Virgilio. Eneida, Libro II



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VIRGILIO. Eneida, Libro II
Esta es la selección de textos de La Eneida (Libro II) que la Comisión Permanente propone para trabajar en clase.
Consta de:

  • Introducción y

  • Selección de textos anotados y con resumen en español del relato.

Nuestra idea es que este documento sirva para estudiarlo y hacer sugerencias sobre cualquiera de sus aspectos que creáis que debe ser modificado.

Con esta idea, las notas al pie de página están sin terminar a propósito: hemos anotado sólo dos páginas y, si parece conveniente que siga en la misma línea en la que está planteado, lo terminaremos.

Si alguno de los profesores quiere hacer algún comentario antes del 15 de junio, será tenido en cuenta y agradecido.

Después de esa fecha completaremos el trabajo para que pueda estar a disposición de todos los interesados antes de que termine este curso.

Publio Virgilio Marón ( Andes 70 – Brindisi 19 a.C.),
Nació cerca de Mantua, en la Galia Cisalpina. Su educación iniciada en Cremona y continuada en Milán, se completó en Roma. Pensaba ejercer la abogacía, pero después de una actuación desafortunada en los tribunales, el modesto y tímido joven regresó a su granja y comenzó a escribir. Más tarde, en el año 41 a.C., fue desposeído de aquella propiedad cuando a los veteranos de Antonio, a raíz de la campaña de Filipos (derrota de los asesinos de César y últimos partidarios de la república por Augusto), se les recompensó con entrega de tierras.

El poeta se dirigió a la capital y los buenos oficios del político y escritor Asinio Polión hicieron que las propiedades fueran restituidas a Virgilio y a su hermano, pues su padre acababa de morir.

Su estancia en Roma le procuró aún mayor beneficio, pues conoció a Octavio, el futuro emperador, y a su brillante consejero, Cayo Cilnio Mecenas, que habían de ser sus amigos más fieles.

Pasó los años comprendidos entre el 37 y 29 a.C. en Nápoles y sus proximidades, donde su timidez le valió el sobrenombre de Parthenias (la Doncella).


El año 19 marcha a Atenas con el propósito de completar la revisión final de la Eneida, pero, cuando apareció Augusto en esa ciudad y le apremió a que regresara a Roma, recogió su manuscrito aún sin terminar y se unió al séquito imperial.

Antes de embarcar, había confiado el manuscrito provisional de la Eneida a sus amigos Vario Rufo y Plotio Tuca para ser destruido si no sobreviviese al viaje.

Durante la travesía a Italia cayó enfermo y murió en Brundisium (Bríndisi), el 21 de septiembre. Sus amigos no se atrevieron a quemar la obra de casi diez mil hexáme­tros y salvaron de las llamas los versos más bellos de la poesía latina.

OBRA:
Después de unas obras de juventud recopiladas en la Appendix Vergiliana (Ciris, Culex, Moretum, etc), publica en el año 37 a. C. las Bucólicas o Églogas, en las que proclama la llegada de una edad de oro que ha de ser anunciada por el naci­miento de un niño divino. Estas diez breves églogas de carácter idílico tuvieron gran éxito.

Durante su estancia en Nápoles escribió las Geórgicas, verdadera epopeya de la naturaleza, cuatro composiciones de carácter didáctico, con un tipo de poesía eleva­da y llena de digresiones mitológicas por doquier. Mecenas alentó esta composición para apoyar a Augusto a promover el retorno al campo.

Sus once últimos años los dedicó a la Eneida, poema épico en 12 cantos que trata de la caída de Troya, los viajes de Eneas y del establecimiento definitivo de una colonia troyana en el Lacio.

SIGNIFICACIÓN DE LA ENEIDA :
En la Eneida Virgilio reelabora el mito adaptándolo a un presente moldeado por la política de Augusto.

El poema lo comenzó Virgilio el año 29 a.C., cuando se proclamaba el triunfo de Octavio y se aceptaba como príncipe de Roma al vencedor de Accio. El fundador del nuevo orden, que toma el título de Augusto, de resonancias fuertemente religiosas, instó a su poeta favorito a consagrar a la mítica fundación de Roma un poema épico que celebrara la fundación de la ciudad por designio divino.

