruditos y profesores buscaban el mecenazgo y la ayuda material.

En el siglo XIV se estableció en el castillo una capellanía servida por tres sacerdotes con el fin de rezar continuamente por el alma de los Percy y dirigir un colegio. Su capilla fue construida en el patio de armas junto a la torre del condestable.

La capilla actual tiene un techo y ventanas de estilo gótico, las paredes son de mármol de diseño italiano. Era el espacio donde se ofrecía una misa diaria para los miembros de la familia y el personal de servicio. Los Percy accedían a la capilla a través de la galería situada en la parte alta, los sirvientes lo hacían por la parte baja y tenían obligación de asistir a la misa, salvo los escusados por el trabajo. Los servicios se celebraban diariamente a las 8 de la mañana. Además era la iglesia donde se celebran las ceremonias de los matrimonios y los bautizos de la familia.

En la actualidad, el interior del frente de la capilla esta cubierto por una serie de tapices franceses, dos de ellos fueron elaborados en París en 1625 representan escenas de la vida de Constantino el Grande: su bautismo y su visión. Los cinco tapices de Aubusson del siglo XVIII cuentan la historia bíblica del ciego Tobit y su solicito hijo.

Si continuamos la visita por la Antesala de la Biblioteca, es la primera estancia que muestra las realizaciones de la escuela de tallado de Alnwick. La decoración tallada de la madera de pino y bañada en oro se engarzaba al artesonado del techo por medio de clavos, tornillos y soportes. El friso tiene incrustaciones en forma de ficus sicómoro. Las pinturas de las paredes son de la escuela veneciana compradas por el cuarto duque a la Galería Manfrini de Venecia: “Dama con laúd” de Palma el Viejo, “Retrato triple” atribuido a Tiziano y “el Retrato de artista con sus discípulos” de Bernardino Licinio.

Entre las obras de arte que vemos en esta sala y que daría para formar parte del eje central de cualquier museo de pintura, está el fresco de “La Visitación” de Sebastiano del Piombo, fue adquirido en 1853 por el duque Rev W. Davenport-Bromley; de Tiziano está el cuadro “El obispo de Armagnac y su secretario Guillermo Philandrier” y del mismo pintor esta colgado un “Ecce Homo” y “El consentimiento de Carlos I”. En las paredes estuvo tapizada con una suntuosa seda de Milán pero fue renovada en 1970.

La siguiente sala es la biblioteca, ocupa la torre de Prudhoe construida por Salvin George Smith que colocó los estantes, fabricados en madera de roble claro con incrustaciones de ficus, sobre el techo un estupendo artesonado obra del ebanista Thomas Robertson. La estancia esta decorada con trofeos de armas, inspirados en el arte, la música y la ciencia, tiene un apartado dedicado a la arqueología y la marina, las dos aficiones del cuarto duque.

En la tres chimeneas, sobre un pie de mármol, encontramos los busto de Francis Bacon, además de William Shakespeare e Isaac Newton.

El noveno conde fue una de los mejores creadores de la mejor biblioteca personal del Renacimiento en Inglaterra, fue depositada en la Torre de Londres, su hijo Algenon, fue educado en la torre y siguió la afición por los libros.

En la biblioteca hay dos lienzos, son Baco y Ariadna, atribuido a Nicolás Poussin y los retratos del actual duque y la duquesa, obra de MacDonald. En el centro cuelga una lámpara de araña de William Collins en 1822.

La estancia más monumental del castillo es El Salón, tiene una influencia italiana y es una obra de los maestros tallistas romanos que trabajaron en los techos, los frisos, puertas y ventanas, además de marmolistas en las chimeneas.