Desviando la atención del mito de Rómulo y Remo (que no convenía evocar, ya que recordaba la guerra fratricida en la que Octavio había acabado con su cuñado y camarada Marco Antonio), había elegido como un héroe emblemático y providencial a Eneas, fundador de la familia Julia, con la que entroncaba el linaje del emperador.

El héroe piadoso (pius Aeneas, pater Aeneas) asume su papel con un fatalismo estoico y ejemplar: encarar la construcción del Imperio como una necesidad histórica, en la que los caudillos (emperadores) se vieran como instrumentos de la voluntad divina.

La Eneida no arraiga en un mito romano o itálico arcaico, ni presupone una tradición oral popular. Surge intencionadamente como un relato docto, con una estructura formal muy cuidada y sobre la estela de los poemas de Homero, al que intenta emular.

ESTRUCTURA:


  1. Atendiendo al modelo homérico, de sus doce cantos, los seis primeros forman una réplica de la Odisea (huida de Troya arrasada por los aqueos y las aventuras del héroe hasta llegar al Lacio), mientras que los seis últimos (batallas en Italia hasta el duelo final en que Eneas da muerte a Turno) son un correlato latino de la Ilíada




  1. Atendiendo al tema, puede hacerse además una división en tres grandes bloques de cuatro libros cada uno:

      1. Libros I al IV: estancia de Eneas en Cartago con la reina Dido tras haber sido empujado a aquellas tierras por una tempestad. Relato de la caída de Troya y las peripecias del viaje en el banquete ofrecido por la reina en su honor. Partida del héroe y suicidio de Dido.

      2. Libros V al VIII: Llegada a Sicilia y celebración de los juegos fúnebres en honor de Anquises, viaje al Lacio, encuentro con la Sibila de Cumas y descenso a los Infiernos con la visión de las almas de los grandes personajes de la historia de Roma . El libro VIII tiene igualmente una gran significación al describirnos el escudo forjado por Vulcano y los cíclopes para el héroe, donde en relieve están representados los momentos más relevantes de la historia romana; y en el umbo, como no podía ser menos, la batalla de Accio, momento culminante que había supuesto la llegada de un nuevo orden, la pax Augusta, y del providencial salvador, Caius Iulius Caesar Octavianus.

      3. Libros IX al XIII: desarrollo de la guerra y enfrentamiento final entre Eneas y Turno con la muerte de éste último.




  1. Desde el punto de vista de los personajes, también puede dividirse en tres partes, aunque en todos los libros el personaje central es, sin duda alguna, Eneas:

      1. Los cuatro primeros libros se centran en la reina Dido y sus amores con Eneas.

      2. Los cuatro siguientes en Eneas y su viaje al Lacio.

      3. Los cuatro últimos en Turno y su lucha contra Eneas.

En esta profecía de Anquises a su hijo se resume muy bien la misión providencial asignada por los dioses al pueblo romano y a su princeps:



Otros, en verdad, labrarán con más primor el animado bronce, sacarán del mármol vivas figuras, defenderán mejor las causas, medirán con el compás el curso del cielo y anunciarán la salida de los astros; tú, Romano, atiende a gobernar los pueblos; éstas serán tus artes: imponer condiciones de paz, perdonar a los vencidos y derribar a los soberbios” (VI, 846 ss)
Nos mostró Virgilio en la persona de Eneas el valor de un hijo piadoso y la sagacidad de un valiente y entendido capitán, no pintándolos (a los héroes antiguos) ni describiéndolos como ellos fueron sino como habían de ser para quedar ejemplo a los venideros hombres de sus virtudes (Don Quijote, I, XXVI)
El hexámetro dactílico, que había introducido Ennio en la poesía latina, llega a la perfección con Virgilio.

Epítetos, aliteraciones, símiles, todo contribuye a dar matices a la expresión y a enriquecerla.

A partir de Virgilio, toda la poesía latina en mayor o menor grado, dependerá de él. En la Edad Media se le consideró como la llama de las ciencias y de la belleza antiguas. Ningún poeta latino ha ejercido una influencia semejante.


Virgilio. ENEIDA

LIBRO II
1-34.- Eneas comienza a contar a Dido la caída de Troya: los griegos, aconsejados por la diosa Atenea, idean la trampa del caballo de madera y lo llenan con los más valientes soldados. Los demás simulan retirarse a Grecia con las naves, pero en realidad se quedan ocultos en la cercana isla de Ténedos. Los troyanos, creyéndose liberados del asedio, recorren contentos los lugares que habían estado ocupados por los griegos y admiran el enorme caballo.
1 Conticuere1 omnes intentique ora tenebant;

inde toro2 pater3 Aeneas sic orsus ab alto:

"Infandum, regina4, iubes renovare dolorem,

Troianas ut5 opes et lamentabilem regnum

5 eruerint Danai, quaeque6 ipse miserrima vidi

et quorum pars magna fui. Quis talia fando

Myrmidonum Dolopumve7 aut duri miles Vlixi

temperet a lacrimis? et iam nox umida caelo

praecipitat suadentque cadentia sidera somnos.

10 Sed si tantus amor8 casus cognoscere nostros

et breviter Troiae supremum audire laborem,

quamquam animus meminisse horret luctuque refugit,

incipiam9. Fracti bello fatisque repulsi

ductores Danaum10 tot iam labentibus annis

15 instar montis equum divina Palladis arte11

aedificant, sectaque intexunt abiete costas;

votum pro reditu simulant; ea fama vagatur.

Huc delecta virum12 sortiti corpora furtim

includunt caeco lateri penitusque cavernas

20 ingentis13 uterumque armato milite14 complent.

Est in conspectu Tenedos, notissima fama

insula, dives opum Priami dum regna manebant,

nunc tantum sinus et statio male fida carinis:

huc se provecti15 deserto in litore2 condunt;

25 nos abiisse rati16 et vento petiisse Mycenas.

Ergo omnis longo solvit se Teucria luctu;

panduntur portae, iuvat17 ire et Dorica castra

desertosque videre locos litusque relictum:

hic18 Dolopum manus, hic saevus tendebat Achilles;

30 classibus hic locus, hic acie certare solebant.


Pars stupet19 innuptae donum20 exitiale Minervae
et molem mirantur equi; primusque Thymoetes
duci21 intra muros hortatur et arce locari,
sive dolo seu iam Troiae sic fata ferebant.

39-53.- Entre los troyanos hay partidarios de introducir el gran caballo en la ciudad, mientras que otros desconfian de la intención de los griegos. Laoconte, sacerdote de Neptuno, intenta convencerlos de que se trata de una trampa.
Scinditur incertum studia in contraria2 vulgus.

40 Primus ibi ante omnis magna comitante caterva

Laocoon ardens summa decurrit ab arce2,

et procul "o miseri, quae tanta insania, cives?

creditis avectos hostis13? aut ulla putatis

dona carere dolis Danaum22? sic notus Vlixes?

45 aut hoc inclusi ligno occultantur Achivi,

aut haec in nostros fabricata est machina muros,

inspectura23 domos venturaque desuper urbi,

aut aliquis latet error; equo ne credite, Teucri.

quidquid id est, timeo Danaos et dona ferentis24".

50 Sic fatus validis ingentem viribus hastam

in latus inque feri curvam compagibus alvum

contorsit. Stetit illa tremens, uteroque recusso

insonuere1 cavae gemitumque dedere1 cavernae.

54-198.- Episodio de Sinón, el griego traidor encargado de engañar a los troyanos para que introduzcan el caballo en la ciudad:

Haciéndose pasar por un griego desertor, al que los demás griegos trataban de sacrificar para aplacar la ira de Atenea, Sinón logra que los troyanos crean sus mentiras: Que la diosa Atenea está ofendida con los griegos porque Ulises y Tideo robaron el Paladión en su templo y que, por ello, el adivino Calcante vaticinó que era preciso regresar a Grecia para recobrar el favor de la diosa y de nuevo volver a atacar Troya. Que, para expiar el sacrile­gio, habían construido aquel caballo, tan alto que no pudiera ser introdu­cido en Troya por las puertas, porque, si el caballo entrara en la ciudad, sería la destruc­ción para Grecia, y que, si no, sería la destrucción de Troya.