Las paredes del salón y el cuarto de estar están revestidos de seda que se ha colocado recientemente, el diseño original era seda de Milán obra de Ambrosio Osnago. Pero lo más importante es la pintura, los retratos del undécimo conde y su esposa, obras de Peter Lely y de su hija heredera de los Percy. El retrato del décimo conde y la reina Enriqueta María de Francia son obra de Van Dyck. En la pared de la chimenea hay dos obras de William Dobson. A los extremos de la sala hay dos Canalettos: “Dos escenas venecianas” y “Vistas del castillo de Alnwick y Northumberland House”.

La sala de estar destaca por el suntuoso techo diseñado por Giovanni Montiroli, consigue hacer un diseño simétrico de un techo con una marcada forma irregular.

En las paredes se pueden ver importantes obras: “El retrato de joven” de Andrea del Santo, “La crucifixión” de Guido Reni, “Tancred y Clorinda y Rinaldo y Armida” de Sisto Badalocchio; “Vista del templo de Júpiter Panhellenios” de J.M.W. Turner; “Orfeo y las mujeres tracianas” de Keirincx.

La siguiente sala el Salón Comedor, fue diseñada por Mantovani y ejecutada por la escuela de tallado local. Los paneles tienen motivos heráldicos y guirnaldas intercaladas con cornucopias de frutas. El techo esta tallado en madera de pico de Brunswick bañado en oro y adornado con la heráldica de los Percy.

Las siguientes estancias son menores como la Sala del Desayuno, destaca por los estucos de los Tecnos y la Galería de la Vajilla de Porcelana que exhibe ejemplares únicos de Meissen, Chelsea y París de la colección de Northumberland.

Cuando terminamos la visita al castillo el aguacero sigue sin descargar, tenemos que dar por terminada a la visita sin poder darnos una vuelta por sus espléndidos jardines.

El jardín fue construido por Elizabeth Seymour en el siglo XVIII para elevar la posición de castillo a un palacio habitable, hubo que comprar los terrenos circundantes al recinto amurallado.

Durante el siglo XIX el jardín fue tomado forma con la construcción de la casa del jardinero que dirigía los trabajos con la ayuda de 20 hombres. No solo era un jardín de recreo también se utilizaba como huerta y sus productos se servían directamente en la mesa del palacio, además de enviarlos a la casa del duque en Londres.

Se trajeron plantas y semillas desde todos los rincones del mundo y mando construir un invernadero que se visitaba una vez a la semana. La tercera duquesa transformo el espacio verde en un jardín de flores.

A finales de siglo el jardín era una realidad, los setos se habían dado formas artísticas. se había creado una doble avenida de tilos. Durante la segunda Guerra Mundial los jardines se transformaron en huertos urbanos para dar de comer a la población, en lo que se llamo “Dig for victory” (Cavar para la victoria).

En la actualidad la duodécima duquesa ha transformado el jardín para crear innovadores diseños con juegos de agua y luces, fuentes, con el fin de crear un recinto que se pueda visitar durante todo el año.

La primera fase de nuevo jardín fue inaugurada en septiembre del 2002, la importancia del acontecimiento sirvió para que asistiera el príncipe de Gales y la segunda fase fue inaugurada en septiembre del 2007.

Después de visitar el castillo continuamos nuestro viaje hasta nuestro siguiente destino es la ciudad de Durham, nos separan unos 85 Km. pero entre las obras y los accidentes del tráfico llegamos al destino casi a las 19,00 horas.

La primera referencia que tenemos en el Park and Ride de Durham (Reino Unido) es que tiene unos espacios especialmente dedicados para autocaravanas, allí estacionamos. En estos momentos no hay nadie en el parking pese a lo grande que es, una señal indica que el horario es de 7 a.m a 7 p.m., en sus instrucciones no veo que prohíba expresamente la pernocta, pero enseguida llega una señora para indicarme que el parking cierra a las 19.00 horas y no es posible pernoctar. Las coordenadas GPS del lugar corresponde con: N 54.79517 // W 1.52270.