199-249.- Mientras Laoconte sacrifica un toro a Neptuno, dos enormes serpien­tes salen del mar, procedentes de la isla de Ténedos, y matan a él y a sus dos hijos. Este prodigio es interpretado por los troyanos como un castigo de los dioses por desconfiar de la ofrenda del caballo.
Hic aliud maius miseris multoque tremendum

200 obicitur magis atque improvida pectora turbat.

Laocoon, ductus Neptuno sorte sacerdos,

sollemnis13 taurum ingentem mactabat ad aras2.

Ecce autem gemini a Tenedo tranquilla per alta2

(horresco referens) immensis13 orbibus angues



  1. incumbunt pelago pariterque ad litora tendunt;

pectora quorum inter fluctus arrecta iubaeque
sanguineae superant undas, pars cetera pontum
pone legit sinuatque immensa volumine terga.
Fit sonitus spumante salo; iamque arva tenebant

210 ardentisque13 oculos suffecti sanguine et igni               


sibila lambebant linguis vibrantibus ora.
Diffugimus visu exsangues. Illi agmine certo
Laocoonta petunt; et primum parva duorum
corpora natorum serpens amplexus uterque

215 implicat et miseros morsu depascitur artus;


post ipsum auxilio subeuntem ac tela ferentem
corripiunt spirisque ligant ingentibus; et iam
bis medium amplexi, bis collo squamea circum
terga dati superant capite et cervicibus altis.

220 Ille simul manibus tendit divellere nodos


perfusus sanie vittas atroque veneno,
clamores simul horrendos ad sidera tollit:
qualis mugitus, fugit cum saucius aram
taurus et incertam excussit cervice securim.

225 At gemini lapsu delubra ad summa dracones


effugiunt saevaeque petunt Tritonidis arcem,
sub pedibusque deae clipeique sub orbe teguntur.
Tum vero tremefacta novus per pectora cunctis
insinuat pavor, et scelus expendisse merentem

230 Laocoonta ferunt, sacrum qui cuspide robur


laeserit et tergo sceleratam intorserit hastam.
Ducendum ad sedes simulacrum orandaque divae
numina conclamant.
Dividimus muros et moenia pandimus urbis.

235 Accingunt omnes operi pedibusque rotarum


subiciunt lapsus, et stuppea vincula collo
intendunt; scandit fatalis machina muros
feta armis. Pueri circum innuptaeque puellae
sacra canunt funemque manu contingere gaudent;

240 illa subit mediaeque minans inlabitur urbi.


O patria, o divum domus Ilium et incluta bello
moenia Dardanidum! quater ipso in limine portae
substitit atque utero sonitum quater arma dedere;
instamus tamen immemores caecique furore

245 et monstrum infelix sacrata sistimus arce.


Tunc etiam fatis aperit Cassandra futuris
ora dei iussu non umquam credita Teucris.
Nos delubra deum miseri, quibus ultimus esset
ille dies, festa velamus fronde per urbem.

250-267 .- Durante la noche, y mientras los troyanos ya están dormidos, las naves griegas regresan a las costas troyanas y Sinón abre el caballo, del que salen los héroes.
250 Vertitur interea caelum et ruit Oceano nox
involvens umbra magna terramque polumque
Myrmidonumque dolos; fusi per moenia Teucri
conticuere; sopor fessos complectitur artus.
Et iam Argiva phalanx instructis navibus ibat

255 a Tenedo tacitae per amica silentia lunae 


litora nota petens, flammas cum regia puppis
extulerat, fatisque deum defensus iniquis
inclusos utero Danaos et pinea furtim
laxat claustra Sinon. Illos patefactus ad auras

260 reddit equus laetique cavo se robore promunt


Thessandrus Sthenelusque duces et dirus Vlixes,
demissum lapsi per funem, Acamasque Thoasque
Pelidesque Neoptolemus primusque Machaon
et Menelaus et ipse doli fabricator Epeos.