La señora me quiere ayudar y me indica que cerca hay un parking especial para autocaravanas, sigo sus instrucciones y el camino me lleva, como no podía ser de otra forma, a la puerta de un camping.

Como segunda opción llevamos la dirección del Club Amateur Rowing Club en Durham (Reino Unido), se encuentra situado muy cerca del centro de la ciudad, tiene unas plazas destinadas para autocaravanas, el precio es de 12,50 euros, incluye: wi-fi, luz, vaciado y llenado. Las coordenadas GPS del lugar corresponde con: N54.77360 // W 1.55770.

Llegar al club no tiene problemas aunque tiene unos metros por una carretera estrecha, como favorable es que mañana podemos ir directamente al centro andando en 10 minutos. El club se dedica a la práctica de deportes acuáticos, piragüismo, fitnes, etc. además sus instalaciones las alquilan para todo tipo de fiestas, incluso bodas, el teléfono para poder reservar una de las plazas disponibles es: 0191 3866431.

Día 15 de agosto (sábado)

Ruta: Durham-Oxford Km. 389; tiempo estimado 4h 24’

Nada más levantarnos vemos como algunas mujeres ya están practicando el piragüismo como un deporte alternativo, son gente de edad madura que va hasta este club para practicar deporte como lo podía hacer en cualquier gimnasio.

La ciudad de Durham es de las más antiguas del país, fue fundada en el año 995 cuando un grupo de monjes de la isla de Lindisfarne llegaron con el cadáver de san Cuthbert. Buscaban un sitio para construir el sepulcro de Cuthbert y escogieron un lugar sobre una meseta alta rodeada por una curva del río Wear. Ahí construyeron una pequeña iglesia de madera donde dejaron el sepulcro del santo, con el tiempo sobre esa misma iglesia se hizo la Catedral de Durham y la reconstruyeron de piedra. A su lado los normandos construyeron un castillo para controlar una región rebelde.

El asentamiento fue creciendo entorno a la catedral y al castillo gracias a la fama que tomo por los milagros curativos del santo, en 1832 se fundo la universidad de Durham, la tercera del país después de Oxford y Cambridge. En la actualidad tiene una población de poco más de 87.000 personas y un gran ambiente universitario.

El Amateur Rowing Club se encuentra situado sobre uno de los meandros del río Wear muy cerca de los terrenos deportivos de la universidad, para llegar al centro urbano hay que atravesarlos por un camino hasta la calle Green Lane, esta desemboca en la calle Court Lane que nos conduce directamente hasta el puente Kingsgara Bridge que salva el río y nos introduce en la isla, desde aquí ya esta muy clara la imagen de la catedral, solamente nos queda continuar por la calle Bown Lane.

La imagen de la catedral esta formada por sus dos torres situadas en el extremo sur-este y su torre principal en el centro de la catedral, gracias a su silueta fue elegida por los ingleses como el edificio más querido del Reino Unido.

Su construcción comienza cuando Guillermo el Conquistador nombra al obispo Carileph en 1081, como responsable de la construcción de la catedral de Durham, las obras comienza en 1093 bajo el estilo normando románico. Las obras duraron más de 40 años y el obispo no vivió para participar en la finalización de las obras.

La mayor parte de la catedral corresponde con ese periodo, en especial la nave, el coro y los dos transeptos, norte y sur cuya construcción abarca el primer periodo entre 1093 y 1133. Posteriormente en 1175 se añade la Capilla Galilea en el extremo norte. Las dos torres se construyen entre 1217 y 1226 y finalmente se construye la Capilla de los Nueve Altares se completó en estilo gótico entre 1241 y 1280.

La catedral nada más ser construida se integra en la orden del Monasterio Benedictino hasta 1540, donde los monjes trabajan y realizan sus oficios. Durante este periodo la catedral se llena de elementos decorativos y se instalan preciosas vidrieras en los ventanales. Después de la Reforma de 1560, toda la decoración desaparece, los muros se blanquean y las vidrieras se rompen. Las actuales fueron incorporadas en la época victoriana y los del memorial de la Royal Air Force y los situados sobre las puertas que dan a la Capilla Galilea son de 1950.

Se accede a la catedral por la puerta norte y la aldaba del refugio sagrado, durante la Edad Media las gentes que llegaban se podían “acoger a sagrado” –era una ley medieval por la cual cualquier perseguido por la justicia podía acogerse a la protección de iglesias y monasterios. Se basaba en el concepto jurídico de que cualquier oprimido por las leyes de su país podía ser protegido por otra autoridad, fuese civil o religiosa, y derivaba de la antigua costumbre de la hospitalidad–.

La planta de la catedral esta formada por tres naves con unos grandes pilares tallados de 6,6 metros en redondo y 6,6 metros de alto, es una de las obras maestras del diseño románico.

Los pilares sujetan una bóveda de nervios y formó parte de uno de los grandes avances en la arquitectura de ese periodo. El hecho de utilizar nervios de piedra semicirculares para sostener el pesado techo de piedra se hizo posible gracias a los arcos apuntados que ya adivinaba el incipiente estilo gótico venidero.

En la nave hay colocada una estrecha losa de mármol negro Frosterley (de la localidad de Weardale) colocada en el suelo, señala el punto máximo hasta donde las mujeres podían llegar. Esta restricción permaneció vigente hasta mediados del siglo XVI.

Enfrente de la portada, en la nave central, podemos ver la caja de antiguo órgano de la catedral que estuvo ubicado a la entrada del coro, fue construido en 1685 por Bernard Smith.

Un poco más adelante, cerca de la puerta de los claustros, se encuentra un memorial dedicado a los mineros. Durham tenia basada su economía en la explotación de la hulla y siempre ha estado asociada a la catedral. Aunque este memorial fue inaugurado en 1947 y la explotación minera finalizó en 1994.

Avanzamos por la nave de la epístola hasta la Capilla de Neville, era una de las familias más poderosas de la localidad durante la Edad Media y como personas con dinero debían de tener una capilla para llegar antes al cielo, fueron los primeros legos que los monjes autorizaron sus enterramientos en su interior. Ralph, era el cuarto barón Neville, luchó en la Batalla de la cruz Neville (1346) cuando los escoceses fueron derrotados. En la actualidad su tumba está muy dañada como consecuencia de las iras durante la Reforma y no como se les había atribuido a los prisioneros escoceses que se internaron en la catedral durante el invierno de 1650.

Si seguimos avanzando por la nave central vemos las estatuas de Shute Barrington, Obispo de Durham (1791-1826), su intervención en el obispado al parecer estuvo lleno de buenas obras. Mecenas de arquitectos, pintores y escritores como Sir Walter Scott –fue un prolífico escritor del Romanticismo británico, especializado en novelas históricas– fundo en la ciudad una de las primeras cooperativas de consumidores, además de ser un pionero en el desarrollo de la agricultura.

Si andamos hasta el transepto sur podemos ver el magnifico reloj del Prio Castell (1494-1519) encargado de construir este reloj que luego fue renovado en el siglo XVII. Fue el único objeto de madera que sobrevivió a la Guerra Civil. Tiene una característica especial dispone de 48 marcas para los minutos.

Siguiendo por la nave sur del coro llegamos a la Capilla de la Infantería Ligera, hasta el año 1918 se utilizaba para la veneración de la Virgen de Bolton, se trataba de conmemorar el servicio de los 37 batallones. Se trata de rendir tributo a todos los afectados por la guerra y por todos los que quieren la paz en el mundo.

Seguimos la visita por el crucero sur, destaca el pavimento de mármol blanco y negro. Desde aquí se parecía la bóveda de nervios de piedra de la torre central que fue reconstruida en el siglo XV. Sobre la linterna se halla la cámara donde se encuentran las diez campanas que señalan los servicios diarios. Cerca podemos ver el púlpito de la catedral de estilo victoriano obra del arquitecto George Gilbert Scott, también diseño el facistol, el pretil y el suelo del coro.