265 Invadunt urbem somno vinoque sepultam;


caeduntur vigiles, portisque patentibus omnis
accipiunt socios atque agmina conscia iungunt.

268-313.- Héctor se aparece en sueños a Eneas y le ordena huir de la ciudad en llamas, llevando los objetos sagrados de culto y los Penates a una nueva patria. Entonces los ruidos y lamentos despiertan finalmente a Eneas y desde el tejado de la casa de su padre Anquises puede escucharlos. Eneas los compara con el ruido producido por el fuego que quema las mieses y con el torrente de agua que inunda los campos destruyendo todo a su paso. Entonces comprende la traición de los griegos.
Palabras de Héctor:

'Heu fuge, nate dea, teque his' ait 'eripe flammis.

290 Hostis habet muros; ruit alto a culmine Troia.
Sat patriae Priamoque datum: si Pergama dextra
defendi possent, etiam hac defensa fuissent.
Sacra suosque tibi commendat Troia penatis;
hos cape fatorum comites, his moenia quaere

295 magna pererrato statues quae denique ponto.'


Sic ait et manibus vittas Vestamque potentem
aeternumque adytis effert penetralibus ignem.

Diverso interea miscentur moenia luctu,


et magis atque magis, quamquam secreta parentis

300 Anchisae domus arboribusque obtecta recessit,


clarescunt sonitus armorumque ingruit horror.
Excutior somno et summi fastigia tecti
ascensu supero atque arrectis auribus asto:
in segetem veluti cum flamma furentibus Austris

305 incidit, aut rapidus montano flumine torrens


sternit agros, sternit sata laeta boumque labores
praecipitisque trahit silvas; stupet inscius alto
accipiens sonitum saxi de vertice pastor.
Tum vero manifesta fides, Danaumque patescunt

310 insidiae.



314-369.- Eneas, sin embargo, se lanza a la lucha con un grupo de jóvenes que se le unen. Los anima a morir por la patria, puesto que ya no hay esperanza de salvación. Su rabia y valentía es comparada con los lobos hambrientos. Por todas partes hay muerte y destrucción.
Final de la arenga de Eneas:

(…) moriamur et in media arma ruamus.


una salus victis nullam sperare salutem.'

355 sic animis iuvenum furor additus. inde, lupi ceu


raptores atra in nebula, quos improba ventris
exegit caecos rabies catulique relicti
faucibus exspectant siccis, per tela, per hostis
vadimus haud dubiam in mortem mediaeque tenemus
urbis iter; nox atra cava circumvolat umbra. 

360 quis cladem illius noctis, quis funera fando


explicet aut possit lacrimis aequare labores?
urbs antiqua ruit multos dominata per annos;
plurima perque vias sternuntur inertia passim

365 corpora perque domos et religiosa deorum


limina. nec soli poenas dant sanguine Teucri;
quondam etiam victis redit in praecordia virtus
victoresque cadunt Danai. crudelis ubique
luctus, ubique pavor et plurima mortis imago.


486-525.- Describe también el ataque al palacio de Príamo: el hijo de Aquiles, Pirro (también llamado Neoptólemo), derriba las puertas con gran fuerza y los griegos entran matando a cuantos encuentran. Su entrada es comparada con un río desbordado. El propio Eneas es testigo del ataque. El anciano Príamo trata de defender a su familia, paro su esposa le obliga a refugiarse tras el altar.
At domus interior gemitu miseroque tumultu
miscetur, penitusque cavae plangoribus aedes
femineis ululant; ferit aurea sidera clamor.
Tum pavidae tectis matres ingentibus errant

490 amplexaeque tenent postis atque oscula figunt.


instat vi patria Pyrrhus; nec claustra nec ipsi
custodes sufferre valent; labat ariete crebro
ianua, et emoti procumbunt cardine postes.
Fit via vi; rumpunt aditus primosque trucidant

495 immissi Danai et late loca milite complent.