La decoración del púlpito representa los grandes pilares de la Nave, sujetas con crías de león. El facistol de bronce representa un pelicano alimentado a su cría, es una copia del siglo de otra que existía en la catedral durante el periodo monástico.

En el centro de la nave se encuentra el coro, representa el corazón de la catedral. A ambos lados hay unas hermosas sillerías en madera tallada, datan de 1660 y sustituyeron a las originales medievales.

En el extremo del coro se halla el Trono del Obispo, es la silla que ocupa el obispo de Durham la primera vez que llega a la catedral, las restantes visitas se sienta en otra silla que hay en el pretil del coro.

Este trono fue construido por Thomas Hatfield y fundador del Durham College, en ese periodo era considerado como el más alto de la cristiandad. La figura de la tumba fue la única que se salvo de la destrucción durante la Reforma.

Al final del ábside semicircular de la Catedral se construye la Capilla de los Nueve Altares donde se fusiona la arquitectura gótica con el románico original. Hay una línea marcada en el suelo que delimita el sepulcro de San Cutberto marca el final original de la parte este de la Catedral.

El sepulcro de San Cutberto, fue el mayor del Norte de Europa, murió en el año 687, tras vivir como monje y luego como obispo de la Isla Sagrada. En el año 1104 el cuerpo del santo llega en su ataúd de madera tallada y se traslada a la nueva catedral Normanda, posteriormente se colocó en un nuevo sepulcro.

La llegada de la Reforma en 1540 supuso la destrucción de este sepulcro de mármol adornado con piedras preciosas y fue sustituido por la losa de mármol que muestra la inscripción “Cuthbertus”. Las piedras que se hallan alrededor de la losa forman parte de la construcción original.

Enfrente de la tumba y en el centro del ábside se encuentra la capilla de los Nueve Altares se construyó en el siglo XIII y refleja las nuevas ideas del arte gótico.


El suelo se encuentra a un nivel inferior a la nave central y esto produce un efecto de altura muy elevado. El gran peso de la bóveda se ve contrarrestado por los contrafuertes levantados desde el exterior del muro Este.

Al convertirse la catedral en un centro de peregrinación del santo, se hicieron nueve altares en la girola que servia para dar la misa a una gran multitud de gente que llevaba diariamente, además servia para albergar a las grandes multitudes que querían visitar el sepulcro. En los techos se aprecian decoraciones de numerosas claves con forma de llaves.

En el transepto norte se encuentra la capilla de San Gregorio que fue restaurada por el decano W.K. Lake en el siglo XIX y se reserva a la oración y la meditación para cuando no se celebran los oficios religiosos en la nave central. Anteriormente este espacio estaba ocupado por los altares dedicados a San Gregorio, San Benedicto, San Nicolás y San Giles. Cerca hay una anunciación construida en terracota vidriada del siglo XIX, elaborada posteriomente por el taller de la escuela Florentina de Della Robbia. Su mobiliario fue renovado en 1992.

En los siglos XX y XXI se ha hecho hincapié en la conservación de la catedral, junto con la introducción de algunas figuras representativas del arte contemporáneo. La importancia arquitectónica e histórica de la catedral de Durham fue reconocida en 1986 cuando fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial por la UNESCO como parte del Patrimonio de la Humanidad de Durham. Gracias a todo esto cada año el monumento es visitado por más de 700.000 personas.

Justo enfrente de la plaza medieval se encuentra el Castillo de Durham, en la actualidad ocupa una parte el Colegio Universitario. En el momento de la visita esta comprometido con una boda y no podemos acceder.

La construcción del castillo comenzó en 1072 bajo las órdenes de Guillermo el Conquistador, seis años después de la conquista Normanda de Inglaterra, en su desplazamiento de colonización hacia el Norte de la isla.