Non sic, aggeribus ruptis cum spumeus amnis
exiit oppositasque evicit gurgite moles,
fertur in arva furens cumulo camposque per omnis
cum stabulis armenta trahit. Vidi ipse furentem

500 caede Neoptolemum geminosque in limine Atridas,


vidi Hecubam centumque nurus Priamumque per aras
sanguine foedantem quos ipse sacraverat ignis.
Quinquaginta illi thalami, spes tanta nepotum,
barbarico postes auro spoliisque superbi

505 procubuere; tenent Danai qua deficit ignis.

Forsitan et Priami fuerint quae fata requiras.
Urbis uti captae casum convulsaque vidit
limina tectorum et medium in penetralibus hostem,
arma diu senior desueta trementibus aevo

510 circumdat nequiquam umeris et inutile ferrum


cingitur, ac densos fertur moriturus in hostis.
Aedibus in mediis nudoque sub aetheris axe
ingens ara fuit iuxtaque veterrima laurus
incumbens arae atque umbra complexa penatis.

515 Hic Hecuba et natae nequiquam altaria circum,


praecipites atra ceu tempestate columbae,
condensae et divum amplexae simulacra sedebant.
Ipsum autem sumptis Priamum iuvenalibus armis
ut vidit, 'quae mens tam dira, miserrime coniunx,

520 impulit his cingi telis? aut quo ruis?' inquit.


'Non tali auxilio nec defensoribus istis
tempus eget; non, si ipse meus nunc adforet Hector.
Huc tandem concede; haec ara tuebitur omnis,
aut moriere simul.' Sic ore effata recepit

525 ad sese et sacra longaevum in sede locavit.   



526-558.- Desde allí vieron cómo Pirro da muerte a uno de sus hijos, Polites. Príamo le maldice por ello. Pirro, entonces, mató también a Príamo.
Palabras de Príamo a Pirro:

Hic Priamus, quamquam in media iam morte tenetur,


non tamen abstinuit nec voci iraeque pepercit:

535 'At tibi pro scelere,' exclamat, 'pro talibus ausis


di, si qua est caelo pietas quae talia curet,
persolvant grates dignas et praemia reddant
debita, qui nati coram me cernere letum
fecisti et patrios foedasti funere vultus.

559-566.- Ante la muerte de Príamo, Eneas recuerda a su padre, a su esposa y a su hijo. Además comprueba que se ha quedado solo en medio de la destruc­ción.
At me tum primum saevus circumstetit horror.

560 Obstipui; subiit cari genitoris imago, 


ut regem aequaevum crudeli vulnere vidi
vitam exhalantem, subiit deserta Creusa
et direpta domus et parvi casus Iuli.
Respicio et quae sit me circum copia lustro.

565 Deseruere omnes defessi, et corpora saltu


ad terram misere aut ignibus aegra dedere.

566-686.- Eneas descubre junto al templo de Vesta a Helena, que trata de ocul­tarse, temerosa tanto de los griegos como de los troyanos. En ese momento siente deseos de vengarse, puesto que la considera causante de la destruc­ción de la ciudad y de la muerte de los troyanos, pero su madre Venus se le presentó radiante y le hizo ver que no eran los humanos los responsables del desastre, sino los dioses enemigos del pueblo troyano: Neptuno, Juno, Minerva y hasta el propio Júpiter. Al mismo tiempo, le ordena huir de Troya.
Principio de las palabras de la diosa Venus:

'Nate, quis indomitas tantus dolor excitat iras?

595 quid furis? aut quonam nostri tibi cura recessit?
Non prius aspicies ubi fessum aetate parentem
liqueris Anchisen, superet coniunxne Creusa
Ascaniusque puer?, quos omnis undique Graiae
circum errant acies et, ni mea cura resistat,

600 iam flammae tulerint inimicus et hauserit ensis.


Non tibi Tyndaridis facies invisa Lacaenae
culpatusve Paris, divum inclementia, divum
has evertit opes sternitque a culmine Troiam.