Las obras se llevaron a cabo bajo la supervisión del conde de Northumberland, Waltheof, aunque posteriormente entro en desgracia política y este aristócrata inglés fue ejecutado durante el reinado de Guillermo I. La construcción continúo bajo la supervisión de William el Conquistador.

El castillo quedó bajo el control del obispo de Durham, Walcher, que compró el condado y se convirtió en el primero de los Príncipes-Obispos de Durham, un título que iba a permanecer hasta el siglo XIX, y doto a Durham de un estatus único en toda Inglaterra, muy parecido al que tenían los Príncipes-Obispos en Alemania.

El castillo fue construido dentro del esquema típico de los normandos, que consistía en una mota y un patio interior y exterior vallado dentro de un recinto amurallado.

En términos defensivos, el Castillo de Durham era de importancia estratégica tanto para defender la frontera con su vecina Escocia y para controlar las rebeliones locales inglesas, que eran comunes en los años inmediatamente posteriores a la conquista Normanda, y dio lugar a la denominada “masacre del norte” de William el Conquistador en 1069.

Continuamos nuestro tour particular por la ciudad de Durham caminando por la estrecha calle de aspecto medieval Saddler St. hasta llegar a la gran Plaza del Mercado de Durham.

Durham Market Place, es el punto neurálgico de la ciudad de origen medieval pero el diseño actual de la plaza del mercado es en gran parte de origen victoriano. Los monumentos más imponentes de la plaza del mercado son el Ayuntamiento que fue habilitado en el edificio conocido como Guild Hall, además también se halla la iglesia de San Nicolás y las estatuas de Neptuno y la que inmortaliza al tercer marqués de Londonderry.

El Durham Market Hall es una galería cubierta que celebra todos los días un mercado donde 50 artesanos locales exponen sus productos que abarcan desde el pescado fresco, pollo y queso a la carnicería, frutas y verduras, panadería y especias, el horario es de 9,00 horas a 17,00 horas.

Desde la plaza del mercado nos dedicamos al ejercicio del shoping en la calle peatonal de Silver St. Aquí puedes encontrar una mezcla de comercios entre los más tradicionales como M&S hasta los más actuales como Topshop.

Salimos de la zona comercial y cruzamos el puente de Franwellgate Bridge que nos devuelve al otro lado del río Wear, cerca el pretil se afanan los nuevos cantantes universitarios en interpretar su repertorio musical con el fin de sacar unas monedas que les ayude en sus estudios. Conocemos a Marc que nos interpreta una canción de Bob Dylan “Knockin’on heavens door” con su especial acento inglés. Esta canción formo parte de la banda sonora de película Pat Garret y Billy el Niño un western épico.

Solamente nos queda bordear el río por la avenida South St. para que nos devuelva a la zona de la universitaria, antesala de nuestro aparcamiento en la ciudad de Durham.

Durante el paseo podemos ver el cementerio de una de las iglesias más antiguas de Durham. Recientemente se han descubierto una serie de piedras esculpidas anglosajonas la más antigua hace referencia al rey guerrero Northumbria del siglo VII.

Después de comer dedicamos el tiempo para hacer nuestras necesidades de mantenimiento, vaciamos en los sitios señalizamos y llenamos el agua en el grifo indicado como agua potable.

Nos marchamos hasta nuestro siguiente destino del viaje que es la ciudad Universitaria de Oxford, se encuentra situada a 389 Km. El viaje nos demora toda la tarde.

Llegamos a Oxford casi anochecido, vamos hasta el parking recomendado situado en el P+R Oxford denominado Redbridge, se permite las estancias prolongadas y tiene una zona destinada para motor-homes, el precio para 24 horas es de 2 libras. Las coordenadas GPS del lugar corresponden con N51.72985 // W 1.25019.





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