605-725.- Anquises dice que prefiere la muerte. Finalmente algunos prodigios acaban convenciéndoles de que los dioses también favorecen esta huida.

Anquises implora la ayuda de Júpiter para confirmar los presagios y una estrella fugaz les marca el camino que han de seguir. Entonces el anciano decide obedecer y huir. Eneas, acom­pa­ñado por su hijo, lleva sobre sus hombros a su padre con los Penates y objetos sagrados de la patria; su esposa Creusa les sigue de lejos. Los sirvientes deben acudir a un montículo fuera de la ciudad para reunirse con ellos.
At pater Anchises oculos ad sidera laetus
extulit et caelo palmas cum voce tetendit:
'Iuppiter omnipotens, precibus si flecteris ullis,

690 aspice nos, hoc tantum, et si pietate meremur,


da deinde auxilium, pater, atque haec omina firma.'

Vix ea fatus erat senior, subitoque fragore


intonuit laevum, et de caelo lapsa per umbras
stella facem ducens multa cum luce cucurrit.

695 Illam summa super labentem culmina tecti


cernimus Idaea claram se condere silva
signantemque vias; tum longo limite sulcus
dat lucem et late circum loca sulphure fumant.
Hic vero victus genitor se tollit ad auras

700 adfaturque deos et sanctum sidus adorat.


'Iam iam nulla mora est; sequor et qua ducitis adsum,
di patrii; servate domum, servate nepotem.
vestrum hoc augurium, vestroque in numine Troia est.
Cedo equidem nec, nate, tibi comes ire recuso.'

705 Dixerat ille, et iam per moenia clarior ignis


auditur, propiusque aestus incendia volvunt.
'ergo age, care pater, cervici imponere nostrae;
ipse subibo umeris nec me labor iste gravabit;
quo res cumque cadent, unum et commune periclum,

710 una salus ambobus erit. Mihi parvus Iulus


sit comes, et longe servet vestigia coniunx.
Vos, famuli, quae dicam animis advertite vestris.
Est urbe egressis tumulus templumque vetustum
desertae Cereris, iuxtaque antiqua cupressus

715 religione patrum multos servata per annos;


hanc ex diverso sedem veniemus in unam.
Tu, genitor, cape sacra manu patriosque penatis;
me bello e tanto digressum et caede recenti
attrectare nefas, donec me flumine vivo

720 abluero.'   

Haec fatus latos umeros subiectaque colla
veste super fulvique insternor pelle leonis,
succedoque oneri; dextrae se parvus Iulus
implicuit sequiturque patrem non passibus aequis;

725 pone subit coniunx.



726-771.- Eneas continúa con la narración de la salida de Troya: Al llegar al montículo, se da cuenta de que Creusa no va con ellos y regresa para buscarla, atravesando de nuevo la ciudad y sus peligros. Vuelve a describir los incendios y robos que se repiten en los palacios y templos.

772-795.- Finalmente se le aparece el espectro de su esposa muerta y le dice que los dioses han querido que ella no les acompañe. Además le predice el futuro: su largo viaje, su llegada a la región del Tíber, su reinado y su nuevo matrimonio. Y después desapareció.
Palabras de Creusa:

'Quid tantum insano iuvat indulgere dolori,


o dulcis coniunx? non haec sine numine divum
eveniunt; nec te comitem hinc portare Creusam
fas, aut ille sinit superi regnator Olympi.

780 Longa tibi exsilia et vastum maris aequor arandum,


et terram Hesperiam venies, ubi Lydius arva
inter opima virum leni fluit agmine Thybris.
Illic res laetae regnumque et regia coniunx
parta tibi; lacrimas dilectae pelle Creusae.

785 Non ego Myrmidonum sedes Dolopumve superbas


aspiciam aut Grais servitum matribus ibo,
Dardanis et divae Veneris nurus;
sed me magna deum genetrix his detinet oris.
iamque vale et nati serva communis amorem.'

790 Haec ubi dicta dedit, lacrimantem et multa volentem


dicere deseruit, tenuisque recessit in auras.

Ter conatus ibi collo dare bracchia circum;


ter frustra comprensa manus effugit imago,
par levibus ventis volucrique simillima somno.

795 Sic demum socios consumpta nocte reviso.



796-804.- Cuando Eneas regresó junto a los demás, encontró allí a muchos otros, hombres y mujeres, dispuestos a seguirle en la huida.
Atque hic ingentem comitum adfluxisse novorum
invenio admirans numerum, matresque virosque,
collectam exsilio pubem, miserabile vulgus.
Undique convenere animis opibusque parati

800 in quascumque velim pelago deducere terras.


Iamque iugis summae surgebat Lucifer Idae
ducebatque diem, Danaique obsessa tenebant
limina portarum, nec spes opis ulla dabatur.
Cessi et sublato montis genitore petivi.

1 La 3ª pers. pl. del pretérito perfecto de indicativo puede terminar en –ere o en -erunt. Encontraremos en Virgilio muchas formas con la terminación -ere: Conticuere, insonuere, dedere,

2 Es frecuente en poesía la colocación de la preposición detrás de su régimen o entre el sustantivo y el adjetivo. Esta figura se repite mucho en la Eneida: toro ab alto (=ab alto toro), deserto in litore, studia in contraria, summa ab arce, sollemnis ad aras,

3 pater: es un epíteto que Virgilio da con mucha frecuencia a Eneas =venerable, noble…

4 regina: este vocativo se refiere a la reina Dido, a la que Eneas ha comenzado a contar la caída de Troya.

5 Ut…eruerint = de qué forma …destruyeron. Interrogativa indirecta dependiendo de un verbo de lengua sobreentendido (al contar de qué forma…)

6 quaeque ipse miserrima vidi = et miserrima quae: en acusativo pl. neutro. Ipse = yo mismo (Eneas) sujeto de vidi.

7 Myrmidonum y Dolopum: genitivo pl. partitivo dependiendo de quis. El nominativo miles concierta con quis.

8 Si tantus amor (est)=si tan grande es tu deseo… Los infinitivos siguientes (cognoscere y audire) son el complemento de este sustantivo amor.

9 Incipiam: en futuro. A partir de aquí, Eneas comienza la narración de aquella fatídica noche.

10 El genitivo pl. de 2ª declin. en –um (en lugar de en –orum) es muy frecuente en Virgillio: Danaum,

11 Divina Palladis arte = por la divina inspiración de Palas (Atenea).

12 Delecta virum corpora (delectos viros corpore)= hombres elegidos por su fuerza. C.Directo de sortiti y de includunt. Virum: virorum (Ver nota 10)

13 El acus. pl. de los temas en –i de la 3ª decl. puede terminar en –is o en –es: Son frecuentes en Virgilio los terminados en -is: ingentis, hostis, sollemnis, inmensis, ardentis, …

14 armato milite: singular con sentido colectivo = con soldados armados.

15 Provecti: participio en nomin. concertando el sujeto elíptico (los griegos).

16 Rati (sumus), del verbo reor. Como sujeto de los infinitivos abiisse y petiisse se sobreentiende Graecos

17 iuvat: con sentido impersonal =apetece, agrada…

18 hic…, hic…, hic…, hic…: adverbios que van señalando los lugares antes ocupados por los distintos pueblos griegos = aquí…, aquí…, aquí…, aquí…

19 pars stupet … et … mirantur: aunque mirantur es plural, su sujeto también es pars. Se trata de una concordancia “ad sensum” porque pars es un nombre colectivo.

20 Donum Minervae = el regalo para Minerva. Se refiere al caballo de madera.

21 Duci… et… locari: infinitivos dependiendo del verbo hortatur. Como sujeto de estos infinitivos en acusativo se sobreentiende equum.

22 En orden “más español”: aut putatis ulla dona Danaorum carere dolis?

23 inspectura y ventura: participios de futuro activos con valor final; en nomin. concertando con machina.

24 Temo a los griegos incluso (o sobre todo) si traen regalos. / ferentis concierta con Danaos en acus. pl. (ver nota 13)



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